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DS. Senado, Pleno, núm. 68, de 11/12/2001
 


CORTES GENERALES

DIARIO DE SESIONES DEL

SENADO

Año 2001 VII Legislatura Núm. 68

PRESIDENCIA DE LA EXCMA. SRA. DOÑA ESPERANZA AGUIRRE GIL DE BIEDMA

Sesión del Pleno

celebrada el martes, 11 de diciembre de 2001

ORDEN DEL DIA:

Primero

Actas:

--Lectura y aprobación, si procede, de las Actas de las sesiones anteriores, celebradas los pasados días 20, 21 y 22 de noviembre de 2001.


Segundo

Dictámenes de Comisiones sobre Proyectos y Proposiciones de Ley remitidos por el Congreso de los Diputados:

--De la Comisión de Presupuestos en relación con el Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2002 (publicado en «el Boletín Oficial de las Cortes Generales», Senado, Serie II, número 40, de fecha 7 de diciembre de 2001) (Número de expediente S. 621/000040) (Número de expediente C. D. 121/000047).


--De la Comisión de Economía, Comercio y Turismo en relación con el Proyecto de Ley de medidas fiscales, administrativas y del orden social (publicado en el «Boletín Oficial de las Cortes Generales», Senado, Serie II, número 41, de fecha 10 de diciembre de 2001) (Número de expediente S.
621/000041) (Número de expediente C. D. 121/000050).


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SUMARIO

Se abre la sesión a las once horas y diez minutos.


ACTAS (Página 3808)

Lectura y aprobación, si procede, de las Actas de las sesiones anteriores, celebradas los pasados días 20, 21 y 22 de noviembre de 2001 (Página 3808)

Se aprueban las Actas.


DICTAMENES DE COMISIONES SOBRE PROYECTOS Y PROPOSICIONES DE LEY REMITIDOS POR EL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS (Página 3809)

De la Comisión de Presupuestos en relación con el Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2002 (Página 3809)

El señor Contín Pellicer, Vicepresidente Primero de la Comisión, presenta el dictamen.


De la Comisión de Economía, Comercio y Turismo en relación con el Proyecto de Ley de medidas fiscales, administrativas y del orden social (Página 3809)

El señor Seguí Díaz, Presidente de la Comisión, presenta el dictamen.


El señor Ministro de Hacienda (Montoro Romero) presenta a la Cámara ambos proyectos de ley.


Se inicia el debate de las propuestas de veto.


El señor Bru Parra defiende las propuestas de veto de los Grupos Socialista y Entesa Catalana de Progrés a ambos proyectos de ley. A continuación toma la palabra el señor Ministro de Hacienda (Montoro Romero). Asimismo lo hace el señor Bru Parra. Vuelve a intervenir el señor Ministro de Hacienda (Montoro Romero). El señor Caneda Morales consume un turno en contra. En turno de portavoces, hacen uso de la palabra los señores Bru Parra, por el Grupo Socialista, y Caneda Morales, por el Grupo Popular.


Se suspende la sesión a las catorce horas.


Se reanuda la sesión a las dieciséis horas y cinco minutos.
El señor Albistur Marin defiende la propuesta de veto del Grupo de Senadores Nacionalistas Vascos al Proyecto de Ley de Presupuesto Generales del Estado para el año 2001. El señor Cámara Fernández defiende la propuesta de veto firmada conjuntamente con el señor Cabrero Palomares, ambos del Grupo Mixto, a los dos proyectos de ley. La señora de Boneta y Piedra, del Grupo Mixto, defiende sus propuestas de veto a ambos proyectos de ley. El señor Quintana González, del Grupo Mixto, defiende sus propuestas de veto a los dos proyectos de ley. A continuación, toma la palabra el señor Ministro de Hacienda (Montoro Romero). El señor Caneda Morales consume un turno en contra. En turno de portavoces, hacen uso de la palabra el señor Cámara Fernández y la señora de Boneta y Piedra, por el Grupo Mixto; la señora Morales Rodríguez, por el Grupo de Senadores de Coalición Canaria, y los señores Albistur Marin, por el Grupo de Senadores Nacionalistas Vascos; Aleu i Jornet, por el Grupo Entesa Catalana de Progrés; Cambra i Sánchez, por el Grupo Catalán en el Senado de Convergència i Unió; Bru Parra, por el Grupo Socialista, y Caneda Morales, por el Grupo Popular.


HABILITACION DE TODOS LOS DIAS Y HORAS DEL MES DE DICIEMBRE PARA LA TRAMITACION DEL PROYECTO DE LEY ORGANICA DE UNIVERSIDADES Y DEL MES DE ENERO PARA LOS TRABAJOS DE LA PONENCIA DE ESTUDIO SOBRE SEGURIDAD DE LAS INFRAESTRUCTURAS Y LOS TRANSPORTES, CONSTITUIDA EN EL SENO DE LA COMISION DE INFRAESTRUCTURAS (Página 3864)

Se aprueba la habilitación por asentimiento de la Cámara.


DICTAMENES DE COMISIONES SOBRE PROYECTOS Y PROPOSICIONES DE LEY REMITIDOS POR EL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS (Página 3864)

De la Comisión de Presupuestos en relación con el Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2002 (Votación de las propuestas de veto) (Página 3864)

De la Comisión de Economía, Comercio y Turismo en relación con el Proyecto de Ley de medidas fiscales, administrativas y del orden social (Votación de las propuestas de veto) (Página 3864)

Se rechaza la propuesta de veto de los Grupos Socialista y Entesa Catalana de Progrés al Proyecto de Ley de Presupuestos

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Generales del Estado para el año 2002 por 83 votos a favor y 158 en contra.


Se rechaza la propuesta de veto de los Grupos Socialista y Entesa Catalana de Progrés al Proyecto de Ley de medidas fiscales, administrativas y del orden social por 83 votos a favor y 157 en contra.


Se rechaza la propuesta de veto del Grupo de Senadores Nacionalistas Vascos al Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2002 por 82 votos a favor y 158 en contra Se rechaza la propuesta de veto de los señores señores Cámara Fernández y Cabrero Palomares, del Grupo Mixto al Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2002 por 83 votos a favor y 158 en contra.


Se rechazan las propuestas de veto de los señores señores Cámara Fernández y Cabrero Palomares, del Grupo Mixto, al Proyecto de Ley de medidas fiscales, administrativas y del orden social por 83 votos a favor y 157 en contra.


Se rechaza la propuesta de veto de la señora de Boneta y Piedra, del Grupo Mixto, al Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2002 por 83 votos a favor, 157 en contra y 1 abstención.


Se rechaza la propuesta de veto de la señora de Boneta y Piedra, del Grupo Mixto, al Proyecto de Ley de medidas fiscales, administrativas y del orden social por 80 votos a favor y 158 en contra.


Se rechaza la propuesta de veto del señor Quintana González, por Grupo Mixto, al Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2002 por 83 votos a favor y 158 en contra.


Se rechaza la propuesta de veto del señor Quintana González, por Grupo Mixto, al Proyecto de Ley de medidas fiscales, administrativas y del orden social por 82 votos a favor, 157 en contra y 2 abstenciones.


De la Comisión de Presupuestos en relación con el Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2002 (Continuación) (Página 3865)

Comienza el debate del articulado.


Título I (artículos 1 a 12). Anexos I y II.


El señor Cámara Fernández, del Grupo Mixto, da por defendidas las enmiendas números 24 a 26 y 28 a 33. El señor Quintana González, del Grupo Mixto, defiende las enmiendas números 723 a 726. El señor Zubia Atxaerandio da por defendidas las enmiendas números 577 a 579, del Grupo de Senadores Nacionalistas Vascos. El señor Cambra i Sánchez defiende las enmiendas números 1177 a 1179, del Grupo Catalán en el Senado de Convergència i Unió. El señor Mesa Ciriza defiende las enmiendas números 1231 a 1240 y 1320 a 1322, de los Grupos Socialista y Entesa Catalana de Progrés. El señor Azuara Carod consume un turno en contra. En turno de portavoces, hacen uso de la palabra los señores Mesa Ciriza, por el Grupo Socialista, y Azuara Carod, por el Grupo Popular.


Título II. Capítulo I (artículos 13 y 14). Anexos IV y V.


El señor Quintana González, del Grupo Mixto, da por defendidas las enmiendas números 727 y 728. La señora Morales Rodríguez da por defendidas las enmiendas números 1100 y 1101, del Grupo de Senadores de Coalición Canaria. La señora López Garnica consume un turno en contra. No se hace uso del turno de portavoces.


Título II. Capítulo II (artículos 15 a 18).


El señor López Carvajal da por defendidas las enmiendas números 1241 y 1242, de los Grupos Socialista y Entesa Catalana de Progrés. No se consumen turnos en contra ni de portavoces.


Título II. Capítulo III (artículo19).


No ha sido objeto de enmiendas.


Título III (artículos 20 a 36).


La señora de Boneta y Piedra, del Grupo Mixto, da por defendida la enmienda número 665. El señor Cámara Fernández, del Grupo Mixto, defiende las enmiendas números 34 a 54. El señor Quintana González, del Grupo Mixto, defiende las enmiendas números 729 a 757. El señor Albistur Marin defiende las enmiendas números 580 y 581, del Grupo de Senadores Nacionalistas Vascos. El señor Arjona Santana defiende las enmiendas números 1243 a 1246 y 1311, de los Grupos Socialista y Entesa Catalana de Progrés. El señor Barquero Vázquez consume un turno en contra. En turno de portavoces, hacen uso de la palabra los señores Cámara Fernández, por el Grupo Mixto; Arjona Santana, por el Grupo Socialista, y Barquero Vázquez, por el Grupo Popular.


Título IV (artículos 37 a 46). Título VIII (artículos 86 y 87). Sección 07.


La señora de Boneta y Piedra, del Grupo Mixto, defiende la enmienda número 668. El señor Cámara Fernández, del Grupo Mixto, defiende las enmiendas números 55 a 58. El señor Quintana González, del Grupo Mixto, defiende las enmiendas números 758 a 761 y 763. El señor Cambra i Sánchez defiende la enmienda número 1166, del Grupo Catalán en el Senado de Convergència i Unió. El

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señor Romero Calero da por defendida la enmienda número 1267, de los Grupos Socialista y Entesa Catalana de Progrés. El señor Barquero Vázquez defiende la enmienda número 1114, del Grupo Popular, al tiempo que consume un turno en contra, que comparte con la señora Do Campo Piñeiro.
En turno de portavoces, hacen uso de la palabra los señores Cámara Fernández, por el Grupo Mixto, y Barquero Vázquez, por el Grupo Popular.


Título V (artículos 47 a 57). Anexo III. Sección 06.


El señor Cámara Fernández, del Grupo Mixto, defiende las enmiendas números 59 a 61. El señor Mesa Ciriza defiende las enmiendas números 1247, 1249 a 1251 y 1323, retirando la número 1248, de los Grupos Socialista y Entesa Catalana de Progrés. El señor Soto García consume un turno en contra. No se hace uso del turno de portavoces.


Título VI (artículos 58 a 65).


El señor Cámara Fernández, del Grupo Mixto, da por defendidas las enmiendas números 62 a 67. El señor Albistur Marin da por defendidas las enmiendas números 582 a 586, del Grupo de Senadores Nacionalistas Vascos.
El señor Cambra i Sánchez defiende las enmiendas números 1167 y 1168, del Grupo Catalán en el Senado de Convergència i Unió. El señor Lerma Blasco defiende las enmiendas números 1252 a 1256, 1268 y 1269, de los Grupos Socialista y Entesa Catalana de Progrés. El señor Imbroda Ortiz consume un turno en contra. No se hace uso del turno de portavoces.


Título VII (artículos 66 a 85). Secciones 32 y 3.


La señora de Boneta y Piedra, del Grupo Mixto, defiende las enmiendas números 666 y 667. El señor Cámara Fernández, del Grupo Mixto, da por defendidas las enmiendas números 68 a 78 y 561 a 576. El señor Quintana González, del Grupo Mixto, defiende la enmienda número 762. La señora Morales Rodríguez defiende las enmiendas números 1102 a 1104, del Grupo de Senadores de Coalición Canaria. El señor Aleu i Jornet defiende las enmiendas números 1093 a 1098, del Grupo Entesa Catalana de Progrés. El señor Cambra i Sánchez defiende las enmiendas números 1169, 1170 y 1228 a 1230, del Grupo Catalán en el Senado de Convergència i Unió. El señor Hurtado García defiende las enmiendas números 1257 a 1266, 1270 y 1271, de los Grupos Socialista y Entesa Catalana de Progrés. Los señores Gil-Ortega Rincón y Sánchez Cuadrado consumen un turno en contra. En turno de portavoces, hace uso de la palabra la señora de Boneta y Piedra, por el Grupo Mixto.


Disposiciones adicionales (primera a vigésima sexta).


La señora de Boneta y Piedra, del Grupo Mixto, defiende las enmiendas números 669 a 671. El señor Cámara Fernández, del Grupo Mixto, defiende las enmiendas números 79 a 110. El señor Quintana González, del Grupo Mixto, da por defendida la enmienda número 764. El señor Albistur Marin defiende las enmiendas números 588 y 589, del Grupo de Senadores Nacionalistas Vascos. El señor Cambra i Sánchez defiende las enmiendas números 1171 y 1173 a 1176, del Grupo Catalán en el Senado de Convergència i Unió. El señor González Príncipe defiende las enmiendas números 1272 a 1310 y 1312 a 1317, de los Grupos Socialista y Entesa Catalana de Progrés. El señor Vallines Díaz consume un turno en contra.
No se hace uso del turno de portavoces.


Disposiciones transitorias (primera a sexta).


El señor Cámara Fernández, del Grupo Mixto, y los señores portavoces de los Grupos Socialista y Entesa Catalana de Progrés dan por defendidas sus enmiendas números 111 y 1318 y 1319, respectivamente. No se hace uso del turno en contra. En turno de portavoces, hacen uso de la palabra los señores Albistur Marin, por el Grupo de Senadores Nacionalistas Vascos, y Vallines Díaz, por el Grupo Popular.


Disposición final (nueva).


El señor Cámara Fernández, del Grupo Mixto, da por defendidas las enmiendas números 112 y 113. No se consumen turnos en contra ni de portavoces.


Anexo VI.


No ha sido objeto de enmiendas.


Estado de Ingresos.


El señor Cámara Fernández, del Grupo Mixto, da por defendida la enmienda número 27. No se consumen turnos en contra ni de portavoces.


Se suspende la sesión a las veintitrés horas y quince minutos.


Se abre la sesión a las once horas y diez minutos.


La señora PRESIDENTA: Señorías, se abre la sesión.


ACTAS:

--LECTURA Y APROBACION, SI PROCEDE, DE LAS ACTAS DE LAS SESIONES ANTERIORES, CELEBRADAS LOS PASADOS DIAS 20, 21 Y 22 DE NOVIEMBRE DE 2001.


La señora PRESIDENTA: Punto primero del orden del día: Lectura y aprobación, si procede, de las Actas de las

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sesiones anteriores celebradas los pasados días 20, 21 y 22 de noviembre del año 2001. ¿Hay alguna observación sobre alguna de las actas? (Pausa.) Se aprueban por unanimidad.


DICTAMENES DE COMISIONES SOBRE PROYECTOS Y PROPOSICIONES DE LEY REMITIDOS POR EL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS:

--DE LA COMISION DE PRESUPUESTOS EN RELACION CON EL PROYECTO DE LEY DE PRESUPUESTOS GENERALES DEL ESTADO PARA EL AÑO 2002 (S. 621/000040) (C. D.
121/000047).


--DE LA COMISION DE ECONOMIA, COMERCIO Y TURISMO EN RELACION CON EL PROYECTO DE LEY DE MEDIDAS FISCALES, ADMINISTRATIVAS Y DEL ORDEN SOCIAL (S. 621/000041) (C. D. 121/000050).


La señora PRESIDENTA: Punto segundo del orden del día: Dictámenes de Comisiones sobre proyectos y proposiciones de ley remitidos por el Congreso de los Diputados.
Dictamen de la Comisión de Presupuestos en relación con el proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2002. Para la presentación del dictamen del proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2002, tiene la palabra el representante designado por la Comisión de Presupuestos, por un tiempo no superior a cinco minutos, que es el Senador Contín.


El señor CONTIN PELLICER: Con la venia de la señora Presidenta.
Señorías, con fecha 20 de noviembre de 2001 fue publicado en el «Boletín Oficial de las Cortes Generales» el texto remitido por el Congreso de los Diputados, trasladándose este proyecto de ley, al amparo de lo dispuesto en el artículo 104 del Reglamento del Senado, a la Comisión de Presupuestos. El plazo de presentación de enmiendas quedó fijado hasta el día 26 de noviembre. Se presentaron cinco propuestas de veto de los Senadores Cámara Fernández y Cabrero Palomares, del Grupo Parlamentario Mixto; del Grupo Parlamentario de Senadores Nacionalistas Vascos; de la Senadora De Boneta y Piedra, del Grupo Parlamentario Mixto; del Senador Quintana González del Grupo Parlamentario Mixto, y del Grupo Parlamentario Socialista y Grupo Parlamentario Entesa Catalana de Progrés conjuntamente. Asimismo se formularon a los distintos títulos, artículos y secciones 1.761 enmiendas.
El día 27 de noviembre la Ponencia designada, integrada por los Senadores don Francisco Xabier Albistur Marin, don Ramón Aleu i Jornet, don Segundo Bru Parra, don Sixte Cambra i Sánchez, don Damián Caneda Morales, don Félix Colsa Bueno, don Juan Pedro Hernández Rodríguez, don Fidel Mesa Ciriza y doña Claudina Morales Rodríguez, emitió su informe, introduciendo algunas correcciones e incorporando al texto remitido por el Congreso de los Diputados las enmiendas números 1105 a 1165 bis, excepto las números 1114 y 1126 del Grupo Parlamentario Popular, y la número 1441 con correcciones del Grupo Parlamentario Socialista.
El día 3 de diciembre se reunió la Comisión y dictaminó el citado proyecto de ley, introduciendo la enmienda número 1126 del Grupo Parlamentario Popular y la número 1172 del Grupo Parlamentario Catalán en el Senado de Convergència i Unió. El dictamen se ha publicado con fecha 7 de diciembre. En el Pleno se debatirán las enmiendas mantenidas en los votos particulares presentados. Esto es todo cuanto tengo el honor de informar a esta Cámara.
Gracias, señora Presidenta.


La señora PRESIDENTA: Gracias, Senador Contín.
Para la presentación del dictamen del proyecto de ley de medidas fiscales, administrativas y del orden social, tiene la palabra el representante que ha designado la Comisión, en este caso, su Presidente, el Senador Seguí.


El señor SEGUI DIAZ: Muchas gracias, señora Presidenta.
Señorías, me cabe el honor como Presidente de la Comisión de Economía, Comercio y Turismo de presentar ante el Pleno el dictamen emitido por la referida Comisión, en relación con el proyecto de ley de medidas fiscales, administrativas y del orden social.
La tramitación en el Senado se inició tras la remisión por el Congreso de los Diputados del proyecto de ley el día 20 de noviembre de 2001. El plazo de presentación de enmiendas se prolongó hasta el día 26 de noviembre de 2001, fueron presentados cuatro vetos y 448 enmiendas.
Tres de las propuestas de veto fueron formuladas por Senadores del Grupo Mixto, en concreto, por los Senadores Cámara Fernández, la Senadora De Boneta y Quintana González. El cuarto veto fue propugnado por el Grupo Socialista.
En cuanto a las enmiendas, 88 fueron presentadas por el Grupo Parlamentario Popular, 141 lo fueron conjuntamente por los Grupos Parlamentarios Socialista y Entesa Catalana de Progrés, 12 exclusivamente por este último Grupo, 115 por el Grupo Mixto, de las que 86 fueron interpuestas por los Senadores Cámara y Cabrero, 25 por el Senador Quintana y cuatro por la Senadora De Boneta; 47 enmiendas por el Grupo Parlamentario Catalán en el Senado de Convergència i Unió, 13 por el Grupo Parlamentario de Coalición Canaria y 32 por el Grupo Parlamentario de Senadores Nacionalistas Vascos.
La Comisión se reunió para designar la Ponencia encargada de informar el proyecto de ley el 27 de noviembre de 2001. La Ponencia celebró su reunión el propio día 27 de noviembre y emitió su informe incorporando diversas modificaciones al texto remitido. El informe fue publicado en el «Boletín Oficial de las Cortes Generales» de 1 de diciembre de 2001.
En fecha 4 de diciembre de 2001 tuvo lugar la reunión de la Comisión de Economía, Comercio y Turismo para- dictaminar el proyecto de ley. Tras un amplio y rico debate en el que intervinieron en sucesivas ocasiones todos los grupos parlamentarios y tras nueva reunión de la Ponencia,

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se aprobó el dictamen, que recoge diversas modificaciones al texto remitido por el Congreso de los Diputados. El dictamen fue publicado en el «Boletín Oficial de las Cortes Generales» de 10 de diciembre de 2001.
Muchas gracias, señora Presidenta.


La señora PRESIDENTA: Gracias, Senador Seguí.
Para la presentación de ambos proyectos de ley, en nombre del Gobierno, tiene la palabra el señor Ministro de Hacienda.


El señor MINISTRO DE HACIENDA (Montoro Romero): Señora Presidenta, señorías, es un honor volver hoy a esta tribuna a presentar en nombre del Gobierno el proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2002 y el de la ley de medidas fiscales, administrativas y del orden social.
Ante todo, deseo agradecer a sus señorías el intenso trabajo que siempre trae consigo el estudio de los presupuestos con el análisis de sus extensos documentos. Gracias también por las numerosas aportaciones y sugerencias que, estoy convencido, van a contribuir a mejorar las propuestas del Gobierno.
Los Presupuestos Generales del Estado para el año 2002 representan el principal instrumento de política económica para que España alcance unas cifras de crecimiento y creación de empleo que nos mantengan a la cabeza de la Unión Europea. Son los presupuestos que nos permitirán en el año próximo aprobar, promover una nueva ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, una nueva ley que rebajará el Impuesto sobre la Renta para la gran mayoría de los contribuyentes. Son también una respuesta a la actual situación de incertidumbre porque desde el equilibrio presupuestario se hace un gran esfuerzo en inversión pública y un no menor esfuerzo en gasto social. A la vez, introducen importantes reformas tributarias destinadas, orientadas a estimular la inversión y la actividad. Los presupuestos del año 2002 son asimismo las primeras cuentas del Estado en euros y son también los presupuestos del nuevo sistema de financiación autonómica.
El presupuesto, como sus señorías conocen, no es otra cosa que la expresión cifrada de la política general del Gobierno, de sus prioridades de gasto y de las previsiones de ingresos para financiarla. Año a año, detrás de las cifras de los presupuestos del Gobierno del Partido Popular subyace, se plantea un programa económico coherente orientado al crecimiento económico y a la creación de empleo, siempre desde la estabilidad macroeconómica y desde la configuración de un Estado que convierte a la sociedad en protagonista de su propio destino, En este momento de incertidumbre económica general, incluso de deterioro de la economía mundial, el programa económico del Gobierno y su cuantificación en el presupuesto que hoy presento a esta Cámara no ha cambiado.
Es cierto que puede ser más difícil alcanzar los objetivos de crecimiento y de creación de empleo que como inicialmente los habíamos previsto. Por eso, el Gobierno ha revisado en unas décimas nuestra previsión de crecimiento económico para el año que viene. Ahora bien, una cosa es admitir unos resultados económicos más moderados de los inicialmente previstos debido al contexto internacional, y otra sería renunciar a la política económica que nos ha llevado y que nos seguirá llevando a la convergencia real con Europa y al pleno empleo en este comienzo del siglo XXI.
España llegó a tiempo a la cita de la fundación del euro. Nuestra moneda ya es el euro, y dentro de muy pocas semanas sus monedas y billetes correrán de mano en mano en España y en los demás países que constituyen la Unión Monetaria Europea. La materialización, la visibilidad del euro lo convertirá en el mejor símbolo de la identidad de la integración de Europa, de la Unión Europea, en este siglo XXI.
Los Presupuestos Generales del Estado son pues los nuevos presupuestos, los primeros expresados exclusivamente en euros. El euro ha sido también la gran ocasión para introducir en España la política económica de estabilidad que estábamos necesitando.
El euro fue la ocasión, como decía, el punto de apoyo, el catalizador, pero la política económica que aplicó el Gobierno del Partido Popular en 1996 no fue en modo alguno una política circunstancial adaptada sólo a la fundación del euro. Fue entonces, y sigue siendo ahora, una política de largo plazo que suscita y estimula la iniciativa económica de la sociedad, como de hecho ha sucedido y sigue sucediendo todavía.
Para abrir un espacio económico y financiero a la iniciativa privada, era necesario reformar los mercados y sanear las cuentas públicas. Así comenzó el camino de la consolidación fiscal. En pocos años, el déficit público español bajó hasta el nivel exigido por los criterios de Maastricht, luego ha continuado hasta el equilibrio presupuestario que, con toda seguridad, alcanzaremos en este año, en este ejercicio, en el 2001, por primera vez en la historia de la democracia española.
Los presupuestos para el 2002 incorporan, asimismo, el acuerdo del nuevo sistema de financiación autonómica. España, en los últimos años, ha vivido un intenso proceso de descentralización política y administrativa.
Pocos Estado1en el mundo pueden mostrar hoy una organización política que haya registrado una descentralización tan rápida, tan profunda y tan coherente como la nuestra. En el lapso de 25 años, las Comunidades Autónomas han pasado de no existir a ejercer en el año 2000 prácticamente un 27 por ciento del total del gasto consolidado de nuestras administraciones públicas.
Sin embargo, esta descentralización del gasto no se ha venido correspondiendo con la misma autonomía en los ingresos. En ese mismo año, la participación en el total de los recursos consolidados era solamente del 9,1 por ciento. Es evidente, pues, el desfase entre las competencias de gasto y la autonomía financiera de nuestras Comunidades Autónomas.
En este año, cuando termine el actual modelo de financiación autonómica, que sin duda ha funcionado satisfactoriamente durante el quinquenio en el que ha estado vigente, es el momento de dar un paso decisivo en la configuración de la autonomía financiera del Estado de las Autonomías en España. En los últimos cinco años todas las Comunidades Autónomas han asumido las competencias

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en educación, lo que ha supuesto un trasvase de gasto de 5.410 millones de euros desde la Administración central a las administraciones autonómicas. En este momento deben asumir las competencias de sanidad todas las Comunidades que todavía no lo han hecho para que pueda aplicarse total y plenamente el nuevo sistema de financiación autonómica.
La descentralización vía gasto ha llegado a su madurez y, por lo tanto, es el momento idóneo para plantearse un nuevo sistema de financiación que aporte estabilidad y mayor responsabilidad a las Comunidades Autónomas.
El nuevo sistema avanza considerablemente en el cumplimiento de los principios que tanto la Constitución como la LOFCA establecen para la financiación de las Comunidades Autónomas, siempre tomando como punto de partida la experiencia acumulada en el período anterior. Estos principios, como sus señorías saben perfectamente, son suficiencia y autonomía financiera, corresponsabilidad fiscal, transparencia, solidaridad y estabilidad.
A partir del próximo 1 de enero, tal y como se acordó en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, las Comunidades Autónomas dispondrán de la totalidad de la recaudación y de completa capacidad normativa de los Impuestos sobre Sucesiones y Donaciones, Transmisiones Patrimoniales, Impuesto sobre el Patrimonio, Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados y el Impuesto sobre el Juego. Asumirán igualmente dos nuevos impuestos con capacidad normativa y de gestión, el Impuesto de Matriculación y el nuevo Impuesto Minorista sobre Hidrocarburos, que está afectado al gasto sanitario. Participarán del 33 por ciento de la tarifa del IRPF con capacidad normativa para modificar tipos impositivos y determinadas deducciones de gran importancia como, por ejemplo, las que afectan a la familia y a la vivienda. Sólo han de respetar dos únicos requisitos: que la tarifa sea progresiva y que conserve el mismo número de tramos que la del Estado. Participarán del 35 por ciento del IVA sin capacidad normativa y repartido en función de un índice de consumo proporcionado por el Instituto Nacional de Estadística. Dispondrán también del 40 por ciento de los impuestos especiales sobre hidrocarburos, alcohol y labores del tabaco sin capacidad normativa y repartidos en función del consumo y también del 100 por cien de los impuestos especiales sobre la electricidad. El resto, hasta cubrir el total de necesidades de gasto de las Comunidades Autónomas, se facilitará mediante el Fondo de suficiencia que está previsto que evolucione en función de los tributos del Estado no cedidos.
En el mismo Consejo de Política Fiscal y Financiera, del 27 de junio, se puso de manifiesto la conveniencia de aplicar el Impuesto Minorista sobre Hidrocarburos, que ya he mencionado, impuesto para contribuir a la financiación del gasto sanitario de las Comunidades Autónomas. En la última reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera, celebrada el pasado mes de noviembre, se aprobó finalmente la implantación de este impuesto. El Impuesto Minorista sobre Hidrocarburos es un recurso más del nuevo sistema de financiación autonómica. Como sus señorías conocen, el impuesto tiene dos partes: una, la general, común para todas las Comunidades Autónomas y, otra, variable que depende de la decisión que adopte al respecto cada uno de los parlamentos autonómicos. En todo caso la recaudación íntegra de este impuesto es para las Comunidades Autónomas y, como ya he insistido, se destina al gasto sanitario. El Impuesto Minorista sobre Hidrocarburos es un elemento más del nuevo sistema de financiación autonómica y, como es natural, ninguna Comunidad Autónoma puede pretender incorporarse a este nuevo sistema de financiación si no acepta igualmente la implantación de este nuevo tributo.
En resumen, el Gobierno ha promovido un nuevo sistema de financiación autonómica de carácter estable que da respuesta a la madurez alcanzada por las autonomías españolas que han asumido o están a punto de asumir las competencias previstas en la Constitución. La estabilidad del nuevo sistema se ha visto reforzada por el apoyo de todas las Comunidades Autónomas en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, aunque es verdad, y debo resaltarlo esta mañana en la Cámara, no todos los Grupos políticos han apoyado en la tramitación parlamentaria a sus propias Comunidades en lo que ha sido ya la tramitación del Congreso y espero que esa actitud, esa posición política cambie en la tramitación en el Senado.
Los Grupos políticos que se oponen o se atienen a las consecuencias que sobre el presupuesto del año 2002 tiene la aplicación del nuevo sistema de financiación autonómica en contra de lo acordado por las propias Comunidades Autónomas están poniendo en riesgo la aplicación efectiva del nuevo sistema de financiación autonómica.
El sistema, señorías, no se puede trocear y no se puede parcelar. El sistema es un todo y se está en él o no se está en él. Cualquiera de las dos opciones es legítima políticamente, pero los gobiernos autonómicos que se queden fuera y sus grupos políticos que los respaldan en esta Cámara tendrán que explicar a los ciudadanos de esas Comunidades Autónomas por qué se les priva de los beneficios de los recursos presupuestarios que aporta el nuevo sistema. Por eso, es muy importante tomar nota de las posiciones que en este debate de presupuestos van a adoptar los grupos políticos de las Cámaras, como es muy importante también el debate que tendrá lugar sobre las leyes de financiación autonómica.
Señora Presidenta, a lo largo de este año la economía mundial ha ido perdiendo dinamismo. El pasado mes de septiembre el ataque terrorista contra Estados Unidos generó un clima de incertidumbre que ha afectado a las decisiones de los agentes económicos. Pues bien, ante todo, los ciudadanos españoles deben saber que los presupuestos del Estado para el año 2002 son, en definitiva, una prolongación más de la política económica que ha estado generando prosperidad y creación de empleo desde el año 1996 y que en el año 2002 nos va a ayudar a impulsar el crecimiento y a superar cuanto antes las dificultades del momento que atravesamos.
Quiero recordar a la Cámara que desde que el Partido Popular gobierna en España hay más de dos millones y medio de nuevos ocupados, de los cuales la mitad son mujeres. Más de 700.000 jóvenes han encontrado empleo estos años y otros tantos mayores de 45 años. Los afiliados a

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la Seguridad Social han aumentado en más de tres millones y medio y el paro registrado se ha reducido desde cerca del 16 por ciento al 8,8 por ciento actual.
En sólo cinco años el crecimiento económico y el empleo han transformado profundamente a la sociedad española. Son dos mundos, dos realidades distintas, pero sólo les separan cinco años o, mejor dicho, les separan cinco años y un cambio muy profundo en la concepción de la política económica de nuestro país.
Hace pocos días hemos conocido el dato de afiliación de la Seguridad Social de noviembre que ha supuesto un nuevo récord histórico. El número de afiliados a la Seguridad Social aumentó en noviembre pasado en 111.000 personas hasta alcanzar los 15.876.000 afiliados. Esto significa un incremento de 511.000, el 3,3 por ciento respecto del mismo período del año anterior.
Los principales organismos internacionales prevén un crecimiento económico para España superior al resto de los países desarrollados tanto para los años 2001 como para los años 2002 y 2003. De hecho, el Fondo Monetario Internacional en su último informe sobre España afirma que la economía española es la que ha demostrado mayor dinamismo sostenible de las grandes economías de la zona del euro en los últimos cinco años. Esto es debido a las reformas estructurales realizadas y a las firmes políticas adoptadas para la estabilidad macroeconómica y, por eso, el Fondo Monetario Internacional reconoce que España es el país de la Unión Europea mejor preparado para afrontar la actual situación de desaceleración económica. También reconoce que la consolidación fiscal ha sido la pieza clave de la fuerte expansión de los últimos años y que la ley de estabilidad presupuestaria responde bien a la necesidad de mantener dicha expansión junto, con los cambios del sistema de financiación autonómica.
De las tres crisis económicas internacionales surgidas en la democracia española, a principios de los ochenta, a principios de los noventa y la actual, ésta última crisis internacional es la que España está afrontando en mejores condiciones. La Seguridad Social tiene superávit crecientes.
La inflación se mueve en niveles moderados. Los tipos de interés están históricamente bajos. Las cuentas públicas del Estado se encuentran equilibradas. Existe pleno empleo masculino en muchas regiones de España.
Nuestra economía está plenamente integrada en los flujos financieros y comerciales internacionales. Los mercados de capitales son más profundos y las empresas y familias tienen una posición financiera saneada. La economía española es hoy más flexible, más competitiva y menos vulnerable a los choques externos que lo ha sido antes.
Por tanto, a pesar de las dificultades de este momento, la economía española mantiene un ritmo satisfactorio de crecimiento y de creación de empleo. Según nuestras estimaciones este año 2001 se saldará con un crecimiento del producto interior bruto del 3 por ciento y con 325.000 nuevos empleos, unos resultados muy apreciables si se comparan con los que se obtienen en la mayoría de países desarrollados.
En 2002, como consecuencia de la evolución de la economía internacional, nos orientamos hacia un crecimiento del PIB y del empleo algo inferior al estimado para este año, como se recoge en la actualización reciente del Programa de Estabilidad del Reino de España aprobado en el último Consejo de Ministros. En todo caso, los Presupuestos Generales del Estado para el año 2002 mantienen el equilibrio presupuestario para el conjunto de las administraciones públicas. Un Presupuesto sin déficit es la posición más conveniente para que la economía pueda amoldarse sin riesgos a las dificultades coyunturales. Desde el equilibrio presupuestario pueden jugar con plenitud (Rumores.) los estabilizadores automáticos de nuestro presupuesto en definitiva para responder con flexibilidad a las necesidades del momento.
Decía, señora Presidenta, que la economía española está hoy mejor preparada para afrontar este período de incertidumbres internacional como nunca antes lo había estado a lo largo de la historia de la democracia española. Ello es también fruto de ese equilibrio presupuestario (Rumores.) que ha conseguido reducir significativamente un déficit público, hasta hacerlo desaparecer, déficit que hasta hace seis años estaba situado en el 7 por ciento del producto interior bruto.
Entre 1995 y 2001 hemos reducido los gastos del Estado no financieros en más de 5,5 puntos del producto interior bruto, es decir, desde el 45 por ciento hasta cerca del 39,5 por ciento. Los ingresos no financieros han crecido algo más de un punto, lo que significa que el 80 por ciento de la reducción del déficit es consecuencia de la disciplina en el gasto y que sólo un 20 por ciento es debido al incremento de los ingresos. El equilibrio presupuestario es un instrumento reconocido por la Unión Europea como elemento clave para el crecimiento duradero y para la consecución del pleno empleo a medio plazo. A pesar de este convencimiento expresado por las instituciones europeas de forma continua, algunos de los grandes países europeos han vuelto a anunciar un retraso en el cumplimiento de sus objetivos de estabilidad presupuestaria.
En España por primera vez en la historia de la democracia alcanzaremos en este mismo ejercicio el equilibrio presupuestario (Rumores.) adelantando, pues, un año la fecha prevista en el programa de estabilidad. Y nos proponemos mantenerlo en los ejercicios sucesivos porque estamos convencidos de que el mayor esfuerzo en la consolidación fiscal (Rumores.) es una de las principales causas de nuestro mayor crecimiento económico y de nuestra mayor creación de empleo. La experiencia propia y ajena de las últimas décadas nos enseña que la financiación deficitaria del gasto público genera más problemas que los que pretende solucionar.
La estabilidad presupuestaria, en cambio, ha demostrado su capacidad de estimular iniciativas de los agentes económicos y de incorporar recursos financieros y humanos a la actividad productiva. (Fuertes rumores.) También en estos momentos de incertidumbre el equilibrio de los presupuestos públicos contribuye a reforzar las expectativas de los emprendedores y la confianza de los ciudadanos. La verdadera relevancia del proceso de consolidación fiscal viene determinada por el significado que el ahorro público tiene en las condiciones de financiación de

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la economía. El creciente ahorro público, que ha mejorado desde el año 1996 en casi seis puntos del producto interior bruto, exactamente en 5,7 puntos porcentuales, (Fuertes rumores.) significa que los recursos financieros que antes necesitaba el sector público para financiar su déficit corriente, están ahora a disposición en mayor cantidad y más baratos...


La señora PRESIDENTA: Un momento, señor Ministro.
Señorías, hagan el favor de guardar silencio. (Pausa.) Continúe, señor Ministro.


El señor MINISTRO DE HACIENDA (Montoro Romero): Muchas gracias, señora Presidenta.
Decía que los recursos financieros que antes necesitaba el sector público para financiar su déficit corriente se encuentran ahora más baratos y disponibles, es decir, hay más recursos para las familias y las empresas.
Las nuevas condiciones de financiación de nuestra economía han permitido que, desde 1996, se hayan suscrito casi tres millones de nuevas hipotecas y que España haya pasado de ser un país receptor neto de inversión directa extranjera a ser uno de los principales exportadores netos de capitales del mundo desde el año 1997.
Las empresas españolas habían tenido que soportar tradicionalmente una desventaja comparativa con respecto a sus competidoras en los mercados internacionales, por sus mayores costes financieros. Superada esta desventaja, el proceso de internacionalización que ha vivido España ha sido espectacular. El año pasado las empresas españolas invirtieron en el exterior casi el 10 por ciento de nuestro producto interior bruto.
Además, el creciente ahorro público permitirá seguir financiando un ambicioso programa inversor, sin incurrir en déficit y sin generar el indeseable efecto expulsión de la inversión privada.
El equilibrio presupuestario nos va a permitir seguir avanzando, asimismo, en la reducción de la deuda pública y, por tanto, en la disminución de la carga financiera asociada a esa deuda pública.
Esperamos de esta forma que los intereses sigan perdiendo peso en relación con el producto interior bruto, aumentando el margen de maniobra para seguir reduciendo los impuestos en el futuro y continuar atendiendo otros gastos prioritarios de la sociedad española como el gasto social y la inversión pública. De hecho, el ahorro de intereses acumulado desde 1996 asciende a 9,5 billones de pesetas, el equivalente a casi el 70 por ciento de las inversiones de capital realizadas por las administraciones públicas desde entonces.
La consolidación fiscal y el equilibrio presupuestario son las mejores armas para superar las contingencias del futuro, pero no es necesario esperar al futuro para recibir los beneficios de este ahorro público. Los mercados financieros y los agentes económicos, en general, adelantan los efectos del futuro cuando valoran las políticas económicas en función de las expectativas que éstas generan.
Por eso, consolidar las cuentas del Estado significa lanzar un ancla hacia el futuro para impulsar la nave de la economía. A medida que avanza la integración económica internacional, además de acortarse los espacios, se acercan también los tiempos. Unas finanzas públicas en equilibrio un año y otro dan valor a nuestro país en cuanto marco político e institucional de las actividades económicas, porque lógicamente los agentes económicos necesitan estabilidad y horizontes previsibles para localizar sus inversiones.
En 1996 empezamos hablando de disciplina del gasto público, de reducción de los tipos de interés, de contención de la inflación, de liberalización de la economía, de saneamiento del sector público, de crecimiento económico y de creación de empleo. En el día de hoy seguimos hablando de lo mismo, pero la diferencia es que la consolidación fiscal del déficit público ha avanzado sustancialmente; 6,6 por ciento del producto interior bruto en 1995, 4,9 por ciento en 1996, 3,2 por ciento en 1997, 2,6 por ciento en 1998, 1,1 por ciento en 1999, 0,3 por ciento en el 2000, 0 por ciento en el año 2001 y 0 por ciento en el 2002.
El déficit ha dejado de ser, por tanto, una preocupación de la sociedad española. Nuestra preocupación ahora es que las cuentas públicas no vuelvan a deteriorarse y que no se repita la lamentable historia de hace pocos años. Detrás del déficit, señorías, vienen siempre las dificultades financieras para las empresas, la falta de inversión pública y privada, el freno al crecimiento y la destrucción de empleo.
Como resultado de este proceso de consolidación fiscal, hoy está saneada la Seguridad Social. En sólo cinco años hemos superado las graves dificultades existentes para pagar las pensiones; hemos pasado de tener un agujero fiscal a gozar de un superávit de más de 500.000 millones de pesetas. Ahora, señorías, en España nadie habla ya de quiebra del sistema, ni amenaza a las pensiones actuales o futuras con esa quiebra.
Con cinco años de política económica sensata se han solucionado los problemas de la Seguridad Social y sobre todo se ha consolidado el futuro del sistema público de pensiones en España. Además, la protección social pública se está fortaleciendo con el desarrollo de la previsión social complementaria, personal y empresarial. También en la ley de medidas fiscales, administrativas y del orden social que acompaña a estos presupuestos se da un paso más en el estímulo no sólo fiscal, pero también en el estímulo fiscal de esta clase de ahorro.
En estos presupuestos para el año 2002 se avanza en el proceso de separación de fuentes de financiación y el Estado comienza a asumir una parte de los complementos a mínimos de las pensiones no contributivas.
Esta, que es la política que ha situado a nuestro país entre los primeros puestos de Europa en crecimiento y en creación de empleo, es también la política que debe reforzarnos de cara al futuro. Por ello hemos avanzado ya en la presentación y en la aprobación de esas Leyes de estabilidad presupuestaria, que recientemente ha aprobado esta Cámara después de su tramitación en el Congreso. Las Leyes de estabilidad presupuestaria recogen el deseo de los ciudadanos de que las autoridades, sean el Gobierno central, los autonómicos o los municipales, limiten sus gastos a los ingresos que reciben; es decir, en circunstancias normales debemos evitar, debemos huir del déficit público. Con estas Leyes se refuerza el control democrático de las cuentas públicas y se ofrece a las empresas y a todos los

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ciudadanos confianza en las condiciones económicas del futuro cercano y del largo plazo.
El crecimiento prolongado que España necesita para llegar al pleno empleo y el crecimiento que España necesita para seguir mejorando su sistema de protección social depende en buena medida de que los Gobiernos responsables del sector público sean sensibles a estas poderosas razones que hoy nos solicitan los ciudadanos. Un país con las finanzas saneadas, que año tras año cierra sin déficit y recorta su deuda pública, es cada vez un país más atractivo para invertir y para vivir en él porque está en buenas condiciones también para seguir reduciendo los impuestos. En España lo hemos comprobado: después de sanear el déficit público hemos reducido el Impuesto sobre la Renta, hemos acometido también una reducción del Impuesto sobre Sociedades y, como he hecho ya esta mañana, podemos seguir anunciando a la Cámara nuevas reducciones en los grandes impuestos no ya directos, sino indirectos de nuestro país.
Este proceso ha sido un cambio compaginado con mejoras en el gasto social y en las inversiones. Antes de 1996, con un déficit público cercano al 7 por ciento del producto interior bruto, no se podía ni pensar en ello. El dinamismo de la economía española, que en estos últimos años ha incrementado el ahorro y la inversión, el consumo y el empleo, ha ampliado también la base de los tributos y ha permitido bajar las tarifas impositivas incluso promoviendo un aumento de la recaudación tributaria.
Más todavía: la reducción de los impuestos, del mismo modo que la reducción del gasto público, ha estimulado la actividad del sector privado y ha contribuido decisivamente a realimentar las fuentes de los tributos. De esta manera la política fiscal participa directamente por la doble vía de los ingresos y de los gastos en el crecimiento de la economía y en el aumento del empleo.
Como sus señorías saben muy bien, no estamos hablando de teorías, estamos hablando esta mañana de lo que ha sido la experiencia reciente de la sociedad española. La reforma del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas llevada a cabo en 1998 ha introducido en España un impuesto más equitativo, más eficiente y más sencillo. Ha disminuido la carga fiscal de los ciudadanos, especialmente los de menor renta, las familias, los trabajadores y los pensionistas. Gracias a esta reforma la renta disponible de los ciudadanos españoles se incrementó en 800.000 millones de pesetas en el año 1999 y en 900.000 millones de pesetas en el año 2000.
En esta legislatura, el Gobierno ha aprobado numerosas rebajas fiscales a favor del ahorro, a favor de la pequeña y mediana empresa, de la internacionalización de nuestras empresas y, asimismo, a favor de los sectores que hace un año sufrieron más directamente las consecuencias de la brusca subida del precio del petróleo, sin olvidarnos de otras iniciativas favorables a las familias y a los trabajadores autónomos.
Un año más, nuestra política continúa con la línea emprendida durante los últimos cinco ejercicios, con el fin de mejorar las medidas de apoyo a los sectores productivos; medidas que refuerzan la oferta, la capacidad de crecimiento de la economía y la creación de empleo. Por lo tanto, el Gobierno sigue la trayectoria política de reducir de manera selectiva la carga fiscal de las empresas, de forma que el año próximo las pequeñas y medianas empresas, las empresas que inviertan, las empresas que compren activos destinados a I+D+i y las empresas que decidan tener mayor presencia internacional pagarán menos impuestos.
Las pequeñas y medianas empresas, señorías, han sido las grandes protagonistas de la creación de empleo de los últimos años; por ello, hemos vuelto a ampliar el concepto de pequeña y mediana empresa hasta cinco millones de euros, con lo que su tributación para los quince primeros millones de base imponible será del 30 por ciento. De esta medida se van a beneficiar más de 16.000 empresas en España; así, podemos decir que el 90 por ciento de nuestras empresas van a disfrutar de un tipo reducido en el Impuesto sobre Sociedades.
Las nuevas medidas facilitan la reestructuración de las empresas e incentivan la inversión productiva y el medio ambiente. Por ejemplo, podrán rebajar sus participaciones hasta en el 75 por ciento en sus filiales, sin perder los beneficios del régimen de consolidación fiscal y se reduce la tributación hasta el 18 por ciento de las plusvalías reinvertidas en actividades productivas.
Por otra parte, se amplía el plazo para la compensación de pérdidas de 10 a 15 años y se reduce el plazo para la deducción de las provisiones por deudores morosos de 12 a 6 meses, lo que mejorará la solvencia financiera de nuestras empresas.
Asimismo, continuamos estimulando y apoyando la investigación, el desarrollo y la innovación tecnológica. A estos efectos, se introduce una nueva deducción del 10 por ciento para las inversiones en activos destinadas a I+D, que se suma a la deducción para gastos destinados a estas actividades, que puede llegar al 50 por ciento del importe de los gastos. Además, se aumenta la base de la deducción por adquisiciones, diligencias, patentes, «know how», y diseños hasta 500.000 euros y se introduce una deducción fiscal del 10 por ciento para inversiones en medio ambiente.
Por último, para incentivar la internacionalización de nuestras empresas se permite la amortización en veinte años del fondo de comercio para la adquisición de valores extranjeros.
En definitiva, son medidas que estimulan a las empresas a tomar decisiones que se traduzcan en un impulso al crecimiento y que las sitúen en unas condiciones óptimas para beneficiarse del repunte de la actividad internacional que, con seguridad, se producirá en un futuro próximo, en el segundo semestre del año 2002.
Seguimos trabajando en reformas fiscales, seguimos preparando las reformas fiscales que, a partir del año próximo, afectarán a la financiación de nuestras corporaciones locales, de nuestros ayuntamientos y afectarán al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. También promoveremos una nueva ley general tributaria y una nueva ley de mecenazgo, que comprometa al sector económico, al sector empresarial, con el desarrollo de

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actividades de interés general y de interés social. De todas estas reformas, la más avanzada es esta última, la nueva ley de mecenazgo, que tendremos ocasión de remitir próximamente a las Cámaras. Esta nueva ley mejora y amplía los incentivos fiscales existentes, tanto para las entidades sin fines de lucro que se acojan al nuevo régimen como para las personas físicas o jurídicas privadas que colaboren en el desarrollo de actividades de interés general.
Señorías, los nuevos Presupuestos Generales del Estado para el año 2002 tienen un marcado carácter social. Por ello, se destinan más de la mitad de sus recursos --52 de cada 100 euros-- a las pensiones, la sanidad, el desempleo, la protección social y los servicios sociales en su conjunto.
Las pensiones, can una dotación equivalente al 9 por ciento del producto interior bruto, son hoy el gasto social más importante. Los 8.300.000 pensionistas tienen garantizado, por ley, el mantenimiento del poder adquisitivo de las pensiones. Por ello, el próximo viernes, cuando conozcamos el dato del IPC relativo al mes de noviembre, se estará en condiciones de revisar, un año más, el presupuesto con el fin de mantener el poder adquisitivo de los pensionistas.
Además, quiero celebrar también hoy que la iniciativa de los grupos políticos de la Cámara, y en concreto del Grupo Parlamentario Popular, haya permitido también en estos presupuestos plantear subidas de pensiones que van a favorecer prácticamente a cuatro millones de jubilados en España, subidas que van a oscilar el año próximo entre el 2,5 y el 3,5 por ciento, por encima por tanto de la previsión del IPC, y mejora de pensiones también para cien mil viudas, fundamentalmente menores de 60 años, con hijos a su cargo, que aumentarán la base reguladora de sus pensiones del 45 al 70 por ciento.
Asimismo, se permite a través de estas enmiendas que estas personas, las viudas o viudos, puedan contraer matrimonio sin tener por ello que perder el derecho a su pensión, y se han ampliado los límites de las pensiones de orfandad, habiéndose también introducido nuevos estímulos para la contratación indefinida de personas con discapacidad.
Por otra parte, debo destacar también esta mañana la propuesta de medidas para impulsar el ahorro preventivo, y reforzar el sistema de protección social en España. Así, se han aumentado los beneficios fiscales de las aportaciones a los planes de previsión social complementaria, tanto individuales como empresariales, y se ha suprimido el actual límite conjunto. Además, en el Impuesto sobre Sociedades se incorpora una deducción para las aportaciones que, a favor de los empleados, realicen las empresas. Y también debo celebrar las innovaciones que en nuestro sistema de previsión social complementaria se realizan en cuanto a la aplicación, la materialidad de los planes de empresa en España.
Este año en los nuevos presupuestos el Estado destina a la separación de fuentes 428 millones de euros, correspondientes a la asunción de complementos a mínimos en el ámbito no contributivo, según el acuerdo para la mejora y desarrollo del sistema de protección social de abril del año 2001, y a la financiación de servicios sociales y sanitarios del instituto Social de la Marina. Supone un paso más en la aplicación del Pacto de Toledo, que en el período 1997-2002 va a equivaler a un esfuerzo financiero por parte del Estado de 67.220 millones de euros. De esta manera se ha contribuido decisivamente al saneamiento de la Seguridad Social en España, que ha pasado de un déficit del 0,3 por ciento del producto interior bruto al superávit del 0,5 por ciento previsto para el próximo año. Gracias a este superávit se aumentará el fondo de reserva el próximo año en 1.051 millones de euros, hasta alcanzar una cifra total de 3.455 millones de euros. De esta manera, sin duda alguna, estamos reforzando poderosamente el futuro del sistema público de pensiones en España.
En estos presupuestos continuamos con la apuesta decidida por las políticas activas de empleo. Desde 1996 han crecido un 125 por ciento, hasta 5.183 millones de euros en el próximo año. Hay que destacar las ayudas a la formación profesional ocupacional, el programa de escuelas-taller y las bonificaciones en las cuotas empresariales a la Seguridad Social para incentivar el empleo estable. Por otra parte se introduce la posibilidad de jubilación parcial voluntaria de aquellos que quieran prolongar su vida laboral.
La partida destinada a la prestación por maternidad y riesgo durante el embarazo crece un 12,6 por ciento. El mayor número de nacimientos, el aumento de empleo femenino, la equiparación de los permisos de maternidad por hijos adoptivos a los biológicos y la ampliación del período en el supuesto de hijos prematuros justifican de sobra este incremento.
Se han multiplicado por tres los programas de atención. a la infancia y a la familia, y por cinco los de la juventud. Para las personas mayores, se aumenta la dotación destinada al Plan Gerontológico, a la creación y mantenimiento de plazas residenciales, plazas de estancia diurna y otras demandas sociales. El próximo año será también el primer ejercicio del Plan de vivienda 2002-2005. La finalidad de este plan es facilitar el acceso a la vivienda a las personas o a las familias con menos capacidad económica. Por ello, a partir del próximo año, se incorpora una ayuda directa a favor de los que accedan por primera vez a una vivienda protegida. Además, en la Ley de Medidas Fiscales se mejora el tratamiento impositivo de estas ayudas.
Señora Presidenta, señorías, las inversiones son otra de las grandes prioridades de estos Presupuestos, por eso las inversiones aumentan en el conjunto del sector público estatal un 9,3 por ciento. En concreto, las inversiones en infraestructuras crecen un 10,4 por ciento, destinadas fundamentalmente a carreteras de alta capacidad, puertos, aeropuertos y líneas de ferrocarril de alta velocidad. Se da prioridad, asimismo, a la conservación del medio ambiente y a la gestión de los recursos hídricos.
El Gobierno incorpora a estos Presupuestos la ejecución del Plan Hidrológico Nacional.
Otras políticas preferentes son el Plan Nacional de Investigación Científica, Desarrollo e Innovación Tecnológica y la inversión en capital humano, es decir, la educación.


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Señorías, en los Presupuestos Generales del Estado para el año 2002, el Gobierno se propone, un año más, alcanzar el equilibrio presupuestario.
Mantiene un alto esfuerzo en la inversión pública y una alta dotación en el gasto social, incorpora importantes reformas tributarias destinadas a estimular la inversión y la actividad de las pequeñas y medianas empresas e introduce un nuevo sistema de financiación autonómica que eleva la capacidad de autonomía financiera y, por tanto, la corresponsabilidad de las Comunidades Autónomas.
Con estos medios, el Gobierno definir los contenidos de la política económica que va a procurar para España en el año 2002 un crecimiento económico claramente superior al de la mayoría de los países desarrollados y un ritmo satisfactorio de creación de empleo que nos acercará a la sociedad de pleno empleo que constituye sin duda nuestro gran objetivo para la España de comienzos, del siglo XXI.
Muchas gracias, señora Presidenta. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.)

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor Ministro de Hacienda.
Continuamos, señorías, con el debate de los dos proyectos de ley. A continuación, corresponde el debate de las propuestas de veto. Según lo acordado por la Mesa, oída la Junta de Portavoces, se van a debatir conjuntamente las propuestas de veto presentadas al proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2002 con las presentadas al Proyecto de Ley de medidas fiscales, administrativas y del orden social.
Se han presentado las siguientes propuestas de veto. Dos, por parte de los grupos parlamentarios Socialista y Entesa Catalana de Progrés. Una, del Grupo Parlamentario de Senadores Nacionalistas Vascos. Dos, de don Manuel Cámara Fernández y don José Cabrero Palomares, del Grupo Parlamentario Mixto. Dos, de doña Inmaculada de Boneta i Piedra, del Grupo Parlamentario Mixto. Dos de don Anxo Manuel Quintana, del Grupo Parlamentario Mixto.
Después de la defensa de cada una de las propuestas de veto habrá un turno en contra, y si no se hiciese uso de él, habrá un turno en contra final al terminar todas las defensas de las propuestas de veto. En cambio, sólo habrá un turno final de portavoces de carácter general en relación con todas las propuestas de veto.
Comenzamos por la defensa de las propuestas de veto presentadas por el Grupo Parlamentario Socialista y por el Grupo Parlamentario Entesa Catalana de Progrés.
Para su defensa, tiene la palabra, en primer lugar, el Senador Bru.


El señor BRU PARRA: Gracias, señora Presidenta.
Señoras y señores senadores, señor Ministro de Hacienda, permítame que comience felicitándole muy sinceramente no por el contenido de su intervención ni por sus argumentos ni por la prolija y reiterativa entidad de los mismos, sino por la sólida y berroqueña firmeza de sus convicciones. Es usted un hombre de convicciones firmes, lo que lo lleva a defender un proyecto de presupuestos que ya era técnicamente incorrecto, socialmente regresivo y económicamente inadecuado cuando nació, y que usted lleva defendiendo a ultranza contra todos, contra las opiniones de los expertos, de las instituciones de investigación y análisis económico tanto públicas como privadas, de los empresarios, de los sindicatos y contra la propia evidencia que día a día nos ofrece la situación económica nacional e internacional. Sólo usted, señor Montoro --permítame que en este momento parlamentario personalice en usted--, mantiene esta fe ciega, esta fe de carbonero en este proyecto. Lástima que su fe --porque yo estimo que lo que no es razonable ni cabe dentro del ámbito de la razón debe ser fe-- no sea contagiosa y no pueda transmitírnosla ni a nosotros ni a la sociedad española. Lástima que esa fe, señor Montoro, le vacune contra la evidencia y le convierta en un gobernante inmune a la realidad.
Cuando usted presentó este proyecto de algo parecido a un presupuesto, nadie admitió esa especie de «panglosiano» escenario macroeconómico con que ustedes diseñaron el presupuesto. Todos los que tenían que decir algo al respecto (Fondo Monetario Internacional, OCDE, Banco Central Europeo, gabinetes de estudios bancarios o patronales, revistas económicas, etcétera) tacharon de irreal e increíble el escenario de cartón piedra sobre el que ustedes construían sus presupuestos. Es más, la OCDE, en su último informe «Estudio económico sobre España para el año 2001», ya le avisaba, entre otras cosas, de que había que tener muchísimo cuidado en esta etapa del ciclo con no sobreestimar el crecimiento potencial, pero ustedes tenían que presentar este increíble crecimiento del producto interior bruto porque, de lo contrario, se hubieran visto obligados a presentar un déficit inicial en el conjunto de las administraciones centrales, poniendo en evidencia la necesidad de reformas estructurales en el gasto público, porque usted, señor Ministro, sabe perfectamente --al margen de los datos que ha manejado aquí-- que en el período 1998-2000 prácticamente toda la reducción del déficit ha sido consecuencia exclusiva del efecto cíclico, de la coyuntura favorable, en otras palabras, de los buenos tiempos, puesto que la reducción del déficit estructural, según todos los datos y estudios disponibles, ha sido de una décima escasa del PIB. En eso, señor Montoro, si quiere polemice conmigo y con todos los especialistas españoles en la materia.
Por eso han hinchado artificialmente la cifra del crecimiento desde el primer momento.
Señor Montoro, usted se ha resistido, pero el señor Rato hace ya tiempo, que venía dejando abierta la puerta a una revisión, pero no quería hacerla él. Ustedes llevan varios años viviendo al socaire del cuento cíclico, de vender que todo va de la mejor forma en la mejor de las Españas aznarianas posibles, al calor de una etapa sostenida y general de crecimiento a la cual ustedes se han apuntado --lo que cualquier gobierno europeo podría imputarse, décima arriba o punto abajo, porque la prosperidad no ha bendecido únicamente a España en estos años--, y en su afán de rehuir siempre su responsabilidad --porque todo lo bueno siempre es gracias a sus miríficas políticas, pero lo malo es a pesar de ellas-- han intentado hasta última hora que alguien ajeno, que alguien exógeno a ustedes, concretamente

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la Comisión Europea, revisase ese escenario de crecimiento y les ahorrase el mal trago de corregir sus previsiones. Pero resulta, señor Montoro, que no les ha salido bien la jugada. Y han debido ser ustedes mismos, concretamente el señor Rato, el que ha revisado en los últimos días a la baja, con una revisión igualmente increíble e inaceptables las cifras de crecimiento, porque usted sabe que nadie en el «mundo mundial» nos sitúa, en el escenario más optimista, más allá de un dos por ciento de crecimiento y siguen manteniendo un irreal 2,4. Pero resulta que el señor Rato, señor Montoro --permítame la expresión coloquial--, le ha servido a usted la patata caliente. El acaba de reconocer que no se va a cumplir el objetivo de crecimiento con el que ustedes presentaron los presupuestos.
¿Y qué va a hacer ahora, señor Montoro, retirarlos, como sería lógico y aconsejable para reelaborarlos, o simplemente se va a contentar con limitarse hablar de que se han bajado unas décimas las cifras de crecimiento? Yo no puedo anticiparme a sus intenciones, pero en cualquier caso, debería explicar aquí qué va a pasar cuando caigan los ingresos impositivos por el menor crecimiento, por el menor empleo, por la menor demanda y, simultáneamente, se le dispare el gasto social. Eso, señor Montoro, tal como usted y yo lo hemos estudiado y tal como usted y yo lo explicamos, conduce indefectiblemente al déficit, pues así es como actúan los estabilizadores automáticos en una economía en época de recesión.
Ello no me preocupa especialmente, pero yo no soy un fundamentalista de la estabilidad presupuestaria ni un obseso del déficit cero. Ni nunca me atrevería a proclamar, señor Montoro, en la exposición de motivos de una ley recientemente aprobada, como es la Ley de Estabilidad Presupuestaria, que en lo sucesivo la estabilidad presupuestaria va a ser el marco Permanente de las finanzas públicas españolas. Así, sin ambages ni paliativos, va usted y proclama un escenario permanente, inmanente, inmutable, ajeno a las variaciones cíclicas; en definitiva, inmune, como usted mismo, a la realidad. Una realidad que ya les ha obligado, antes de que se aprueben los presupuestos, a modificar las previsiones de crecimiento. Una modificación que, repito, sigue siendo irreal, porque ustedes saben perfectamente que, lamentablemente --a mí nunca me encontrará en el terreno catastrofista, nunca desearé para España que cuanto peor mejor--, el crecimiento de la economía española el próximo año difícilmente se va a acercar al 2 por ciento.
De igual modo sabe usted, señor Montoro, que las estimaciones econométricas de que disponemos sobre los efectos de la estabilización automática en España, indican que el déficit coyuntural tiende a responder al ciclo con una elasticidad próxima al 0,4 por ciento.
Traduzco fácilmente, en otras palabras, por cada punto de caída en el crecimiento real del PIB, el déficit público tiende automáticamente a dispararse en un 0,4 por ciento del PIB. Así funcionan los mecanismos de estabilización en una economía, a no ser que, señor Montoro, su Ley de Estabilidad Presupuestaria, su voluntarismo legislativo, hayan invalidado también estos cálculos y esta regularidad empírica obtenida por los mejores investigadores españoles en la materia.
Pero mire, incluso este previsible y, espero sinceramente, ligero incremento del déficit inducido por la recesión, por la desaceleración o por la crisis pura y dura --porque, señor Montoro, en las esferas del Gobierno se utilizan todos estos términos indistintamente, y esto incrementa y genera confusión--, sería desdeñable sino viniera a complicar más aún la situación de unos presupuestos que son fundamentalmente extrapresupuestarios, porque una parte importantísima del gasto público no aparece en ellos. Se difumina, se camufla a través de diversos entes gestores, de sociedades estatales variopintas, de convenios no transparentes con empresas privadas para retrasar la asunción de la deuda. Un cálculo detallado y concienzudo de todo lo que el Gobierno está ocultando ha llevado al profesor Barea, nada sospechoso de veleidades antigubernamentales, a concluir que el déficit real para el año próximo es del 2 por ciento del PIB Señor Montoro, ¿podría usted cuantificar ante esta Cámara qué porcentaje o, aún mejor y más claro, qué cifra absoluta, siquiera aproximada, de los dineros públicos de los españoles queda sustraída al control presupuestario? ¿Cuántos miles de millones --vamos a hablar de pesetas como último homenaje a nuestra histórica «valuta»-- están ocultando al Parlamento, están ocultando al conocimiento de la opinión pública? ¿Dónde está el déficit cero, señor Montoro, más allá de sus declaraciones y más allá de su retórica presupuestaria? Es más, en el improbable caso de que pudiera convencernos de su existencia acudiendo siquiera a artificios contables, ¿podría explicarme cómo casaría estos presupuestos con sus afirmaciones, señor Señor Montoro, de que son el mejor instrumento para combatir la crisis? ¿En qué quedamos: son unos Presupuestos neutrales, como sostuvo ante esta Cámara en la Comisión correspondiente el señor Caruana, el Gobernador del Banco de España, o son unos Presupuestos anticíclicos, anticrisis, como usted sostiene, sin haberse molestado hasta ahora en decir por qué ni en qué se basa para esta insólita afirmación? ¿Podría usted, señor Montoro, resumir con brevedad dos, tres o cuatro medidas anticrisis, anticíclicas básicas, fundamentales que se supone contienen estos Presupuestos? Es más, ¿sostiene usted en serio, señor Montoro, que unos Presupuestos elaborados hace meses, que no han sido modificados ni una coma a pesar de la que está cayendo desde el 11 de septiembre, que parten de unas previsiones fantasiosas y rosáceas sobre el crecimiento económico, son el mejor instrumento para combatir una crisis, crisis que no tuvieron en cuenta para elaborarlos? Señor Montoro, el día 2 de septiembre el señor Caruana, en una entrevista, a la pregunta sobre si veía problemas en el horizonte, declaraba taxativamente: «No hay recesión en el horizonte, no hay ningún problema de recesión». ¿Cómo, entonces, sigue sosteniendo usted que estos Presupuestos son el mejor instrumento para combatir una crisis que ustedes han ignorado a la hora de elaborarlos? En tal caso, debo felicitarle nuevamente no sólo por su fe ciega, sino por sus méritos taumatúrgicos, porque no sé si pasará o no a la historia hacendística por lograr el equilibrio presupuestario --para ser sincero, creo que no--,

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pero como vidente, señor Montoro, no tiene usted precio. Su capacidad de anticipar el futuro y de diseñar un presupuesto que lo mismo sirve para un roto que para un descosido, que lo mismo sirve para un crecimiento del 2,9 por ciento que para uno sensiblemente inferior, que lo mismo sirve para un mundo en paz que para un mundo con preocupantes aires bélicos, es sencillamente impagable.
Voy a intentar hacer un primer resumen. Ante esta Cámara nos trae un proyecto de Presupuestos cuyo escenario macroeconómico es un derroche de imaginación y fantasía. Lo mantienen hasta el último momento, esperando que alguien les haga el favor de modificarlos a la baja. Como nadie pica, se ven obligados a salir de su autismo y modificarlos ustedes mismos a la baja. Así lo hacen, pero después de la modificación siguen manteniendo los mismos objetivos transcendentales y retóricos que antes en una situación --cito literalmente al señor Rato-- «de intensa incertidumbre, no fácilmente superable», con lo cual ni cambian los Presupuestos, ni cambia la retórica. Palabras, palabras, palabras. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.) Aire y humo verbal, sin la menor sustancia ni la menor aproximación a la realidad.
Estos presupuestos, pensados para otro escenario nacional e internacional, resulta, según usted, que son polivalentes, multifacéticos y acomodaticios, o sea, reconocen ustedes que estamos en recesión y no ofrecen, no presentan ni una sola medida, ni una sola por mínima que fuese, para combatir esa situación. Sigue usted con su monomanía del déficit cero y al mismo tiempo nos quiere vender --si eso fuese cierto y, por tanto, el presupuesto fuese neutral-- que es un instrumento ideal para combatir la crisis. Señor Montoro, aclárense porque no se puede ser y no ser al mismo tiempo; o son neutrales o son anticíclicos, a no ser también que su voluntarismo cambie las reglas más elementales de la lógica.
Por otra parte, yo le rogaría que nos aclarase cómo se define, según el Gobierno, la actual situación porque, en todo caso, coincidirá conmigo en que un diagnóstico preciso es el más adecuado para el tratamiento; no es lo mismo necesitar una aspirina que una terapia de choque. Por tanto, vamos a ver si nos aclaramos con ustedes ya que no es nada fácil hacerlo.
¿Vamos a entrar en recesión? ¿Ya estamos en recesión? ¿Estamos simplemente en un período de desaceleración del que saldremos fácilmente en el segundo semestre del año próximo? Señor Montoro, ¿el futuro es muy oscuro o la prosperidad está a la vuelta de la esquina? Defínanse porque si uno echa mano de las declaraciones del Vicepresidente Segundo del Gobierno y Ministro de Economía es que no gana para sustos, porque el viernes pasado afirmaba que España no estaba en recesión y hace poco, concretamente el 10 de noviembre, cuando se encontraba de gira mundial esperando que escampase el asunto Gescartera, declaraba desde Qatar --cito literalmente--: «Estamos inmersos en una más que intensa desaceleración económica; es la peor crisis económica desde hace 30 o 40 años.» ¡Hombre!, algo hiperbólico me parece a mí el señor Rato en este caso porque si de lo que se trata, como yo opino fundadamente, es de ponerse la venda antes de la herida y de convencernos de que la situación internacional es muy mala y que por eso, pese a las maravillas del Gobierno Aznar, los españoles podemos atravesar una mala racha ajena por completo y pese a las políticas del Partido Popular, no hace falta desbarrar de forma tan estrepitosa, puesto que para crisis buenas la del año 73, la del Yom Kipur con subida del petróleo del 400 por ciento e inflación al 20 por ciento, o los primeros años del conflicto Irán-Irak, 1979-1981, con crecimiento negativo, o sin ir más lejos la crisis que superamos en España 1991-1993, con caída del 1,5 en el PIB; eso eran crisis, pero habiendo mantenido hasta hace cuatro días un horizonte de crecimiento del 2,9 por ciento con una décima escasa al 3 del año pasado, habiendo rebajado ahora, como usted acaba de decir, en unas pequeñas décimas, parece que declaraciones como éstas son más propias de un novillero tremendista que de persona tan sensata y ponderada como nuestro Ministro de Economía. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.) Por otra parte, suele usted hablar --ya se lo he recordado varias veces-- de crisis y de combatir la crisis. Así es que yo le rogaría humildemente un poco de claridad al respecto, porque en las visiones teológicas de la cosmogonía es posible que del caos surja el orden y de la oscuridad y la confusión la luz, pero en economía no, señor Montoro, ya que de la confusión surge más confusión. Por tanto, yo le rogaría en este momento algo de precisión al respecto en nombre del Gobierno al que pertenece.
Además, y voy resumiendo, afirma usted impertérrito que con estos presupuestos bajan los impuestos, y ya lo dijo en octubre al Diario Expansión donde afirmó que los presupuestos sirven para combatir la crisis y bajar los impuestos. Yo no sé cómo sostiene esta afirmación; aparte de anunciar futuras rebajas de impuestos, ¿qué impuestos están bajando? Porque ustedes no deflactan nuevamente la escala del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, cuando en su arcaísmo recaudatorio, cuando en su voracidad fiscal, bastante primitiva, señor Montoro, sólo les falta recurrir a un impuesto sobre la sal o sobre las ventanas o introducir el portazgo y el pontazgo; es una voracidad fiscal bastante primitiva, por cierto, porque nos cobran ya hasta un impuesto sobre la inflación; ¡si es que en España pagamos impuesto sobre la inflación! A más inflación más impuestos. ¡Si es que suben los impuestos especiales sobre el tabaco, sobre el alcohol, el IVA de las autopistas, de la bombona de butano, de los ciclomotores, las tasas de Renfe, de los puertos, de los aeropuertos, los módulos de los pequeños comerciantes! ¿Sabe usted lo único que bajan? Lo único que bajan y de forma brutal son los impuestos sobre la reinversión de la plusvalías en los grandes oligopolios energéticos y de comunicaciones situados en el entorno del Gobierno. Eso es lo que bajan. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.) Porque, señor Montoro, por muy privatizados que estén --usted lo sabe perfectamente como yo lo sé--, estaban ya privatizados más del 50 por ciento antes de que ustedes llegasen al Gobierno. Si se ríe usted de la realidad, ríase ante el espejo.
(Rumores.)

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Insisto en que estos oligopolios que ustedes han formado se siguen rigiendo por el principio de autoridad y no por el principio de mercado.
Se siguen rigiendo por las órdenes emanadas de Moncloa y Castellana 162 y no por el mercado. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.) Por lo tanto, estos oligopolios que ustedes han situado en su entorno político con esta Ley de Acompañamiento, a ustedes les agradecen los servicios prestados, sobre todo a través de los medios de comunicación que controlan gracias a ellos. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.) Y, por eso, los están recompensando con estas tremendas rebajas en sus plusvalías. Por cierto, señor Montoro, ¿se atreve usted --como sería su obligación y como se lo exijo cordialmente en nombre de la transparencia en las finanzas públicas-- a cuantificar aquí en sede parlamentaria, a avanzar una cifra de cuánto le está perdonando el Gobierno a Repsol, a Endesa, a Telefónica? (Un Senador del Grupo Parlamentario Socialista: ¡Muy bien!) Son estas rebajas multimillonarias --insisto-- las que están provocando el agujero presupuestario que ahora intenta llenar con un nuevo impuesto sobre la gasolina o los hidrocarburos. Por mucho que pretexten la sanidad como excusa, al margen de otras consideraciones sobre la tosquedad fiscal de esta propuesta, no es cierto, el gasto estaba previsto con antelación.
Simplemente, van a utilizar ese exceso de recaudación para cubrir el agujero presupuestario que le crean las rebajas de las plusvalías en los grandes oligopolios. Por cierto, le supongo a usted enterado de que en el último boletín estadístico de hidrocarburos se dice que en los primeros nueve meses del año ha bajado el consumo de gasolina en España en un 2,9 por ciento; o sea, que ni siquiera la demanda es tan rígida como parece; a lo mejor todo cambia y resulta que la demanda de gasolina no es tan rígida porque ha bajado casi un 3 por ciento este año; y es peligroso vincular la sanidad presuntamente a un impuesto que puede cambiar mucho con el tiempo.
Señor Montoro, como colofón de sus improvisaciones, de su falta de rumbo y como alarde de sus ocurrencias fiscales, viene aquí hoy a defender unos presupuestos que antes de ser aprobados han visto cómo se creaba un nuevo impuesto, con un clarísimo fraude no ya de ley, sino de constitución porque estos presupuestos ni contemplan ese impuesto ni lo cuantifican.
Admítame, señor Montoro, una nueva y encomiástica felicitación. Desde Bravo Murillo hasta hoy no tengo constancia de semejante dislate en la historia de nuestras financias públicas. Ustedes han creado, mediante ese caballo parlamentario en que ustedes han convertido la Ley de Medidas, un nuevo impuesto sobre los hidrocarburos que vamos a pagar todos los españoles. Ustedes hacen como siempre de Robin Hood, pero al revés, les quitan a los que menos tienen para dárselo a los más ricos (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.); y lo hacen para que ustedes con el impuesto que vamos a pagar todos los españoles (Rumores en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.) --sosiéguese su señoría, cálmese, hombre, cálmese-- puedan compensar y premiar a sus socios de los grandes oligopolios; pues no, haga de Robin Hood directamente, pero no a la inversa; está mal quitar a los menesterosos para dárselo a los poderosos de los grandes oligopolios.
Al margen de lo que en su momento diga el Tribunal Constitucional al respecto, porque se lo vamos, fundamentalmente, a recurrir, señor Montoro, su insaciable bulimia fiscal ha quedado bien patente, y su liberalismo también a la hora de meter la mano en nuestras carteras y a la hora de sangrar impositivamente a la ciudadanía española (Risas y aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.) ¿O acaso, señor Montoro, no es cierto que incluso antes de esto --son datos oficiales de la Inspección General de la Administración del Estado-- ustedes han aumentado en dos puntos la presión fiscal en España desde que gobiernan? Son datos suyos, porque si lo medimos con datos de la OCDE, son casi tres puntos desde que ustedes gobiernan. (Fuertes rumores en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.) ¿Algún comentario al respecto, señor Montoro? (Rumores.--Risas.) ¿Me dará la callada por respuesta? O peor aún, ¿se atreverá a negar la evidencia cuando hoy mismo en la prensa lo reconoce la Secretaria de Estado de Presupuestos y Gastos doña Elvira Rodríguez, quien reconoce que efectivamente ha aumentado la presión fiscal? Y si quiere también podemos hablar ahora de estos argumentos.
Señor Montoro, voy a ir concluyendo con unas breves referencias. Por ejemplo, pincelada sobre que España afronta esta crisis en la mejor situación posible. Supongo que usted conoce los datos de productividad española, pero voy a decirle con toda rapidez lo siguiente: productividad española en el período 1991-1995 --supongo que se acordará usted de quién gobernaba entonces en España--: índice 2. Productividad española en el período 1996-2000 --también recordará quién gobernaba--: índice 0,7.
Media de la zona euro: en el primer período 2 y en el segundo 1,3. Media de la Unión Europea: 2,1 y 1,4.
Es decir, señor Ministro, aquí no hay ni trampa ni cartón. Son datos oficiales tomados de la revista «European economy» número 72, de noviembre, que tiene disponible en Eurostat. Repito que son datos oficiales de la Oficina Estadística de la Unión Europea. O sea, que afrontamos una situación con la productividad más baja del mundo, con una tasa de inflación diferencial preocupante, y usted, por aquello de que tengamos un puntito más o menos de crecimiento nos dice que estamos mejor preparados.
Señor Ministro, lamentablemente una gran parte del empleo que se ha creado en la economía española es frágil --y estas cifras de productividad lo justifican--; es un empleo con mano de obra poco cualificada. Y lamentablemente --repito que yo no lo deseo en absoluto--, como venga el lobo de la crisis, la casita de paja y la de papel que se han montado ustedes con esto del empleo en España van a caer rápidamente al primer soplido. Repito que no lo deseo ni tampoco quiero hacer catastrofismo. Espero que no ocurra nada malo, pero lo cierto es que en España tenemos una estructura de empleo muy frágil, una productividad bajísima y una inflación preocupante. Señor Montoro, con estos datos yo no echaría las campanas al vuelo.


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Haré ahora unas breves referencias a las partidas del gasto. Y voy a ser breve, no porque no desee discutir sobre las prioridades del Gobierno a la hora de asignarlas, que sí, sino por su completo descrédito en la realidad. Mire, señor Montoro, le digo de verdad que para qué vamos a detenernos a considerar que sobre el papel las partidas destinadas a infraestructuras aumentan, como usted acaba de anunciar en su intervención, en un 10,4 por ciento. ¿Qué sentido tiene esta cifra si luego ustedes no son capaces de ejecutar lo presupuestado? Fíjese usted, con los últimos datos disponibles de la Secretaría de Estado de Presupuestos y Gastos, los referidos al 31 de octubre pasado, es decir, con datos oficiales, resulta que en la Sección de Fomento --el Ministerio que se lleva la parte del león, el 50 por ciento de lo destinado a infraestructuras--, en la relación entre pagos realizados sobre créditos totales veremos que la cifra es de un 53,7 por ciento, es decir, poco más de la mitad en diez meses del año.
Ha hablado usted de la importancia de la investigación, del desarrollo, etcétera, y del futuro. Pues si nos fijamos en ese Departamento tan trascendental para nuestro futuro como es el de Ciencia y Tecnología, veremos que esa misma relación nos da un mísero 31,4 por ciento, señorías. Es decir, no llega ni a la tercera parte. ¡Esto es un escándalo! (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.--Fuertes rumores.) En cuanto a otro Ministerio afortunadamente cada vez de mayor importancia y atención social, y por el que hay una gran demanda social, Medio Ambiente, es decir, un Departamento inversor, pues resulta que en diez meses su presupuesto no llega ni a la mitad, concretamente es un 46,2 por ciento.
Por resumir, englobando y pasando de secciones a capítulos, cojamos el Capítulo VI, de inversiones reales, porque obras son amores, nunca mejor dicho. Pues bien, a 31 de diciembre, pagos realizados sobre créditos totales, 38,12 por ciento. En diez meses poco más de la tercera parte es lo que han ejecutado ustedes del Capítulo VI. Es inconcebible.
(Rumores.--Risas.) ¡Si son sus datos; no se rían de sus datos! Lo tienen ustedes en la página web del Ministerio, concretamente en la Secretaría de Estado de Presupuestos y Gastos. Son los datos de ejecución del mes de octubre, tan sólo tienen que saber sumar, restar, multiplicar y dividir, quizá tarea difícil para ustedes. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.) En fin, señor Montoro, para qué seguir. Entre la falta de ejecución y las continuas modificaciones de crédito que van introduciendo, este documento presupuestario, que ya es irreal cuando nace, termina pareciéndose a lo que finalmente acaba siendo, como un caballo a una jirafa: nada.
Señor Montoro, concluyo ya. Como no soy inmune a la realidad parlamentaria, sé que este proyecto cuenta con una mayoría más que holgada para ser aprobado. Esa mayoría puede validar jurídica y parlamentariamente el documento presupuestario, pero no puede cambiar ni alterar ni modificar su pésima concepción, su mala entidad y su escasa adecuación a nuestras necesidades. Estos presupuestos son, como decía al comenzar mi intervención, técnicamente incorrectos, socialmente regresivos y económicamente inadecuados.
Por tanto, aprueben si quieren sus presupuestos pero ahórrense el esfuerzo de venderlos como una maravilla. El destino más adecuado para este proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2002 es su retirada, como nosotros fundadamente le pedimos.
Muchas gracias. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.)

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, Senador Bru.
Tiene la palabra el señor Ministro de Hacienda.


El señor MINISTRO DE HACIENDA (Montoro Romero): Muchas gracias, señora Presidenta.
Señor Bru, pertenece usted a esa clase de políticos que cuando se incorporan a esta Cámara olvidan rápidamente su origen académico y profesional y tratan de hacer la política que esperan que su grupo les aliente. Por eso, en vez de dirigirse al conjunto de la Cámara y al Gobierno presente en este debate, está usted hablando para animar a su Grupo Parlamentario (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.), que es precisamente lo que necesita el Grupo Parlamentario Socialista: mucho ánimo y estímulo. (El señor Laborda Martín: Acuérdate de cuando eras tú, Montoro.) Realmente, señorías, ustedes necesitan más coherencia y consistencia cuando sus portavoces económicos suben a la tribuna. (Fuertes protestas en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.) Señorías, España no está en recesión económica. No lo está. Estamos acabando el año con un crecimiento cercano al 3 por ciento (El señor Laborda Martín: Eso ya lo han dicho.); con una creación de empleo que ha superado los 300.000 puestos de trabajo en el año 2001; con un aumento del número de viviendas y en la venta de automóviles, que está registrando un récord histórico. ¿Y saben por qué ocurre esto? (Varios señores Senadores del Grupo Parlamentario Socialista: Porque viene el euro.) Porque en España, señorías, hay confianza por parte de los agentes sociales y a económicos. Hay una sociedad que sabe cuál es su crecimiento y conoce su potencial; una sociedad que necesita referencias claras y políticas convincentes que apuesten claramente por el medio y largo plazo. No necesita políticas coyunturales, confusas y contradictorias, ni necesita políticos que les hablen de recesión económica cuando en España no hay recesión sino crecimiento económico. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.) Es verdad, señorías, que hay incertidumbre económica mundial. (La señora Arnáiz de las Revillas García: Cuenta la verdad, no cuentos chinos.) Eso es cierto. Es verdad que la situación económica es francamente difícil.
Es una situación que ha afectado a una desaceleración muy profunda de los grandes países de la Unión Europea, algunos de los cuales este año 2001 ni siquiera van a crecer un 1 por ciento. Eso es cierto, pero frente a ello hay una España que va a crecer este año cerca de un 3 por ciento y, por tanto, en el año 2001 vamos a dar un salto en la convergencia

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real que, francamente, nos va a acercar a los niveles de desarrollo económico de los países más avanzados de la Unión Europea. Y si eso es posible es porque en España seguimos aplicando las políticas de estabilidad macroeconómica; y si eso es posible es porque en España seguimos aplicando las políticas de estabilidad presupuestaria; y si eso es posible es porque en España seguimos aplicando las políticas de liberalización económica, de incremento de la competencia y, en definitiva, de desregulación económica y de privatización que han llevado a que hoy España sea el país más creador de empleo de la Unión Europea, señorías. (Protestas en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.) Eso es lo que es la España del año 2001, el país que más empleo crea en toda la Unión Europea, señorías. (Protestas en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.--Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.) Y esta mañana el portavoz socialista ha subido aquí a la tribuna a hablar de empleos frágiles, de empleos frágiles... Dos millones de empleos a indefinidos, de contratados indefinidos, creados durante estos cinco años y, señoría, más de la mitad para mujeres y más de 500.000 trabajadores inmigrantes afiliados a la Seguridad Social en los dos últimos años.
(Varios señores Senadores del Grupo Parlamentario Socialista pronuncian palabras que no se perciben.) España convertida en un país de inmigración, con inmigrantes que se afilian a la Seguridad Social, que están cotizando a la Seguridad Social y que están pagando impuestos en España (Protestas en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.).
Eso es creación de empleos frágiles, señoría. (La señora Arnáiz de las Revillas García: ¡Sal a la calle a defender eso!--Fuertes protestas en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.) Esos son los frágiles empleos a los que se refiere el Partido Socialista (Fuertes aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.).
Porque tiene razón, señoría, en su gran argumento, tiene razón y se la voy a dar esta mañana aquí. (Varios señores Senadores del Grupo Parlamentario Socialista pronuncian palabras que no se perciben.) Hubo un período --que es el que ha citado su señoría-- aquí en España, un período de Gobierno socialista donde, efectivamente, la productividad económica, la productividad del país, la productividad aparente del factor trabajo llegó al 2 por ciento, y fue durante el período 90-95. ¿Saben sus señorías cómo llegó al 2 por ciento --de lo que el señor Bru presume--? Destruyendo un millón de puestos de trabajo, señoría, destruyendo un millón de puestos de trabajo. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.--Protestas en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.) Así aumenta la productividad del factor trabajo de una economía. (Fuertes protestas en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.) Así una economía es fuerte, señorías, así se hace más sólida realmente. Y ahora, con un crecimiento económico del 4 por ciento durante cuatro años, efectivamente, ha desaparecido la productividad aparente del factor trabajo, señor Bru, y usted, que es profesor de economía, si no se le ha olvidado por subirse a esta tribuna (Varios señores Senadores del Grupo Parlamentario Socialista pronuncian palabras que no se perciben.), debería preguntarse en qué período de la historia económica de España con crecimientos del 4 por ciento se han creado 500.000 empleos al año, en qué periodo se ha creado ese empleo, cuándo ha habido un período en la historia económica de España en el que ese crecimiento económico haya sido capaz de traducirse en nuevos empleos. La respuesta, señoría, es ninguno, nunca antes se había creado empleo a este ritmo, señorías, nunca antes, y esa creación de empleo es tan poderosa, tan importante, que ha hecho desaparecer la productividad aparente del factor trabajo. Pero eso no es negativo para una sociedad cuando la causa está en la propia fortaleza de la creación de empleo, señor Bru. (La señora Arnáiz de las Revillas García: ¡Explícaselo a las paradas y a los parados.--Protestas en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.) Porque durante los últimos cinco años, señor Bru --profesor de economía que se sube a esta tribuna, señor Bru, profesor de economía (Varios señores Senadores del Grupo Parlamentario Socialista pronuncian palabras que no se perciben.)--, España ha seguido ganando posiciones en los mercados internacionales, señoría, ha avanzado su posición en el comercio mundial, se ha convertido en el segundo país de la OCDE más abierto del mundo después de Canadá, se ha convertido en el quinto exportador neto de capitales del mundo y, en definitiva, hoy España es un país creador de empleo, abierto a los flujos internacionales no sólo de capitales, sino de comercio como nunca antes lo había estado en el mundo, señor Bru, y con un protagonista en la creación de empleo. (Fuertes protestas en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.) ¿Quién ha creado empleo estos últimos años, señor Bru? (Varios señores Senadores del Grupo Parlamentario Socialista: ¡Aznar, Aznar! ¡Tú, tú!) La pequeña y mediana empresa, señorías, la pequeña y mediana empresa, la auténtica protagonista de la creación de empleo y de la actividad económica del país, señoría, la pequeña y mediana empresa. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular) Insisto, la pequeña y mediana empresa, gracias a que el Gobierno del Partido Popular ha liberalizado la economía; ha hecho que los monopolios públicos anteriores hoy sean realmente sectores económicos mucho más eficientes; ha hecho que se internacionalice la economía española hasta grados que no se conocían y, en definitiva, ha promovido esta política, que antes he llamado de saneamiento de las financias públicas y que, efectivamente, está en el convencimiento profundo del Gobierno y del Grupo Parlamentario que sustenta al Gobierno en esta Cámara. Es la política de la estabilidad económica la que está permitiendo este crecimiento económico creador de empleo, protagonizado por la pequeña y mediana empresa que, en definitiva, es la gran receptora de nuestras políticas de estabilidad económica, la gran beneficiaria de los cambios económicos que se están promoviendo en el país.
Señoría, esos cambios se hacen con equilibrio presupuestario, con presupuestos que ejercen efectos económicos. (Rumores.) Yo comprendo que el señor Bru, como tantos otros portavoces --porque igual hicieron los portavoces del Partido Socialista en el Congreso, exactamente

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igual--, suba a la tribuna a decir: hay ocultación en las cuentas públicas.
Lo que hay que hacer, señorías, es leerse la documentación de los Presupuestos. (Rumores.) Comprendo que es una tarea algo pesada. (El señor Laborda Martín: ¿Dónde está la memoria?) Pero, señorías, decir desde esta tribuna que la documentación de los Presupuestos no contiene las inversiones previstas en los entes públicos, en las sociedades estatales, es del todo punto falso. La documentación de los presupuestos contiene todas las referencias que sus señorías necesitan estudiar. (Un señor Senador del Grupo Parlamentario Socialista: Las fundaciones ¿dónde están?) No le voy a explicar dónde están a estas alturas del debate presupuestario. Simplemente, señoría, no suba usted a esta tribuna a decir que la documentación de los presupuestos no contienen un ente público como pueda ser el Ente gestor de Infraestructuras Ferroviarias, órgano de inversión pública de este país, o que la sociedades estatales de agua no están contenidas en los Presupuestos, señoría.
Es que usted, señoría, no sabe leer los Presupuestos Generales del Estado, que no es lo mismo. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.) Por lo tanto, señoría, no llame usted ocultación a otra cosa que no es sino su carencia para leerse los presupuestos del Estado. Y estoy convencido de que esa carencia será suplida con siguientes debates presupuestarios. (Rumores.) Si no, señorías, vuelvo a decirles lo mismo que expresé en el Congreso: el día que algún portavoz suba a esta tribuna y explique dónde está esa carencia de la contabilidad pública española, qué es lo que no se está computando como ingreso o como gasto público, que lo diga.
¿Cuál es? ¿Dónde está el déficit oculto? Una cosa es escribir en un periódico sobre especulaciones: esto debería estar aquí, esto debería estar allá, y otra cosa es decir desde esta tribuna que España no tiene una contabilidad pública sujeta a las reglas del SEC 95, el Sistema Europeo de Cuenta del 95. España tiene unas cuentas sujetas al SEC 95, y cumple impecablemente con esas cuentas, porque lo último que querría hacer un gobierno al que le preocupan los efectos económicos del Presupuesto sería realizar cualquier tipo de diseño diferente de cuentas, y en modo alguno ningún tipo de ocultación, que no tendría ningún sentido, que lo único que haría sería precisamente promover desconfianza sobre la entidad, la naturaleza de las cuentas públicas españolas, que son claras, que son transparentes, que están sujetas al SEC 95.
Eso sí, hay que leerse la documentación del presupuesto antes de subir a la tribuna pública, es un pequeño defecto que suelen tener los portavoces de los grupos de la oposición. No obstante, creo que con el tiempo se irá remediando y supliendo este defecto. (Fuertes protestas.) Dentro de las reformas del Gobierno, de las convicciones profundas del Gobierno, se incorpora la reforma de los impuestos, la reforma fiscal en España. El Partido Popular, desde que está en el Gobierno, está aplicando sus programas electorales, programas de reformas fiscales que significan una reducción de los impuestos, de la carga tributaria de los contribuyentes. Por eso, señora Presidenta, voy a utilizar una expresión que pretende ser inocua en el debate parlamentario; tengo que decir al portavoz socialista --y a los demás portavoces que hagan uso de la palabra en ese terreno-- que me emociona ver al Partido Socialista defendiendo a los contribuyentes españoles. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.--Risas.--Protestas.) El hecho de ver al Partido Socialista acusando al Gobierno del Partido Popular y al Ministro de Hacienda de voracidad fiscal recuerda aquello de: «quién te ha visto y quién te ve». (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.--Risas.--Protestas.) Voracidad fiscal practicamos quienes desde hace años estamos diciendo que en España hay que bajar la carga tributaria de los contribuyentes; voracidad fiscal practicamos quienes, desde que estamos en el Gobierno, estamos promoviendo la bajada de la carga fiscal de los contribuyentes, empezando por las pequeñas y medianas empresas. (Un señor Senador del Grupo Parlamentario Socialista: Como con la gasolina.--Rumores.) En la parte izquierda del hemiciclo se sientan los herederos --por llamarlo de alguna manera-- de unos Gobiernos que nos decían que había que subir los impuestos porque éramos europeos, señorías; había que subir los impuestos para hacerlos más equitativos; había que subir los impuestos para hacerlos más progresivos, señorías. En definitiva, en la parte izquierda de la Cámara se sientan aquellos que en el año 1998, cuando el Gobierno del Partido Popular promovió una ley de reforma del IRPF que bajó en 800.000 millones de pesetas la carga de los contribuyentes, presentaron un recurso ante el Tribunal Constitucional.
(Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.--Protestas en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.) El actual Secretario General del Partido Socialista, el señor Rodríguez Zapatero, fue uno de los firmantes del recurso de inconstitucionalidad de la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.--Protestas.) Ese es el debate fiscal que tenemos hoy en España. Eso sí, hay que reconocer que cuando fue nombrado Secretario General del Partido Socialista dijo en una entrevista a un medio de comunicación: «Mi conciencia repugnaba lo que estaba haciendo entonces; yo era claro partidario de bajar el Impuesto sobre la Renta en España.» Lo era, pero cuando se sentaba en los escaños del Congreso de los Diputados firmaba en contra de la bajada del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. (El señor Laborda Martín: ¡Dedícate al teatro!--Protestas.) Señorías, éste es el grupo parlamentario que defiende a los contribuyentes españoles, ¡muy bien! (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.--Protestas en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.) Sigan ustedes protegiendo a los contribuyentes, que el Gobierno del Partido Popular va a seguir aplicando las reformas fiscales que están recogidas en sus programas electorales, como la del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (Un señor Senador del Grupo Parlamentario Socialista: La gasolina, las eléctricas.) que, como su señoría conoce --porque aparte de portavoz económico es

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profesor de economía--, cuando se baja el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas el primer año en 800.000 millones de pesetas, y esa reducción es permanente, estamos mejorando la renta disponible de los contribuyentes españoles cada año. (Protestas.--El señor Rodríguez Cantero: ¡No!) Es decir, en el año 2000, los 800.000 millones de pesetas se convirtieron en 900.000 millones de pesetas, señorías. Eso es lo que ocurre cuando se hacen reformas fiscales permanentes, de bajadas permanentes de ingresos, y esos 900.000 millones de pesetas del año 2000, señoría, hacen imposible que lo que usted llamaba la no actualización del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, por efecto de la inflación, en España realmente signifique un aumento del Impuesto sobre la Renta. Es materialmente imposible, cuando lo que se ha aplicado ha sido una bajada permanente de esa cantidad y de esa entidad, señorías.
Tan sencillo como eso. Por eso ya no hay ningún experto en España que publique un trabajo en serio diciendo que hay que deflactar esa tarifa del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas sin olvidar el efecto permanente de bajada del Impuesto sobre la Renta que se va engrandeciendo en cada ejercicio, y que además tendrá continuidad, porque el año próximo el Gobierno del Partido Popular preparará una nueva bajada del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, señorías. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.) Repito, una nueva bajada del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. Ya veremos si los Grupos Parlamentarios Socialistas apoyan esa bajada o si nos proponen lo que indican a través de determinados medios de comunicación: el Impuesto único sobre la Renta en España, que es un debate muy interesante que veremos sobre sus propuestas fiscales, porque hoy lo que hemos oído aquí son descalificaciones y no propuestas. (Protestas en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.) No hemos escuchado ninguna propuesta en materia tributaria (El señor Bru Parra: ¡No toca!) para el año próximo; hemos escuchado la serie de descalificaciones a las que estamos acostumbrados por parte de grupos parlamentarios como el Grupo Parlamentario Socialista en esta Cámara. (Protestas en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.) La subida de la presión fiscal, señoría, es consecuencia del ensanchamiento de bases. (Varios señores Senadores: ¡Ah!--Risas en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.) Señorías, si hay dos millones y medio más de personas que están trabajando y ganando renta, están pagando el Impuesto sobre la Renta; si hay trescientas mil empresas más que están pagando sus impuestos en España, es evidente que mejora la recaudación del Estado; si hay tres millones y medio más de afiliados a la Seguridad Social, es evidente, señoría, que está aumentado el peso de las cotizaciones sociales también sobre nuestro producto interior bruto.
En definitiva, está aumentando la presión fiscal en España porque hay más empleo, porque hay más consumo, porque hay más ahorro y (El señor Laborda Martín: ¿Más ahorro? ¿Más ahorro?) porque hay más inversión, señoría. Por eso está aumentando la presión fiscal en nuestro país, señorías.
(Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.) Y eso está demostrando, por tanto, que hay una política tributaria que está estimulando la mejora de la financiación del Estado y está simultaneando la reducción del gasto público con lo que es la supresión efectiva del déficit público, la consolidación presupuestaria en nuestro país.
(Protestas en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.) Señoría, por lo demás, algunas de las críticas que he escuchado esta mañana, francamente, y después de haber elaborado los Presupuestos Generales del Estado, ni las he entendido. (Protestas en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.) Maneja su señoría los presupuestos de departamentos como Ciencia y Tecnología y dice que sólo es el 33 por ciento, pero, ¿de qué es el 33 por ciento? Será del total del gasto previsto, ¿o de qué? Lo importante, señorías, son los incrementos de las políticas seleccionadas en los Presupuestos Generales del Estado para el año próximo, y esos incrementos, señorías, son muy importantes. Los presupuestos del año próximo promueven la inversión del país, promueven la innovación tecnológica del país, promueven la profesionalización de las Fuerzas Armadas, promueven las políticas sociales, tal como he descrito en mi primera intervención, promueven en definitiva un modelo que es el que está permitiendo que España, en una situación económica mundial muy difícil, esté preparada como nunca antes lo había estado para afrontar las dificultades de esa economía mundial. Por eso, hoy España sigue creciendo y creando empleo en esta coyuntura económica mundial tan difícil.
El informe del Fondo Monetario Internacional sobre al economía española expresa claramente que España es el país de la Unión Europa mejor preparado para afrontar las actuales dificultades de la economía mundial.
Desde el convencimiento de que las políticas presupuestarias del equilibrio, las políticas presupuestarias que favorecen la innovación tecnológica, las políticas presupuestarias que favorecen la inversión, son las políticas presupuestarias que compatibilizan un alto gasto social también, como las que contienen los Presupuestos Generales del Estado para el año 2002, el Gobierno explica a la Cámara que éstos son los que necesitan los ciudadanos españoles para afrontar la actual situación de incertidumbre internacional, para poder enlazar con una recuperación económica en el segundo semestre del año 2002 y, por tanto, para poder continuar por una senda de crecimiento económico, de creación de empleo, que haga que en esta legislatura España dé un paso decisivo en la convergencia real con la Unión Europea así como a la hora de acercarse a la sociedad del pleno empleo, cual es nuestro objetivo principal, el objetivo de los Presupuestos Generales del Estado para el año 2002.
Gracias, señora Presidenta. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.--El señor Bru Parra pide la palabra.)

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Ministro de Hacienda.
Tiene la palabra el Senador Bru, pero no se abre un turno de portavoces.
Su señoría puede hacer uso de la palabra, porque supongo que la solicita por haber sido contradicho

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en sus argumentos. Según el artículo 87 del Reglamento: «... el Presidente podrá concederla palabra a los Senadores que hayan resultado discutidos en sus argumentaciones, por una sola vez y por tiempo que no exceda de cinco minutos.» Señoría, el Reglamento es el Reglamento, pero la Presidencia será flexible.


El señor BRU PARRA: Muchísimas gracias, señora Presidenta.
Señor Montoro, sería de agradecer que usted controlase sus emociones, templase su ánimo y sosegase su espíritu. Sé que es difícil, que usted está atravesando una situación muy complicada políticamente, y que aquí tiene que venir a hacer méritos con su grupo, a que lo jaleen, porque usted está mal políticamente; yo, no. (Aplausos y risas en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.) Yo no lo estoy en absoluto. Usted es el que tiene que hacer méritos. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.) Aquí, el meritorio y el ministro en precario es usted. Comprendo su estado emocional, que es difícil, pero si cree a estas alturas que me va a hacer picar con el viejo truco de entrar en descalificaciones personales y me olvide de mi discurso, político, señor Montoro, está peor de lo que yo pensaba. Puede entrar aquí como un boxeador sonado, agarrarse al adversario, rozarle los ojos con los guantes y buscar el hígado, pero yo, ni caso. Yo, a la mía. (Aplausos y risas en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.) Y la mía es, señor Montoro, que le he formulado unas cuantas preguntas para ilustración de esta Cámara y del pueblo español. ¿Cuánto están ustedes perdonando a Repsol, a ENDESA y a Telefónica? No contesta, pero lo sabe: más de un cuarto de billón de pesetas. ¿De dónde sale eso? Del impuesto sobre la gasolina. No contesta, pero lo sabe. Contéstelo aquí. Le pido que lo cuantifique por el principio de transparencia de las finanzas públicas. ¿Es cierto o no es cierto que ustedes no ejecutan? He dado cifras oficiales. Conteste a esto. Entre en el debate parlamentario y olvídese de historias y de milongas del pasado, porque se va a remontar usted a Recaredo. (Risas en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.) Yo puedo ir mucho más cerca que usted a historias muy próximas en el tiempo, a comisiones parlamentarias. Pase página, señor Ministro. Está usted bajo el síndrome permanente de Peter Pan. No sea políticamente infantil. Crezca ya. ¿Cuándo, señor Ministro, usted, su Presidente, todos ustedes, van a tener la madurez política necesaria para asumir sus responsabilidades? (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.) ¿Cuándo habrá llegado el momento en España de que los españoles oigamos al Partido Popular rendir cuentas sobre la gestión de su Gobierno? Lo dicho: un Gobierno maravilloso, mirífico, perfecto. Síndrome de Peter Pan. Infantilismo político. Crezcan, háganse adultos y asuman sus responsabilidades. (Varios señores Senadores del Grupo Parlamentario Socialista: ¡Muy bien!) Y no pierda los nervios, señor Montoro. La vida política es dura. Sé que hay una cosa cierta: yo estaré aquí el año que viene; usted, ya veremos, porque el ministro en precario es usted. (Aplausos y risas en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.--El señor Conde Bajén: Sí, pero Ministro.) Para no entrar en cuestiones personales, le digo: Por favor, contésteme las preguntas. En segundo lugar, no me lo ponga tan fácil hablándome como lo hace. Aparte de todo ustedes han vivido de rentas de la reforma laboral socialista de 1994 y luego la han estropeado. (Protestas y rumores en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.) Me habla usted de que la productividad baja porque sube el empleo. Señor Montoro, se ha olvidado, si es que alguna vez lo ha sabido, de lo que son las magnitudes marginales y la media. Si la productividad marginal de cada trabajador nuevo que se coloca es igual a la media, no cae la media, lo que pasa es que los trabajadores nuevos que se han incorporado con ustedes son escasamente cualificados porque ustedes han abandonado la formación profesional, han abandonado los programas de inserción laboral y no han hecho política de ayuda a la pequeña y mediana empresa. Ustedes se han subido en un barco que bajaba al calor de la bonanza macroeconómica general, pero la política microeconómica la han abandonado por completo.
Si no, explíqueme cómo Estados Unidos, que en el período 1991-1995 tenía una productividad del 1,2 por ciento, pasa en el período 1996-2000 a 2,4, al doble, habiendo creado una barbaridad de empleo. Esto sucede porque con las políticas de Clinton hubo una juventud cualificada que entró y bajó la productividad, mientras que ustedes han creado un empleo frágil y poco cualificado porque han fallado sus políticas educativas y microeconómicas. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.) Habla usted de crecimiento. ¿Sabe usted en cuánto ha contribuido al crecimiento español, en el período 1996-1999, el saldo neto recibido de los fondos europeos estructurales y de cohesión? En un 1,1 por ciento. Es decir, del crecimiento español un 1,1 por ciento procede de los fondos europeos. ¿Sabe usted de dónde vienen los fondos europeos? De un programa operativo firmado en 1994 por un Gobierno socialista que fue el que sacó los fondos de cohesión cuando ustedes nos acusaban de pedigüeños y de otras milongas metafóricas. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.) No puede usted rebatirme estas cifras sobre productividad, y si lo hace es con falacias, porque viene aquí con unos sofismas que no se sostienen en pie. Podríamos entrar a debatir a fondo, pero yo no tengo tiempo.
Usted tiene el privilegio del Ejecutivo y yo abuso de la benevolencia de la señora Presidenta.
Acabo simplemente recomendándole, señor Montoro, dos cosas: sosiegue sus nervios y temple su espíritu, porque lo que el futuro le depare se lo va a deparar.
He rehusado intencionadamente entrar en sus temas personales, porque comparando nuestras historias académicas usted saldría muy mal librado, pero le voy a decir otra cosa. A mí me ha molestado un poco, dentro de la comprensión que tengo con su alterado estado de ánimo, tanto ataque personal y tanta referencia. Señor Montoro, yo no recibo lecciones de economía de un ignorante, y a mí no me da lecciones de moral pública uno de los responsables de Gescartera. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.--Rumores en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.)

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Señor Montoro, antes le he dicho que retirara los Presupuestos; ahora le digo que retire los Presupuestos y que se retire usted mismo antes de que le retiren.
Muchas gracias. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.--El señor Laborda Martín: Mejor que le cesen. Aquí no dimite nadie.)

La señora PRESIDENTA: Señor Ministro, tiene la palabra.


El señor MINISTRO DE HACIENDA (Montoro Romero): Señora Presidenta, señoría, sus últimas palabras han sido un ejemplo de tolerancia política.
(Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.) Y no sólo de tolerancia, sino de elegancia en el debate. Ha sido muy elegante. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.--Rumores en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.) Como Ministro de Hacienda del Gobierno de España he presentado esta mañana los Presupuestos Generales del Estado para el año 2002, y como dije en el Congreso al final de mi debate, los seguiré presentando durante los próximos ejercicios. (Rumores en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.--El señor Arjona Santana: ¡Ya veremos!) Como también dije en aquel momento, dado lo que usted llamaba mi especial situación política dentro del Gobierno de España, creo que la oportunidad que tuvo el señor Rodríguez Zapatero de subir a debatir con el Ministro de Hacienda en aquel momento se perdió, pero no se preocupe, señoría, que tanto para el señor Rodríguez Zapatero en el Congreso como para usted mismo el año próximo, cuando vuelva a presentar estos presupuestos, volveré a darle la oportunidad de que siga debatiendo conmigo. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.--Rumores en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.) En relación con los extremos en los que su señoría ha insistido, yo quisiera recordarle que cuando se tiene una historia política detrás de cada uno también es responsable y debe hablar, por tanto, con el eco de las consecuencias políticas. Usted fue miembro de la Generalidad valenciana, y sabe que hubo que afrontar procesos de reconversión industrial muy duros, como fue el caso de Sagunto, señoría; por eso sabe usted tanto de empleo frágil; seguramente por eso sabe tanto de fragilidad en los empleos. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.--Fuertes protestas en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.--Varios señores Senadores del Grupo Parlamentario Socialista: ¡Qué cara!--El señor Laborda Martín: ¡Leninista a tope!-- La señora Presidenta agita la campanilla.)

La señora PRESIDENTA: Señorías, está el Ministro en el uso de la palabra, un momento de silencio.


El señor MINISTRO DE HACIENDA (Montoro Romero): Muchas gracias, señora Presidenta.
Lo que no me negará su señoría es que la única referencia que he hecho no ha sido ni mucho menos despectiva, sino a su origen académico, porque los académicos que estamos en política entiendo que no podemos olvidarnos nunca de esa condición. (El señor Romero Calero: ¡Académicos que se aprovechan de la política!-- ¡Cuándo han sacado una cátedra!--Varios señores Senadores del Grupo Parlamentario Socialista: ¡Fuera, fuera!--Fuertes rumores en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.--La señora Arnáiz de las Revillas García pronuncia palabras que no se perciben.)

La señora PRESIDENTA: Continúe señor Ministro.


El señor MINISTRO DE HACIENDA (Montoro Romero): Gracias, señora Presidenta.
Decía que el cálculo de la productividad aparente del factor trabajo de un país, señoría, es una ratio entre la evolución de su producto interior bruto, de su producción y lo que significa la población ocupada. Desde la tribuna se ha referido a magnitudes marginales y la media; y estamos hablando de la productividad media. Y, por tanto, lo que ha ocurrido en España es que efectivamente se ha reducido la productividad aparente, como consecuencia de que por primera vez en la historia económica de España, señorías, el crecimiento económico se ha traducido en creación de empleo casi en plenitud. Somos uno de los pocos países del mundo donde se ha dado ese fenómeno, y eso es lo que ha hecho que España esté colocada a la cabeza de la Unión Europea en materia de creación de empleo. Ello es fruto de las políticas económicas de liberalización, de reformas estructurales acometidas por el Gobierno del Partido Popular, y por las políticas de reformas tributarias que han facilitado la inversión empresarial hasta los términos en que se ha hecho.
Entiendo de la intervención su señoría --porque la verdad es que ya no sé cuál es y la postura política de su Grupo-- que el Grupo Parlamentario Socialista en esta Cámara se opone a la reforma tributaria; en concreto, a la reforma de la fiscalidad de plusvalías empresariales que se promueve. Entiendo porque no lo sé, porque ustedes hablan sólo de grandes, están con el mismo discurso político de los amigos del Gobierno y el resto del país. Discurso político que ya practicaron en la legislatura pasada con fruición, un discurso muy original que desarrollaron durante toda la legislatura pasada y que ha llevado a que el Grupo Parlamentario Popular tenga mayoría absoluta a raíz de las elecciones de marzo de 2000. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.) Sigan ustedes oponiéndose a las reformas tributarias, como la fiscalidad empresarial en España que se promueve en la ley de acompañamiento a la nueva fiscalidad, que realmente va a hacer que las empresas españolas que reinviertan, que compren activos utilizando las plusvalías, los incrementos de valor derivados de la enajenación de activos e interiores, tengan un tratamiento fiscal más favorable. Eso va a promover que la fiscalidad del conjunto de las empresas españolas sea realmente un motor de inversión durante el próximo año, un motor de crecimiento económico y de creación de empleo.
Se trata de una reforma tributaria importante y que usted ha vulgarizado sintetizándola en un tratamiento fiscal

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diferencial según grupos empresariales en España, un tratamiento absurdo que cae por su propio peso, porque estamos hablando de regímenes tributarios generales para el conjunto de la tributación empresarial en España. Y este tratamiento va a suponer una nueva fiscalidad que va a promover la inversión empresarial y la creación de empleo y va a seguir impulsando que efectivamente la pequeña y mediana empresa en nuestro país ocupe una posición prioritaria, sea la protagonista del crecimiento económico y de la creación de empleo.
Por otro lado, señoría, el que diga desde la tribuna pública que por ser receptores netos del uno por ciento en materia de fondos europeos se traslada a un incremento del producto interior bruto en un uno por ciento es ya de academia pura. Dice usted que con eso se crece un uno por ciento. ¡Caramba, que ratios más fáciles hace su señoría en cuanto a impacto económico del flujo financiero que el país está recibiendo! España es receptor neto de fondos europeos equivalente --subrayo, equivalente-- al uno por ciento de su producto interior bruto, señoría, y el uso eficiente de esos recursos presupuestarios está permitiendo vertebrar la España de las autonomías. Y los que ahora estamos aplicando proceden de lo que fue la Agenda 2000, de la renovación de la perspectiva financiera, señoría, que se decidió en la Cumbre de Berlín gracias a la gestión del Presidente del Gobierno español, José María Aznar. Son esos fondos europeos los que están entrando en España, son esos fondos europeos los que están promoviendo un crecimiento económico en nuestro país y, sin duda alguna, son un alivio, una ayuda, pero, ni mucho menos, el único instrumento, ni siquiera el principal instrumento de nuestro crecimiento económico en la situación actual. El principal instrumento de crecimiento económico es la confianza que tienen los agentes económicos y sociales en su propio crecimiento, en el crecimiento de la sociedad y de la economía española en este siglo XXI.
Por tanto, con estos presupuestos del Estado, con unos presupuestos equilibrados y comprometidos con las reformas tributarias, estamos aplicando la política económica que nos ha permitido llegar hasta aquí, hasta esta fase de crecimiento, sortear la crisis económica internacional y proseguir en una etapa de crecimiento económico como la que se proyecta para la España del año 2002.
El Partido Socialista está en la obligación de decir a los españoles qué debemos hacer en materia de gasto público, cuáles son las reformas tributarias y no menospreciar políticas que hasta ahora han sido tan positivas a la hora de impulsar la recuperación, la prosperidad y el empleo de los españoles.
Gracias, señora Presidenta. (Fuertes y prolongados aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.--Varios señores Senadores del Grupo Parlamentario Socialista: ¡Que saluden!)

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor Ministro.
Continuamos, señorías, el debate de los vetos con el turno en contra.
(Rumores.) He preguntado al portavoz del Grupo Entesa Catalana de Progrés y ha dicho que el turno entero lo utilizaría el Grupo Parlamentario Socialista.
Corresponde ahora el turno en contra. (El señor Laborda Martín pide la palabra.) Tiene la palabra el señor Laborda.


El señor LABORDA MARTIN: Señora Presidenta, como el Senador Caneda va a consumir el turno en contra, a lo que tiene derecho, supongo que sólo va a intervenir en contra del veto sostenido por Entesa y que los demás grupos no van a intervenir, según los tiempos que hemos acordado en la reunión de la Junta de Portavoces.
El portavoz del Grupo Parlamentario Popular dijo que iba a haber un único turno en contra de 40 minutos asignado al Grupo Parlamentario Popular.
Ahora lo único que quiero saber es cuál es el tiempo.


La señora PRESIDENTA: Senador Laborda, lo que se dijo es que el Grupo Parlamentario Popular, si utilizaba un único turno en contra, tendría 40 minutos, pero el Reglamento dice claramente que tras la defensa de cada una de las propuestas de veto cabrá un turno en contra; si no se hiciese uso de él, habría un turno al terminar todas las defensas de las propuestas de veto, en cuyo caso sería de 40 minutos, pero el Senador Caneda ha decidido hacer uso del turno en contra en relación al veto presentado por los Grupos Parlamentarios Socialista y Entesa, aunque no estoy segura de que lo vaya a hacer en los vetos de todos y cada uno de los restantes Grupos. (El señor Laborda Martín pide la palabra.) El señor Laborda tiene la palabra.


El señor LABORDA MARTIN: Entonces, quiero saber, señora Presidenta, si habrá una réplica de nuestro Grupo a la intervención del Senador Caneda.


La señora PRESIDENTA: No, señoría. Después del turno en contra corresponde el turno de portavoces y, en ese caso, su Grupo y el de Entesa tendrán su turno de portavoces.
Me pregunta si el turno de portavoces será conjunto al final o sobre este veto, y la propuesta es que fuera un turno conjunto al final, pero si sus señorías quieren puede haber un turno de portavoces después de cada veto.


El señor LABORDA MARTIN: Queremos el turno de portavoces a continuación.
Gracias, señora Presidenta. (El señor González Pons pide la palabra.) El Senador González Pons tiene la palabra.


El señor GONZALEZ PONS: Señora Presidenta, ese turno de portavoces que se establece ahora, ¿excluye la realización de un nuevo turno de portavoces después del resto de los vetos o habrá un turno de portavoces después de cada veto?

La señora PRESIDENTA: Entiendo que lo que se está solicitando es que haya un turno de portavoces después del

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turno en contra, es decir, que al utilizarse el turno en contra en un veto, haya turno de portavoces y entiendo que cuando no haya turno en contra, no habrá turno de portavoces.


El señor GONZALEZ PONS: Si nosotros respondemos que lo haremos por deferencia a todos los vetos en un turno en contra quiere decir que se abrirán tantos turnos de portavoces cuantos turnos en contra se utilicen a lo largo del día.


La señora PRESIDENTA: En teoría sí puede ser, de acuerdo con el Reglamento.


El señor GONZALEZ PONS: Así será, señora Presidenta.


La señora PRESIDENTA: Tiene la palabra el Senador Caneda.


El señor CANEDA MORALES: Muchas gracias, señora Presidenta.
¡Señor Laborda!, ¡señor Laborda!, ¡señor Laborda!, quería aclararle...


La señora PRESIDENTA: Senador Caneda, por favor, diríjase a la Cámara.


El señor CANEDA MORALES: Señora Presidenta, es que quisiera aclararle al Senador Laborda que este portavoz ha seguido el procedimiento del año anterior de contestar al veto del Grupo mayoritario de la oposición y luego a todos los demás Grupos al final.
Aprovechando este espíritu de sosiego y tranquilidad, casi diría navideño que impregna la Cámara, voy a hacer dos felicitaciones: una al señor Ministro y al equipo económico del Gobierno porque nos encontramos con unos presupuestos en una situación realmente ventajosa respecto a los países de nuestro entorno, y esto no es solamente por cómo son estas leyes, sino por el trabajo intensísimo que el equipo económico ha hecho en los últimos meses produciendo todos los cambios normativos que eran necesarios para llegar así a la situación en donde estamos. Pero también quería felicitar a todos los Grupos de la Cámara, a todos los partidos que han permitido que en estos presupuestos se conciten dos logros muy importantes para la sociedad española: el primero el que en la sociedad del euro, que simbólicamente es muy importante para la construcción de Europa, podamos entrar como un referente de seriedad presupuestaria y, el segundo, porque estos presupuestos también recogen la plasmación de la financiación autonómica que nos sitúa a la cabeza de la descentralización política y administrativa de los países desarrollados.
Dadas las felicitaciones, paso a contestar al veto diciéndole al portavoz socialista, que dicho sea de paso me ha sorprendido su tono y la poca seriedad de muchos de sus argumentos, que estamos de acuerdo cuando describe una y otra vez que hay una situación de crisis internacional.
Hay una crisis que afecta además a Estados Unidos y a Japón con recesión y a Alemania con un estancamiento. Hay, además, situaciones bélicas en muchas partes del mundo. También algunos países en vías de desarrollo que afectan mucho a la economía española están en una tremenda crisis, por lo cual no es nada lejano a la realidad decirle que podía ser una de las peores crisis que se han vivido en los últimos 30 años.
En eso estamos de acuerdo. Si eso que se describe es así, además el comercio mundial está muy afectado, el turismo condicionado y España creciendo al 3 por ciento, y se están creando más de 300.000 empleos y más de 500.000 afiliaciones a la Seguridad Social y se mantiene el equilibrio presupuestario, ¿no sería más lógico que subiera usted a esta tribuna a felicitar al señor Ministro y aplaudirle por su gestión? Si llueve en todas partes y aquí se ha puesto un paraguas alguien es responsable de eso.
Usted viene a decirnos más o menos lo mismo cada año, a acusarnos de buenos y malos, a acusar de falta de credibilidad, pero año tras año seguimos creciendo y seguimos mejorando y ustedes no acaban de aprender.
Deberían utilizar nuestra experiencia. ¿Por qué cree usted que creciendo al 3 por ciento la economía española crea 325.000 empleos cuando con ustedes al 3 por ciento empezaba a crearse empleo? Porque nosotros hemos hecho otra política laboral. Pactamos reformas, suprimimos el empleo basura, concedimos subsidios al régimen especial agrario, incentivamos los contratos, hicimos otra política diferente y no dejamos que al azar se cree ahora empleo. Pero ustedes no cambian el mensaje. Siguen con el mismo mensaje.
Critican estos presupuestos porque son irreales. En los presupuestos --como le ha explicado muy bien el Ministro-- está todo y el que quiera puede leerlo todo sobre los organismos y el Estado. Es cuestión de mirarlo.
Si los objetivos de este Gobierno, cara a los presupuestos, eran y siguen siendo la creación de empleo y la convergencia real con Europa, es decir, crecer más que la media y se está consiguiendo cada año, ¿cómo se puede hablar de falta de credibilidad? Ustedes cada año nos dicen que no se van a cumplir y que no responden a la realidad, ¿dónde queda su credibilidad ? Año tras año estamos en los primeros puestos de crecimiento desde que gobierna el Partido Popular. Si el mar está revuelto vamos más despacio.
Crecemos un poco menos, en lugar del cuatro, un tres, incluso, si hay tempestad puede que lleguemos al dos y medio, pero siempre un punto más que los demás países de nuestro entorno.
Señoría, cuando se sabe lo que se quiere en economía, a donde se quiere llegar y cómo conducirla no se dan giros bruscos al timón constantemente.
Se toman decisiones serias y no cambiantes con cada ola, aunque algunas de ellas sean muy fuertes como ciertamente ocurre ahora con la crisis internacional. El secreto en los presupuestos como en los barcos está en la estabilidad. A mayor estabilidad mejor se aguantan las tempestades. A veces, ni nos enteramos de ellas como ocurrió con la crisis de 1998.
Señores socialistas, este Gobierno ve la realidad porque ha ayudado a crearla. Los ciudadanos ven la realidad porque la viven y son ustedes los que la confunden con sus deseos,

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quizás frustrados porque ven que hacemos aquello que ustedes simplemente no supieron hacer.
La realidad es --mírenla-- que con los últimos cinco presupuestos que ustedes han rechazado, los españoles han subido su renta disponible un 30 por ciento, esto es, que han ingresado más y se les han detraído menos impuestos y eso ha hecho posible que se pueda comprar más. Por eso, se baten récord en ventas de coche. Este año se venderá el doble del número de vehículos que cuando ustedes administraban la crisis, el doble. Se baten récord en construcción de viviendas, en nuevos comercios, en restaurantes. ¿De qué realidad me habla? Sabemos que hay dificultades y, por eso, estos presupuestos persisten en la buena dirección y toman medidas que iré comentando para estimular el crecimiento, pero su aportación básica es que son estructuralmente estables. Estoy seguro de que acabarán comprendiendo esto como tantas y tantas cosas y premisas de la economía que se asimilan cuando se quitan los prejuicios partidistas y se piensa en los ciudadanos. Son el mejor antídoto contra la incertidumbre porque son previsibles. Están enmarcados en un plan plurianual, y las inversiones en infraestructuras, vivienda, medio ambiente o I+D están a su vez programadas. Los agentes económicos saben cuál va a ser el comportamiento del sector público. Se siguen liderando recursos y ayudando con ello a mantener el dinero barato.
Cumplen con sus inversiones y no hay posibilidad de incumplimiento, señorías, porque la tendencia de la deuda es permanentemente a la baja.
Del 70 por ciento del PIB que dejaron ustedes, ha pasado a ser el 55 por ciento del PIB que prevén estos presupuestos, que dejan, además, un amplio margen para improbables desviaciones.
Preguntaban ustedes que para qué servían las medidas de la ley de acompañamiento. Señorías, la economía se mueve por expectativas. Los agentes económicos se mueven por expectativas, y las modificaciones que aparecen en estos presupuestos y en su ley de acompañamiento son precisamente para eso, para crear expectativas en estos agentes y para que los efectos de las medidas que se proponen reviertan en el mercado y podamos engancharnos mucho mejor a la recuperación que todos prevemos para el segundo semestre del próximo año.
Todo es así de claro y de sencillo. El problema estaba en que cuando ustedes gobernaron aplicaron una política económica que trajo consecuencias nefastas, una política que llevó a unos Presupuestos en los que el 20 por ciento de los gastos eran para pago de intereses de su deuda; una política económica que destruyó miles de empresas y que aumentó el paro hasta el 24 por ciento. Hicieron quebrar a la Seguridad Social y recortaron las prestaciones sociales. Y no convergieron ni en un solo punto con Europa. Y ahora saben que aquello estuvo mal, pero no tienen alternativa.
Si en la organización territorial han inventado ustedes el federalismo asimétrico, en organización económica han practicado el desconcierto sistemático. No saben lo que quieren en política laboral. Pasan con pasmosa facilidad del liberalismo al intervencionismo en los mercados. Y en política fiscal se marean ustedes solos. Cuando hicimos la reforma del IRPF bajando los impuestos estaban visceralmente en contra, y por supuesto con inconstitucionalidad incluida. Pasaron después a ser fervientes defensores, tanto que ahora, en el último debate en el Congreso de los Diputados nos pedían que adelantásemos la próxima reforma que tenemos prevista para el 2003, lo cual se vuelve a contradecir con su crítica de que disminuimos el peso de los impuestos indirectos, que según ustedes son los más progresivos. Pero esto no les impide pedir al mismo tiempo un tipo único de renta, cosa que dicha por Ronald Reagan quedaba medio bien, pero dicha en Europa no deja de ser otra ocurrencia fiscal del PSOE.
Bajamos los impuestos a las pequeñas empresas del 35 al 30 por ciento y ustedes se opusieron, y se ponen también en contra de estas 700.000 pequeñas empresas. Y si hablamos de los impuestos indirectos, resulta que hemos creado un impuesto a través de una enmienda en el Senado, y así es efectivamente, pero como siempre, ustedes nos vuelven a acusar de inconstitucionalidad, cuando resulta que el Senado está capacitado para enmendar como lo crea conveniente según el artículo 90.2 de la Constitución. Y además, ese impuesto cumple los requisitos que todo impuesto debe cumplir. Es decir, los impuestos deben establecerse en normas con rango de ley y no en la ley de presupuestos. Y ustedes se ponen en contra, pero en el caso de este impuesto lo más gracioso es que lo piden las Comunidades Autónomas para su financiación. Resulta curioso leer que cuando aquí se está en contra, el día 7 de noviembre el portavoz socialista interviene, después de presentar una enmienda en que pide que se ponga este impuesto, para decir lo siguiente: Quería hacer una mención especial a nuestra enmienda número 84, que viene a solicitar la introducción de un acuerdo adoptado por unanimidad en el Consejo de Política Fiscal y Financiera a propuesta del Consejero Homs del Gobierno de Cataluña. Se aprobó el estudio de la creación de un impuesto en venta minorista de combustible, un impuesto que vendría a asumir la parte no armonizada de la recaudación actual del Impuesto sobre hidrocarburos.
Pues bien, tanto el estudio como el impuesto no se han previsto en el proyecto, y en esta disposición adicional nueva que proponemos en nuestra enmienda número 84 pedimos que se dé cumplimiento al acuerdo adoptado en el Consejo de Política Fiscal y Financiera por unanimidad. Hace un mes ustedes pedían esto en el Congreso de los Diputados, y ahora están visceralmente en contra.
Señorías, en la enmienda dicen cómo debe usarse este impuesto. Leo: Deberá tratarse de un impuesto que recaiga sobre las ventas minoristas, entendiendo como venta minorista la venta o entrega de dichos productos cuando se destinen al propio consumo de los adquirientes; deberá tratarse de un impuesto estatal que podrá ser cedido a las Comunidades Autónomas, atribuyendo a éstas capacidad normativa en cuanto a tipos de gravamen; y deberá de tratarse de un impuesto que respete las pautas marcadas por la Unión Europea, y, en particular, de un impuesto afectado a la sanidad.
Eso es exactamente lo que hemos hecho, pero ustedes, como vienen haciendo en materia de política fiscal, ahora se desdicen.
Nosotros lo hemos hecho y tuvimos este impuesto congelado; de hecho, en los últimos años ha bajado un 8 por

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ciento y ahora se propone que suba un 3,5. Contradicción añadida es que, cuando el señor Sevilla fue Director General en la última legislatura del Gobierno Socialista, lo subió por encima del IPC. Nosotros lo congelamos cuando estaba a 30 dólares el barril de petróleo, porque entonces era lo razonable; ahora, cuando en lo que va de año el litro de gasolina ha bajado 25 pesetas, parece que puede soportar este ajuste.
Por otra parte, no parece muy coherente oponerse a este ajuste del impuesto y aplicar una carga impositiva al turismo en Baleares o a la Banca en Extremadura. El desconcierto, además de sistemático, es asimétrico como el federalismo.
En cuanto a los ingresos, como en los presupuestos anteriores, se contempla una gran moderación. Está afectado por el acuerdo de financiación, con lo cual son difíciles las comparaciones, pero la tónica ha sido la moderación; de hecho, el único que no está afectado, el Impuesto sobre Sociedades, contempla un incremento de un 5 por ciento.
El capítulo de gastos es coherente con el objetivo de convergencia real con los países más desarrollados de la Unión Europea. Contiene medidas que ayudan a la internacionalización y modernización de todo el Estado.
Si en otras épocas de crisis se justificaban inmediatamente recortes sociales y de inversión, ahora se cumplen las prioridades sabiendo que con ello se impulsa la superación de las dificultades. La labor inversora y las políticas sociales siguen reforzándose en estos presupuestos. Suben las infraestructuras un 10,4 por ciento, siguiendo la estela de presupuestos anteriores, con el objetivo de lograr una mayor cohesión territorial y aumentar la productividad de las distintas regiones de España, y a su vez sirve de estímulo para potenciar la inversión privada.
Para ello, se utilizan tanto inversiones del Estado, que suben un 7,1, como inversiones del sector público empresarial, que suben un 14,9 y cuyas cuentas también pueden verse en los presupuestos.
Además, hay que destacar el correcto diseño de las inversiones, que afrontan la financiación de carreteras de gran capacidad, de aeropuertos, de puertos y de ferrocarriles; obras que se realizan al mismo tiempo y que se contemplan en el Plan de infraestructuras 2000-2007. Es espectacular, por la forma en que se está desarrollando, el caso del ferrocarril, que con un crecimiento de casi un 16 por ciento se ve plasmado en los tramos Madrid-Barcelona, Madrid-Valladolid, los 100 kilómetros del Córdoba-Málaga y los del eje atlántico de Galicia. Al comprobar el buen ritmo de la ejecución de las obras, nos sentimos satisfechos de cómo están contempladas en estos presupuestos.
Usted se ha referido antes a la política de I+D. La apuesta por las nuevas tecnologías en los métodos de producción es tan trascendental que, realmente, justifica la entrada del sector público. Para ello, se hizo un plan de investigación, que, como todos los que hacemos, es plurianual y tiene como objetivo inmediato llegar a la media de gasto que tienen el resto de los países de la Unión Europea, además de lograr que el gasto privado se acerque al 60 por ciento del total, como ocurre en el resto de los países de la Unión Europea.
Y claro que nos gustaría hacer mucho más, pero nos hubiera gustado haber hecho mucho más porque se hubiera empezado mucho antes. Si comparamos el crecimiento desde el año 1996 hasta ahora, ha sido de un 300 por ciento, cuando ha habido un IPC de un 12 o un 13 por ciento. Hay una apuesta manifiesta, son 630.000 millones los que se dedican y creo que es suficiente el incremento que ha habido para mostrar que hay una prioridad en estos gastos.
El gasto social sigue teniendo una importancia vital: pese a las transferencias hechas a las Comunidades Autónomas sigue suponiendo más del 50 por ciento, exactamente el 51,8. Cada año se introducen nuevas mejoras para tener una sociedad más cohesionada, con un nivel mínimo de bienestar para todos los grupos sociales: se vuelven a subir las de orfandad, se suben todas las pensiones mínimas y se suben las pensiones de viudedad. Esto es la solidaridad sostenible: utilizar la mejora que otorga el crecimiento y la eficacia para fines sociales. Si descontamos los efectos del acuerdo de financiación autonómica, la subida de estas políticas es del 8 por ciento, destacando los gastos por maternidad que suben un 12,4 como consecuencia del éxito de las políticas de la incorporación de la mujer al trabajo, que ya representa el 50 por ciento del empleo que se crea. También suben las pensiones un 5,9, alcanzando a 8.300.000 personas, mejorando --como he dicho antes-- todas las mínimas y sobre todo orfandad y viudedad.
La Seguridad Social, señorías, sigue con su vuelco espectacular, con un superávit del 0,5, ayudado fundamentalmente por el número de cotizantes, que sigue aumentando a una media de 500.000 al año, pero también por los gastos asumidos paulatinamente por el Estado desde 1996 --primero fueron los sanitarios, luego los sociales, ahora el Instituto Social de la Marina--, al tiempo que se aborda la asunción de los complementos de pensiones mínimas, que serán también asumidas por el Estado paulatinamente. En total, en el año 2002 serían 1,2 billones de pesetas los gastos asumidos por el Estado que en 1996 estaban a cargo de la Seguridad Social.
Como se pone de manifiesto a través de los años del Gobierno del Partido Popular, las previsiones de ingresos son siempre muy prudentes, y si además añadimos la favorable evolución de los últimos meses con la inflación, creemos que las estimaciones presupuestadas siguen siendo totalmente válidas: el fondo de reserva para la Seguridad Social se incrementa en 170.000 millones, hasta situarse en 400.000, y antes de finalizar la legislatura se pondrá en una cantidad cercana al billón de pesetas, como prevé el acuerdo con la CEOE y Comisiones Obreras y en cumplimiento de lo previsto en la Ley de Estabilidad Presupuestaria.
Por otra parte, la educación aumenta también de forma preferencial un 9 por ciento para extender las posibilidades de las becas, que aumentan un 20 por ciento en número pese a la disminución del número de alumnos.
Son otros capítulos especiales la justicia --que representa un esfuerzo para impulsar el pacto de reforma de la

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misma-- y la seguridad ciudadana, por un lado cada vez más experta en la lucha contra las organizaciones criminales y, por otro, dando acogida al creciente número de inmigrantes que, como ya se ha mencionado, sólo en los últimos dos años ha representado 300.000 nuevos cotizantes a la Seguridad Social.
El desempleo sube un 8 por ciento porque sube el índice de cobertura neta de desempleados. Pese a que se ha creado empleo en este año y se seguirá creando en el que viene, ya tenemos un índice del 70 por ciento; esto quiere decir que el 70 por ciento de los desempleados tienen subsidio de desempleo, habiendo tenido este dato una notable mejoría respecto a años anteriores.
Se sigue el esfuerzo en políticas activas de empleo en la misma línea por razones obvias: ha dado unos resultados francamente buenos. Invertir en formación, en rentas activas de inserción, en talleres de empleo y en subvencionar los contratos indefinidos o a sectores como mujeres, jóvenes y mayores de 45 años ha tenido éxito en años precedentes y se sigue fomentando para que así continúe en los próximos.
La ley de presupuestos no contempla ningún cambio en la política de reducción de impuestos. Como ya se ha mencionado, la reducción equivalente de la renta, en datos de 2002, supondría más de un billón de pesetas.
Además, se incorporan nuevos tratamientos a las subvenciones de viviendas, se da la posibilidad de compensar el pago o la devolución por el impuesto entre cónyuges, hay deducciones para las aportaciones de planes de pensiones y, algo muy importante, se adoptan todo un conjunto de medidas, aparte de las desgravaciones fiscales, y se fomenta el ahorro mediante la promoción de planes conjuntos de empleo, de forma que los complementos sociales puedan llegar cada vez a más gente, hasta acercarnos al 30 por ciento, que es la media europea.
Esta serie de medidas, como las rebajas a las Pymes, las nuevas deducciones a la inversión, las deducciones para aportaciones a planes de empleo o en medio ambiente, son las que realmente hay que tomar para que podamos recuperarnos mejor cuando cambien los vientos internacionales.
En definitiva, señorías, estos presupuestos que han soportado, a nuestro entender, una crítica poco seria del Partido Socialista --que los ha vetado--, son los que necesita España en este momento, cambiando según la coyuntura, pero manteniendo algo muy importante, la estabilidad, para que sean previsibles.
Si queremos una España más pujante, más dinámica y a la vez solidaria --como la que estamos construyendo en los últimos seis años--, tenemos que seguir apoyando estos presupuestos.
Muchas gracias. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.)

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, Senador Caneda.
Según el Reglamento, ahora podríamos abrir un turno de portavoces, tal y como ha sido solicitado.
¿Grupo Parlamentario Mixto? (Pausa.) ¿Grupo Parlamentario de Coalición Canaria? (Pausa.) ¿Grupo Parlamentario de Senadores Nacionalistas Vascos? (Pausa.) ¿Grupo Parlamentario de Entesa Catalana de Progrés? (Pausa.) ¿Grupo Parlamentario Catalán en el Senado de Convergència i Unió? (Pausa.) ¿Grupo Parlamentario Socialista? (Pausa.) Tiene la palabra el Senador Bru.


El señor BRU PARRA: Gracias, señora Presidenta.
Voy a intervenir con cierta brevedad, dada la hora que es, y por cortesía parlamentaria para agradecer la intervención de mi distinguido oponente, el Senador Caneda.
Creo que ha cumplido dignamente con su papel elogioso turiferario en sentido cariñoso al Gobierno y, por tanto, poco se puede decir porque se ha limitado a volver a pintar el mundo --como «La Pantera Rosa»-- de color rosáceo, todo mirífico y maravilloso, como ya estamos acostumbrados.
Sin embargo, el Senador Caneda no puede estar acostumbrado --y se lo digo también cariñosamente-- a que yo me repita año tras año, puesto que es la primera vez que soy el portavoz de mi Grupo Parlamentario en los presupuestos. Por tanto, cambie esa frase del guión para el año próximo porque, aunque entonces será la segunda vez, ésta es la primera.
En todo caso, de lo que ha dicho el Senador Caneda simplemente voy a detenerme en un par de cuestiones. En primer lugar, el peor escenario, con mucho, con el que se puede encontrar un país es afrontar la Unión Monetaria con un diferencial de inflación y, al mismo tiempo, con un diferencial de productividad; eso es algo de manual. Cuando denunciamos el problema que supone que el diferencial de inflación de un país, dentro de una Unión Monetaria, no se deba precisamente a que es más productivo que los otros o a que pueda exportar más sino al contrario, no es que seamos catastrofistas ni pesimistas sino, simplemente, avisamos de que nos encontramos en una situación realmente peligrosa. No se puede decir aquí que estamos afrontando mejor que nadie la situación porque, ¿sabe quién dijo exactamente lo mismo? Don Rafael Cabello de Alba, el último Ministro de Hacienda de Franco. En la primavera de 1974 y ante la pregunta que le hacían los periodistas sobre cuál era la situación, les contestó que se dejaban llevar por el pesimismo histórico porque España estaba en mejor posición relativa que ningún país de Europa para afrontar la crisis. ¡Y ya ha visto usted lo que pasó hasta los Pactos de la Moncloa! O sea que, menos triunfalismo, y atiendan simplemente, no ya a la crítica política directa, pero al menos a las sugerencias que les pone delante la evidencia. Usted por ejemplo ha venido aquí a hablarnos de lo ajustadas que son las previsiones de ingresos. ¿Sabe usted lo ajustadas que son las previsiones de ingresos? ¿Se ha leído usted el artículo 47 del proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2002? El artículo 47, en su apartado uno, establece un límite al saldo vivo de la deuda; uno lo mira y dice: ¡qué bien! Se fija un límite al saldo vivo de la

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deuda, concretamente de 1,4 billones de pesetas; pero si uno sigue leyendo y pasa al artículo 47.punto 2, ahí se dice que ese límite quedará automáticamente revisado --letra b)-- «Por las desviaciones entre las previsiones de ingresos contenidas en la presente ley y la evolución real de los mismos.» Como ustedes saben que han presentado un escenario macroeconómico irreal, y que las previsiones de ingresos no se van a cumplir, ya han puesto esta cautela en el artículo 47.punto 2 de los Presupuestos Generales del Estado, porque esto es lo que llamamos técnicamente la gatera; por ese agujero que dejan ustedes se puede escapar el gato de la deuda pública, y se lo dejan abierto porque ustedes saben que las previsiones de ingresos no se van a corresponder con la realidad, y que van a acudir aun mayor endeudamiento.
En todo caso, simplemente quiero reiterarme en dos cuestiones: que ese déficit cero no existe, y que esas cuentas sobre las que el señor Montoro preguntaba dónde estaban y quién las calculaba, esas cuentas las ha calculado el profesor Barea, el hombre al cual el Presidente Aznar llamó a su lado para que le llevase los presupuestos. Por tanto; sin jurar «in verbi magistri», tengo suficiente confianza en la autoridad científica del profesor Barea como para pensar que sus cálculos son ciertos. Por tanto, aquí nadie oculta nada; estoy refiriéndome a los cálculos efectuados recientemente por el profesor Barea, que cifran el déficit real de estos presupuestos en un 2 por ciento, y a su autoridad y cálculos me remito. Si ustedes quieren discutirlo, presenten un estudio diferente al suyo, pero no descalifiquen ni vengan a decir que tenemos siempre el ansia genética --que por lo visto nos viene por nuestro genoma humano-- de criticar por criticar. Simplemente leemos, estudiamos, vemos y traemos a este Parlamento todos los argumentos que nos parecen pertinentes para justificar fundadamente nuestra oposición a estos presupuestos, que insisto en que son técnicamente incorrectos y son socialmente regresivos, porque la pregunta del millón --de los muchos millones, mejor dicho-- que todavía no se ha contestado en esta Cámara es cuánto supone el perdón fiscal que el Gobierno hace a los grandes oligopolios de su entorno político y mediático.
Por tanto, no se vayan por las ramas, no descalifiquen, no se remonten a tiempos de Recaredo o a si era una costumbre de los antiguos persas; contesten a mis preguntas, o cállense, que es lo único que tienen que hacer. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.) Nada más y muchas gracias.


La señora PRESIDENTA: Gracias, Senador Bru.
En turno de portavoces, tiene la palabra ahora por el Grupo Parlamentario Popular el Senador Caneda.


El señor CANEDA MORALES: Muchas gracias, señora Presidenta.
Senador Bru, con la seriedad y el respeto que usted se merece, yo no entraré nunca en debates con insultos. Creo que siempre tengo suficientes argumentos como para no recurrir a ellos; no los necesito. En primer lugar quiero decirle que, cuando yo he dicho que se repite, no me refería a usted, sino al Partido Socialista, que lleva seis años diciendo lo mismo, y que a mi entender nunca acierta.
En segundo lugar, cuando habla de productividad, nada más lejos de mi intención que intentar que usted comparta las posturas que nosotros tenemos sobre ese tema; lo único que le digo es que, como ejercicio, si quiere ver cuál fue el modelo de crecimiento de la productividad en el país que hoy la tiene más alta, que es Estados Unidos, verá que tiene una época en que, cuando tenía que crear mucho empleo, bajo la productividad aparente, porque realmente la incorporación masiva de mano de obra tiene ese efecto. Luego se incorpora la tecnología a la producción y sube, y esto es tan claro como que efectivamente, como se ha señalado antes, cuando se destruyó más empleo en España fue cuando más subió la productividad aparente, con lo cual, si eso es lo que ustedes desean, afortunadamente les quedan al menos diez años para volver al Gobierno.
En cuanto al déficit cero lo único que le puedo decir es que si efectivamente estamos de acuerdo, sean consecuentes, porque resulta que cuando lo atacan permanentemente no están pidiendo, más gasto en esto o más reducción en los ingresos, están obsesionados con el déficit cero; son ustedes los que hacen las críticas al déficit cero, y nosotros les decimos: si realmente trajeran una alternativa de ingresos, de gastos, estaría bien; pero no tengan tanta preocupación con que al final el déficit cero nos preocupe a nosotros. Para nosotros es un instrumento, y como creo que hemos demostrado sobradamente que en los últimos años ha sido, en gran parte, el origen del crecimiento, de la creación de empleos del bienestar, persistimos en esa política.
No le respondemos al perdón fiscal porque, como bien ha dicho, a veces es mejor no contestar siquiera. No hay ningún perdón fiscal ni lo va a haber. Hay unas políticas que se cree que son convenientes y que --insisto-- dan buenos resultados, y seguiremos llevándolas a cabo, sobre todos si no les gustan a ustedes, porque ésa es una prueba de que son eficaces.
Muchas gracias. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.)

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, Senador Caneda.
Me gustaría saber si los portavoces piensan que debemos suspender la sesión en este momento y volver a las cuatro o si debemos continuar.
(Pausa.) Se suspende la sesión, y se reanudará a las cuatro de la tarde.


Eran las catorce horas.


Se reanuda la sesión a las dieciséis horas y cinco minutos.


La señora PRESIDENTA: Se reanuda la sesión.
Debate del veto presentado por el Grupo Parlamentario de Senadores Nacionalistas Vascos, correspondiente al proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para 2002.


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Para su defensa, tiene la palabra el Senador Albistur.


El señor ALBISTUR MARIN: Menos mal que no hay fotógrafos, porque si los hubiera estaría viéndose cómo se encuentra este hemiciclo. Estamos los importantes: el señor portavoz del Grupo Parlamentario Popular, el coordinador, un representante del Grupo Parlamentario de Senadores Nacionalistas Vascos y otros Senadores; tenemos hasta público que nos escucha.
Quería empezar diciendo al señor Ministro, que está ahora ocupado con los periodistas, que todos los años tenemos un debate sobre la credibilidad del presupuesto en lo referente a crecimiento, inflación y empleo; un debate sobre los fundamentos microeconómicos en los que el Gobierno se funda y basa los presupuestos en los últimos años.
El año pasado, y con cierto empecinamiento por parte del señor Ministro --lo digo simplemente a título de cita, no refiriéndome a él, porque no está-- defendió tercamente --por eso he hablado de empecinamiento-- desde esta tribuna tanto el empleo, que iba a subir pero ha bajado, como la inflación, que iba a bajar pero ha subido, como el crecimiento, que iba a subir pero ha bajado. Este año, curiosamente, hemos llegado a este debate con las revisiones que el año pasado le pedíamos al señor Ministro que se hicieran sobre las previsiones macroeconómicas del presupuesto, hemos venido con los deberes hechos y con la revisión de los datos iniciales porque tanto los expertos, como los propios servicios de la Unión Europea, como la OCDE, como la banca, como el Banco de España y como otras instituciones económicas han dicho demasiado alto y claro que no eran muy creíbles las previsiones macroeconómicas del Gobierno. Además --como esta mañana ya ha sido suficientemente debatido--, en este tema este año ha habido más bullicio que ningún otro año. Incluso la parte del empresariado más afín al partido que defiende al Gobierno no se ha creído las propias previsiones del Gobierno.
Yo reconozco que se trata de un debate político estéril discutir todos los años con el ministro de Hacienda correspondiente, responsable de los presupuestos, si se van a cumplir o no las previsiones macroeconómicas que el Gobierno tiene o los fundamentos o bases macroeconómicas con los que el Gobierno decide todos los objetivos presupuestarios. Entiendo que es estéril porque ni el Gobierno ni el Partido Popular escuchan ni están en actitud de escuchar, sino de imponer incluso la propia realidad.
Prueba reciente es el caso del Ministro Rato, Vicepresidente del Gobierno por cierto, quien hace apenas una semana ha modificado las previsiones macroeconómicas, de lo cual se desprende un silogismo: el marco macroeconómico ha cambiado, aquel del que se partió para elaborar estos Presupuestos se ha modificado; sin embargo, los objetivos presupuestarios que figuran en la ley, tanto en el articulado como en las secciones, no cambian. Por tanto, la conclusión del silogismo es la siguiente: si aciertan, será de carambola o es posible que no acierten. El silogismo es por consiguiente suficientemente claro, y da la impresión de que están ustedes actuando con un instrumento inadecuado y que los ciudadanos deben conocer.
Esta mañana el señor Ministro --que no está ahora presente-- ha dicho que han debido corregir los datos, pero también ha manifestado que no estaban en disposición de enmendar los principios rectores de este Presupuesto porque eran principios rectores de la política económica.
Voy a leer ahora un texto precisamente de un periodista, comentarista económico, que no es afín a las ideas políticas que este Grupo defiende.
Dice así: La primera sorpresa que dio el Partido Popular fue el anuncio de que mantendría los datos macroeconómicos calculados antes de la crisis del 11 de septiembre y de la entrada en recesión de Estados Unidos y del parón de la economía europea. Los organismos internacionales, sin embargo, en esa misma época calculaban por el contrario una caída de la economía española de 2 puntos porcentuales sobre el año anterior, superior a la caída media de la Unión Europea.
Esto, que es una realidad, manifestada incluso por aquellos periodistas que apoyan y sostienen al Gobierno, nos deja en una situación de cierta perplejidad. Además, esta mañana el señor Ministro ha afirmado que estos Presupuestos contribuían a consolidar la penetración de España en lo que se llama el núcleo de países desarrollados dentro de la Unión Europea. Ha dicho cosas verdaderamente importantes que a uno se le hace difícil admitir porque comparar el esfuerzo que España tuvo que realizar para entrar en la Unión Monetaria Europea con el Pacto de Estabilidad, que está fundamentando y sosteniendo en el fondo estos presupuestos, es algo que a nuestro modo de entender significa querer justificar ciertas políticas con argumentos que sirvieron en un momento determinado, que todo el mundo ha reconocido, incluso nuestro grupo político lo reconoció en su día, pero que actualmente no tiene ningún sentido cuando en la propia Unión Europea hay voces que llaman a la flexibilidad, dado que no es lo mismo comparar la situación de un Estado con la de otro.
Los expertos están planteando ya crecimientos de aproximadamente el 1,7 por ciento; el crecimiento más bajo desde el año 1993. El propio Consejo de Ministros, entre las alternativas para presentar en la Unión Europea, ha propuesto una mediante la cual el crecimiento se estima en aproximadamente el 1,8 por ciento.
Las consecuencias inmediatas de la revisión a la que me estoy refiriendo son las siguientes: Unas --reconocidas por el Gobierno--, como menor creación de empleo, exactamente se pasa de una estimación de 277.000 puestos de trabajo a 169.000; una tasa de paro que se sitúa en torno al 12,4 por ciento, cuando para el año 2001 estaba prevista en el 12,7, es decir, prácticamente no hay generación de empleo; o una presión fiscal que no se reducirá y que se mantendrá elevada como en 2000 y 2001. Otras, no reconocidas, por el Gobierno, como la aparición de déficit en las cuentas públicas, cuyo porcentaje no me atrevo ni quiero discutir aquí, pero que aparece según todos los expertos; la contracción del sector exterior, con efecto directo en el crecimiento, extremo que, dada la diversidad de la composición de la economía, y particularmente de la economía industrial en España, va a ser más grave para unas Comunidades

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Autónomas que para otras; la reducción de la inversión empresarial y de la formación bruta de capital, cuestión que viene siendo habitual en este último semestre del año; la reducción de la demanda interna por descenso del consumo familiar, asunto que también empieza a aflorar ya en casi todos los análisis de coyuntura, y el deterioro en la inversión de bienes de equipo, que ya venía produciéndose en el último semestre del año 2001, junto con la reducción de la inversión privada. Hay expertos que incluso recuerdan lo sucedido en agosto del año 1992, que fue precisamente la caída más fuerte sufrida en la última década del siglo pasado, donde se produce verdaderamente un crecimiento negativo de las economías europeas, y hablan de una situación preocupante.
¿En qué se ha basado el Gobierno para hacer las correcciones que ha planteado? ¿En un dólar que estará aproximadamente en torno a 1,09 euros? ¿En un petróleo cuyo barril costará aproximadamente 25 dólares? ¿En un tipo de interés a corto plazo en torno al 3,3 por ciento y a largo plazo al 5 por ciento y en un incremento de los salarios en torno al 2 por ciento? Yo no me considero un analista, soy simplemente un lector de todos los temas económicos, pero todo esto son incertidumbres.
La pregunta que cabe hacerse un político que quiere analizar estos Presupuestos es: ¿dónde están las políticas que corresponden a una etapa de incertidumbre o a una coyuntura incierta? Para nosotros, las bases de una política económica para abordar esta situación se fundamentan en una política fiscal flexible, tendiendo a la baja, es decir, a la reducción de determinados impuestos, fundamentalmente directos, que además sea equitativa --por lo tanto con el mayor abanico posible--, y redistributiva, en el sentido de que permita recuperar rentas a aquellos que menos las tienen, en generar más recursos tanto en manos de ciudadanos como de empresas; en una política eminentemente inversora en obra pública y en servicios y en una política --y aquí sí que coincidiríamos con el Gobierno-- de reformas claves de la Administración, con una reducción del gasto corriente, con una reducción y obtención de objetivos de no déficit. En esto estamos de acuerdo.
Lo que sucede es que el Gobierno lo ha hecho al revés. Ha diseñado una fórmula mágica, que plantea en su propio libro amarillo de los Presupuestos, que convierte en doctrina y que, a nuestro modo de entender, significa un poco la clave de lo que está sucediendo.
Dicen ustedes en su libro, que prácticamente se convierte en la Biblia de estos presupuestos: En los Presupuestos Generales del Estado para el año 2002, el equilibrio presupuestario --que esta mañana, señor Ministro, usted ha citado en numerosas ocasiones-- define la posición neutral --y la subrayo-- más conveniente para afrontar un período de incertidumbre.
No existen en los presupuestos decisiones de ingresos o de gastos que perturben esta neutralidad... --son palabras de ustedes-- ... ni que dificulten el funcionamiento de los estabilizadores automáticos --precisamente esta mañana ha habido una discusión académica en la que se ha hablado sobre este tema suficientemente, por lo que no voy a entrar en ello-- ... porque, en definitiva, el equilibrio presupuestario --lo vuelven a repetir en tres líneas-- es el principal instrumento de la política económica española para prolongar el crecimiento de la renta y el empleo, contribuir a la estabilidad de los precios, asegurar la protección social, facilitar nuevas reformas tributarias, garantizar una inversión pública elevada y sostenida, y seguir reduciendo la Deuda Pública.
Todo esto es brillante, pero vamos a hacer un análisis de texto. En primer lugar, hablemos de la neutralidad. En nuestra opinión neutralidad significa no hacer nada, carecer de una estrategia, dejar que las cosas sucedan.
A continuación, dicen ustedes que no existen decisiones que perturben la neutralidad. Pues bien, nosotros reconocemos que en el Estado han mejorado los parámetros macroeconómicos, como el crecimiento del producto interior bruto y el crecimiento del empleo, fundamentalmente. Pero seguimos manteniendo el diferencial de renta con Europa --algo que no ha sido negado en los debates que han precedido a éste--, crece el empleo, pero no ha crecido la productividad --y también hemos tenido suficientes discusiones académicas sobre el tema--, y la elevada inflación mantiene el diferencial de precios con la zona europea en detrimento de la competitividad. Y éstas no son palabras mías, sino palabras textuales del señor Caruana, Gobernador del Banco de España.
Neutralidad, señorías, es vivir de la coyuntura, no remar cuando viene la ola para hacer txanpa. Esta es una expresión muy descriptiva. Cualquiera que haya podido ver una regata de traineras en el norte --por no hablar sólo de mi tierra-- sabe lo que significa coger una ola para aprovecharla y ganar metros. Y eso es exactamente lo contrario a la neutralidad. Eso es avanzar. Precisamente ayer lo decía el representante del Grupo Socialista, el señor Lerma, en la Comisión General de Comunidades Autónomas: Ustedes viven de espaldas al ciclo. No saben coger la txanpa económica que les permita avanzar y hacer avanzar a toda la sociedad.
Es como si en ese mapa de España que aparece casi todas las noches en la televisión, en el que las borrascas nos rodean por todas partes, hubiera un anticiclón concentrado, es decir, como si el sol luciera todos los días, cosa que los que nos levantamos, desayunamos, comemos y tenemos que cobrar un sueldo a fin de mes sabemos que no es cierto.
Y hay datos concretos que prueban lo que digo, como el que no se haya incrementado ni se haya incentivado la dotación a las empresas de suficiente stock de capital, de nueva inversión, y para la asimilación de nuevas tecnologías. Este es un claro déficit que recientemente se ha puesto de manifiesto.
La contribución de España --debate que también se ha mantenido esta mañana, aunque colateralmente-- durante el período 1995-2000 al incremento del capital para la inversión técnica es de las más bajas de Europa, similar a la efectuada en el período 1985-1990. Eso significa que en diez años no hemos mejorado la composición de nuestra inversión tecnológica.
Como usted bien sabrá, señor Ministro, estos datos corresponden al informe de la Comisión de la Unión Europea sobre la competitividad en Europa. Y en ese mismo informe

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se hacen una serie de recomendaciones políticas al Gobierno con las que nosotros, por supuesto, estamos de acuerdo. Por ejemplo, que es necesaria una mayor difusión de las tecnologías de la comunicación y de la información. Que es necesario introducir e incrementar la competencia en materia de telecomunicaciones. Además, desde Europa se le dice al Gobierno que debe ser el principal usuario, y el Gobierno pomposamente ha elaborado un programa denominado Info XXI, sobre el cual, después de tantas comparecencias sobre el tema en el Senado, he de decir que da la impresión de que todavía está durmiendo el sueño de los justos o va con una lentitud no conforme con lo que significa precisamente la introducción de las nuevas tecnologías en la Administración o en los servicios públicos.
También se indica que es necesario estimular la innovación, dando prioridad a la financiación pública de la investigación científica y tecnológica, y además, de forma paralela, invertir en formación de capital humano e incentivar y hacer más atractiva la docencia, cosa que en estos momentos no está ocurriendo. Asimismo, es necesario estimular la creación de empresas, planteando las posibilidades de financiación en condiciones de riesgo --algo que en la sociedad española no se puede decir hoy, pues constituye casi un delito, ya que nadie quiere apoyar empresas, quizá con un futuro próspero, pero que precisan de una aportación de capital-riesgo significativa-- y contribuir, además, en un ambiente social a favorecer la capacidad para emprenderlo.
Y podría seguir citando muchos otros temas que también corresponden a este informe, pero fundamentalmente se trata de crear políticas activas, en función de las cuales un gobierno sabe aprovechar la coyuntura o anticiparse a ella mediante la aplicación y utilización de la tecnología, y sobre todo, con reformas institucionales para obtener un inteligente aprovechamiento del ciclo económico sin darle la espalda. Es decir, permaneciendo efectivamente de espaldas a la txanpa, hay que saber recoger la ola para poder así avanzar más rápido.
Las acciones que citan ustedes en la misma página del libro amarillo que acabo de leer, son acciones de gobierno que no son neutrales. La neutralidad no existe. Y a continuación de la cita anterior, o incluso dentro de ella, dicen ustedes que hay que contribuir a la estabilidad de precios, y por tanto, establecer competencia y controlar la distribución, sobre todo en el sector alimenticio; hay que asegurar la protección social, pero desde determinados círculos empresariales cercanos a ustedes se están lanzando voces para recortar ésta; hay que facilitar nuevas reformas tributarias, que no coinciden precisamente con las establecidas en estos presupuestos; hay que garantizar una inversión pública elevada y sostenida, algo que también están poniendo en duda desde determinados círculos empresariales muy concretos, y hay que seguir reduciendo la deuda pública, algo en lo que siempre estaremos de acuerdo con ustedes.
¿Pero cómo entienden ustedes su intervención? A nuestro modo de ver, la suya es una intervención parecida a la del perro del hortelano, ni invierten ni dejan invertir, y la prueba más significativa de ello es, precisamente, la enmienda que han planteado ustedes muy recientemente, concretamente ayer, en la Comisión de Comunidades Autónomas, según la cual los tributos cedidos, pactados y acordados en el Consejo de Política Fiscal y Financiera con el resto de las Comunidades Autónomas de régimen común, tienen que ser destinados durante el año 2002 a la financiación de la Sanidad. Si esto no es lo mismo que hace el perro del hortelano, que ni come ni deja comer al amo, que venga Dios y lo vea.
Si la Sanidad estatal tiene déficit, no se puede trasladar éste a las Comunidades Autónomas para liberar así el déficit del Estado, obligándolas a que durante el año 2002 traten de corregirlo con los recursos que ustedes les transmiten. En toda esta cuestión del concierto sabe usted que yo he defendido insistentemente que las leyes de estabilidad presupuestaria no buscaban otra cosa que lo que está planteando esta enmienda: reconocer que existe una capacidad tributaria, pero limitar de forma significativa las capacidades de gasto de las diputaciones forales, de los ayuntamientos vascos y del propio Gobierno vasco.
Nos encontramos ante una política en virtud de la cual el Gobierno interviene en las políticas de gasto de las Comunidades Autónomas con el objetivo de convertir en meras delegaciones de gasto, corriente a las Comunidades Autónomas, cuando todavía está por demostrar que en dichas Comunidades, y particularmente en la que yo represento en estos momentos, no se cumplen con creces las condiciones del Pacto de Estabilidad y Crecimiento mediante una política de ingreso y gasto propio por parte de todas las administraciones, cumpliendo precisamente --e insisto en ello-- dicho Pacto. La enmienda a la totalidad está planteada para una política hecha para crecer y no para ver pasar la coyuntura; para crear riqueza, no para hacer una sociedad de ricos, que son, dos cosas distintas; está hecha, por supuesto, para establecer con rigor la estabilidad macroeconómica, la apertura internacional y el buen funcionamiento de las instituciones.
Señor Ministro, yo le confieso sinceramente, ya entrando en un debate específico en torno a las acciones fiscales que figuran en este presupuesto, que no sé si subir o bajar impuestos es de izquierdas o de derechas, lo único que sé como modesto ex diputado de una hacienda foral, responsable de la recaudación y del presupuesto del territorio de Guipúzcoa es que tensar la presión fiscal no produce ventajas, que facilitar la contribución fiscal y corresponsabilizar a todas las administraciones en la recaudación proporciona resultados positivos porque el contribuyente ve que no pagan los de siempre, sino que pagan todos y además se reciben, vía inversión y transferencias públicas, servicios. Uno tiene la impresión de que en el Estado español no pagan todos, que siguen pagando los de siempre, es decir, el innumerable número de ciudadanos vinculados a los salarios y vinculados al consumo.
La presión fiscal, que esta mañana ha sido debatida, ha subido 2,4 puntos desde el año 1996 hasta prácticamente el año 2000, del 33,4 por ciento del producto interior bruto al 35,8. Los ciudadanos pagan cada vez más por lo que reciben del Estado. ¿Por qué? Porque el gasto público ha descendido del 45 por ciento del producto interior bruto en el año 1996 al 39,8 en el mismo período, es decir, entre el año

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1996 y el año 2000 y hay una explicación, en la cual esta mañana usted ha entrado de alguna manera. El crecimiento positivo y el incremento del empleo en el quinquenio han hecho aumentar los ingresos públicos es cierto, usted lo ha manifestado, pero también la tarifa del IRPF no ha sido deflactada en los tres últimos años y todo ello ha supuesto cerca de 300.000 millones de pesetas, quizás me equivoque, de más ingresos. Se han incrementado los ingresos por cotizaciones sociales, por incremento de nuevos empleos --y usted lo ha dicho esta mañana--, pero también por incremento de las bases de cotización de determinados colectivos y sobre todo de aquellos que deben cotizar más alto, por encima, de la inflación, que estaba estimada en el 2 por ciento y se han subido las bases de cotización por encima del 2,5 por ciento. Esto prueba que pagan los de siempre, y permítame decirlo sin demagogias, ya que el incremento de ingresos afecta a las cotizaciones sociales y al impuesto sobre la renta, y esto es indiscutible.
La política fiscal no es una política justa en este caso, ni siquiera equitativa. Aquí, y antes le he dicho que no existía una estrategia de política económica, sí tengo que reconocer que existe una estrategia de política fiscal. Hay que tener recursos para cubrir el déficit y parece que estos elementos o estas pequeñas trampas que figuran en el presupuesto así lo permiten y no crear tensiones electorales con colectivos afines. Esta mañana han quedado en el aire una serie de preguntas en las cuales yo no voy a volver a entrar. Hay una prueba de esta aseveración, y es que en una publicación afín al partido que ustedes representan se dice: la política fiscal es un instrumento poco ágil para la política económica a corto plazo. Sus efectos estimulantes sobre el empleo y la demanda agregados en la medida en que los tenga no se despliegan de inmediato, sino solamente tras un considerable retraso, lo que no pocas veces conduce a que comiencen a ser perceptibles solamente cuando ya no sólo no hacen falta, sino que resultara perjudiciales. Yo no creo que nadie que haya tenido una práctica en la administración esté de acuerdo con esta afirmación, pero esta afirmación hoy día se hace en publicaciones que pretenden ser serias.
En consecuencia, ¿qué está sucediendo en torno a todo esto? En primer lugar, que hay un importante retraso en la ejecución de las inversiones reales. Estamos todavía cerca del 50 por ciento de las inversiones previstas en el año. Está terminando el año, pero en los Presupuestos apenas se ha cumplido el 50 por ciento. ¿No tendrá esto que ver con el logro del equilibrio presupuestario a final de año? En segundo lugar, la financiación de la inversión pública se realiza en un 45 por ciento del total con fondos europeos. La obsesión por el déficit, que no la de promover el crecimiento y el bienestar, está llevando al Gobierno a políticas de crecimiento de los costes sociales para los ciudadanos. La subida de los impuestos sobre hidrocarburos, que va a tener influencia en la inflación. El incremento del impuesto de matriculación, donde se permite a las Comunidades Autónomas poder incrementar ya un 10 por ciento sobre la tasa actualmente existente, discutible por el sector correspondiente. Incremento de los impuestos del tabaco, alcoholes, etcétera, que también tendrá efectos en la inflación.
No se deflacta de nuevo este año 2002 la tarifa del IRPF por cuarto año consecutivo. Se establece una nueva tasa sobre el uso del ferrocarril y determinados transportes, que también influirá en el IPC. Se establece un incremento del 10 por ciento en la tasa aeroportuaria, que acabará influyendo también en el IPC y se produce un incremento del 4,8 en el módulo del IRPF e IVA de los pequeños empresarios.


La señora PRESIDENTA: Senador Albistur, le ruego que vaya concluyendo. Ha finalizado su tiempo, que era de treinta minutos.


El señor ALBISTUR MARIN: Terminaré enseguida, señora Presidenta.
Además, se produce un incremento en el IVA del butano, en el peaje de las autopistas, etcétera.
Las estimaciones de ingresos en este caso superan los 500.000 millones de pesetas; las bonificaciones por reinversión en plusvalías parece que supondrán, de estos ingresos, aproximadamente unos 200.000, y el saldo final serán unos 300.000 millones de pesetas más de ingresos para las arcas del Estado.
Cito la bonificación de reinversión de plusvalías. Como no tengo tiempo para entrar en ello le diré que estamos de acuerdo, pero siempre que sean aplicables a todos los empresarios y a todas las situaciones empresariales.
Señor Ministro, concluiré finalmente con una cita a la ley de acompañamiento. Lo sucedido con ella merece por sí solo una enmienda a la totalidad. La posibilidad de poder contemplar este libro color salmón permite ver que las modificaciones son evidentes en comparación con el texto venido del Congreso. Es casi como para ponerle un marco y colgarlo en el Museo del Prado para poder contemplarlo.
No quiero extenderme sobre lo que significan los usos democráticos parlamentarios, pero ciertamente que esto suceda, modificaciones como el texto refundido de la Ley hipotecaria, las modificaciones significativas del Código de Comercio y de otras leyes que aquí figuran, a nuestro modo de entender es hurtar al Congreso de los Diputados y al Senado de un debate parlamentario, lo que nos parece cada vez más preocupante. Nos parece preocupante desde el punto de vista de lo que significa la verdadera salud democrática. La modificación de leyes orgánicas a través de leyes ordinarias, como es el caso de la LOFCA con la introducción de los nuevos impuestos, o de la ley de financiación de los partidos políticos, indica un deterioro de los usos democráticos que, además, introduce la arbitrariedad en la actividad del Gobierno y del Parlamento, además de estar aprobando medidas sin seguridad jurídica alguna para personas, empresas e instituciones.
Y no solamente quiero plantear estos hechos, nuestro Grupo Parlamentario, y aquí apelo a la Presidencia de esta Cámara, solicita formalmente a los servicios jurídicos de esta Cámara un informe de legalidad sobre el procedimiento utilizado para la modificación de leyes a través de la ley de acompañamiento, sobre los contenidos de las modificaciones presentadas, que eluden el informe preceptivo del Consejo de Estado, cuyo Presidente públicamente ha

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manifestado sus dudas, cuando no su desacuerdo, y sobre la constitucionalidad de tales actuaciones, ya que esta Cámara no puede incurrir en actos que están fuera de legalidad ni, amparándose en mayorías absolutas, puede obligarse al resto de los grupos políticos a tomar decisiones que no adoptarían de tener constancia de la legitimidad de las actuaciones propuestas y de la suficiencia del debate parlamentario. (Rumores en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.--La señora San Baldomero Ochoa: ¡Vaya hombre!) Un Gobierno de un Estado moderno debe demostrar con sus actuaciones que es capaz de gobernar apoyado en la mayoría absoluta...


La señora PRESIDENTA: Senador Albistur, luego tendrá su turno de portavoces, pero le ruego que concluya, por favor.


El señor ALBISTUR MARIN: Termino, señora Presidenta.
... sin recurrir a métodos de épocas donde la democracia era todavía una aspiración parlamentaria y ciudadana.
Señor Ministro, nuestro Grupo le ha planteado que de acuerdo con lo que es una política económica hay muchas limitaciones para actuar en un ciclo al alza y a la baja. En un ciclo al alza nadie se puede poner medallas, en un ciclo a la baja todos sabemos que hay que hacer lo que se pueda, pero fundamentarse en que sólo la estabilidad presupuestaria es la fórmula mágica que soluciona los problemas es algo que no creemos. (La señora San Baldomero Ochoa: ¡Vaya, vaya, vaya!) Si verdaderamente va a haber superávit en la Seguridad Social, ¿por qué no reducen las cotizaciones, sobre todo cuando, además, ustedes reconocen que va a haber 100.000 empleos menos? Si es cierto que con el 2,4 por ciento de crecimiento no va a haber déficit, ¿por qué no indician con la inflación el IRPF y permiten que empresarios y ciudadanos tengan más recursos para disponer, quizá para consumir y quizá para ahorrar? Todo esto es un tema clave. Usted antes pedía propuestas, ahí las tiene encima de la mesa para reflexionarlas. (La señora San Baldomero Ochoa: ¡Venga, venga!) Señora, el día que usted entienda y atienda es muy posible que podamos estar tranquilos.


La señora PRESIDENTA: Por favor, diríjase a la Cámara. Ha concluido su tiempo.
¿Van a hacer uso del turno en contra? (Pausa.) El siguiente veto es el presentado por los Senadores don Manuel Cámara Fernández y don José Cabrero Palomares, del Grupo Parlamentario Mixto.
Para su defensa, tiene la palabra el Senador Cámara.


El señor CAMARA FERNANDEZ: Muchas gracias, señora Presidenta.


Señor Ministro, señorías, voy a hacer un discurso de lo general a lo particular o concreto. Yo no tengo ninguna cultura de carácter académico desde el punto de vista económico, por ejemplo, y, por tanto, no tengo las capacidades académicas y técnicas como para discutir con el señor Ministro o con cualquier otro Senador sobre cuestiones que, quizás, me excedan, pero sí entiendo de política, tengo cultura política y quiero expresar aquí lo que Izquierda Unida y yo mismo queremos defender. Les voy a pedir a la señora Presidenta y a ustedes que tengan también un poco de paciencia. El Grupo Parlamentario Mixto tiene por delante algo más de seis horas en este debate de presupuestos. Yo prometo, señoría, acortar bastante mi tiempo posteriormente, siempre y cuando si me alargo y me dejen terminar este discurso que voy a hacer ahora. Es una promesa y yo suelo cumplir mis promesas.
Los acontecimientos que se han producido en Estados Unidos el pasado mes de septiembre han provocado una incertidumbre importante, cuyas repercusiones sobre la economía mundial están aún por delimitar exactamente. La economía mundial ya se encontraba a mediados de 2001 en un momento delicado, con claras señas de estancamiento en las principales potencias económicas y empezaba a transmitirse también a las llamadas economías emergentes.
Señorías, estamos en el debate de presupuestos, pero entiendo que éstos hay que enmarcarlos en el contexto concreto del que formamos parte como país. Por tanto, tan sólo pretendo señalar que la economía mundial antes del atentado contra Estados Unidos y la posterior guerra mostraba signos clásicos y claros de desaceleración económica, con riesgos de recesión.
Como es lógico, tanto ayer como hoy tenemos puesta la mirada en Estados Unidos, por su importancia, por su papel hegemónico en la economía internacional. En mi opinión, es difícil pronosticar acontecimientos a medio plazo, que en cualquier caso y de manera inevitable pasarán por la evolución y dimensión de las acciones que pretende emprender Estados Unidos, o la evolución del abastecimiento y precio del petróleo, por ejemplo. Por tanto, tan sólo pretendemos situar la respuesta del Gobierno español a través de la política presupuestaria en este contexto internacional, que --insistimos-- viene caracterizado por una acusada desaceleración en el crecimiento económico y una elevada incertidumbre en el futuro más inmediato.
En nuestra opinión, la economía española consolida también los signos de desaceleración, según todos los datos avanzados por la contabilidad nacional en términos de tasa interanual, producto interior bruto y demás indicadores oficiales, como el índice de producción industrial y el de empleo. En particular, desde nuestro punto vista, el mercado de trabajo actualmente padece los efectos de este enfriamiento o desaceleración de la economía, y hay claros ejemplos que posteriormente, en turno de portavoces, si hace falta, tendremos ocasión de detallar.
Y si el Grupo Popular o el señor Ministro contestan desde cierta prepotencia que así y todo la economía española sigue creciendo por encima de la zona euro, le replicaremos que sí, que es verdad, es un hecho objetivo. Por ejemplo, en el segundo trimestre de este año se registró un escaso 0,1 por ciento de aumento en el producto interior bruto, si no me equivoco. Pero también hay que decir que la demanda interna en nuestro país, el 2,9 por ciento de

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crecimiento interanual, está sosteniendo la actividad económica, ya que el sector exterior está teniendo una contribución negativa en el crecimiento del producto interior bruto debido a la caída de las exportaciones y el mantenimiento de las importaciones.
Señorías, en el marco de este debate, queremos destacar que, en nuestra opinión, la economía española pierde gas, influenciada por el contexto internacional, encontrándose en una situación de relativa debilidad para afrontar un posible ciclo recesivo. Por el contrario, el Gobierno publicita que las bases de nuestra economía son sólidas y que estamos en las mejores condiciones del mundo, lo que tal vez sea una exageración.
No obstante, tenemos que refutar esta --vamos a denominar-- propaganda y decir que no es cierto, puesto que hay algunos datos que así lo demuestran. Nos encontramos con una tasa de inflación superior a la del resto de países de la zona euro, manteniendo un diferencial superior al uno por ciento respecto a la misma que, de sostenerse en el tiempo, provocará pérdidas de competitividad aún mayores para nuestras empresas.
Y si a esto sumamos nuestro crónico déficit comercial, los ajustes a medio plazo se realizarán con pérdidas de renta y de empleo. Por otro lado, las famosas medidas liberalizadoras publicitadas para atajar la inflación estructural y recortar el diferencial de inflación entre otras cosas, han sido, a la vista de los resultados, poco efectivas, en nuestra opinión. Se han reducido a convertir monopolios públicos en oligopolios privados, acabando con la empresa pública, como un instrumento de política económica --desde Izquierda Unida así pensamos y así lo expresamos--, y han provocado una concentración de poder económico y empresarial desconocida hasta hoy.
La economía española, señorías, está registrando unos crecimientos más que moderados de la productividad --aquí ya ha habido mucho debate con respecto al tema de la productividad-- aparente del factor trabajo. La Comisión Europea estima un aumento de la productividad española en el período 1996-2002 --en el que vamos a entrar con estos presupuestos-- del 0,9 por ciento en media anual, la tasa más reducida de los quince Estados miembros. Por otra parte, mantenemos una tasa de paro del 13 por ciento, aproximadamente, de la población activa. La temporalidad, señorías, en el empleo se resiste a descender por debajo del 32 por ciento y la rotación de la contratación laboral va en aumento y es tremendamente escandalosa.
Yo sé que se ha creado empleo --eso es un debate siempre permanente y continuado--, pero lógicamente se ha creado un empleo malo, precario --el tema de la rotación y la eventualidad así lo demuestran--, a pesar de que en el debate que tenemos se plantea que aumentar empleo con tasa de actividad en España --que hace muy poco tiempo estábamos 10 puntos por debajo de la media europea-- es lógico y natural, sobre todo en momentos de crecimiento económico, pero insisto --luego diré algo al respecto-- en que es un empleo precario, malo, no bueno para nuestra economía y para los propios ciudadanos. Según datos elaborados por Eurostat, España mantiene retrasos relativos --lo digo como argumentaciones-- importantes en relación a la Unión Europea en dotaciones de capital físico, tecnológico y humano, investigación, infraestructuras, formación, pues, aunque se ha avanzado, no ha sido ni mucho menos suficiente, bajo nuestro punto de vista.
En protección social, señorías, el diferencial también ha aumentado con respecto a la media europea. El ciclo expansivo vivido hasta el momento ha podido ocultar y matizar estas cuestiones que estoy planteando, pero si continúa el actual ciclo de recesión o este ciclo de bajo tono en el crecimiento económico, comprobaremos, bajo nuestro punto de vista, las bases --entrecomillado-- sólidas de nuestra economía.
El Gobierno que ustedes apoyan, señores y señoras del Grupo Parlamentario Popular, no ha aprovechado, bajo nuestro punto de vista, el ciclo expansivo para avanzar en un verdadero proceso de convergencia real con la Unión Europea, que es algo, en mi opinión, más que simplemente crecer por encima de la media comunitaria. Podemos aquí discutir sobre el crecimiento económico, en qué dirección se crece, para qué se crece, y a quién afecta el crecimiento económico, que también forma parte del debate y ya otros portavoces han planteado algunas cosas al respecto.
La política económica que ustedes respaldan, y que tiene su clara expresión en estos presupuestos, refleja que están obsesionados con el déficit cero, las rebajas fiscales regresivas o las falsas medidas liberalizadoras. Yo creo que no han contribuido ni contribuirán, por cierto, de persistir en más de lo mismo, a mejorar las condiciones para la mayoría de este país, no lo creo sinceramente; los consumidores son en primer lugar y en su mayor parte trabajadores, y es evidente que el crecimiento económico experimentado no se ha distribuido de forma equitativa. Buena parte de la población asalariada ha perdido poder adquisitivo, ha aumentado la brecha en protección social en relación a la Unión Europea y se han deteriorado los servicios públicos en nuestro país en términos generales.
Podemos entrar en una discusión --como ha planteado esta mañana el señor Ministro-- sobre el ahorro familiar, la disponibilidad de renta o la fiscalidad en relación a todo esto. Si me diese tiempo me gustaría expresar algo, pero solamente hablaré de una parte para mí muy importante. Se ha dicho que la fiscalidad en su conjunto ha crecido un dos por ciento. Ha crecido más el impuesto indirecto y, desde luego, ha podido disminuir el impuesto directo.
Cuando se habla del ahorro o de la disponibilidad de renta hemos de referirnos al caso concreto de familias --yo conozco muchas-- que tienen salarios de 100.000 ó 150.000 pesetas de ingresos. Todo va al consumo y, por tanto, no ahorran nada. No tienen mucha disponibilidad. Se lo chupa todo el consumo diario, mensual o anual y, por tanto, el IVA les afecta al cien por cien de sus ingresos. Otras rentas muy superiores tienen capacidad de ahorro porque, pese a que viven mejor o gastan tres veces más que esa familia que ingresa 150.000 pesetas, lógicamente tienen capacidad de ahorro y, por tanto, el IVA les afecta menos y les beneficia la imposición directa en sus rebajas.
Estamos en presencia de una política regresiva en materia fiscal que favorece a unas rentas más que a otras, y por eso hacemos nuestra crítica desde una posición de izquierdas. Los Presupuestos Generales del Estado para el año

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2002 se conforman con un mero ejercicio contable ajenos a la desaceleración económica mundial y al temor de una crisis generalizada.
No tienen capacidad de respuesta en un contexto caracterizado por el deterioro de la expectativa, un exceso de capacidad productiva y una escasez por el lado de la demanda.
Se afirma que las bases de nuestra economía son sólidas --como decía antes--, que estamos en condiciones de afrontar con grandes esfuerzos un contexto recesivo internacional, y se plantea el equilibrio presupuestario y ciertas rebajas impositivas a las empresas como respuesta a la incertidumbre internacional. No estamos de acuerdo con ese esquema: Más allá, señoría, del fundamentalismo --como aquí se ha denominado-- del Gobierno sobre el déficit público, estos presupuestos son un cúmulo, en nuestra opinión, de despropósitos que los convierten en papel mojado. Las previsiones macroeconómicas sobre las que se sustentan son absolutamente inconsistentes al no reflejar en lo concreto un previsible marco de la desaceleración. Estimar que la economía española va a crecer en 2002 el 2,9 por ciento en términos reales es un acto de fe carente de sentido, y establecer una previsión de inflación del 2 por ciento es una política deliberada para provocar, aunque no se pretenda pero lo provoca de hecho, pérdidas de poder adquisitivo a buena parte de la población asalariada. (El señor Vicepresidente, Prada Presa, ocupa la Presidencia.) En cualquier caso, ya no estamos en el 2,9, por ciento. El señor De Rato ha hablado del 2,4 por ciento y, además, en otro escenario hasta inclusive la previsión posible es del 1,8 por ciento de crecimiento de nuestra economía.
Son además unos presupuestos abonados por una falta de transparencia y de claridad inaceptables. Existen, en nuestra opinión, partidas de ingresos y gastos sin homogeneizar y la llamada contabilidad creativa es doctrina oficial en estos presupuestos, utilizando para ello la cuenta financiera para que ciertos gastos no tengan impacto sobre el déficit público actual. Son mecanismos que además de maquillar el déficit reducen la capacidad de acción de los instrumentos de control presupuestario y restan, si cabe, más credibilidad a las cuentas públicas.
Por otra parte, el sector público no va a recuperar, desde nuestro punto de vista, su importante papel inversor e imprescindible para sostener la actividad económica en momentos de coyuntura como los que vivimos.
De la misma manera, el esfuerzo público en investigación es absolutamente insuficiente y se deriva una buena parte hacia el gasto militar, que ronda alrededor del 40 por ciento del total del gasto en investigación más desarrollo.
Los empleados públicos, señorías, señor Ministro, seguirán soportando pérdidas en su poder adquisitivo. Continuará la sustitución de empleo estable por temporal en las administraciones públicas, y estos presupuestos no van a contribuir en absoluto a mejorar nuestra protección social y a cerrar la brecha que nos separa de nuestros socios comunitarios.
El pretendido equilibrio presupuestario que nos ofrece el Gobierno --la mayoría política de la Cámara en este caso-- se consigue gracias al superávit de la Seguridad Social utilizando recursos que deberían destinarse en mayor medida a prestaciones sociales. El Gobierno ni siquiera recoge en estos presupuestos la subida de ciertas pensiones que se materializaba el acuerdo para la mejora y desarrollo del sistema en protección social --yo sé que hay unas enmiendas de por medio que ya veremos cómo quedan, pero al menos en la letra de lo que se nos propone a actualmente para el debate no se recogen los acuerdos para la mejora y desarrollo del sistema de protección social--, y remite esta cuestión a la Comisión de seguimiento para discutir el momento de su aplicación efectiva.
Señorías, la situación es especialmente sangrante en lo que respecta a la protección por desempleo. El Estado no aporta nada para la financiación del Inem --en cuestión de competencias hubo en su momento una moción muy interesante a este respecto--, y buena parte del excedente de este organismo se traspasa a los empresarios vía subvenciones a la contratación en este caso.
Las políticas activas, si descontamos esta transferencia de recursos, se reducen al 0,48 por ciento del producto interior bruto, un porcentaje irrisorio en nuestra opinión en comparación con nuestros socios comunitarios. Respecto a los ingresos públicos, la evolución de las principales figuras tributarias que estima el Gobierno se corresponde con una situación económica que ni los más optimistas esperan se produzcan en 2002. La reducción de impuestos a las empresas y los mayores incentivos fiscales a los planes privados de pensiones, además de su coste en términos de recaudación, sumarán mayor regresividad a nuestro sistema impositivo. Tampoco tiene mucho sentido promocionar el ahorro a medio y largo plazo procurando mayores incentivos a la previsión social complementaria, cuando la incertidumbre actual sobre la economía justifica un impulso fundamentalmente del consumo y no del ahorro.
La política desfiscalizadora del Gobierno del Partido Popular, además de la regresividad impositiva que supone y del reparto injusto de la carga fiscal que conlleva, impide consolidara medio plazo una estructura de ingresos públicos suficiente que aporte el precio nivel de recaudación para poder avanzar en un verdadero proceso de convergencia real con Europa, particularmente en lo que respecta al gasto social. Señorías, con la estructura de ingresos que tiene nuestro país y con las medidas tributarias que se aplican, el fundamentalismo sobre el déficit público se traduce en un ataque al gasto público, lo que en nuestra opinión es una política equivocada.
Izquierda Unida a través de este veto y de sus enmiendas propone una nueva orientación en la política presupuestaria para que las prioridades de estos presupuestos se centren en sostener la actividad económica, potenciarla creación de empleo, fortalecer los mecanismos de cohesión social y mejorar la situación laboral de los empleados públicos. En nuestra opinión, es preciso realizar un esfuerzo mayor en el gasto público, también en su componente de inversión como en gasto social, y revisar y reducir el conjunto de beneficios fiscales en algunos tributos.
En los momentos actuales es asumible y oportuno para nuestra economía un déficit público razonable, no exagerado, de un máximo de un 3 por ciento, y una política activa y anticíclica desde los presupuestos que ayude a estimular

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la demanda interna en momentos como en los que vivimos.
En cuanto a las medidas fiscales, administrativas y de orden social, quiero decir muy rápidamente que mantenemos una posición histórica ya con respecto a esta ley en concreto. Una vez más nuestro Grupo tiene que cuestionar la existencia de este tipo de leyes tramitadas de forma conjunta con el debate de los Presupuestos Generales del Estado para el ejercicio de 2002, porque representa más un acomodamiento del cuerpo legal vigente a los intereses coyunturales del Gobierno a la vez que incorpora irregularidades jurídicas, improvisación legislativa, abuso de la facultad de iniciativa legislativa del Ejecutivo y limitación del derecho de enmienda, todo ello bordeando la Sentencia de 1992 del Tribunal Constitucional acerca del contenido de las leyes presupuestarias.
Las razones que aconsejan solicitar la devolución de este texto de acompañamiento a los Presupuestos Generales del Estado para el año 2002 tienen más que ver con la denuncia de una situación de abuso por parte del poder ejecutivo a la hora de adoptar iniciativas legislativas que con la concreta virtualidad y conveniencia de las medidas que se contienen en el mismo texto dispositivo, que deberían tramitarse de manera singular.
Desde el año 1996 se han puesto de relieve en los informes de los Letrados de las Cortes Generales, en el Dictamen del Consejo de Estado de 1997 y en el mismo Consejo Económico y Social los problemas de inconstitucionalidad que podrían afectar al instrumento legislativo en que se convierten las leyes anuales que acompañan a los Presupuestos Generales del Estado, extremo que se funda en el principio de seguridad jurídica, en su vertiente de claridad y certidumbre y en la posible existencia de fraude de ley, tal y como ha interpretado el Tribunal Constitucional en cuanto a los límites materiales de la Ley de Presupuestos Generales del Estado.
Señorías, voy terminando. A título de ejemplo, baste mencionar que, a través de dicho anteproyecto, se modifican muchas cosas en esta ley de acompañamiento. Por ejemplo, se reforman regímenes tan diversos como el del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas o el de la Seguridad Social, preceptos de otras leyes de acompañamiento anteriores, disposiciones relativas a las Fuerzas Armadas o se incide sobre la acción administrativa en materias dispares como el transporte, la energía o la educación.
El empleo de esta técnica legislativa no hace sino aumentar la dispersión normativa existente; dispersión que dificulta la aplicación de unas normas jurídicas que tienen como destinatarios principales no sólo autoridades, funcionarios y profesionales del Derecho, sino también a los particulares. Este año pretenden modificar más de cincuenta normas, entre ellas diversos aspectos de leyes de acompañamiento de años anteriores.
Quiero referirme en este veto a dos temas. El primero ya ha sido mencionado aquí y hace referencia a la enmienda presentada ayer en la Comisión General de las Comunidades Autónomas. Señorías, independientemente de los aspectos puramente reglamentarios que fueron salvados por la campana por el Grupo Parlamentario Socialista cuando propuso que se reuniese la Ponencia de la Comisión para incorporar una enmienda en el trámite de Ponencia, la intención era --y no ha ocurrido una sola vez, sino varias-- presentar una enmienda que modificaba sustancialmente el texto que se nos proponía. En términos democráticos eso es, ni más ni menos, tolerar el tubo grande para la mayoría política, aunque las minorías no podamos hacer lo mismo. Sinceramente, creo que se hace una agresión con alevosía a la capacidad de las Comunidades Autónomas y al pacto habido anteriormente. Eso no se puede hacer así; no se puede introducir de esta manera en una ley de esta envergadura.
Como a esto ya se han referido otros Senadores en la defensa de los diferentes vetos, yo me voy a pronunciar con respecto a un tema que es bastante polémico. Lógicamente, sé que es delicado y que los medios de comunicación y los grupos políticos están pendientes de los matices para evitar no ser confundidos. Como yo no soy ningún cobarde político --nunca lo fui-- y aun a riesgo de equivocarme siempre digo lo que pienso, voy a decir aquí lo que opino con respecto a otra de las cuestiones que se ha metido de rondón y de una forma inconcebible en la ley de acompañamiento a los Presupuestos Generales del Estado. Me refiero al tema de la financiación; que afecta a todos los partidos políticos y, en especial, a uno.
Señorías, mediante una enmienda en el Senado a esta ley de acompañamiento no se puede reformar la legislación en una materia a la que se refieren los artículos 6, 23 y 53 de la Constitución. No sólo está sometida a reserva de ley --artículo 53.1--, sino a reserva de ley orgánica --artículo 53.2 de la Constitución--, y a prohibición de legislar violando el contenido esencial del derecho fundamental del que se trate.
Esta enmienda del Grupo Parlamentario Popular a estos presupuestos es susceptible --desde mi punto de vista-- de violar la reserva de ley orgánica del artículo 53.2 de la Constitución. En un Estado democrático y de Derecho las formas no son anecdóticas, sino que son parte del fondo del asunto. Si el Grupo Parlamentario Popular quiere cambiar la forma en la que los partidos políticos reciben subvenciones puede hacerlo, pero sólo afectando a situaciones futuras, nunca a las pasadas --primera cuestión-- y sólo a través --segunda cuestión-- de una ley orgánica que modifique la legislación sobre los partidos políticos y su financiación.
Señorías, a mí no se me escapa que cuando pensamos en esta enmienda estamos pensando en EH o HB, y para mí es ciertamente evidente que esta fuerza política no respeta en su actividad política ni el marco legal ni el constitucional; también es claro que apoyan de forma pública y notoria a una organización terrorista especializada en la violación de los derechos humanos --recogidos como derechos fundamentales en nuestra Carta Magna-- y, finalmente, en mi opinión, es más que probable que su funcionamiento interno sea escasamente democrático o, simplemente, que el dinero que reciben vaya destinado a actividades no muy lícitas precisamente: Todo eso es posible, pero, señorías, éste no es el debate.
A mí me sorprende que se justifiquen actuaciones, o posiblemente recursos, que no vienen a cuento si no se hacen

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bien, porque lo que sí es menester es exigirle al Gobierno respeto, puesto que en un Estado democrático y de Derecho yo me tengo que dirigir al Gobierno. Yo tengo mis preferencias, mis simpatías, mis antipatías por tal o cual fuerza política; tengo mi opinión con respecto al proceso en el País Vasco, tengo mi opinión con respecto a HB y a que no todo es igual exactamente, pero, en fin, esto es un debate propio; ahora bien, lo que sí hay que hacer es exigir respeto a las reglas propias de una democracia que es a la vez un Estado de Derecho. Es decir, la modificación legal debe ser orgánica y afectara las leyes sobre partidos políticos; debe aplicarse sólo al futuro, insisto, y nunca al pasado, y debe atemperar el mal que se pretende evitar --uso de dinero público entramas terroristas, por ejemplo, si es que fuese ésta la intención-- a la importancia constitucional del derecho que se pretende regular, cual es el artículo 6 de la Constitución: «Los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular...»

El señor VICEPRESIDENTE (Prada Presa): Señoría, concluya.


El señor CAMARA FERNANDEZ: Termino, señor Presidente, diciéndoles que sean valientes en este asunto. A lo mejor estamos de acuerdo. Reformen las leyes, no metan a través de una ley de acompañamiento a los presupuestos un asunto de tan hondo calado como es éste porque, en nuestra opinión...


El señor VICEPRESIDENTE (Prada Presa): Senador Cámara, le ruego que concluya.


El señor CAMARA FERNANDEZ: En mi opinión, eso no es democrático ni justifica su actuación.
Muchas gracias, quedo a la espera de sus respuestas.


El señor VICEPRESIDENTE (Prada Presa): Gracias, señoría.
Propuesta de veto de doña Inmaculada de Boneta y Piedra, del Grupo Parlamentario Mixto. Para su defensa, su señoría dispone de 30 minutos.


La señora DE BONETA Y PIEDRA: Gracias, señor Presidente.
Señorías, señor Ministro, llegados a este punto trataré de referirme a aquellos aspectos que nos parecen más importantes y en los que Eusko Alkartasuna ha basado sus vetos, sin perjuicio de que algunos de ellos hayan sido ya tratados y se hayan puesto de manifiesto las distintas posiciones al respecto.
El Gobierno del Partido Popular presenta unos presupuestos para el año 2002 que, a juicio de Eusko Alkartasuna, resultan contradictorios.
Presentan muchos elementos de incertidumbre y, además, son continuistas respecto de anteriores presupuestos, especialmente en lo que se refiere al llamado déficit cero, del que aquí se ha hablado mucho pero que, sin duda, es un tema que tendremos que volver a tratar.
El hecho de plantear unos presupuestos continuistas en este aspecto hace que no se tenga en cuenta, a nuestro juicio, algo primordial y que, además, es público y notorio: los presupuestos del año 2002 se corresponden con una época de vacas flacas y no pueden ser iguales, evidentemente, que los presupuestos que se corresponden con épocas de vacas gordas o épocas de crecimiento económico muchísimo mayor, no solamente en nuestro país sino en el entorno europeo y mundial.
Por otra parte, la tramitación de los Presupuestos Generales del Estado por ambas Cámaras, hasta su llegada a este Pleno, no ha variado nuestra posición de rechazo y juicio crítico a los mismos.
Es cierto, como ha señalado el señor Ministro, que los presupuestos reflejan en cifras --como no podía ser de otra manera-- una determinada política y un determinado programa; y, también es cierto que las previsiones iniciales han sufrido variaciones, al menos desde el punto de vista objetivo, pero otra cosa es que el Gobierno se entere o no de esas variaciones. El Gobierno ha corregido en medio punto a la baja sus previsiones de crecimiento para el año 2002, dejándolo --desde mi punto de vista, con tintes todavía excesivamente optimistas-- en un 2,4 por ciento; sin embargo, he creído entender al señor Montoro esta mañana que estos presupuestos siguen siendo válidos en todos sus extremos, lo que en mi opinión quiere decir que valen lo mismo para un roto que para un descosido.
Luego tendremos ocasión de hablar de la ley de acompañamiento pero, por lo que se refiere a las enmiendas del Grupo Popular incorporadas a los presupuestos, no hacen sino empeorar aún más las previsiones plasmadas por el Gobierno en los presupuestos y el programa al que sirven. Por lo tanto, este veto está hoy más justificado, si cabe, que cuando se presentó en noviembre.
Para Eusko Alkartasuna estos presupuestos siguen siendo técnicamente incorrectos, políticamente imposibles, insolidarios, regresivos y, desde luego, inasumibles para la Comunidad Autónoma Vasca y para otras Comunidades Autónomas. En ese sentido, tengo que decir que son gravosos e injustos, además de lesivos a la soberanía fiscal --estoy hablando de la Comunidad Autónoma Vasca--, poco respetuosos y faltos al respeto, por lo tanto, de las competencias del Estatuto de Gernika y, muy especialmente, en lo que se refiere a las competencias socioeconómicas y sociolaborables: formación de empleo, políticas activas y pasivas, investigación, etcétera.
Además, incumplen las leyes españolas y la Constitución, porque se olvidan siempre de la disposición adicional primera, que respeta y ampara los derechos históricos de los territorios forales. ¿Qué respeto se ha plasmado en la Ley de Estabilidad Presupuestaria, que consagra deliberadamente un tratamiento desigual para dos Comunidades Autónomas forales? ¿Cómo se introduce el ingreso por cupo en los presupuestos de un modo unilateral? ¿Por qué el señor Montoro afea las conductas de los enmendantes, que --dice-- van en contra de lo acordado en el Consejo de Política Fiscal y Financiera por las Comunidades Autónomas en el caso del Impuesto sobre Hidrocarburos, y no se aplica su propia medicina respetando la esencia del concierto

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económico, la bilateralidad, el acuerdo entre iguales, soberanos fiscalmente, amparado --insisto-- por la propia disposición adicional primera de la Constitución? ¿Cuál es el sentido de la enmienda aprobada en la Comisión General de las Comunidades Autónomas, cuál es el respeto cuando se obliga a las Comunidades a gastar en un determinado aspecto o necesidad unos determinados ingresos? A eso se le llama tutela financiera, y eso no sólo es antiautonómico sino que ni siquiera abona una cierta descentralización administrativa.
Vuelvo otra vez sobre algunas de las razones de rechazo al veto de los presupuestos. Decía que son políticamente imposibles. El propio Gobierno ha reconocido variar en medio punto las previsiones de crecimiento. Decía el señor Montoro que el empleo seguirá creciendo. ¿Cómo se prevé que pueda haber el mismo crecimiento en el empleo cuando ya se sabe que, teniendo en cuenta esas previsiones de medio punto menos de crecimiento, no se crearán los cien mil puestos de trabajo que habían sido inicialmente previstos, entre otros? Yo creo que estos presupuestos debían ser más realistas. Que se crezca relativamente más o que la recesión económica sea menor que en otros países de la Unión Europea no quiere decir que se avance en la convergencia, sobre todo cuando se habla en el caso del Estado español de un desempleo relativo. Aunque sí es verdad que es menor que hace dos o tres años, no se tiene en cuenta ni se dice la verdad en esos números, puesto que no se pone la cifra de desempleo en relación con la tasa de actividad relativa.
Yo creo que esto se hace más patente sobre todo cuando nos referimos a las mujeres. Hay muchas mujeres desempleadas, pero aún mantenemos casi veinte puntos de diferencia con la media europea si nos fijamos en el índice de población activa. Todavía un porcentaje enorme de mujeres españolas dan por imposible el alcanzar un empleo, y no entra siquiera en la rueda de la búsqueda de este empleo. Estas mujeres no aparecen ni como desempleadas ni como paradas, teóricamente no existen como tales porque no son activas, y de esa manera se mejoran o maquillan unos datos muy lejanos a la convergencia en este terreno.
Paso a referirme a otro aspecto, objeto de un epígrafe en el rechazo a los presupuestos. Son insolidarios y regresivos y lo son también por esa obsesión por el déficit cero a la que nos referíamos antes, que además parece que no se podrá mantener, a pesar de lo que el señor Ministro ha dicho aquí esta mañana, al recortarse las previsiones del crecimiento; no se podrán mantener, señorías, sino se recorta más el gasto social. Y eso, señorías, no es convergencia real, no es la convergencia real con la Europa social que busca y apoya Eusko Alkartasuna. Son insolidarios y regresivos también porque, como en ejercicios anteriores, abusan de la imposición indirecta, socialmente injusta, al gravar por igual las rentas altas y las rentas que proceden únicamente del trabajo o que ni siquiera alcanzan una renta digna para el mantenimiento de una familia.
Esta tónica general ha sido agravada aún más por las enmiendas introducidas a lo largo de la tramitación en el Senado por la mayoría, en este caso mayoría apisonadora, del Grupo Parlamentario Popular en el Senado. Muy mal lo debe hacer el Gobierno cuando su propio grupo parlamentario presenta en conjunto a ambos proyectos bastante más de un centenar de enmiendas, casi todas ellas modificando y profundizando en este caso en la imposición indirecta, obligando a financiar la sanidad con la subida de las gasolinas, que no olvidemos que son un bien hoy en día de consumo general, tanto para los que utilizan un yet privado como para los que utilizan un utilitario para ir a su trabajo o, a menudo, para moverse en la búsqueda de un empleo. También crean más impuestos y tasas sobre bienes de uso general y común, basándose, por ejemplo, en la necesidad de aumento de la seguridad.
Pienso que el 11 de septiembre ha servido no sólo para tomar decisiones necesarias sino también para aprovecharse de esta situación --como se suele decir aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid-- y subir la imposición sobre todo tipo de transporte, desde el ferrocarril hasta el avión.
Estos son ejemplos de insolidaridad y de injusticia, ya que este reparto de cargas afecta a todos por igual, tanto a los trabajadores con rentas altas, insisto, como a los de rentas bajas y, por tanto, no es justo el reparto de las cargas impositivas. Pero, además, la caída del empleo se traduce en menor bienestar no paliado por un mayor gasto social; la convergencia real no es sólo la reducción o desaparición del déficit sino una mayor inversión en bienes sociales, en educación, en guarderías, en sanidad, en previsión social, en una mayor atención a los mayores. En este caso, no es justo que el superávit de la Seguridad Social, las cuotas de los trabajadores no vayan a mejorar sus expectativas de futuro sino que vayan a enjugar el déficit.
Señorías, hablando de cuotas, he de hacer un nuevo inciso. En su día, solicité una comparecencia del señor Secretario de Empleo, comparecencia que no pudo o no tuvo a bien cumplir. Entre otras cuestiones, como las que acabo de aludir y en el trámite oportuno, quería preguntarle alguna relacionada con la falta de respeto a las competencias y a los acuerdos en materia de financiación y de empleo. Me refiero en este caso a la financiación de Hobetuz en el País Vasco. La financiación de Hobetuz es un acuerdo interprofesional y de las mismas características que el Forcem, con un «status» similar y, por tanto, ya que éste se financia a través de cuotas consideramos que Hobetuz debería financiarse de la misma manera. Pero no sólo no recibimos el dinero correspondiente a las cuotas sino que, además, no sabemos sobre la base de qué números mágicos hemos visto reducida a la tercera parte la financiación que se recibía para la formación continua en el País Vasco hace pocos ejercicios.
No sé qué sistema objetivo existe para esta reducción, no lo entiendo, porque si por cuotas o por cualquier otro criterio nos correspondían las cantidades que hemos venido recibiendo, más de 4. 000 millones de pesetas y en la actualidad sólo recibimos 1.500 millones, ¿qué ha ocurrido? ¿Cuál es la razón si las cuotas han aumentado? ¿De quién era el dinero que entonces recibíamos o a quién va dirigido el dinero que nos corresponde ahora? Son misterios de las matemáticas y de estos presupuestos del Partido Popular.


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Además, estos presupuestos constituyen --y vuelvo a generalizar y a profundizar en los mismos-- una nueva muestra de ejercicio de lo que se ha dado en llamar contabilidad creativa. Estos presupuestos, como ya hemos señalado en ejercicios anteriores, adolecen de graves defectos y queremos incidir, una vez más, y afirmar que la dificultad del déficit cero es tratar de conseguirlo a costa de no invertir en el futuro y en aquellos factores que se aluden al hablar de la nueva economía, entre los que se encuentran las inversiones en la sociedad de la información, del conocimiento o de la comunicación o la inversión en I+D+i que sigue siendo raquítica en este país, ya que no supera el 0,9 por ciento del PIB, cuando la media europea está en 1,8 o 1,9 por ciento. Por poner un ejemplo, la Comunidad Autónoma vasca, sin ir más lejos, invierte con recursos propios un 1,3 o un 1,4 por ciento de su PIB.
Resulta pues difícil pensar que se dan las condiciones para que se pueda asegurar un crecimiento, como hace el Gobierno en el futuro inmediato, y especialmente cuando no se puede, insisto, utilizar los factores tradicionales, tanto en la demanda como en la oferta, puesto que entendemos que en un momento de cierta recesión el consumo va a ser menor y, por tanto, los parámetros de la economía tradicional no nos sirven.
Para cerrar este capítulo y a mayor abundamiento, podríamos apuntar, como ya hemos dicho en la justificación al veto, que el proyecto de los presupuestos se ha basado en unas previsiones de desaceleración de la economía mundial inferiores a las que realmente estiman organismos tan prestigiosos como el Fondo Monetario Internacional y que esas previsiones de crecimiento del PIB para el Estado español son superiores todavía, incluso con la reducción del Consejo de Ministros de la semana pasada, a las estimadas por organismos como el ya citado. Además, en una situación de desaceleración lo primero que se advierte es, como ya hemos dicho, la caída del consumo y del empleo. Por tanto, parece que los ingresos van a ser menores que los que se contienen en este proyecto de ley de presupuestos. Por otra parte, los gastos corrientes aumentan el 9,4 por ciento, muy por encima de la inflación prevista y del crecimiento del PIB.
Como ya he indicado, hay aspectos fundamentales que avalan nuestro rechazo global al proyecto de ley de presupuestos presentado. Resulta imprescindible denunciar un año más el incumplimiento de las atribuciones competenciales establecidas en el Estatuto de Autonomía del País Vasco, el Estatuto de Gernika. Además de realizarse en estos presupuestos unas previsiones de ingresos por la vía del cupo, ni siquiera se han acordado en cumplimiento de la ley los contenidos y atribución del gasto, ni la cantidad, por las Administraciones vasca y central. En ese sentido, resulta contradictorio, por no decir un sarcasmo, que el Gobierno declare constantemente su defensa del Estatuto de Gernika cuando en sus actuaciones a través de la iniciativa legislativa incumple aspectos vitales, insisto, para el desarrollo del autogobierno de la Comunidad Autónoma vasca. Aún quedan pendientes, como antes he dicho, importantes transferencias de contenido socioeconómico, más de 40 transferencias.
Pero tenemos otros ejemplos, como la Ley de estabilidad presupuestaria, que no sólo no respeta las competencias en materia presupuestaria y fiscal que corresponden a la Comunidad Autónoma del País Vasco, sino que además ha introducido una diferencia de tratamiento --diferencia, por otra parte, querida-- entre dos Comunidades forales.
Entendemos que la única defensa del Estatuto es cumplir el Estatuto en sus propios términos y atenerse, no sólo a aquellas leyes del y para el País Vasco, sino a leyes orgánicas de las Cortes Generales amparadas previamente, como decía, por la disposición adicional primera de la Constitución.
Y cabe añadir una última razón para nuestro rechazo. Las inversiones que este proyecto de ley de presupuestos prevé para la Comunidad Autónoma vasca son inferiores a las correspondientes a ejercicios pasados; por ejemplo, un 7,1 por ciento inferiores a las de 2001, también inferiores a las que corresponderían según esas 40 transferencias pendientes y, desde luego, muy inferiores a aquellas cuantiosas inversiones --que no sabemos dónde han ido a parar-- que el Gobierno y el Partido Popular prometieran durante los meses de abril y mayo --obviamente, antes del 13 de mayo-- en sus giras por el País Vasco. No sé si esas inversiones se quedaron en la frustración de la noche electoral, si se nos castiga a las ciudadanas y los ciudadanos del País Vasco por no estar maduros para saber a quién hay que votar, o si es que quizá no hemos aprendido todavía el credo del pensamiento único.
No quiero concluir sin hacer una referencia al veto presentado al proyecto de ley de medidas fiscales, administrativas y del orden social, aunque a lo largo de mi intervención se han tratado ya varias cuestiones que también justifican ese veto, que difícilmente puede separarse del rechazo a estos presupuestos generales. Y deben reiterarse los argumentos expresados para la justificación de ese rechazo. Por ejemplo, se produce una inadecuada técnica legislativa con un reiterado abuso de la modificación por esta vía de materias dispares, produciendo confusión e inseguridad jurídica a los ciudadanos destinatarios de las normas. Así, a través de las 89 enmiendas presentadas a la ley de acompañamiento se han modificado, junto con las que ya eran modificadas en el propio proyecto de ley, más de 40 normas, aunque algún Senador ha hablado de cincuenta.
En todo caso, se trata de muchísimas normas.
Por otro lado, hay que hablar de la falta de transparencia en la presentación del proyecto remitido al Consejo Económico y Social, sin obligada y pertinente Memoria económica. En ese sentido, todos los años el Consejo Económico y Social da un tirón de orejas al Gobierno, indica que eso se hace con muy poco tiempo, y se refiere a la falta de transparencia, a la falta de Memoria económica, así como a la inseguridad jurídica que produce a los ciudadanos esta profusión de normas que afectan a todos los ámbitos y que se contienen en la ley de acompañamiento de los presupuestos. Esta es una actuación poco transparente y, desde luego, un subterfugio para encubrir algunas reformas.
Todo ello, como decía, se ha agravado por las enmiendas presentadas durante la tramitación de los presupuestos,

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porque también se ha ampliado esa imposición indirecta a la que antes he hecho referencia y, por tanto, los presupuestos se han convertido todavía más en injustos e insolidarios.
Considero, y con esto termino, que la técnica abusiva empleada en cuanto a la modificación de leyes ha llegado ya al paroxismo. Sus enmiendas iniciales al proyecto de ley de presupuestos, las números 1163 y 1164, se han convertido en una disposición adicional vigésima inasumible. El Senador que me ha precedido en el uso de la palabra ya se ha referido a este tema, al que ha calificado de delicado. Efectivamente, éste es un tema delicado, pero sería absolutamente irresponsable no mencionarlo y no decir aquí lo que hay que decir respecto de esta fórmula para, orillando o dando vueltas a determinadas normativas, modificar una serie de leyes que tienen otro encuadre y otro momento para ser modificadas, si es que deben serlo.
Eusko Alkartasuna ha presentado un voto particular para recuperar el texto inicial remitido por el Congreso de los Diputados al Senado.
Señorías, Eusko Alkartasuna entiende que si ustedes quieren privar de unos derechos económicos a determinadas personas, grupos, asociaciones u organizaciones, o ilegalizar un partido o asociación por sospechosas que sean o puedan parecer, deben utilizar otros métodos: El Senador que me ha precedido en el uso de la palabra decía que en democracia son muy importantes las formas, y en este caso, además, las formas pueden ser parte de la legalidad vigente.
La disposición adicional vigésima pretende modificar, vía ley de acompañamiento, vía presupuestos, una o varias leyes orgánicas, y la misma enmienda así lo menciona. Por un lado, la Ley de Financiación de Partidos Políticos y, por otro, la legislación electoral. Nosotros entendemos que esta disposición puede no superar la prueba del Tribunal Constitucional, pero acabe de una u otra forma, y aunque sea, insisto, políticamente incorrecto manifestarlo aquí, este sistema de penalización de supuestas actividades ilegales de personas o grupos quiebra la igualdad ante la ley, algo que es básico en un sistema de Derecho, y el sistema establecido para las modificaciones de las leyes orgánicas, amén del papel que la Constitución asigna al Poder Judicial, competente para la atribución de delitos a personas o grupos, para su procesamiento, liberalización y privación, en su caso, de los derechos que lleva aparejada la legalidad y la pertenencia al sistema democrático.
En su caso, las asociaciones con fines demostradamente ilícitos deben tener un procedimiento de ilegalización y privación de derechos. Este es el juego asignado a los tres Poderes en democracia y el equilibrio que deben mantener. Considero que en este caso voy a estar de acuerdo con lo que en su día manifestaba el Presidente del Gobierno. Creo recordar que el señor Aznar decía que frente al terrorismo, como frente a cualquier otro delito, no hay ni deben existir atajos. A mí esta solución me parece un atajo, además de todo lo que ya he dicho anteriormente.
En nombre de Eusko Alkartasuna considero que si antes se podían justificar los vetos con argumentos técnicos, jurídicos y políticos, hoy los proyectos de ley de presupuestos y medidas fiscales, administrativas y del orden social han empeorado significativamente. Y por esta razón, no tenemos más remedio que reafirmarnos en la defensa de ambos vetos y, por tanto, en la petición de que ambos proyectos sean retirados y devueltos al Gobierno.
Nada más, y muchas gracias.


El señor VICEPRESIDENTE (Prada Presa): Gracias, Senadora De Boneta.
A continuación pasamos a la propuesta de veto formulada por don Anxo Manuel Quintana González, del Grupo Parlamentario Mixto. Para su defensa el Senador Quintana dispone de un turno a favor de 30 minutos de duración.


El señor QUINTANA GONZALEZ: Señor Presidente, señorías, señor Ministro, procuraré ser lo más breve posible en honor al cansancio que todos acusamos ya a estas horas del día y después de escucharla defensa ya de varios vetos.
Vamos a defender nuestro veto a los dos proyectos de ley fundamentándonos en nuestra discrepancia con el modelo socioeconómico y la teoría presupuestaria aplicada en estos proyectos, en nuestra valoración y negativa de la repercusión que tales presupuestos tienen para Galicia y también basándonos en el talante político utilizado para su diseño y su aprobación, con el que no podemos estar de acuerdo.
En el primer orden de cosas, y hablando del modelo socioeconómico y la teoría presupuestaria que hoy se ha defendido aquí, nos podía venir a todos a la cabeza la idea, tantas veces repetida en estos últimos tiempos, de la definición del fundamentalismo. Creo que todos estaríamos de acuerdo, salvo interpretaciones colaterales que sólo harían enriquecer lo que ahora podemos decir, en que tal perspectiva personal o colectiva se podría explicar por aquellas personas o grupos incapaces de conformar su propia opinión, teniendo en cuenta la visualización de la realidad que tienen delante o únicamente por aquellas personas que aplican y defienden sus teorías en base a criterios ideológicos cargados de apriorismos: Explicado así, seguramente todos entenderíamos y estaríamos de acuerdo en calificar a quien así actúa de fundamentalista.
Pues bien, entenderán ustedes que cuando se continúa aplicando --y lo que es peor, haciendo aplicar a los demás-- la teoría del déficit cero sin tener en cuenta las variaciones que en el ámbito internacional y en el campo económico se están produciendo todos los días y que ya todo el mundo reconoce, entenderán ustedes que cierta dosis de fundamentalismo también existe en la defensa contumaz de determinadas teorías económicas y presupuestarias que, en cualquier caso, son opinables y que nunca se pueden convertir en dogmas de fe.
Empecinarse en este criterio, en una situación internacional en la que los demás Gobiernos de la Unión Europea reconocen la necesidad de hacer más laxa la teoría sobre el déficit cero y el equilibrio entre ingresos y gastos, a nuestro modo de entender, no hace más que colocar en una dialéctica más peligrosa la evolución económica del Estado español.


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Aquí hemos escuchado hoy, como ya habíamos oído antes, la aseveración de que España no está en recesión y, por lo tanto, no es de aplicación la teoría general de lo que se puede hacer sobre el análisis de la situación económica internacional.
Ustedes se darán cuenta de que con tal afirmación están al mismo tiempo inventando la teoría del presupuesto retroactivo, es decir, aquel que analiza y ejemplifica sus cuentas no en las previsiones de futuro, sino en el análisis de lo que hasta ahora ha pasado y, según parece, como en el ejercicio presupuestario anterior el producto interior bruto pudo aumentar hasta un 3 por ciento, eso justifica unos presupuestos con la misma teorización económica y presupuestaria que los anteriores, cuando en realidad no es el análisis de lo anterior, sino la previsión de futuro lo que tendría que hacer modificar la teoría, el análisis y la definición final de los presupuestos que hoy se nos presentan.
Y esa previsión de futuro el propio Gobierno ya la reconoce como diferente. Empezó presentando su proyecto de presupuestos en las Cortes Generales con una previsión de crecimiento del 2,9 y hoy se acaba por aceptar una previsión del 2,4, aunque eso, en palabras del señor Ministro, sólo sean unas pocas décimas menos. Tales pocas décimas menos son miles de puestos de trabajo y miles de millones de pesetas en ingresos y en gastos, que debía ser suficiente argumento, cuando menos, para aplicar una teoría económica y presupuestaria diferente y no jugar únicamente a piñón fijo.
La pretensión de enjugar el déficit estatal del 0,5 por ciento del producto interior bruto recurriendo al superávit de la Seguridad Social, además de fraudulenta es, desde nuestro punto de vista, contraria a los intereses de los ciudadanos y al funcionamiento expansivo de las coberturas sociales.
Las reformas de carácter tributario contenidas en el proyecto de ley de acompañamiento se centran otra vez más en las reformas en los impuestos sobre sociedades, pensando sobre todo en los beneficios de las grandes empresas. Sólo así se entiende que a través de las reformas relativas a la calificación de la sociedad dominante se permita que un mayor número de grandes empresas se beneficien del régimen tributario específico aplicable a los grupos de sociedades. Al mismo tiempo, las medidas fiscales propuestas se siguen volcando en la imposición indirecta, destacando el aumento del IVA en las autopistas y el aumento de determinadas tasas, al tiempo que se reduce la tasa radioeléctrica en beneficio exclusivo de las grandes operadoras de telecomunicaciones.
Conviene aquí recordar, para que por lo menos no se vuelva a esgrimir determinada teoría que aquí hoy también escuchamos, que cuando se habla --cuando hablamos nosotros y hablan otros Grupos-- de que en los últimos años ha aumentado en 2 puntos la presión fiscal ejercida desde la legislación estatal, comunitaria y global, lo estamos haciendo, como no puede ser de otra manera cuando se habla de este tipo de cosas, en términos relativos, y por eso hablamos de 2 puntos, y eso es posible y es cierto gracias a que en la teoría presupuestaria y en la acción de gobierno tiene significado en los últimos años un aumento continuo de los impuestos indirectos, solapando tal circunstancia con la realidad a medias de que la imposición directa se congela, o disminuye. Y no vale explicar tal circunstancia diciendo que el aumento de la presión fiscal se debe a que existen más empresas y mayor actividad económica. Tal circunstancia serviría para explicarlo si estuviéramos hablando en términos absolutos y, por lo tanto, habláramos de miles de millones de pesetas de ingresos. Pero cuando hablamos de términos relativos y de porcentajes, lo que estamos diciendo, y ustedes mismos lo reconocen, es que a pesar de haber más empresas y más contribuyentes, la distribución de la imposición por el número de habitantes ha aumentado, y eso significa en términos normales y de calle que los impuestos en términos generales suben y los pagan fundamentalmente los ciudadanos con una menor capacidad de ingresos. Además de esto, desde el punto de vista social apenas se introducen medidas que contribuyan a una mejora sustancial en la protección social de determinados regímenes especiales de la Seguridad Social, cosa que en el caso de Galicia es especialmente grave.
Enlazando con esto, me refiero a la repercusión que desde nuestro punto de vista tienen estos presupuestos en mi Comunidad, en Galicia. Hoy nos despertábamos con el anuncio de destacados miembros de la Comisión Europea dando ya con casi plena seguridad la grave noticia de que a partir de 2006 y después de la ampliación de la Unión Europea a los países del Este Galicia dejará de ser zona Objetivo 1 y, por lo tanto, no tendrá derecho a los fondos a los que para conseguir la convergencia de determinadas zonas con la media de la Unión Europea hoy tiene derecho a acceder. No tendría demasiada importancia tal anuncio si eso fuera producto del aumento de la actividad económica en nuestro país, del aumento de la riqueza general en nuestra Comunidad y, como repercusión de lo mismo, del aumento de la renta per cápita por ciudadano en mi Comunidad, que es lo que a fin de cuentas determina la pertenencia o no al grupo de las regiones Objetivo 1. Pero por desgracia para nosotros, en Galicia hace 10 años la renta per cápita estaba por debajo del 75 por ciento de la media de la Unión Europea y eso motivó nuestra inclusión dentro de las Comunidades Objetivo 1. Diez años después de tal calificación y, por lo tanto, diez años después de la aplicación no sólo de fondos estructurales y de cohesión, sino también de las diferentes medidas legislativas, presupuestarias del Estado para con Galicia, diez años después, Galicia sigue teniendo renta per cápita por debajo del 75 por ciento de la media europea.
Y si hace diez años por cada 100 personas activas en Galicia había en el paro o inactivas, diez años después de aplicación presupuestaria, con estabilidad y sin estabilidad, Galicia hoy, por cada 100 personas activas, tiene 142 en el paro o inactivas.
Comprenderán ustedes que nosotros tenemos que dictaminar y examinar los presupuestos del Estado desde la perspectiva e intencionalidad clara de modificar esta realidad social y económica con la que no podemos estar de acuerdo, y estos presupuestos vuelven a incidir en la marginalidad estructural de Galicia. No se trata de una cuestión

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cuantitativa, sino fundamentalmente cualitativa, aunque cuantitativa mente también lo podemos ejemplificar.
En estos presupuestos la media estatal de inversión por habitante es de 75.404 pesetas. En el caso de Galicia la media de inversión por habitante es de 37.590. También en términos cuantitativos podíamos ejemplificar esa marginación, mas nosotros no queremos hablar de eso. Queremos hablar de una marginación estructural que se fundamenta en conceptos económicos, sociales y políticos que están referidos a los parámetros a los que yo antes hacía referencia, y por eso nos consideramos políticamente legitimados para reclamar unos Presupuestos Generales del Estado que sirvan para modificar esa situación, para avanzar en la convergencia de Galicia con el resto del Estado y de Galicia con la Unión Europea, y estos presupuestos no lo consiguen.
Pero coincidiré con usted en que nuestro problema no es sólo económico, sino fundamentalmente político. Aquí se habla mucho de estabilidad presupuestaria, aquí escuchamos continuamente sus preocupaciones sobre la estabilidad presupuestaria, que también son las nuestras, pero estamos convencidos de que mientras Galicia no pueda asegurar la estabilidad política del Estado y, por lo tanto, Galicia no pueda condicionar democráticamente la estabilidad política del Estado, Galicia ,seguirá perjudicada en los Presupuestos Generales del Estado con estabilidad presupuestaria o sin estabilidad, presupuestaria, y los Senadores que conforman el Grupo territorial del Partido Popular en Galicia saben perfectamente de lo que estoy hablando.
A esa perspectiva política nos dirigimos nosotros porque es la única manera --democráticamente, por supuesto-- que tendremos de conseguir que unos presupuestos, por supuesto desde otra perspectiva, presupuestaria y económica, puedan avanzar en un concepto diferente de la participación de Galicia en el Estado y, por lo tanto, en la realidad de la convergencia de Galicia con el Estado y con la Unión Europea.
Señorías, señor Ministro, para acabar ya, nosotros tenemos que manifestarnos en disconformidad con el proyecto de Presupuestos Generales del Estado y con el proyecto de ley de acompañamiento no sólo por lo que he dicho hasta ahora, sino también porque el talante político utilizado para su diseño y su aprobación no merece nuestro apoyo.
Discrepaba yo con el Senador Bru en el debate en Comisión sobre cuántas leyes y órdenes acababan ustedes de modificar con la ley de acompañamiento que sometían a nuestra consideración. Yo las cifraba en aquel momento en 24 leyes, ocho reales decretos y dos reales decretos-ley. El Senador Bru aumentó el número de medidas legales modificadas a través de la presentación de la ley de acompañamiento, que ustedes sometían a nuestra consideración. Los dos teníamos razón, había una única diferencia, que yo hice mi contabilización en el primer proyecto que ustedes presentaron a consideración de las Cortes Generales, pero es que después de todas las enmiendas que ustedes introdujeron a la ley de acompañamiento, desde luego el Senador Bru no sólo tiene razón, seguramente se quedó corto. Ustedes que tanto defienden la estabilidad presupuestaria, comprenderán que sería bueno que a al lado de esa teoría de estabilidad presupuestaria, empezáramos también por defender la teoría de la estabilidad jurídica, y diéramos cierta seguridad jurídica al conjunto de los ciudadanos que tienen que regir sus actuaciones por el marco legal vigente y que contemplan cómo dicho marco se modifica no por los mecanismos legal y parlamentariamente establecidos, sino a través de la aprobación de una ley de acompañamiento que un día presenta una modificación y otro día otra.
Ustedes han empleado en la defensa de este proyecto de ley la misma teoría parlamentaria y política de la que han hecho gala en la defensa de otros proyectos de ley. La teoría, también expresada hoy aquí por el señor Ministro, de o lo toman o lo dejan. Y ésa es una teoría con la que nosotros no podemos estar de acuerdo. Gobernar no es mandar, gobernar es una cosa, mandar es otra, y gobernar sobre todo tiene que ser un ejercicio de concertación. Ustedes están legitimados políticamente no sólo para ejercer el Gobierno, sino para dirigir la acción legislativa en función de lo que tiene decidido la mayoría de los ciudadanos. Pero si quieren legislar para el conjunto de los ciudadanos, tendrán que hacerlo desde su perspectiva y aceptando también la perspectiva de los demás, si no, lo que harán es mandar, pero no gobernar. Y ustedes, desgraciadamente, tienen eliminado de la discusión política los matices.
Para ustedes todo es o blanco o negro, o se está con ustedes o se está contra ustedes, y los matices son la esencia de la pluralidad y, por lo tanto, también de la democracia. Si esto consiste en estar con ustedes o contra ustedes, nosotros necesariamente tenemos que estar, no contra ustedes, pero sí contra el proyecto de ley que presentan y, por lo tanto, solicitar su devolución al Gobierno.
Muchas gracias.


El señor VICEPRESIDENTE (Prada Presa) Gracias, Senador Quintana.
El turno final corresponde a un turno en contra. ¿Se va a hacer uso del mismo? (El señor Ministro de Hacienda, Montoro Romero, pide la palabra.) El señor Ministro quiere intervenir, tiene la palabra.


El señor MINISTRO DE HACIENDA (Montoro Romero): Muchas gracias, señor Presidente.
Entiendo que me corresponde intervenir en la sesión de tarde, para atender a las razones que se han expuesto en los vetos al proyecto de ley de presupuestos de los diferentes portavoces que han intervenido en esta sesión de tarde, al igual que hice durante la sesión de mañana.
En primer lugar, en relación con la posición del Senador Albistur, del Grupo Parlamentario de Senadores Nacionalistas Vascos, quiero recordar que, efectivamente, hubo un momento en la historia reciente de España y de nuestra democracia en la que el Partido Nacionalista Vasco apoyó decididamente las políticas de estabilidad promovidas por el Gobierno del Partido Popular, que permitieron, en definitiva, que fundáramos el euro, que llegáramos con éxito a esa cita histórica en la construcción de la Unión Europea. Y esa fundación del euro que muy pronto, en pocas semanas, toda la sociedad española celebrará en forma

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de una nueva moneda, estaremos dotados de las monedas y billetes físicos que conforman ese gran símbolo de la Unión Europea, cual es el euro, esa fundación del euro nos ha servido de acicate, de impulso para nuestro crecimiento económico, para la creación de empleo que hemos vivido, que han sido muy positivas.
El euro, como he destacado esta mañana, señorías, ha sido una gran apuesta por la estabilidad económica y tiene como fundamento básico la estabilidad presupuestaria. Por eso, la posición política del Partido Nacionalista Vasco, como lo explican sus portavoces tanto en el Senado --hoy el Senador Albistur--, como en el propio Congreso de los Diputados, se declara contraria al principio de equilibrio presupuestario, de estabilidad presupuestaria, una posición, no obstante, que en ambas Cámaras identifico no en contra de una determinada política económica sino por razones de política general. Esa es la auténtica realidad, toda vez que allí donde gobierna el Partido Nacionalista Vasco, la Comunidad Autónoma Vasca, hay equilibrio presupuestario, y quienes la gobiernan desde hace años defienden el equilibrio presupuestario. Por eso, señorías, cuando en representación del Partido Nacionalista Vasco se sube a estas tribunas a hablar de otros planteamientos, se está incurriendo en una flagrante contradicción con los planteamientos que practica donde está gobernando, cual es el caso de Euskadi.
Igual le puedo decir a la Senadora De Boneta, del Grupo Mixto, porque el mismo argumento es extrapolable y aplicable donde su señoría está sustentando acciones de gobierno. Desde estas Cámaras se dicen cosas distintas de lo que se dice en el Parlamento vasco. Suele pasar en política, pero hay que explicar que no se está frente a un presupuesto determinado, no se está en contra de un enfoque básico de política presupuestaria, sino en contra por razones de política general distanciada de la expresión de la política general del Gobierno del Partido Popular en un proyecto de Presupuestos Generales del Estado.
Hoy el Gobierno está obligado a seguir manteniendo expectativas positivas para los agentes económicos en España. Hoy el Gobierno está también convencido de que si estamos en una situación económica mejor que la mayoría de los países desarrollados es porque hemos aplicado las políticas presupuestarias comprometidas con la estabilidad, además de las reformas de nuestro marco laboral y las reformas estructurales de liberalización económica.
Por eso, decía que frente a la incertidumbre que está dominando la escena internacional, corresponde aplicar las políticas económicas básicas que nos han permitido llegar donde hemos llegado. Hemos experimentado un crecimiento económico en España, en Euskadi, en todas las Comunidades Autónomas, desde luego un crecimiento económico muy significativo en Galicia, tanto un crecimiento económico general, de bienestar, de prosperidad para todos, como en su traducción en nuevos empleos y nuevas oportunidades de empleo. Esa es la realidad, la realidad que muestra cualquiera de las estadísticas sobre evolución económica y creación de empleo en el país que se quiera utilizar al efecto.
Cuando hay un crecimiento económico en el Estado español --subrayo, en el Estado español--, como decía el Senador Albistur, cuando hay un crecimiento económico en España --digo yo desde la tribuna en España--, hay un crecimiento económico en el País Vasco. Y no puede haber un crecimiento económico en el País Vasco si no hay un crecimiento económico en España, señorías. No funciona la regla contraria. Es imposible, materialmente imposible. El crecimiento de la economía vasca está estrechamente interrelacionado con el crecimiento del conjunto de la economía española. Por ejemplo, la reindustrialización del País Vasco producida durante el último quinquenio se traduce en el empleo como un claro exponente de que hay una correlación íntima, estrecha entre la economía vasca y el conjunto de la economía española, como no podía ser de otra forma, porque existen tales lazos de interdependencia que no tiene sentido hablar de la evolución de una economía sin atender a la otra.
Veamos la evolución en el último quinquenio. En este período, el producto interior bruto español ha crecido un 20,23 por ciento; en el País Vasco, un 20,26 por ciento, señorías. Los afiliados a la Seguridad Social en el País Vasco en el año 1995 eran 679.500; en septiembre del presente año, 841.221, es decir, ha habido un incremento de afiliados del 24 por ciento, y en el conjunto de España un 28 por ciento. Lo miremos por donde lo miremos la evolución ha sido la que es, y la convergencia de Euskadi con la Unión Europea ha sido franca, como lo ha sido la del conjunto de la economía española. La convergencia está ahí: frente a esos datos de crecimiento que he mencionado del producto interior bruto en Euskadi, en el conjunto de España se ha producido un incremento del 17,45 por ciento, en la Unión Europea el crecimiento del producto interior bruto para ese período ha sido del 13,46 por ciento. Por tanto, señorías, hay un proceso de convergencia real en el conjunto de España que afecta positivamente a todas las Comunidades Autónomas, que han reducido su diferencia con la media de la Unión Europea, han recortado distancia con los países más desarrollados de la Unión Europea, y lo han hecho todas las Comunidades Autónomas, lo ha hecho Euskadi, lo ha hecho Galicia y, como he dicho, lo han hecho afortunadamente todas las Comunidades Autónomas de España. Ese es el paso en convergencia real que se ha dado durante el período que acabo de citar, que es el paso facilitado gracias a las políticas de estabilidad presupuestaria, a las reformas estructurales de liberalización económica, a la reforma del mercado de trabajo, políticas, señorías, que han sido fruto de acuerdos sociales, que han sido fruto de diálogo social, como tampoco antes había acometido con éxito ningún Gobierno de España.
Señorías, ustedes han dicho que el Gobierno del Partido Popular es un gobierno que impone decisiones, cuando su talante ha sido el de promover un diálogo social y un diálogo político con fuerzas de diferente color, de diferente signo, con los agentes sociales durante años, que han promovido cambios sociales y reformas tan profundas como las que han tenido lugar. Comprendo que desde esta tribuna ustedes tengan que defender esta tarde sus posiciones políticas, pero utilicen argumentos mucho más sólidos que

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esos, porque decir esta tarde lo que he tenido ocasión de escuchar en el debate, me parece absolutamente impropio e inadecuado, cuando en los últimos cinco años se han alcanzado en España pactos sociales, se han alcanzado realmente a través del diálogo político pactos políticos de una gran envergadura, que no hace falta que ahora recuerde aquí, desde el de los agentes sociales hasta los agentes políticos, pactos que realmente vertebran mucho mejor la economía y la sociedad de España. La forma de gobernar del Gobierno del Partido Popular es la promoción del diálogo social y del diálogo político.
El hecho de que existan razones políticas de discrepancia profunda con el Partido Nacionalista Vasco en este momento es otra cuestión que valdría la pena desde luego que se superara, como ha quedado expuesto aquí ya esta tarde, cuando precisamente estamos enfrentados a un formidable desafío como es la renovación del concierto económico del País Vasco, una renovación que es fundamental para el autogobierno de Euskadi, que es esencial para el desarrollo armónico del Estado de las Autonomías en toda España. Es en este momento cuando debemos saber limar diferencias y asperezas para llevar adelante acuerdos, para estar dispuestos a conseguir el acuerdo preciso en esa renovación del concierto económico.
Señorías, para eso también es importante el marco de estabilidad presupuestaria al que sirven estos Presupuestos Generales del Estado para el año 2002 y también lo es la propia Ley de Estabilidad Presupuestaria, respecto de la que he tenido ocasión de escuchar críticas esta tarde aquí.
En modo alguno, señorías, señora Presidenta, la Ley de Estabilidad Presupuestaria recorta la autonomía financiera de nadie, de ninguna Comunidad Autónoma, de ninguna corporación local, de ningún órgano de Gobierno. Son los parlamentos autonómicos, son los concejos de Gobierno los que tienen la decisión de gastar, de decidir el nivel de gasto cada año. La Ley de Estabilidad Presupuestaria a lo único que obliga es a que cuando se toma una decisión política de gasto, se promueva la financiación equilibrada del mismo. Por tanto, es una ley de transparencia en la iniciativa política, es una ley de responsabilidad ante el ciudadano, que es el contribuyente que presta sus recursos para que el gobernante los aplique en un presupuesto. Es una ley que no puede criticarse, como se ha hecho esta tarde aquí, diciendo que supone una merma de la autonomía financiera. Decir que el equilibrio presupuestario merma la autonomía financiera es sencillamente un ejercicio inútil porque no puede ser así cuando se está dejando libertad completa para que cada Gobierno autonómico plantee a su parlamento cuáles son las necesidades de gasto de una Comunidad Autónoma o para que lo hagan cada Alcalde de Ayuntamiento en su concejo o cada Presidente de Diputación en su órgano asambleario correspondiente.
Por lo tanto, señorías, pretendemos la construcción de un Estado de las Autonomías en España que en este comienzo del siglo XXI --es la opinión del Gobierno-- debe hacerse con la premisa de la estabilidad presupuestaria. Eso es lo que aportan de nuevo los Presupuestos Generales del Estado para el año 2002: más estabilidad presupuestaria como forma de apoyar o de conformar más estabilidad macroeconómica, que es lo que necesita España en este momento de crecimiento económico.
Ningún experto aludido por sus señorías --yo no conozco ningún informe-- recomienda que España incurra en déficit público. Ninguno dice esto realmente. Se podrá discutir si los escenarios económicos del Gobierno tienen validez o no. Por lo pronto, los informes de los organismos internacionales, como el Fondo Monetario Internacional, nos están diciendo que la economía española es la mejor preparada de la Unión Europea para aguantar esta difícil evolución económica, tanto internacional como europea, como la que estamos atravesando. Por eso decía que estamos en un marco general de incertidumbre, pero a ese marco hay que responder con las políticas que se han demostrado exitosas en nuestro tiempo, con las políticas que han permitido hacer esa apuesta por el crecimiento económico y por la creación de empleo.
Por lo demás, las reformas tributarias que está promoviendo el Gobierno del Partido Popular hacen que el Estado esté bien financiado, que haya una financiación suficiente para lograr el equilibrio presupuestario.
Están promoviendo también que todos los españoles, todos los ciudadanos, todos los contribuyentes de menor renta, paguen menos impuestos como consecuencia de la aplicación de las reformas tributarias.
Esa es la consecuencia, señorías: una bajada de la carga tributaria para los contribuyentes de menor renta. Ese es el resultado de las reformas tributarias que se están aplicando desde que llegamos al Gobierno en el año 1996, desde que el Partido Popular se hizo cargo del Gobierno de España. Esa reforma tributaria nos está permitiendo una renovación del censo de contribuyentes en nuestro país. Esa renovación del censo de contribuyentes o ese incremento del censo de contribuyentes está haciendo, en definitiva, que haya una mayor financiación para el Estado.
No es cierto, señorías, que aquellos que ya pagaban impuestos antes de 1995 hoy paguen más impuestos. Esa es una falsa conclusión sobre la evolución de la presión fiscal en España. Ese no es el resultado, señorías. Hoy se pagan más impuestos porque el país ha evolucionado económicamente, porque hay dos millones y medio de empleos más, porque 300.000 empresas están cotizando al Impuesto sobre Sociedades, porque se ha ensanchado fundamentalmente la base de cotización del Impuesto sobre el Valor Añadido y porque hay tres millones y medio de afiliados más a la Seguridad Social, sin contar con la profundidad ganada en los mercados de capitales de la economía española.
Por tanto, no es cierta la expresión: «aquí pagan impuestos los de siempre». No es verdad, señorías. Los de siempre pagan menos impuestos, y tras estas reformas fiscales y al final de esta Legislatura los de siempre van a pagar bastantes menos impuestos porque precisamente el ensanchamiento de la base de los impuestos nos permite que haya más coparticipación en el pago de los impuestos, como también lo permite la política de lucha contra el fraude fiscal que está practicando el Gobierno español.
Por lo demás, señor Albistur, su resignación en relación con la capacidad operativa de las políticas económicas, de

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las políticas presupuestarias, es --si me permite la expresión-- impropia de una Cámara. Porque si resulta que cuando el ciclo expansivo va bien no queremos para nada las políticas del Gobierno, entonces, ¿para qué queremos gobernar, señor Albistur? Señoría, las políticas presupuestarias son importantes para un país, las políticas económicas son importantes a la hora de estimular los crecimientos, las fases expansivas de un país.
Sin ellas, esa filosofía de la que usted hablaba cuando decía que si el ciclo expansivo va bien no debemos ponernos ninguno medallas, esa filosofía aplicada a esto, ese «laissez faire laissez passer» es poco realmente para la expresión que he oído aquí esta tarde de boca de un representante de un Grupo político que sustenta el Gobierno de Euskadi.
Quiero decir que esto, aplicado en Euskadi, sería una filosofía excelente, maravillosa. Supongo que estará su señoría cubriendo la posibilidad de que en Euskadi no haya presupuesto nuevo y sí haya prórroga del presupuesto. Como da igual que haya presupuesto nuevo..., vamos a una economía llevada por sí sola.
Señor Albistur, los Presupuestos son importantes para marcar la situación económica de un país. Los Presupuestos deben comprometerse con la recuperación económica de un país. Los Presupuestos del Gobierno del Partido Popular ciertamente se comprometen con la expansión de la economía española a través de una inversión también destinada a innovación tecnológica. Debo recordar a la Cámara que la inversión en I+D+I en 1995 ascendió a 207.032 millones de pesetas, es decir, 1.244 millones de euros, y para el próximo año, según se dictamina en los nuevos Presupuestos, va a ser de 630.602 millones de pesetas, es decir, unos 3.790 millones de euros, lo que significa que hemos multiplicado por 3,3 veces la inversión en I+D+I. A ello hay que sumar todos los incentivos fiscales destinados a que nuestros agentes económicos, todas las empresas, dos millones de autónomos, puedan beneficiarse de los incentivos fiscales destinados a promover la innovación tecnológica en sus negocios, en sus actividades económicas, en sus empresas. Por tanto, estamos haciendo una política comprometida con el desarrollo económico y con la innovación tecnológica.
Estas explicaciones también hacen referencia a la intervención de la señora De Boneta en relación con la Ley de Estabilidad Presupuestaria con el mismo sentido de lo que es la regulación de esta Cámara, de lo que es la ley de acompañamiento, de lo que significa, en definitiva, el conjunto, la promoción de un nuevo sistema de financiación autonómica en España, y para con la obligación que tenemos, como decía antes, no solamente de prorrogar sino de renovar el concierto económico del País Vasco, que es una cuestión abierta y que el Gobierno espera ver completada cuanto antes.
Por lo demás, el Senador Cámara, de Izquierda Unida, no está de acuerdo con la política del Gobierno. Y es muy legítimo que no lo esté, Senador, pero yo no puedo sino expresarle mi respeto en ese terreno. A usted le gustaría más déficit público, otra clase de impuestos, otra clase de Estado; le gustaría que las empresas fueran prácticamente todas públicas, que el mundo fuera el propio del socialismo real, me lo imagino aunque no sé si es ésa exactamente la cuestión. Pero es lógica esa diferencia y esa discrepancia puesto que estamos en democracia.
Por tanto, mi respeto a la posición de Izquierda Unida, que al menos no hace como otros grupos políticos de la Cámara que se llaman de izquierdas y pretenden bajar los impuestos, eso dicen ellos, y se convierten en los veladores de la subida de impuestos para los contribuyentes. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.) Por eso decía, señor Cámara, que eso está muy bien. El Gobierno seguirá trabajando por el déficit cero, seguiremos en esa senda que es compatible con el incremento de la protección social en nuestro país y que es compatible, señoría, con un asunto que usted ha tratado de un modo crítico y creo que, además, de una manera muy injusta. Porque, gracias al trámite que ha seguido en el Senado el proyecto de ley de presupuestos y la ley de acompañamiento, se contempla la promoción y el estímulo de los planes de empresa, que facilitarán que millones de trabajadores españoles que hoy no tienen pensiones complementarias a las del sistema público puedan llegar a tenerlas con las medidas que se incorporan. Por cierto, esta tarde he podido escuchar las quejas sobre el trámite llevado a cabo en el Senado, y creo que es un auténtico demérito para la Cámara Alta, que tiene perfecta capacidad legislativa para hacerlo.
Señorías, es muy importante la reforma de la Ley de pensiones de 1988 que se contiene en este nuevo proyecto de ley de presupuestos y en la ley de acompañamiento. Es muy importante por lo que supondrá para millones de trabajadores españoles que, efectivamente, no pueden ahorrar por sí mismos pero sí podrán lograr niveles de ahorro a través de la figura del salario diferido y alcanzarán un bienestar el día de su jubilación gracias a los planes de empresa, en definitiva a través de esas fórmulas de ahorro colectivo que se promueven en el ámbito fiscal y con cambios legislativos profundos e importantes como los que contienen estos presupuestos.
Por eso, no entendemos la preocupación que su señoría expresaba desde la tribuna. El nuevo proyecto de presupuestos responde a sus demandas, con lo que queda desvirtuado el sentido de su veto. Lo que hacen estos presupuestos y esta ley de acompañamiento es atender a esa demanda social a la que el Gobierno es sensible. Además, el Gobierno celebra que la iniciativa de la Cámara permita que por fin haya en España un sistema de pensiones complementario mucho más fortalecido, moderno y eficaz que el que hemos tenido hasta ahora. (La señora Presidenta ocupa la Presidencia.) Quiero insistirles a todos que la financiación autonómica, de la que tendremos ocasión de hablar la próxima semana en el Pleno del Senado, es materia prioritaria en los Presupuestos Generales del Estado. Ello es lógico, pues ha finalizado el sistema vigente hasta ahora y se pasa a un nuevo sistema de financiación. Las iniciativas de esta Cámara permitirán, precisamente, fortalecer el nuevo sistema de financiación autonómica; dan coherencia al planteamiento del nuevo sistema de financiación autonómica y plenitud a un sistema de financiación autonómica en el que

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hay importantes avances conceptuales --no ya cuantitativos--, como es la promoción de la financiación de la sanidad a través de una financiación no condicionada. Gracias a este nuevo sistema de financiación, será posible el pleno desarrollo y la total cobertura de este vital gasto social. Ese es el sentido de la aplicación y vigencia de ese sistema de financiación autonómica y de las enmiendas que han sido aprobadas, aunque insisto en que tendremos ocasión de seguir debatiendo sobre ello.
Ya he explicado esta mañana ante la Cámara lo que ha ocurrido, pero voy a volver a hacerlo. Se presentaron como un gran logro los acuerdos políticos alcanzados el 27 de julio en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, pues favorecían al conjunto de las Comunidades Autónomas de España. Estábamos ante un sistema de financiación autonómica favorable para todos; no había perdedores, ni siquiera relativos, todos eran ganadores absolutos. Ese era el gran avance y la gran conquista del nuevo sistema de financiación autonómica y el sentido político que deberían tener grupos políticos como Izquierda Unida, que soporta el Gobierno de ciertas Comunidades Autónomas o participa en el Gobierno de aquellas Comunidades Autónomas que firmaron el nuevo sistema de financiación autonómica.
¿Qué ha ocurrido cuando ese sistema de financiación autonómica se ha plasmado en leyes como las que vamos a tratar o como las que se contemplan en los nuevos Presupuestos Generales del Estado? Que hay grupos políticos en las Cámaras españolas que han dicho que no a esa ley o se han abstenido. Obviamente la incoherencia política no puede ser mayor, señorías, y ésa es la razón por la que el Gobierno tiene que advertir que esa incoherencia política puede tener un coste, y lo vuelvo a decir esta tarde delante de la Cámara. El sistema no se aplicará hasta que no se celebren las comisiones mixtas con las Comunidades Autónomas y, por tanto, el Gobierno entiende que está en su pleno derecho de pedir coherencia a los grupos políticos, grupos políticos que, en suma, aprobaron el 27 de julio el sistema de financiación autonómica; a no ser que, por las razones que esos grupos políticos determinen, hayan decidido salirse del acuerdo alcanzado el 27 de julio. Si eso es así --lo he dicho esta mañana y lo repito esta tarde--, hay que explicar a los ciudadanos de esas Comunidades Autónomas lo que van a dejar de recibir por no acogerse al nuevo sistema de financiación autonómica, que estará en vigor con toda seguridad en España puesto que se aprobarán esas leyes a través de las mayorías de las Cámaras: ley orgánica, ley ordinaria y ley del fondo de compensación interterritorial, que ya ha aprobado esta Cámara y remitido al Pleno del Congreso del próximo jueves, señorías.
Por eso decía que la posición política en esta Cámara va a ser importante. No van a ser gratis las posiciones políticas que se adopten en esta Cámara, señorías. No se puede subir a esta tribuna a decir que no a un sistema de financiación autonómica y después desde los gobiernos autonómicos decir que sí, que dónde está su dinero, que les conviene el dinero y los recursos presupuestarios de esa financiación autonómica. Eso es una incoherencia política que el Gobierno va a denunciar en todo momento y que tendrá también su obvia consecuencia a la hora de trasladarlo a la aplicación en las comisiones mixtas respectivas. Lo he dicho esta mañana, lo digo con toda claridad esta tarde y lo volveré a decir con motivo de los debates de las leyes de financiación autonómica, señorías. Por eso recomiendo a todos prudencia cuando se está abordando este asunto y que al menos se observen las cautelas oportunas, porque si no lo que se estará haciendo será incumplir un acuerdo político que, insisto, ha estado sustentado incluso por gobiernos en los que está participando Izquierda Unida o gobiernos que están soportados por Izquierda Unida, en parlamentos autonómicos españoles y en Comunidades Autónomas españolas. Por eso, señoría, decía coherencia política en todos los planos cuando se está hablando desde las tribunas públicas, cuando se está hablando desde los órganos de la soberanía nacional.
El señor Quintana no está de acuerdo con el modelo de política económica.
Ya lo sé, señor Quintana, por eso le decía que usted está en una posición política y el Gobierno del Partido Popular está en otra posición política, y ya le he explicado que nuestro estilo de Gobierno es claramente el del diálogo.
Y eso que dice usted de que Galicia tiene un problema político es su opinión. Galicia tiene un desarrollo democrático, señor Quintana. Galicia ha celebrado elecciones autonómicas recientemente y los ciudadanos gallegos han colocado a cada uno donde debe estar en esas elecciones, señoría. Decir en una democracia que el problema de Galicia es un problema político no parece realmente que hayan sido unas palabras muy acertadas. Se están celebrando elecciones con toda normalidad, elecciones donde su Grupo Parlamentario tiene la posición que ocupa en esta Cámara, que es una posición muy respetable siempre y que es una posición de oposición a las políticas del Gobierno. A ustedes les gustaría hacer otra política económica; yo no sé cuál es, no le he entendido si quiere más déficit, si quiere menos impuestos, si quiere otra clase de impuestos, no lo sé. Usted dice que por esas razones, porque Galicia tiene un problema político, pide o exige la retirada de estos presupuestos. Yo creo que es un argumento falto de contenido político, si me permite, señor Quintana.
Galicia no tiene ningún problema político, Galicia vive en una democracia, en un Estado de Derecho, Galicia se está desarrollando, señor Quintana, Galicia tiene un crecimiento económico, una creación de empleo.
Y, por lo demás, Galicia no va a quedar excluida de la definición de Objetivo 1 de las regiones de la Unión Europea. Galicia no va a ser objeto de esa exclusión, señoría, no existe ninguna amenaza a ese respecto. Los mismos órganos de la Comisión de la Unión Europea están trabajando en el tercer informe de cohesión social que hará público la Unión Europea durante la Presidencia española y, obviamente, la Presidencia española trabajará también para que esa política de regiones, esa política de cohesión regional y social en España, garantice que nuestras regiones que merezcan recibir esos fondos sigan mereciéndolos, fondos que tan fundamentales y tan eficaces están siendo para su desarrollo. No se trata tan sólo del desarrollo de regiones como Galicia, señoría, sino del desarrollo del conjunto de las infraestructuras

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españolas y del conjunto de las infraestructuras europeas.
En definitiva, España está devolviendo al conjunto de la Unión Europea en forma de red de infraestructuras, de innovación tecnológica, de equilibrio presupuestario, de estabilidad en favor del euro, de crecimiento económico y de empleo, mucho más de lo que está recibiendo en forma de fondos europeos.
Por eso, señoría, no hay nada que temer en los términos de la ampliación de la Unión Europea; estamos trabajando con las instituciones de la Unión Europea para clarificar esos extremos y tengo que resaltar que las referencias que aparecen en determinados medios de comunicación son absolutamente deslavazadas, sin un origen fiel y no obedecen a ningún informe oficial de la Comisión, como sí lo son los que le he citado esta tarde.
Debemos tranquilizar a todos los gallegos, así como a las diez regiones españolas que hoy están calificadas como regiones Objetivo 1 y que, por tanto, están recibiendo esos fondos de la Unión Europea. El día que esas regiones pierdan esa calificación será porque efectivamente su crecimiento económico y su nivel de bienestar lo hace innecesario, pero eso no se producirá como consecuencia de la ampliación de la Unión Europea.
En definitiva, señorías, voy a acabar este turno insistiendo en que, gracias al equilibrio presupuestario que se refleja en los Presupuestos Generales del Estado, también vamos a seguir promoviendo el equilibrio territorial en España; un equilibrio de la inversión pública que desarrolle nuestros diferentes territorios, nuestras diferentes Comunidades Autónomas y también nuestras diferentes provincias, Senador Albistur, porque aquí se puede hablar de provincias --no hay ningún problema en utilizar ese término--, de territorios históricos, de Comunidades Autónomas y se puede hablar sin ningún problema porque estamos en un Estado de Derecho, en una democracia y todos estamos conformes con la definición que recoge nuestra Constitución y que se recoge en el estatuto de autonomía. Además, estas orientaciones presupuestarias pronto se recogerán en leyes básicas, fundamentales, como la propia Ley de Estabilidad Presupuestaria.
Muchas gracias, señora Presidenta. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.)

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor Ministro.
Para turno en contra, tiene la palabra el Senador Caneda.


El señor CANEDA MORALES: Gracias, señora Presidenta.
Creo que hemos debatido suficientemente estos presupuestos y que todos tenemos claras las dos posturas existentes. Sin embargo, no puedo dejar de insistir en las razones por las que el Partido Popular votará en contra de los cuatro vetos que hemos debatido esta tarde. (El señor Vicepresidente, Rojo García, ocupa la Presidencia.) Lo primero que quiero resaltar es que el tono utilizado en la defensa de los vetos ha sido magnífico y que, aunque estamos tratando posturas diametralmente opuestas, siempre se ha hablado desde el respeto y guardando las formas, lo que me parece positivo.
Hay algunos planteamientos que son comunes y otros que no lo son. El Senador Albistur, al principio de su intervención, de alguna manera negaba el crecimiento del empleo y de la inflación previstos en el año anterior; sin embargo, he de señalar que no es así. Creo que es obvio que se ha producido, un crecimiento mayor que en la Unión Europea --vamos a terminar cerca del 3 por ciento, mientras que el resto de los países se quedarán entre el 1,4 y 1,7 por ciento-- y, al mismo tiempo, el diferencial de inflación ha bajado no sólo en términos absolutos sino también en términos relativos, por lo que su afirmación tampoco es cierta. En cuanto al empleo, tengo que decir que ha crecido en 325.000 puestos de trabajo, cuando países de nuestro entorno, como Francia, Japón o Estados Unidos, ya están destruyendo empleo. En ese sentido, la situación es radicalmente distinta en nuestro caso.
Se ha insistido mucho en las previsiones macroeconómicas, pero quisiera pedir a los Senadores que han presentado los vetos que no lleguemos a una situación que me parece un tanto absurda, ya que al mencionar tanto el déficit parece que estemos hablando de contabilidad. No se debe sublimar tanto la palabra déficit. Nosotros hemos optado por una fórmula, que es mantener los presupuestos equilibrados, porque lo consideramos necesario o porque el Grupo Parlamentario Popular apoya a un Gobierno que defiende esa política. Pero eso no es realmente lo importante.
La señora De Boneta ha entrado en temas concretos, y yo me alegro, pero me gustaría decirle que el Partido Popular ha logrado que en cinco años suban las pensiones un 30 por ciento. ¿No acabamos de aprobar el 16 de noviembre el decreto de maternidad, donde aumentamos la cobertura de riesgo de embarazo, donde admitimos, por ejemplo, variaciones como el tiempo parcial en el subsidio de maternidad para que se mantenga la incorporación de la mujer y para que se compartan las responsabilidades? Eso es lo importante, ver si realmente los presupuestos que trae a esta Cámara el Gobierno del Partido Popular hacen que suban los gastos sociales.
Antes decía que nosotros tenemos solidaridad, pero le añadía: sostenible.
Estos presupuestos son muy solidarios y son consecuencia de los anteriores, precisamente porque utilizamos la eficacia económica para poder ser más solidarios, y eso es lo que hay que mirar. Si nosotros subimos cada año más de lo que sube la economía y lo dedicamos a gastos sociales, si además cada año incrementamos las pensiones mínimas porque así lo acordamos, y este año, aparte del IPC destinamos cerca de 90.000 millones al revisar las pensiones de las viudas y todas las mínimas, y a aumentar la pensión de orfandad, eso es lo importante de un presupuesto, y olvídense de si quieren que haya déficit o no. Nosotros obtenemos los ingresos necesarios para conseguir la política de solidaridad, pero también incrementamos-- las inversiones. Si hemos llegado a obtener el 3,5 por ciento del PIB y lo hemos ido aumentando sucesivamente, y en un año en el que todos hablamos de crisis logramos tener estas inversiones ¿por qué preocuparse? Si

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no están de acuerdo con el déficit dejen que nosotros, que sí creemos que podemos hacer todas estas cosas porque se liberan recursos para poder hacerlo y creemos que es bueno tener ese equilibrio, lo hagamos.
Centrémonos en el debate de las políticas que contienen los presupuestos.
Nosotros no utilizamos las políticas fiscales --como se dice aquí-- como si fueran un instrumento exclusivamente recaudatorio. Las políticas fiscales entran dentro de una política económica, y lo que hacen es estimular el consumo cuando hace falta, estimular la inversión cuando y donde hace falta. Por eso se estimula la inversión y las desgravaciones en medio ambiente, se estimula que se utilice un tipo determinado de energía o que se hagan planes de pensiones, porque utilizan una previsión complementaria social que creemos conveniente para España, pero no sólo porque recaudemos más o menos. Afortunadamente, en el caso español, pese a haber bajado muchos impuestos, recaudamos más. Tenemos los presupuestos equilibrados, lo que queremos es utilizar los instrumentos que quedan para poder hacer política económica y para poder hacer solidaridad desde el Gobierno y desde su presupuesto, que es la forma de hacer una política en números.
Cuando hablamos de Seguridad Social, algunos preguntan por qué si tenemos superávit no bajamos las cuotas; sencillamente, porque no hacemos unos presupuestos para mañana. He insistido en los planes plurianuales para todos. La Seguridad Social tiene un problema que compartimos con los agentes sociales con toda la sociedad, que es el envejecimiento de la población, por lo que tenemos que hacer previsiones de futuro. ¿Cómo hacemos eso? Haciendo un saneamiento, haciendo que el Estado cargue con muchos de los gastos que cargaba en 1996 la Seguridad Social y liberado de un billón 200.090 pesetas, extrapolado al 2002, aumentando el número de cotizantes, logramos: uno, que tengamos fondos de reserva; dos, que paulatinamente vayamos subiendo las pensiones mínimas. Pero no es tan sencillo como decir: subimos o gastamos más. El hacerlo bien o no hacerlo bien está en el tiempo en que se haga, en hacer las cosas gradualmente sin dañar el equilibrio, y eso es lo que nosotros estamos haciendo.
Cuando se reitera --y creo que el Ministro lo ha explicado muy bien-- la presión fiscal, nosotros no podemos quejarnos, no podemos estar descontentos con que este país en su conjunto logre recaudar más impuestos. Es obvio que si se venden muchísimos más automóviles recaudaremos muchísimo más IVA y más por el Impuesto sobre matriculación.
Esto es bueno porque por otro lado es lo que permite que aumentemos los gastos en inversiones y en solidaridad. Esa presión fiscal es debida a la existencia de 300.000 empresas más. Por cierto, me voy a referir a otra afirmación fácil y recurrente relativa a que se toman medidas para ayudar a las grandes empresas este país solamente hay 3.000 grandes empresas y en estos últimos años han quedado 300.000; seguro que esas 300.000 han nacido con vocación de crecimiento y porque se ha comprobado que en las políticas del Partido Popular hay una facilidad a la hora de pagar impuestos, hay menor burocracia. Se ha logrado que bajen los intereses y los proyectos de inversión son interesantes. Y eso, señorías, en la mayoría de los casos, se ha hecho con el esfuerzo de casi todos. No estamos en políticas tan distantes porque si fuera así no hubiéramos conseguido esos grandes logros para la sociedad española que están incluidos en estos presupuestos: uno, ser referentes en Europa para tener esa moneda única, ser capaces de renunciar a cierto hecho grado de soberanía en beneficio de todos y, dos, haber hecho la descentralización.; desde el año 1996 a 2002 las Comunidades van a pasar de tener un 26 por ciento de sus recursos autónomos a un 70 por ciento, y eso es una prueba de madurez.
Por ejemplo, el impuesto sobre la gasolina, que es finalista, se acoge a una directiva comunitaria que admite este tipo de impuestos cuando se destinan a sanidad o a medio ambiente y nosotros no nos escandalizamos por ello. Lo admitimos porque somos parte de una Unión Europea que a todos interesa y; por tanto, compartimos sus valores. Lo mismo sucede internamente y todas las Comunidades, españolas han subido su renta.
El Grupo Parlamentario Popular apoya unos presupuestos que presenta, el Gobierno y se opone a los vetos y, aparte de obedecer a posturas ideológicas distintas, debe tenerse también en cuenta sensatamente que este grupo ve la realidad, cómo han evolucionado esos parámetros durante estos años. La política que se nos plantea es política-ficción; todo lo que se dice sobre lo que va a ocurrir, lo que va a caer, que el empleo va a hundirse, que va a hundirse el crecimiento, etcétera no es una realidad. Puede que alguien se haga sus esquemas sobre lo que va a pasar pero en este momento no está pasando. Y me ha sorprendido un poco la postura del Senador Albistur porque las cosas son como son; por tanto, unos presupuestos ayudan a conformar la realidad. No se puede decir que las cosas van a ser de una manera y, en consecuencia, debemos actuar de esa forma porque va a venir una crisis. Es más lógico y sensato decir que para aminorar esa crisis hay que adoptar unas medidas para salir de la misma con mayor fuerza con el fin de seguir manteniendo el crecimiento deseado.
Además, esto no es gratuito. Hay unos estabilizadores en la economía mundial que ayudan y de hecho ya lo están haciendo. No va a pasar como algo indiferente la bajada del petróleo; no va a pasar como algo indiferente para nuestra economía la bajada generalizada del precio del dinero, incluida España, y no va a pasar como algo indiferente la bajada de la inflación. Estos son elementos que ayudarán sin duda a que se pueda hablar de recuperación en un corto período de tiempo.
Creo haber contestado a todo lo que tengo apuntado aunque, por supuesto, no es todo. Se ha dicho que estos presupuestos son contradictorios y continuistas y pienso que deben ser continuistas, porque sería difícil de entender que no lo fueran si alguien cree en lo que está haciendo --aunque no tienen por qué compartirlo los demás, y estoy de acuerdo en ello-- y que los resultados son los deseados.
Son anticíclicos porque hay un elemento fundamental que he destacado esta mañana y es que los agentes económicos, el resto de los inversores nacionales e internacionales ven que hay un criterio de estabilidad y un deseo de

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mantenimiento es fundamental como un antídoto contra ese incertidumbre.
En definitiva, por el partido al que representamos y por el apoyo con que cuenta este Gobierno, consideramos que estos, presupuestos cumplen con algo fundamental en España, como es la vertebración interna debido a las inversiones y políticas iguales en todas partes, así como el dar un aspecto internacional a toda nuestra economía. Hemos ganado en lo que se refiere al porcentaje y penetración de las inversiones en el comercio internacional, y en esa línea vamos a seguir. Y, como ya he dicho, coincidimos en muchas cuestiones, pero, sobre todo, en el apoyo a estos presupuestos, con Grupos como Convergència i Unió o el de Senadores de Coalición Canaria, y en otros muchos temas también coincidimos con otros grupos en la línea que ha elegido España para su modernidad y su crecimiento.
Muchas gracias. (Aplausos desde los escaños del Grupo Parlamentario Popular.)

El señor VICEPRESIDENTE (Rojo García): Gracias, Senador Caneda.
Abrimos turno de portavoces.
El Grupo Mixto cuenta con un solo turno. Por tanto, ¿quién de sus señorías va a intervenir? (El señor Cámara Fernández pide la palabra.) Tiene la palabra, señoría.


El señor CAMARA FERNANDEZ: Gracias, señor Presidente.
Intervengo para una cuestión de orden. He anunciado que, tras la defensa del veto, sería más breve en el resto del debate de este proyecto de ley, por lo que solicité a la Presidencia poder dividir el turno de portavoces en algún caso. Agradecería que se nos concediera una cierta flexibilidad, puesto que las respuestas se han dado a los diferentes Senadores que componemos el Grupo Mixto. Por tanto, cumpliendo con el tiempo establecido, solicito que se pueda dividir este turno de portavoces.


El señor VICEPRESIDENTE (Rojo García): Dividiremos el turno. Tienen cinco minutos, rogándoles que se ajusten al tiempo establecido.
Su señoría tiene la palabra.


El señor CAMARA FERNANDEZ: Gracias; señor Presidente.
Subo a la tribuna, aunque podría haber intervenido desde mi escaño, con el fin de dirigirme al Grupo Popular y al señor Ministro tras su contestación.
En primer lugar, felicito al señor Caneda, quien ha sido elegante y parco a la hora de exponer unos argumentos que se contraponen a los de otros grupos de esta Cámara. Creo, sinceramente, que ha sido mucho más elegante que el señor Ministro, que me ha contestado con un exabrupto al que ahora me referiré. En ese sentido, considero que deben guardarse las formas, porque se puede ser duro en la contestación pero no así en la descalificación, sobre todo, haciendo referencia a cosas que no se han dicho ni se han planteado.
Señor Ministro, ni usted me conoce ni yo le conozco como para decirle, por ejemplo, que es usted un tardofranquista. Repito que yo no le conozco; y le respeto muchísimo, por lo que no debe contestarme diciendo que a mí me gustaría que todas las empresas de este país fuesen públicas, que yo estaría de acuerdo con el llamado socialismo real, etcétera. ¿Qué sabe de mí como para contestarme así? Usted es un poco «anti». Por tanto, modere su lenguaje en la contestación. Discuta lo que yo le he dicho, pero no me conteste con un exabrupto que no se corresponde con el tono que yo he empleado, aunque no le haya gustado.
Y paso ya a referirme a algunas cuestiones. La dialéctica política permite hablar y no decir nada. Desde luego, una cosa es decir que se ha avanzado en varios sectores en este país; como no podía ser de otra manera, y mucho más contando con un crecimiento económico, y otra, negar que existen problemas estructurales y problemas para una parte de la sociedad, a la que quiero representar aquí en sus intereses.
Por ejemplo, hay que avanzar mucho más en materia de pensiones, y nosotros mantenemos una determinada posición con respecto a ese tema. Por otro lado, el señor Ministro ha hablado de diálogo social. Pues bien, le tomo la palabra, pero póngase usted de acuerdo, por ejemplo, en lo que se refiere a la previsión social complementaria, algo en lo que todavía no están de acuerdo con los sindicatos. Y también les voy a decir, por ejemplo, cuando hablan de diálogo social, que tengan cuidado con las amenazas a los sindicatos, porque están negociando las partes, los sindicatos y la patronal, y ustedes amenazan con legislar en materia de negociación colectiva, pero cuando llegan a un acuerdo, dicen que este año no legislan y que ya verán si lo hacen el año que viene, y así un sinfín de cuestiones.
Quiero que me contesten fundamentalmente al tema de los salarios y al de la pérdida de poder adquisitivo de una parte de los trabajadores muy importante, o al tema del empleo. Es cierto que se ha creado empleo, pero es un empleo precario y muy rotatorio. He dado alguna cifra como que cuesta reducir ese 32 por ciento de eventualización laboral, en tanto que la rotación ha aumentado. Quiero que me contesten ustedes respecto del tema del gasto social o al de la cobertura social al desempleo. Cuando se produce un superávit sería conveniente cubrir más y mejor el desempleo, y lógicamente no me estoy refiriendo tanto a las prestaciones de subsidio, sino a aquellas personas o parados de larga duración que tienen serias dificultades para introducirse en el mercado laboral, y a los que, por tanto, hay que cubrir para que puedan ejercer derechos básicos y fundamentales en nuestra sociedad.
Considero sinceramente que la renta se reparte mal. Una parte de la sociedad ha soportado mucho, y así, por ejemplo, ha habido una moderación exquisita en los salarios de los trabajadores, en tanto que el beneficio empresarial ha sido grande, como nunca antes en un momento de crecimiento económico. La renta se reparte mal, y no me contesten a continuación que la autoría del tema de los tres tercios corresponde a la señora Margaret Thatcher. Aquélla fue una época nefasta para el movimiento sindical y para los trabajadores en general, a pesar de que Inglaterra

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creció, fue más rica en la etapa de la señora Thatcher, pero una parte de la sociedad lo pasó muy mal. Perfectamente puede suceder que crezcamos en temas de macroeconomía, en los que estemos mejor, pero que a pesar de ello una parte de la sociedad española esté igual o peor. De esto se trata y éste es el debate, y tenemos opinión con respecto a los presupuestos que manifestamos.
Y concluyo ya, señor Ministro, diciéndole que en el tema de las pensiones ya he mencionado esta cuestión, y además, si el señor Caneda tiene ocasión de contestarme mejor. Estando estos presupuestos en trámite de Comisión recibí diversas llamadas por parte de los sindicatos, con quienes mantuve algunas reuniones, que se encontraban discutiendo con el Gobierno el introducir alguna enmienda porque no había acuerdo. He mencionado ya el origen de esta ley y que había una serie de enmiendas que se pretendían introducir en el trámite parlamentario. Su Grupo se dirigió a mí y me planteó diversas transaccionales para introducir por esa vía algunas de las posiciones de los sindicatos en cuanto a pensiones se refiere, tema al que me estoy refiriendo.
Hasta el momento no se nada sobre esta cuestión, y le ruego que me lo aclare, pues me acaba de llamar un dirigente sindical para preguntarme sobre el asunto, ya que no existe acuerdo. Y digo esto porque los, sindicalistas, personalistas y acostumbradas a negociar, hacen bien en negociar con ustedes y conseguir todo lo que puedan, pero tengan cuidado y no se descuiden ustedes, pues de continuar en esta línea por la que están yendo, que no sólo intuyo, sino que veo, el movimiento sindical puede darles un disgusto en un futuro próximo. No se puede ser prepotente, y por ejemplo, en cuanto a las últimas conversaciones tienen ustedes que cumplir más y mejor, y por cierto, sin amenazas a los trabajadores sobre algo que afecta esencialmente a temas estructurales de la vida de las organizaciones que ocupan un segundo lugar, después de los partidos políticos, en la democracia de este país, es decir, de las centrales sindicales.
Cuidado con las amenazas en cuanto a legislar materias que constituyen la espina dorsal del movimiento sindical. Hay que decir sí al diálogo, pero para construir, y en momentos de crecimiento económico es normal que los sindicatos se apresuren a intentar introducir elementos, y también cuando hay crisis, tal como ocurre con las cuestiones contractuales de las empresas cuando hay problemas con el convenio colectivo.


El señor VICEPRESIDENTE (Rojo García): Señor Cámara, vaya terminando, por favor.


El señor CAMARA FERNANDEZ: Considero que este es el estilo y éstas son las formas, pero ustedes no me han respondido a un montón de cuestiones que he planteado; han contestado otras, y están en su legítimo derecho de hacerlo. Pero, en cualquier caso, señor Ministro, yo no le consiento que me diga lo que me ha dicho usted, y lo hago por su bien, que no por el mío, pues usted se puede perfectamente retratar a sí mismo cuando me contesta diciendo que porque soy de Izquierda Unida --y aquí le sale el tufillo anticomunista-- tengo que pensar en términos de descapitalización de la economía, o de no sé que otras cosas más. Me parece bastante ingrata su contestación.
Gracias.


El señor VICEPRESIDENTE (Rojo García): Gracias, Senador Cámara.
Tiene la palabra la Senadora De Boneta.


La señora DE BONETA Y PIEDRA: Gracias, señor Presidente.
Voy a ahorrar el tiempo de bajar a la tribuna. Me voy a referir a algunas cuestiones que se han mencionado, en algunos casos sin aludirme y en otros haciéndolo directamente. Es evidente que al menos hay dos lecturas bien diferenciadas de estos presupuestos. Cuando se habla --y voy a empezar por alguna de las dos cosas que el señor Ministro ha tenido a bien decir-- de la prórroga del Concierto, yo no he aludido a ese tema, le ha traicionado su subconsciente porque cuando he hablado de la falta de respeto a la autonomía y al Concierto, he hablado de la bilateralidad que debe presidir cualquier introducción de una determinada cantidad de Cupo en los presupuestos del Estado, cuando esto es algo que debe acordarse entre las dos administraciones. En absoluto he hablado de prórroga y en este caso veo que le ha traicionado, insisto, el subconsciente.
Cuando se refiere a aspectos relacionados con la Ley de Estabilidad Presupuestaria, obviamente nadie es partidario de la inestabilidad presupuestaria ni de ningún tipo. Cuando las cosas no son estables, se caen por su propio peso. Cuando se habla de la agresión a la autonomía o a determinadas competencias a través de la Ley de Estabilidad Presupuestaria, se está hablando de la incidencia, con el pretexto de esa ley, que se puede tener para dirigir los presupuestos de las Comunidades Autónomas y la autonomía fiscal y financiera en este caso del País Vasco en un determinado sentido, y por supuesto que todos somos partidarios del bien y de la estabilidad. Cuando en el mismo sentido dice que nadie recomienda el déficit, eso no está tan claro, depende. Si el déficit es para gastárselo en determinados bienes de consumo, puede que no sea bueno, pero es posible que en algunos casos no se tenga que estimular el déficit, no ir hacia un déficit cero y sea necesario invertir en bienes sociales. Por lo tanto, eso ya no está tan claro.
Cuando dice que la reforma tributaria ha hecho que gente que pagaba más hace unos años pague menos, es posible que sea verdad, pero que pague menos a través de la imposición directa, que socialmente es más justa porque grava directamente capitales mayores, rentas mayores, etcétera.
Deberíamos hacer las cuentas de lo que se está gravando a través de la imposición indirecta, que desde el punto de vista social es mucho más injusto porque grava, como hemos dicho tantas veces, las rentas más bajas. Yo comprendo que es fácil acudir a la imposición indirecta porque desde el punto de vista de la recaudación es mucho más fácil, incluso más simpática, no se le ve la cara al recaudador cuando uno va a comprar la gasolina. En todo

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caso, es socialmente más injusta. (El señor Vicepresidente, Prada Presa, ocupa la Presidencia.) Cuando se dice que se han acortado distancias con la Unión Europea, es evidente que sí, faltaría más en un momento de crecimiento económico que no se hubieran acortado. En términos económicos, por supuesto; en términos de convergencia real y de bienestar social es en lo que quizá en mi intervención y ahora mismo he puesto más en duda. Cuando dice que el crecimiento económico en España --o en el Estado español, como usted quiera-- es directamente proporcional o el crecimiento en Euskadi tiene relación con el crecimiento del Estado español, naturalmente que sí y con el crecimiento de la Unión Europea y con el primer mundo en general.
Estamos hablando de una globalización, de un sistema económico en el que ya casi más que de globalización estamos hablando de mundialización. Y nadie, por muy nacionalista que sea, está defendiendo una autarquía. Hay una interdependencia, pero eso no quiere decir que alguien no respete las reglas y las normas imponiendo sus normas a los demás.
Efectivamente, la Cámara ha introducido muchas enmiendas, señor Ministro, y en ese sentido aprovecho para seguir con lo que usted decía en relación con que el PP no impone o que el PP ha llegado a muchos acuerdos. Señor Ministro, en esta Cámara se han introducido muchas enmiendas a estas y a otras leyes, pero todas del Partido Popular. ¿Cuántas se han introducido pertenecientes a la oposición? Cuando se hace mención a esa imposición o a esa apisonadora nos referimos justamente a esta cuestión y no a que esta Cámara introduzca o no cambios legislativos --por cierto, a peor.
El portavoz del Partido Popular, ante mi afirmación de que estos presupuestos son continuistas, ha dicho que era suicida no ser continuista. Efectivamente, cuando las cosas van bien conviene no variar de política, pero cuando las circunstancias cambian no se pueden tratar igual los mismos temas, porque eso es dar la misma medicina a enfermos con distintas patologías o dar el mismo premio a personas que han tenido diferentes actuaciones. Eso no parece demasiado justo.
En definitiva, yo quería consignar que, efectivamente, hay diferentes lecturas y, de alguna manera, un intento de ridiculizar la posición --valga la redundancia-- de la oposición, cuando esta postura es tan respetable como la que mantiene el Gobierno.
Por último, debo decir que una de las cuestiones a las que se ha hecho una crítica más profunda en este tema es que son enmiendas que pretenden introducir cambios en leyes orgánicas a través de una ley ordinaria. Se ha dado la callada por respuesta y, en este sentido, yo no voy a intervenir más, pero creo que es un tema lo suficientemente serio como para apreciarlo con toda la tranquilidad del mundo pero con la seriedad que la ocasión y la cuestión merece.
Nada más y muchas gracias.


El señor VICEPRESIDENTE (Prada Presa): Gracias, Senadora De Boneta.
Por el Grupo Parlamentario de Senadores de Coalición Canaria tiene la palabra la Senadora Morales.


La señora MORALES RODRIGUEZ: Señor Presidente, señorías, Ministro, un año más afrontamos el debate de los presupuestos que van a marcar buena parte de las expectativas económicas de nuestro país a lo largo del año 2002.
El contexto en el que se debate esta ley presupuestaria es el de una previsible desaceleración económica y de incertidumbre ante las consecuencias de la misma.
Es verdad que los últimos datos sobre el crecimiento en la economía española para el año 2002 no se corresponden totalmente con los fijados por el Gobierno. Así, algunas organizaciones bancarias afirmaban este fin de semana que la economía española crecerá un 2,4 por ciento, mientras que según otras lo hará en un 2,7 por ciento frente al 2,9 por ciento previsto por el Gobierno. Como vemos, se barajan distintos datos acerca de nuestro futuro económico, aunque la mayoría de los análisis apuntan a un crecimiento de entre un 2 y un 3 por ciento.
Pero el debate no estaría tanto en estas cifras dispares entre sí sino en si esta desaceleración anunciada significa que tengamos que cambiar de política económica en estos momentos.
Desde Coalición Canaria entendemos que España tiene un amplio margen para seguir manteniendo las políticas económicas de estos últimos años; política de estabilidad y crecimiento que han dado resultados positivos y que han permitido reducir el déficit, aumentar la inversión y generar empleo.
Estamos de acuerdo con el Gobierno cuando dice que si podemos crecer entre un 2 y un 2,9 por ciento debemos apostar por el objetivo más ambicioso. Si queremos transmitir confianza frente a incertidumbre estos presupuestos son buenos, si creemos --y nosotros creemos-- que puede ser posible.
Incluso en el peor de los casos de que el crecimiento sea menor que el previsto, lo único que puede pasar es que el déficit no sea exactamente cero, pero a priori no debemos renunciar a la disciplina presupuestaria, a mantener el equilibrio presupuestario, a aspirar a mantener el déficit cero para crear confianza y, al mismo tiempo, generar unas expectativas razonables de ingresos y, por tanto, de gastos.
Otro aspecto que me gustaría resaltar es la situación de España dentro de la Unión Europea. En estos presupuestos la economía española estará en condiciones de crecer más de lo que crecerá por término medio la economía europea, lo que permitirá, desde nuestro punto de vista, continuar con la convergencia real con Europa.
Con este presupuesto, con estos objetivos, podemos afrontar uno de los desafíos más importantes que tiene planteada la sociedad española en estos momentos: acercarnos a la media de los países que conforman la Unión Europea. Si a esto añadimos a nivel europeo las posibilidades de crecimiento frente a otras economías, como la americana, debido principalmente a la previsible consolidación y fortalecimiento del euro, que entrará en circulación a partir del próximo año, y también a la bajada de los precios

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del petróleo, no es descabellado pensar que Europa tiene más posibilidades que otras economías mundiales para salir de la desaceleración.
Por otro lado, también tenemos que mencionar como positivo en estos presupuestos la asunción del nuevo modelo de financiación autonómica, que fue aprobada por unanimidad en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, y que significa un avance en la corresponsabilidad fiscal y en la disposición de una mayor autonomía de los ingresos por parte de las Comunidades Autónomas, sentándose de esta manera las bases para la existencia en el futuro de un modelo estable de financiación autonómica.
Teniendo en cuenta esto, el Grupo Parlamentario de Senadores de Coalición Canaria va a apoyar estos presupuestos porque entendemos que debemos dar un mensaje de confianza, luchar contra la incertidumbre, conseguir que la previsión de ingresos sea lo más alta posible, con un objetivo de crecimiento lo más alto posible, manteniendo y mejorando el gasto social.
Todo ello no supone mantener rígidamente el presupuesto de déficit cero, sino aplicarlo con cierta flexibilidad, entendiendo que debe haber un cierto margen de actuación en esta materia que nos permita, en un año lleno de incertidumbre, que la dirección del Gobierno pueda ir ajustándolo a las previsiones del próximo año, manteniendo las políticas de estabilidad y crecimiento que hemos defendido durante estos últimos cinco años apoyando los anteriores presupuestos.
En cuanto al proyecto de Ley de Medidas Fiscales, Administrativas y de Orden Social, al margen de otras consideraciones, quiero centrarme en un aspecto que hace que la ley sea muy positiva para Canarias, ya que en su artículo 8 desarrolla aspectos importantes de régimen económico y fiscal de Canarias que es un instrumento de la política económica canaria fundamental, a través de la que se compensan los déficit de insularidad y lejanía de nuestra Comunidad, e incorpora un nuevo elemento muy importante, el arbitrio a la importación y entrada de mercancías, el AIEM, con la que se pretende compensar factores perjudiciales para el desarrollo de nuestra Comunidad Autónoma, propiciando un cierto nivel de producción de bienes en las islas Canarias.
Una de las primeras desventajas a las que quiere responder el proyecto del AIEM es de carácter general y estructural, se trata del predominio del sector turístico en el producto regional y la dependencia de la economía canaria respecto a este sector. En efecto, el sector de los servicios sobre todo el turismo representa en Canarias el 75,57 por ciento del producto interior bruto. La participación del sector industrial en el PIB canario es muy escasa, sólo un 7,85 por ciento y el 5 por ciento si se excluye el sector de la energía y tratamiento de aguas. Por lo tanto, diversificar los sectores productivos y fomentar concretamente actividades industriales productivas en las Islas Canarias es un objeto prioritario.
El AIEM resulta un instrumento útil para permitir un desarrollo autónomo de Canarias y promover los sectores industriales productivos. En efecto, mientras el IGIC se aplica indiscriminadamente a todos los productos vendidos en el mercado canario, el AIEM permite modular el impuesto a favor de la producción local, lo cual constituye una medida de apoyo a esta producción para compensar las desventajas específicas, como los costes de insularidad, los inconvenientes del aislamiento, una dependencia respecto a algunos medios de transporte, el aéreo y el marítimo, la escasa dimensión de la región y, por lo tanto, el mercado, los mayores costes de producción, etcétera. Por ello, este mecanismo es de vital importancia para el desarrollo de nuestro archipiélago.
En base a todo esto, queremos manifestar nuestro rechazo a los vetos que han presentado los distintos Grupos y, por lo tanto, nuestro apoyo tanto al proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado como al proyecto de ley de acompañamiento que se está debatiendo hoy.
Muchas gracias.


El señor VICEPRESIDENTE (Prada Presa): Gracias, Senadora Morales.
Por el Grupo Parlamentario de Senadores Nacionalistas Vascos, tiene la palabra el Senador Albistur.


El señor ALBISTUR MARIN: Muchas gracias, señor Presidente.
Señor Ministro, por un problema de economía de escala y de tiempo iba a hablar desde el escaño, pero para que no padezcamos problemas musculares voy a hablar directamente desde la tribuna.
Le agradezco sinceramente su reconocimiento a nuestra participación en las políticas de estabilidad en un momento determinado, fundamentalmente en la época en que se fundó el euro como tal. Creo que usted exagera cuando plantea que nosotros estamos en contra de una política determinada. Ya le he dicho en mi intervención que nos gustaría ver una política económica en este Gobierno. Le dije a usted, también al Vicepresidente y en diferentes ocasiones, que nuestro Grupo tiene la impresión de que realmente aquí lo que falta es una estrategia en esa política económica. Posiblemente esa política económica está diseñada, pero le falta estrategia.
El equilibrio presupuestario es un instrumento, no un objetivo, y ustedes lo han convertido en un objetivo. Tan es así que por eso he insistido muchísimo en que lo que ocurrió ayer en el debate del proyecto de ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas, con la introducción de la enmienda número 197, que es un arreglo sobre el que anteriormente existía, es muy preocupante. Realmente nosotros no estamos en contra de la estabilidad presupuestaria, no encuentre usted contradicciones en ese tema porque sabe perfectamente que no las hay, y que el País Vasco en cuanto a su organización administrativa y presupuestaria es un modelo, como usted no tiene ninguna duda ni puede dejar de reconocer. Lo que nos preocupa es este afán interventor, dirigista, aunque sea temporal o algo transitorio para el año 2002, pero que es un hecho. Todos los ingresos, la suma de los ingresos, señor Ministro, que van a recibir las Comunidades Autónomas tienen que ir dirigidas a sanidad, como mínimo. Lo dicen aquí ustedes --si no, corrijan el texto-- y eso es lo que nos preocupa de

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este Pacto de Estabilidad. Se lo dije cuando comenzamos el debate en la Comisión General de las Comunidades Autónomas con la presentación de la ley, se lo dije cuando intervinieron los consejeros de las Comunidades Autónomas y algunos presidentes de las mismas, y lo sigo diciendo: nuestra preocupación es que sea un instrumento interventor, controlador, que acabe reduciendo la autonomía o la capacidad de las Autonomías para gastar.
Claro que estamos convencidos de que el crecimiento de España favorece al País Vasco, por supuesto que sí, pero lo que nos preocupa dentro de esa política económica es ver que el Gobierno está parado. Las inversiones que al Gobierno le correspondería realizar por las competencias que quedan, no se realizan ni siquiera en la proporción que correspondería al porcentaje con el cual se establece el Cupo, el famoso 6,24. Allí están las inversiones, por citar algunas de ellas, de la «Y», la presa de Ibiur, el Victoria Eugenia y la depuradora de San Sebastián, el túnel del Serantes, tema que hoy aparece en la prensa.
Las políticas de reconversión se han hecho tras durísimas peleas con la Administración, tanto en la época socialista como del Partido Popular, y aportando recursos importantes de la propia Comunidad Autónoma. La margen izquierda con una organización creada a partes iguales entre la Administración del Estado, la Administración vasca y participación de la Diputación Foral de Vizcaya, desde que se creó el Ministerio de Ciencia y Tecnología no ha recibido las subvenciones a las cuales se comprometieron en el año 1996, cuando existía un Ministerio de Industria. Y una carta que yo entregué personalmente a la Ministra no ha tenido siquiera contestación verbal, no digo ya escrita.
Usted sabe perfectamente, señor Ministro, que si en esta próxima coyuntura económica no se actúa y no se promueve desde el Gobierno una importante intervención en políticas para mejorar la acción en el sector exterior, en una economía como la nuestra, que fundamentalmente vende en el mercado español y en el mercado europeo --a fin de cuentas, desde la perspectiva económica son mercados exteriores a su propia zona geográfica--, va a haber problemas muy graves en bienes de equipo, en máquina y herramienta, etcétera, en sectores que coyunturalmente experimentan los efectos del ciclo más tarde que en otros.
En investigación y desarrollo, se está invirtiendo en una proporción que, sobre el producto interior bruto de la Comunidad Autónoma, es doble de lo que invierte el resto del Estado. Y se ha hecho con esfuerzo propio, sin competencias y con debate. Y eso ha supuesto menos acceso a recursos por valor de 135.000 millones de pesetas.
Señor Ministro, entiendo y acepto que usted tenga que manifestar que su posición hacia el diálogo es totalmente abierta y prioritaria, pero en nuestro caso no es cierto. No aceptan ni una propuesta, ni una sola enmienda de las que en esta Cámara ha presentado el Grupo Parlamentario de Senadores Nacionalistas Vascos. Y no creo que ninguna de ellas tenga sentido anti Estado ni que las mejoren muchas de las propuesta de ley que aquí se hacen. Simplemente, es un principio político no aceptarlas, ni siquiera leerlas. Tanto es así que ni siquiera se molestan en contestarnos el portavoz de turno del Grupo Parlamentario Popular.
Ustedes llegaban a acuerdos cuando no había mayorías absolutas pero desde que hay mayorías absolutas, no.
Ciertamente, me han gustado sus palabras sobre el Concierto económico.
Las reconozco y las alabo. Apuntan a una necesidad de acuerdo. Le animo a que a partir de mañana se llegue a ese acuerdo y el día 27 de diciembre, cuando tengamos que venir todos los Senadores aquí presentes --y los ausentes también-- a votar bien la prórroga, bien el Concierto --y ojalá sea el Concierto-- verdaderamente vengamos buscándolo. Antes le he dado una clave. Le pido, por favor, que se la tome en serio y que realmente trabajen en ello. No es la clave definitiva pero en ella hay un camino importante y hay voluntad de las partes para llegar a acuerdos.
No tengo ningún miedo a hablar de provincia. La de Guipúzcoa, de la que no soy natural pero a la que represento, es la provincia por antonomasia desde el siglo XVIII. Y el resto de las provincias se llaman así precisamente por efecto, como consecuencia de que el territorio más marcado y más definido como provincia hasta que se incorporó el municipio de Oñate fue la de Guipúzcoa, como sabrá muy bien el representante del Grupo Popular de Eusko Ikaskuntza, la Sociedad de Estudios Vascos. Y con nosotros está también un Senador que es concejal por el Ayuntamiento de Tolosa, que fue capital de esa provincia por un tiempo determinado en las épocas de la Guerra Carlista. No tengo ningún problema de hablar de provincias. He hablado de territorio porque ésa es nuestra organización interna administrativa y política.
Y, dado que usted, señor Ministro, ha pretendido ponerme en ridículo por una manifestación que he hecho debido a una impertinencia recibida de los escaños del Grupo Popular que no me permitía terminar y la presión de la señora Presidenta, que me obligaba a terminar, y no he podido concluir, le voy a leer los términos de las dos propuestas para que usted vea que cuando se habla desde el Grupo Parlamentario de Senadores Nacionalistas Vascos se hace con seriedad. Le he hecho dos propuestas que le voy a repetir porque me parecen importantes, ya que usted pedía no sólo críticas sino propuestas, cuestiones que, en mi opinión, son claras.
Me refiero a las coyunturas económicas --y no son palabras mías sino de Alan Greenspan--. Yo suelo leer. Usted ha dicho antes que los señores portavoces de la oposición no leemos los presupuestos. Nos leemos los presupuestos y nos los estudiamos. No obstante, me siento defraudado porque, después de haberlo preparado durante todo el puente pasado hasta ayer a las doce de la noche, aquí no te hace caso creo que ni la divinidad, por no decir ya sabe usted quién. Pero es verdad, coincido con el señor Alan Greenspan en este caso. Las coyunturas económicas, sobrevienen a pesar de las políticas económicas. Y las capacidades y posibilidades que tienen estas políticas económicas son, por magníficas que sean --en este caso le concedo que las suyas lo sean--, limitadas.
Por eso, le decía antes que tampoco hay que colgarse todas las medallas cuando la coyuntura es positiva y además es expansiva. No soy partidario de reconocer eso ni a unos ni a otros: ni a nuestro Gobierno vasco, ni al Gobierno

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del Estado; no estoy de acuerdo eh eso. Sin embargo --y aquí venía la cuestión por la que usted me ha llamado la atención--, los gobiernos no pueden quedarse quietos para contrarrestar los excesos y los defectos del ciclo. Lo digo así de claro.
En España, sin embargo, la autoridad económica no sabe o no contesta y ésa es nuestra impresión: que no sabe y no contesta. Da la sensación de que se encuentra con cierta impotencia para encarar los acontecimientos o se practica una cierta política económica de esconderse detrás de un montón de números. Si no hay problemas no hay soluciones. (La señora Presidenta ocupa la Presidencia.) El ciudadano y las empresas sí ven los problemas, y estas actitudes generan desconfianza en los consumidores e inversores. Ese es un tema que es real hoy día en nuestra sociedad. Si tiene superávit la Seguridad Social, ¿por qué no se reducen las cotizaciones? Además, ¿no va a descender el empleo? --ustedes lo han previsto, 100.000 empleos menos--, si es así, contribuyan a impulsarlo saneando las cuentas de las empresas mediante la reducción de la cotización e incentivando la contratación.
Si con el crecimiento revisado, 2,4 por ciento, no se va a producir déficit, ¿por qué no deflactan en 2002 los tipos del IRPF? Generarían más consumo, por un lado, o quizás más ahorro entre los ciudadanos. Si no hay déficit en la sanidad pública, ¿por qué no dejan que las Comunidades Autónomas decidan sus propios objetivos de gasto para contribuir a atender la recesión de acuerdo con sus características de renta y necesidades de servicio público? Este es el tema y éstas son las propuestas positivas que nuestro Grupo ha querido plantear, señor Ministro. Por supuesto, que no nos quedamos solamente en el aspecto negativo, y usted lo sabe muy bien. Para nosotros, y para el que está hablando, no tiene ningún problema hablar de España. Tenemos un sentido de Estado, como estamos manifestando siempre, porque hoy por hoy en Europa estamos con este Estado.
Muchas gracias, señora Presidenta.


La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, Senador Albistur.
Por el Grupo Parlamentario Entesa Catalana de Progrés, tiene la palabra el Senador Aleu.


El señor ALEU I JORNET: Muchas gracias, señora Presidenta.
Señor Ministro, señoras Senadoras, señores Senadores, yo pretendo hacer un turno de portavoces, es decir, de fijación de posición y de explicación de por qué tomamos esta posición, aunque tal y como está el 4 debate no es fácil, pero nuestro Grupo ha firmado conjuntamente con el Grupo Parlamentario Socialista un veto, y manifestamos en este momento que vamos a apoyar todos los vetos que se han presentado en esta Cámara.
Les tengo que manifestar que, escuchando los dos discursos del señor Ministro de esta mañana y el discurso del portavoz del Partido Popular de esta mañana, me he quedado con la sensación de que realmente no defendían los presupuestos porque sencillamente se limitaban a atacar a la oposición con más o menos éxito. Por tanto, eso me induce a pensar a mí que no sé si se creen tanto estos presupuestos.
Nosotros vamos a votar favorablemente los vetos por cinco razones: la primera, ya se ha dicho, por su falta de credibilidad; la segunda, porque no introduce ninguna reforma estructural; la tercera, porque incrementa la presión fiscal; la cuarta, desde nuestro punto de vista, porque no sirve para solucionar los problemas globales de la sociedad española y, la quinta, porque, también desde nuestro punto de vista, estos presupuestos menosprecian a Cataluña.
Se ha hablado mucho ya sobre el tema de la credibilidad de los presupuestos. Yo no voy a repetir muchos de los argumentos, pero sí quiero leer uno que no se ha leído hasta ahora y que es el informe del Círculo de Empresarios --una entidad tan poco sospechosa como el Círculo de Empresarios--, globalmente favorable a los presupuestos, pero que en el punto cuarto de las conclusiones dice lo siguiente: Las previsiones en las que se fundamentan los Presupuestos Generales del Estado de 2002 resultan poco creíbles. El incremento real y nominal del PIB va a ser en 2002 inferior a lo previsto, y ello traerá consigo que en su ejecución los Presupuestos Generales del Estado 2002 se cierren con un déficit.
Difícilmente se puede decir más claro. Alguien también ha citado las manifestaciones del Gobernador del Banco de España en su comparecencia en esta Cámara.
Este puede ser un problema general. Yo creo que lo es. He tenido la suerte de hablar con el Senador francés, Monsieur Philipe Marini, Reporter General de la Comisión de Finanzas del Senado, que ha hecho una gira por Europa para conocer el estado de los presupuestos. En toda Europa la crítica de la oposición a los presupuestos que presenta el Gobierno es la misma: No son creíbles. Todo el mundo espera más crecimiento del que realmente los institutos dicen que va a haber. Esta es también la situación española.
Ustedes han modificado las previsiones de crecimiento y, sin embargo, no vemos que hayan modificado los ingresos. Nos queda saber si van a modificar ustedes el estado de gastos. ¿Qué van a hacer? Lo que sé --eso sí lo sé-- es lo que decían cuando estaban en la oposición y lo que después hacen en el Gobierno.
En el último presupuesto que el Grupo que le sustenta enmendó en el Senado, el de 1995, el Grupo Parlamentario Popular presentó un conjunto de enmiendas, que van de la 1285 a la 1368, que pretendían dar de baja de la sección del Ministerio de Obras Públicas, Transportes y Comunicaciones, ni más ni menos que 2.231 millones del Capítulo II. El Capítulo II tenía una dotación de 11.784 millones y pretendían ustedes dar de baja 2.231, es decir, el 19 por ciento.
¿Qué han hecho ahora que gobiernan? Comparémoslo. Cojamos el Capítulo II, De Fomento y de Medio Ambiente, y veamos que suma 96 millones de euros o, lo que es lo mismo, 15.987 millones de pesetas. Allí donde ustedes pretendían bajar un 19 por ciento al cabo de siete años, mucho más que la inflación, han incrementado un 35 por ciento respecto de la base que tenía el Ministerio de Obras Públicas y un 67 por ciento respecto de la cifra que querían ustedes. Eso es lo que ustedes hacen. Esos son hechos contables.


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Otra manera de verlo es fijarse en la relación entre el Capítulo II y el Capítulo VI. En el presupuesto aprobado en 1995 era del 16,5 por mil. En los presupuestos que se van a aprobar ahora es del 22 por mil. ¿Qué van a hacer ustedes? Esta es la pregunta. ¿Qué van a dejar de hacer? Ya se ha citado aquí la repercusión que tiene el artículo 47 y, por tanto, no voy a insistir.
La segunda consideración es que ustedes empezaron haciendo reformas estructurales, pero se han parado. Aquí no aparece ninguna reforma estructural. A lo mejor nos podríamos poner de acuerdo en alguna. Se acaba de citar una. Yo le voy a citar la misma. Yo vi al señor Camps explicando las glorias de la subida de pensiones. Me parece muy bien. Les felicito porque han subido las pensiones, mucho menos de lo que representó pasar de 12 a 14 mensualidades, pero las han subido. Muy bien, estamos de acuerdo con ello, que las suban. Como decía otro portavoz, las tendrán que subir más, de acuerdo. Pero en las denostadas comparecencias de altos cargos en esta Cámara este mismo señor Camps nos explicó la bondad de no modificar las cotizaciones sociales porque servía para un montón de cosas. Y sirve fundamentalmente para que un pacto que también ustedes firmaron, el Pacto de Toledo, se retrase «ad calendas graecas».
Ustedes hacen referencia al pacto que firmaron hace un par de años, pero no quieren saber nada de los compromisos que contenía el Pacto de Toledo.
Dicen que ya vamos hacia el Pacto de Toledo, ¿pero si es posible ir por qué no vamos? ¿Por qué no avanzamos más? La recaudación --como se ha reconocido aquí-- de la Seguridad Social permitiría hacer un fondo de reserva y rebajar las pensiones si el Gobierno cumpliese su obligación de hacerse cargo de los gastos sociales a lo que se comprometió en el Pacto de Toledo.
Otro tema es el de la presión fiscal. Tengo la sensación de que ustedes han montado un sistema de propaganda para hacer creer que han bajado la presión fiscal. Las explicaciones que nos da el Ministro de que crece la base parece que son plausibles para explicar la mayor recaudación, pero no la mayor presión fiscal. Porque, si hay unas nuevas empresas y unos nuevos trabajadores, ése es el motivo de que crezca el producto interior bruto. Y no nos referimos a que hayan aumentado los ingresos, sino a que ha subido la presión fiscal respecto del PIB.
Pero más allá de la discusión sobre impuestos directos e indirectos --que el Gobierno interpreta a su manera y a favor de a quien menos debería favorecer--; más allá de la neutralidad fiscal sobre la inversión interviniendo arbitrariamente los mercados financieros, con gran riesgo de error cuando cambian las coyunturas, y más allá incluso de predicar falsas rebajas globales intentando engañar a los ciudadanos, hay otro pecado en su política fiscal que consiste en los retoques «ad hoc» que no solamente este año, sino año tras año, acumulativamente, a través de la llamada ley de acompañamiento, hacen ustedes clientelarmente a sectores concretos a veces casi con nombres y apellidos vulnerando también de esta forma el principio de neutralidad del sistema fiscal. Y este año tenemos ejemplos concretos porque se van a subir una serie de impuestos --no los voy a repetir porque ya se han citado-- y se han rebajado otros. La presión fiscal sobre los españoles continuará creciendo con el Gobierno del Partido Popular.
Pero hay una cuestión en la que quiero extenderme un poco más: el tan debatido y famoso tema del incremento del precio de los hidrocarburos.
Veamos. El Impuesto sobre los hidrocarburos es un impuesto finalista para la sanidad que se acoge a una directiva europea y que, por tanto, revertirá en las Comunidades Autónomas. Totalmente lógico. Pero el Ministro debería explicar la otra mitad de esta verdad, que es ésta: por el hecho de que este impuesto vaya a las Comunidades Autónomas, el Gobierno central se ahorra unos dineros en el Fondo de suficiencia y, por tanto, este impuesto, que va directamente a las Comunidades Autónomas, lo que representa es un mayor ingreso para los fondos del Estado que, como digo, se los ahorrará en el Fondo de suficiencia.
Y ustedes lo han vendido bien, y además han tenido la colaboración de un tonto útil que les ha hecho el papel, en este caso el Conseller de Economía de la Generalitat de Cataluña, que ha conseguido que la sociedad española crea que las Comunidades Autónomas van a ser las que van a recaudar este impuesto de más a más, cuando esto no es así. Ustedes han conseguido que las Comunidades Autónomas se coman el marrón de este impuesto cuando en realidad va totalmente a las arcas del Estado.
Además, la cuarta razón, desde nuestro punto de vista, es que tiene poca incidencia en la resolución de los grandes problemas de la sociedad española. En nuestra opinión, el pacto de justicia que tanto se aireó en estos Presupuestos no está, sencillamente no está. El gran problema de la seguridad ciudadana no está contemplado. No hay ninguna medida que contemple alguna actuación para mejorar la seguridad ciudadana. Ustedes explicaron un famoso plan de la familia. Pues los retoques que hay en este Presupuesto son mínimos. Y el otro gran problema que sienten los españoles, el de la inmigración y todos los relacionados con la convivencia, tampoco están reflejados en estos Presupuestos.
Finalmente, consideramos que este proyecto de Presupuestos Generales del Estado menosprecia a Cataluña. El Capítulo VI de estos Presupuestos Generales del Estado es un 10 por ciento inferior a la cantidad presupuestada para el año en curso en cifras absolutas. Y es un 25 por ciento inferior en cifras absolutas respecto de lo que contemplaba el Presupuesto para el ejercicio de 2000, que tuvo una ejecución de aproximadamente el 50 por ciento. Y en medio ambiente la tuvo del 30 por ciento.
Aunque una buena parte de las inversiones que se hacen en Cataluña hay que buscarlas en las empresas, éstas tampoco son un modelo de ejecución.
La posición que el Gobierno ha mantenido respecto de la conexión del tren de alta velocidad con el aeropuerto de El Prat define su modelo.
Recientemente, el círculo de empresarios de Barcelona tuvo ocasión de manifestarle al señor Aznar su malestar por las inversiones públicas realizadas en Cataluña, pero ustedes son herederos del espíritu que se desprende del acta de la Comisión Nacional de Infraestructuras del

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Partido Popular, a la que asistió el entonces Ministro, señor Arias-Salgado, con los representantes territoriales del PP. Le voy a leer dos perlas. Se dice en la página dos del acta: Si tuviéramos que hacer un análisis de lo que subyace, efectivamente, en el programa, veríamos que existe la intención de un fortalecimiento del centro peninsular. Porque yo creo que en los últimos treinta años el país se ha ido desequilibrando hacia el Mediterráneo y esto puede llegar a tener una importancia política estable. Finalmente, en la página dieciséis decía el señor Arias-Salgado al hablar del tren de alta velocidad: Se va a concentrar la inversión, como podéis imaginaros, en el tramo Madrid-Zaragoza. No tenemos más remedio que continuar el Zaragoza-Lérida --no tenemos más remedio--, pero hoy la inversión se va a concentrar en el Madrid-Zaragoza.
Resumiendo, desde nuestro punto de vista, estos presupuestos no se van a cumplir y se cerrarán con déficit, aunque intentarán camuflarlo. No abordan las reformas estructurales pendientes, incrementan la presión fiscal de forma arbitraria, no afrontan los grandes problemas del país y para Cataluña son injustamente discriminatorios.
Por estas razones, el Grupo Parlamentario Entesa Catalana de Progrés va a votar favorablemente los vetos presentados y debatidos.
Muchas gracias.


La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, Senador Aleu.
En nombre del Grupo Parlamentario Catalán en el Senado de Convergència i Unió, tiene la palabra el Senador Cambra.


El señor CAMBRA I SANCHEZ: Muchas gracias, señora Presidenta.
Señor Ministro, en primer lugar, quiero agradecerle su presencia en un debate tan largo como el que celebramos hoy. No todos los años ha sido así, y entendemos que es positivo poder hacer un debate como éste en presencia del Ministro de Hacienda.
Voy a fijar la posición de nuestro grupo ante estos dos proyectos de ley, aunque es de sobra conocida nuestra opinión general. Nuestro grupo apoya globalmente estos presupuestos y la ley que los acompaña, como ya manifestó en el debate celebrado en el Congreso de los Diputados. Sin embargo, como demuestran las enmiendas presentadas en el Congreso y en el Senado, mantenemos puntos de discrepancia con ciertos aspectos de ambos proyectos.
Por este motivo, el Grupo Parlamentario Catalán en el Senado de Convergència i Unió tiene la esperanza de corregir estos aspectos y la voluntad de seguir trabajando para limar aquellos temas que, en nuestra opinión, debilitan las razones por las que nuestro grupo ha respaldado estos proyectos. Nuestras razones se basan, fundamentalmente y de forma prioritaria, en la voluntad de afrontar un nuevo año económico en un contexto menos favorable al que estábamos acostumbrados últimamente.
Muchos han criticado estos presupuestos --y hoy hemos sido testigos de ello en el debate de esta mañana-- y han apuntado que son irreales y demasiado optimistas, y puede que sea cierto. A fecha de hoy --permítame que le diga esto, señor Ministro-- ustedes ya han rebajado las previsiones que contenían estos presupuestos; de hecho, nosotros en el Pleno del Congreso expusimos nuestras fundamentadas dudas respecto a un crecimiento del 2,9 por ciento. La desaceleración económica ya no es una simple posibilidad, como nos podía parecer hace dos años, o la acumulación de pequeños síntomas, como nos parecía hace un año. Las expectativas económicas que actualmente elaboran los principales organismos económicos internacionales lo indican con certeza y la rebaja de las previsiones por parte del Gobierno demuestra que esta evidencia se ha cumplido. Pero reitero que he hablado de desaceleración y no --y quiero que quede claro-- de recesión.
Para nuestro grupo, sin embargo, lo más importante no es saber si la economía crecerá un 2,4, un 2,2 o un 2 por ciento, sino saber si esos presupuestos contienen medidas suficientes que permitan que la economía española continúe, en primer lugar, creciendo positivamente; en segundo lugar, creciendo más que la de los países de nuestro entorno económico; en tercer lugar, continúe creando empleo; y en último lugar, renueve la apuesta decidida por la ampliación del Estado del bienestar. Por ello, señor Ministro, casi con toda seguridad no creceremos al ritmo que estaba previsto inicialmente, pero si se cumplen esos objetivos que he citado creceremos por encima de la media europea y estos presupuestos, por tanto, pueden ser unos buenos presupuestos.
Señora Presidenta, ahora entraré a analizar las razones por las que nuestro Grupo apoya estos dos proyectos.
La primera de estas razones es el mantenimiento de las prioridades en materia de política económica. Estoy de acuerdo con usted, Senador Caneda, estos presupuestos son continuistas y nosotros los apoyamos porque son continuistas. Son continuistas ya que mantienen la política económica que se ha llevado a cabo durante estos últimos años, orientaciones que han ido dirigidas hacia la estabilidad económica, la reducción del déficit público y la creación de ocupación, con el conveniente acercamiento en términos reales a la economía de los países más desarrollados de la Unión Europea.
Convergència i Unió participa desde 1993 en el proceso de orientación de la política económica vigente desde entonces, pero mantener la continuidad de las orientaciones en materia económica sin tener en cuenta el entorno en el que deberá moverse la economía española a lo largo del próximo año sería un grave ejercicio de irresponsabilidad, que lejos de generar confianza en los agentes económicos les produciría una grave incertidumbre. Por eso es importante que en los presupuestos se contemplen una serie de medidas que adecuen estos presupuestos generales de política económica a esta nueva situación y que, por tanto, fomenten básicamente la creación de empleo y la continuidad de inversiones.
Entendemos que esta línea sí está presente en estos presupuestos y ésta constituye la segunda razón por la que Convergència i Unió ha apoyado estos dos proyectos.


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La ley de acompañamiento que ha presentado el Gobierno recoge un paquete de medidas destinadas al fomento de la actividad productiva y especialmente al de las pequeñas y medianas empresas, medidas que, al mismo tiempo, coinciden con postulados económicos que hemos defendido reiteradamente por parte de nuestro Grupo. Ejemplos de dichas coincidencias son la reducción del Impuesto sobre Sociedades para la mayoría de las Pyme, el incremento de las desgravaciones por las inversiones de I+D+I o el establecimiento de una reducción del 10 por ciento de la base imponible para las empresas que doten un fondo de pensiones para sus trabajadores. En las enmiendas que el Grupo Popular presentó en el trámite del Congreso observamos de todas formas cómo se dejaba entrever la intención de limitar determinados aspectos de esas medidas incorporadas inicialmente en el proyecto. Nuestro Grupo desea que la tramitación en el Senado de estos presupuestos frene esta tentación y, por tanto, se mejoren esos aspectos que podrían malograr los inicialmente positivos que contenían en estos temas.
Una tercera razón y otro aspecto que motiva a Convergència i Unió a dar apoyo global a estos presupuestos es que reflejan en ellos el nuevo sistema de financiación autonómica. Convergència i Unió considera que tanto en temas relacionados con la corresponsabilidad fiscal como respecto a una mayor autonomía de los ingresos por parte de las Comunidades Autónomas se podía ir más allá, y de hecho nosotros queríamos ir más allá; pero también debemos manifestar que el nuevo modelo permite una asignación más justa, solidaria y equitativa de los recursos. En ese sentido, también quisiera destacar que el hecho de haber pactado ese sistema de financiación autonómica por unanimidad es un tema importante que nos llena de satisfacción y que además es la mejor garantía de que este sistema pueda tener una estabilidad que entendemos que todos deseamos.
El cuarto motivo por el cual damos apoyo global a estos presupuestos es el que hace referencia a las inversiones públicas en Cataluña. En primer lugar quiero decir que valoramos positivamente que en un marco de unos presupuestos restrictivos los recursos destinados a la inversión hayan crecido un 6,5 por ciento de forma global. Este aspecto es altamente importante para nosotros y entendemos que con ello podremos superar los déficit de competitividad que en este ámbito aún nos distancian de Europa. Por esta razón también celebramos el incremento de la inversión en infraestructuras de comunicaciones y ambientales en Cataluña; estos incrementos son del 23,8 por ciento respecto a los presupuestos del año anterior y con ello Cataluña recibe un 16,7 por ciento de la inversión en infraestructuras que realizarán los Ministerios de Fomento y Medio Ambiente a lo largo del próximo año. Y creo sinceramente, señor Aleu, que esto no es menospreciar a Cataluña, el 16,7 por ciento no es menospreciar a Cataluña. Nuestro Grupo no votará nunca un proyecto que menosprecie a Cataluña. No lo hemos votado antes, no lo hemos votado ahora y no los votamos cuando menospreciaban a Cataluña con otra mayoría absoluta; en aquel momento la inversión pública era inferior al 10 por ciento y no los votamos. Ahora bien, también somos conscientes de que la mayor parte de la inversión en Cataluña se la está llevando un gran proyecto, el tren de alta velocidad. Esto es algo que preocupa a mi Grupo Parlamentario y, por ello, en el Congreso de los Diputados presentamos enmiendas para que se corrigiese esta situación, de la misma manera que lo hemos hecho en el Senado ya que, de no ser así, sería muy difícil que estos índices de inversión pudieran mantenerse en Cataluña en el futuro.
Al mismo tiempo, también quería hacer referencia a algunas enmiendas que hemos presentado en el Senado, relativas a otro tipo de infraestructuras, básicamente culturales, como el Liceo, el Auditorio de Barcelona, etcétera, que esperamos que pueden resolverse aquí, ya que no estamos pidiendo la asignación de nuevas cantidades sino simplemente, que el Gobierno cumpla las promesas que hizo en su momento.
El quinto motivo por el que apoyamos los presupuestos es el que hace referencia a las inversiones en infraestructuras de I+D+I. Consideramos que este tipo de inversiones han de ser prioritarias para garantizar la futura competitividad de la economía española.
Las estadísticas muestran que, en este tema, el Estado español aún mantiene un déficit importante respecto a las economías más desarrolladas, no solamente las de la Unión Europea sino también otras de fuera de Europa. Por ello, entendemos que es necesario mantener el esfuerzo en este ámbito y, en este sentido, celebramos que los recursos destinados a esas políticas crezcan un 7,6 por ciento, respecto a los presupuestos presentados en el año 2001.
El sexto motivo por el que apoyamos los presupuestos es por el contenido social de los mismos. Ciertamente, creemos que el gasto social tiene una evolución positiva, pero tampoco es menos cierto --y así lo manifestamos en el Congreso de los Diputados-- que quizá éste sea el aspecto más débil, desde nuestro punto de vista, de estos Presupuestos Generales del Estado para el año 2002. ¿De qué servía haber firmado el acuerdo sobre el desarrollo de la Seguridad Social en el que se establecen compromisos explícitos de pensiones, para presentar posteriormente un proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado donde no se recogía ninguna de estas medidas? Convergència i Unió presentó enmiendas en el Congreso de los Diputados con la intención de conseguir que este acuerdo estuviera presente en estos presupuestos; no se avanzó en el Congreso pero, afortunadamente, el Grupo Parlamentario Popular ha presentado diversas enmiendas en el Senado en una línea similar y de ello nos congratulamos ya que se recogen parte de los acuerdos contenidos en dicho pacto. Por tanto, celebramos esta rectificación ya que creemos que es un deber imprescindible que, en un año en el que las previsiones no van a ser las deseadas, se tenga en cuenta y se dé un tratamiento más favorable a los ciudadanos con menor nivel de ingresos y menores posibilidades. El Estado del bienestar es una máxima prioridad para mi Grupo Parlamentario y nos gustaría que esta idea fuera compartida por todos los demás.
Por los seis motivos que he ido desglosando, mi Grupo Parlamentario --como hizo en su momento en el Congreso de los Diputados-- considera globalmente positivos los

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proyectos de presupuestos y de acompañamiento que estamos hoy debatiendo; sin embargo, este apoyo no supone que Convergència i Unió respalde en su totalidad dichos proyectos, ya que consideramos que existen aspectos que deberían matizarse, reforzarse o mejorarse y nuestras enmiendas han ido en ese sentido. Hay aspectos, como por ejemplo el déficit cero --que ha sido varias veces comentado en este debate--, sobre los que quería hacer algunos comentarios. Estos son los segundos presupuestos en el déficit cero, como los ha denominado el Gobierno, pero entendemos que esa apreciación puede ser un tanto superficial ya que estamos uniendo la Administración General del Estado con la Seguridad Social. De no ser así, probablemente este año habría habido un cierto empeoramiento pero, además, tenemos claro que será difícil mantener el déficit cero. Muchos países, ya han renunciado a ello y esperamos que el Gobierno sea consciente de esta, situación y, si es necesario, actúe en consecuencia.
Existen otros mecanismos para afrontar esta nueva situación que la mera obsesión de la estabilidad presupuestaria. Entendemos que, por encima de todo --y esto es lo fundamental--, precisamos de un crecimiento importante, del mantenimiento del proceso de generación de empleo, de un eficaz control del gasto público de una elevada correlación entre crecimiento económico y recaudación impositiva.
Para finalizar mi intervención quería destacar que nuestro Grupo propone muchas otras medidas que el Gobierno no plantea para mejorar el Estado del bienestar. Así lo hemos plasmado en nuestras enmiendas. Temas como pensiones de viudedad, que son las más bajas del sistema o las pensiones del extinguido SOVI, centran varias enmiendas nuestras en el ámbito social. También otros aspectos como el apoyo a las familias o las nuevas necesidades sociales, como pueden ser las derivadas de la inmigración, que recibe el Estado español actualmente, son algunas de nuestras prioridades, y deseamos que el Gobierno tome nota de ellas.
Pero lo que también nos extraña es que el Gobierno haya elaborado un plan integral de apoyo a la familia y lo haya difundido de forma notoria a nivel de medios de comunicación, y en cambio no haya trazado las medidas en él contenidas en forma de enmiendas en el Senado, cuando estas medidas del Plan Integral son perfectamente trasladables en forma de enmiendas a nuestra Cámara, como se ha hecho con otros temas. Creemos que ha habido tiempo y no entendemos, por tanto, por qué no han mejorado el tratamiento fiscal de la familia o por qué no han incrementado las cuantías de las prestaciones por hijos a cargo. Nosotros hemos presentado enmiendas en este sentido y nos gustaría que fueran estudiadas porque coinciden plenamente con este plan integral de apoyo a la familia que, desde nuestro punto de vista, de forma muy positiva ha presentado el Gobierno recientemente.
Otro aspecto que quiero comentar es el que hace referencia a los trabajadores autónomos y las pequeñas empresas, que también son unas de nuestras prioridades. En este contexto nos parecen favorables las medidas adoptadas para incentivar la inversión empresarial. Sin embargo, nuestro Grupo considera que se podría haber ido más allá y que se han olvidado algunos aspectos que afectan muy directamente a las empresas más pequeñas y a los autónomos, como por ejemplo la anunciada en la campaña electoral supresión del IAE, sobre la que no hay ninguna referencia en estos proyectos, o, por ejemplo, la modificación de los módulos, y la orden de módulos no ha ido precisamente en la línea que nos hubiera gustado.
Sinceramente, señor Ministro, se podría hacer mucho más de lo que se ha hecho en estos temas. Convergència i Unió considera que estamos hablando de temas prioritarios y es por ello que hemos presentado enmiendas que desearíamos se tomaran en consideración.
Finalmente, quiero hacer una última reflexión que se refiere al contenido de estos proyectos, porque ya están reflejados en euros. Son los primeros presupuestos hechos en esta unidad monetaria (estos presupuestos ya están denominados únicamente en ella) y a partir del 1 de enero todas las transacciones se efectuarán en la nueva moneda, lo que en 1992 parecía un proyecto irrealizable, y estamos hablando sólo de hace diez años.
Entendemos que es obligación de todos que la transición de la peseta al euro sea lo más ordenada posible, y es por ello que se han llevado a cabo medidas por parte de la Administración pública, así como por otro tipo de instituciones y estamos convencidos de que en el momento en que en el próximo año seamos los ciudadanos los que debamos adaptarnos a la nueva moneda, las condiciones en que nos encontremos permitirán, hacerlo sin mayores problemas. Esperamos, por tanto, que, cuando de aquí a un año volvamos a discutir los Presupuestos Generales del Estado, todos tengamos plenamente interiorizada esta nueva moneda como algo normal y habitual, y esperemos que todos estemos aquí para poderlo debatir.
Por tanto, señora Presidenta, señores Senadores, vamos a dar respaldo a estos proyectos; vamos a votar, por tanto, negativamente a los vetos, y desde nuestro sentido de responsabilidad vamos a seguir trabajando para que estos presupuestos respondan a una realidad que es la que se prevé para el año próximo e intenten mejorarlo aun admitiendo, como ya he dicho a lo largo de toda mi intervención, que tampoco son la panacea.
Muchas gracias.


La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, Senador Cambra.
Turno del Grupo Parlamentario Socialista. En su nombre tiene la palabra el Senador Bru.


El señor BRU PARRA: Muchas gracias, señora Presidenta.
Intervengo muy brevemente para explicar por qué vamos a votar favorablemente todos los vetos.
Yo creo que a estas alturas del debate, como decía aquél, todo está dicho ya, pero como nadie hace caso hay que volver a repetirlo. No voy a repetirlo, simplemente quiero insistir en que estos presupuestos no contemplan la crisis --y nadie me ha contestado dónde la contemplan--, estos presupuestos suben los impuestos a todos

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los españoles, y sólo lo bajan a los grandes oligopolios --nadie lo ha negado--, pero voy a centrarme fundamentalmente en un tema que es el que realmente me preocupa, y lo hago con una intención positiva en el sentido de que creo que vamos hacia la unión monetaria con una inflación, no diría descontrolada pero preocupantemente superior a la media europea y con una productividad baja. Se me ha discutido la aparente, real o marginal, Vamos a ver si con datos ajenos, con agencias evaluadoras externas, nos aclaramos.
En el quinto informe sobre competitividad presentado por el Comisario de Empresa y Sociedad de la Información, Erkki Liikanen, se comprueba que España es el único país de la Unión Europea donde el índice de productividad industrial ha caído desde 1996. Frente a un crecimiento medio del 3,2 por ciento en la Unión Europea, la economía española sufre una tasa negativa del 1,4 por ciento. Y no me negarán que en toda Europa ha habido un proceso fuerte de creación de empleo; por ejemplo, tenemos el caso irlandés, el portugués o el griego. La media de productividad sube en Europa y la española cae según datos del Comisario europeo que acabo de citar. Pero es que, además, este mismo informe en cita literal dice lo siguiente: España figura entre los países con un indicador más bajo en cuanto a investigación y capital humano y, señor Caneda, con el índice más bajo en el uso de nuevas tecnologías. Repito, no discuta conmigo, hágalo con el Comisario europeo Erkki Liikanen.
Esto es lo que hay y lo demás son brindis al sol y retóricas; por tanto, creo que está fundada la crítica a la insistencia en este tema. Tenemos una inflación con un diferencial preocupante; tenemos una productividad muy baja que no se explica sólo por la creación de empleo en España porque la ha habido en toda Europa y sin embargo la productividad ha aumentado. Aquí ocurre algo y yo simplemente les pido un poco de reflexión, menos retórica imperial y más reflexión a los datos porque éstos son objetivos y, señor Montoro, recuerde lo que decía aquel gran economista llamado Carlos Marx: de nada sirve tirar la realidad por la ventana porque te acaba entrando por la puerta. Y la realidad es lo que le he dicho, los informes de la Unión Europea; por tanto, insisto, no discuta conmigo y en todo caso protesten en Bruselas si es que allí piensan ustedes que les maltratan.
Voy a terminar con algo que no es nuevo pero sí de consideración. Ustedes están mostrando un argumento relevante sobre el hecho de que parece que algunos informes dicen que quizá, a lo mejor, quién sabe, creceremos un 0,3, un 0,4 o un 0,5 por ciento más que la media Europea en este tiempo de crisis.
¿Qué diferencial tenemos, señor Montoro, con la renta media europea? Que yo sepa, estamos al 80 por ciento. Es decir, que si se quedan quietos, los atamos de pies y manos y los encerramos, y con este diferencial conseguido gracias a sus magníficas políticas, tardaremos unos 40 ó 50 años en llegar a la media de la Unión Europea. Por tanto, como nos encontramos en un proceso de «catch-up», de alcance, como tenemos que correr más que ellos para cogerlos, si toda su solución es decir que tengamos paciencia, silencio, prudencia, que el señor Aznar gobierna, y que en 40 ó 50 años llegaremos a la media de la Unión Europea, que venga Dios y lo vea.
Muchas gracias Y votaremos a favor, de todos los vetos. (Un señor Senador.--¡Muy bien!-- Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.)

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, Senador Bru.
Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra el Senador Caneda.


El señor CANEDA MORALES: Muchas gracias de nuevo, señora Presidenta.
Voy a intentar responder de la forma más breve posible a aquellas cuestiones que no se han tocado demasiado a lo largo del día.
En primer lugar, quiero decir al señor Cámara de forma muy rápida y una vez más que me gustaría que se distinguiera entre empleo precario y empleo temporal. El empleo temporal no tiene por qué ser precario y el empleo precario es aquel que no tenía cobertura social y que este Gobierno suprimió cuando subió al poder. El empleo basura ya no existe.
No es cierto que no se incrementan los gastos de desempleo, han aumentado un 8 por ciento y, como esta mañana he dicho, es debido a que el índice de cobertura neta el año que viene será del 70 por ciento. Es decir, en los últimos años se ha producido un alza del grado de cobertura de desempleo. Hay que anotar eso.
Así como he dicho que ha habido una subida muy importante en materia de pensiones, del 30 por ciento en las pensiones contributivas, lo cual iguala la renta, hay que decir que también la iguala el hecho de que contemos con un 20 por ciento más de trabajadores. Por tanto, al existir más salarios se ha aumentado el total de rentas salariales en España.
También es bueno que suban los beneficios, porque gracias a ello se pueden realizar inversiones y aumentar el empleo. Así pues, no se puede ver sólo una cara de la moneda, sino las dos.
Me preguntaba usted qué había pasado con los planes de pensiones. Como usted bien sabe, porque ha seguido con gran interés ese tema, durante mucho tiempo se ha estado negociando y se han llevado a cabo análisis sobre el complemento a la previsión social de los planes de pensiones.
Nosotros, los españoles, tenemos sólo un 5 por ciento de trabajadores con esos planes de empleo de empresa, mientras que la media europea es de un 30 por ciento, por lo que el Gobierno ha considerado que era necesario hacer una serie de reformas para modificar esa ley. Y las posturas se han acercado, efectivamente. Por ejemplo, se ha solicitado que los cooperativistas pudieran contar con esos planes y que los empresarios y los trabajadores autónomos pudieran hacer aportaciones a su propio plan, aparte del individual, petición que se ha concedido. Existía un tema polémico, como también usted sabe: el de la no discriminación, es decir, el que todos los trabajadores tuvieran derecho a acceder a los planes de empleo, algo que también se ha concedido.


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Y en cuanto al otro tema polémico, el de las comisiones de control, se ha resuelto de forma muy equilibrada. Una de las cosas que se pedía era que se vincularan a las negociaciones colectivas. Pues bien, se establece una comisión paritaria, pero cuando no se garantiza el pago con una prestación cierta, es decir, cuando no hay riesgo del empresario, los sindicatos siguen teniendo la decisión.
Creo que todas estas medidas están muy próximas a las posturas que mantenían tanto la patronal como los sindicatos, y lo que no podíamos hacer era seguir un año más sin desarrollar esas previsiones por el hecho de que no se produjera un último acercamiento.
Al portavoz del Grupo de Senadores Nacionalistas Vascos he de decirle que me ha gustado su cambio de actitud y que su tono sea ahora mucho más dialogante, algo que, por otro lado, es habitual en él. Y le diré que cuando un impuesto se pacta por las Comunidades Autónomas y se dice que es finalista, hecho de que luego figure en una enmienda supone simplemente asimilar un pacto de todos. No creo que eso sea tutela, sino madurez.
Más extensa ha sido la intervención del representante del Grupo de la Entesa, que no había tenido antes la oportunidad de hablar. Señoría, creo que he dejado bien claro que el Grupo Popular cree en estos presupuestos.
Por otro lado, algunas de sus afirmaciones me han extrañado mucho, y sirva de ejemplo lo que he comentado esta tarde. Es decir, me extraña que al final sea el Grupo Entesa el que se preocupe tanto del déficit, y que su señoría ponga de ejemplo lo que dice el Círculo de Empresarios, cuyas ideas nos quedan un poco lejanas, porque se pasan. Me parece muy bien lo que ellos opinan, pero nosotros hemos dicho que lo que queremos es lo que se obtiene con esa política, y que es un instrumento, no un fin.
En relación con lo que hace el Gobierno con los superávit de la Seguridad Social, está clarísimo lo que hay que hacer con ellos, pero, sobre todo, desde que hemos aprobado la Ley de Estabilidad Presupuestaria, que establece lo que debemos hacer. Hay una serie de pactos que se están cumpliendo. Por ejemplo, el Pacto de Toledo establece que los complementos de mínimos se contemplarán en el 2002, si no recuerdo mal.
En esa fecha volverán a contemplarse y se establece, después de que el Estado haya asumido paulatinamente más de un billón de pesetas, que se iniciará un proceso de asunción de los complementos de mínimos. ¿Cuánto dura ese proceso? ¿Se le pone una fecha tope? Por supuesto, dependerá de los superávit, de cómo vaya el fondo de reserva, y de cómo queramos dar más impulso --por ejemplo, con más pactos-- a aquellas pensiones que todavía siguen siendo bajas. Pero esos superávit tienen que aplicarse a esas tres cosas: a fondo de reserva, a subir las pensiones más bajas y a que el Estado vaya cumpliendo su compromiso de absorber en esas fechas el Pacto de Toledo. Existe una separación total entre la Seguridad Social y el Estado, hay una separación de fuentes que ha asumido el Estado, que está cumpliendo los pactos.
Y quisiera comentarle simplemente dos temas. Por un lado, no me parece nada correcto, y me extraña de su persona, el que llame tonto a alguien con un historial como el del señor Homs. El ha sido parlamentario y yo compañero suyo, y me parece una persona de lo más preparada y con mucha experiencia como para que se la descalifique así. Sin embargo, no me hace usted ningún comentario sobre algo que he dicho esta mañana, y es que este impuesto, que precisamente usted me vuelve a criticar de forma tan fehaciente, lo han propuesto ustedes hace un mes en el Congreso de los Diputados en los mismos términos en los que nosotros lo hemos traído aquí, exactamente en los mismos. Por tanto, antes de criticar al señor Homs o a nosotros, critique usted a su compañero, el portavoz socialista en el Congreso, pues es él quien lo ha propuesto, en tanto que nosotros hemos copiado prácticamente lo mismo que él dijo, el acuerdo del Consejo y de todas las Comunidades Autónomas allí presentes.
Me dice usted que no figuran las medidas y normas del Pacto de Justicia o de Seguridad Ciudadana. En los presupuestos viene el dinero para pagar el Pacto de Justicia y las medidas que en seguridad ciudadana han tomado los organismos correspondientes. No vienen las medidas, sino los presupuestos para cubrir los gastos necesarios. Ya le han contestado muchísimo mejor de lo que yo lo haría respecto de los gastos de inversión que van a Cataluña.
A Convergència i Unió y a Coalición Canaria deseo, simplemente, agradecerles su apoyo. Considero que comparten la misma línea de modernidad que nosotros pretendemos para España. Sí deseo, en cambio, aclarar al señor Cambra que las medidas que efectivamente el Grupo Popular ha aprobado para el plan de familia, casi todas en la misma dirección de las que ustedes piden o de las que son partidarios, se han introducido en la próxima reforma fiscal que se realizará en primavera.
Uno de los primeros beneficiados de dicha reforma será la familia, y se recoge un paquete de medidas dirigido a favorecerla. Y por ello, aparecen dentro de ese paquete, para no hacerlo de forma aislada, sino de manera conjunta dentro de la reforma.
Acabo comentando a mi querido amigo, el señor Bru, que me encanta su cambio de actitud. Esta tarde me parece que es mucho más él mismo. Y simplemente deseo decirle que sigo discrepando de sus conceptos, de que quiera desvincular el descenso de la competitividad al aumento del empleo o de que me compare éste con el de Europa. Efectivamente el resto de Europa ha creado también empleo, exactamente el mismo que nosotros entre todos, y por ello el impacto no puede ser el mismo en ninguno de los demás países. En cualquier caso, le he recordado que no sería un mal ejercicio ver el ejemplo americano, donde se sucedieron exactamente los mismos pasos una vez que comenzaron a incrementar la tasa de actividad hasta alcanzar la altísima actual del 70 por ciento. Hubo una época en que la productividad aparente bajó porque subía mucho el empleo, sobre todo había, efectivamente, mucho empleo no cualificado, y a continuación entró en el proceso de renovación e innovación tecnológica y subió la productividad. Nosotros nos encontramos exactamente en el mismo punto.
Finalmente, no acabo de entender cuando me dice usted que al 0,3 por ciento tardaremos 40 ó 50 años en llegar, sería un poco más. Nosotros solamente llevamos gobernando seis, y en este tiempo hemos pasado del 75 al 83 por

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ciento. Estamos creciendo bastante más de un punto al año, es decir, el equivalente al grado de convergencia que dejaron ustedes en el año 1995, que era exactamente el mismo que en 1975, es decir, el del 75 por ciento.
Ustedes no avanzaron nada, y nosotros en estos seis años hemos pasado del 75 al 83 por ciento, con lo cual, y al ritmo que vamos, convergeremos con Europa muchísimo antes, pues cada año los presupuestos que ustedes rechazan y que no acaban de entender son los que nos están haciendo converger.
Muchas gracias y mucha suerte. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.)

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, Senador Caneda.
Tiene la palabra el señor Ministro.


El señor MINISTRO DE HACIENDA (Montoro Romero): Gracias, señora Presidenta.
Quiero consumir un último turno de intervención para agradecer el contenido y el sentido del debate político que ha tenido lugar en el Senado. Quiero agradecer, en primer lugar, el apoyo del Grupo Parlamentario Popular, las intervenciones de su portavoz durante el día de hoy, que han explicado y justificado el sentido mismo no sólo del presupuesto, sino de las innovaciones al presupuesto que ha incorporado con toda su legalidad, con toda su legitimidad esta Cámara, la Alta del Parlamento español y, por tanto, ha enriquecido y completado tanto el presupuesto del Estado para el año 2002 como la propia ley de acompañamiento. También quiero agradecer a los grupos de Convergència i Unió y Coalición Canaria su apoyo, que en un ejercicio de responsabilidad van a apoyar unos presupuestos que pretenden, en estas circunstancias económicas adversas de la economía mundial, que la economía española continúe con su crecimiento y con su importante creación de empleo.
También quiero agradecer al conjunto de los grupos de la Cámara, que han expresado libremente su opinión, sin duda alguna también, que con su trabajo político, con su carga política y sus propuestas hayan completado el planteamiento inicial del Gobierno, con sugerencias y aportaciones como las que han tenido lugar a lo largo del debate.
Muchas gracias, señora Presidenta. (Aplausos.)

--HABILITACION DE TODOS LOS DIAS Y HORAS DEL MES DE DICIEMBRE PARA LA TRAMITACION DEL PROYECTO DE LEY ORGANICA DE UNIVERSIDADES Y DEL MES DE ENERO DE 2002 PARA LOS TRABAJOS DE LA PONENCIA DE ESTUDIO SOBRE SEGURIDAD DE LAS INFRAESTRUCTURAS Y LOS TRANSPORTES, CONSTITUIDA EN EL SENO DE LA COMISION DE INFRAESTRUCTURAS (550/000029 y 550/000030)

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor Ministro.
Señorías, antes de proceder a la votación de las propuestas de veto, procede que habilitemos, de acuerdo con los artículos 76 y 77 del Reglamento de la Cámara y a propuesta de la Junta de Portavoces, los días y horas del mes de diciembre para la tramitación del proyecto de ley orgánica de universidades. Ya lo estaba para presupuestos, pero hace falta habilitarlo para el proyecto de universidades.
¿Se aprueba por asentimiento? (Asentimiento.) Queda aprobado.
También hace falta habilitar el mes de enero de 2002, de acuerdo con el artículo 70, para que trabaje la ponencia de estudios sobre seguridad de las infraestructuras y los transportes, que está constituida en el seno de la Comisión de Infraestructuras. ¿Se acepta? (Asentimiento.) Queda aprobado. Trabajarán en el mes de enero los miembros de la Comisión de Infraestructuras.


DICTAMENES DE COMISIONES SOBRE PROYECTOS Y PROPOSICIONES DE LEY REMITIDOS POR EL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS:

--DE LA COMISION DE PRESUPUESTOS EN RELACION CON EL PROYECTO DE LEY DE PRESUPUESTOS GENERALES DEL ESTADO PARA EL AÑO 2002 (S. 621/000040 y C. D.
121/000047) (Continuación).


--DE LA COMISION DE ECONOMIA, COMERCIO Y TURISMO EN RELACION CON EL PROYECTO DE LEY DE MEDIDAS FISCALES, ADMINISTRATIVAS Y DEL ORDEN SOCIAL (S. 621/000041 y C. D. 121/000050) (Continuación).


La señora PRESIDENTA: Pasamos a la votación, en primer lugar, de la propuesta de veto presentada por los Grupos Parlamentarios Socialista y Entesa Catalana de Progrés respecto del proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2002.
Se inicia la votación. (Pausa.)

Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: Votos emitidos, 241; a favor, 83; en contra, 158.


La señora PRESIDENTA: Queda rechazada, puesto que para su aprobación se requiere mayoría absoluta de la Cámara.
Votamos a continuación la propuesta de veto presentada por los Grupos Parlamentarios Socialista y Entesa Catalana de Progrés respecto al proyecto de ley de medidas fiscales, administrativas y del orden social.
Se inicia la votación. (Pausa.)

Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: Votos emitidos, 240; a favor, 83; en contra, 157.


La señora PRESIDENTA: Queda rechazada.
Votamos ahora la propuesta de veto presentada por el Grupo Parlamentario de Senadores Nacionalistas Vascos al proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2002.


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Se inicia la votación. (Pausa.)

Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: Votos emitidos, 240; a favor, 82; en contra, 158.


La señora PRESIDENTA: Queda rechazada.
A continuación votamos la propuesta de veto de don Manuel Cámara Fernández y don José Cabrero Palomares, del Grupo Parlamentario Mixto, al proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2002.
Se inicia la votación. (Pausa.)

Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: Votos emitidos, 241; a favor, 83; en contra, 158.


La señora PRESIDENTA: Queda rechazada.
Votamos ahora la propuesta de veto presentada por los mismos Senadores, Cámara Fernández y Cabrero Palomares, del Grupo Parlamentario Mixto, al proyecto de ley de medidas fiscales, administrativas y del orden social.
Se inicia la votación. (Pausa.)

Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: Votos emitidos, 240; a favor, 83; en contra, 157.


La señora PRESIDENTA: Queda rechazada.
A continuación votamos la propuesta de veto presentada por doña Inmaculada de Boneta y Piedra, del Grupo Parlamentario Mixto, al proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2002.
Se inicia la votación. (Pausa.)

Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: Votos emitidos, 241; a favor, 83; en contra, 157; abstenciones, una.


La señora PRESIDENTA: Queda rechazada.
Votamos la propuesta de veto presentada por la misma Senadora, De Boneta y Piedra, del Grupo Parlamentario Mixto, al proyecto de ley de medidas fiscales, administrativas y del orden social.
Se inicia la votación. (Pausa.)

Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: Votos emitidos, 238; a favor, 80; en contra, 158.


La señora PRESIDENTA: Queda rechazada.
Votamos a continuación la propuesta de veto presentada por el Senador don Anxo Manuel Quintana González, del Grupo Parlamentario Mixto, al proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2002.
Se inicia la votación. (Pausa.)

Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: Votos emitidos, 241; a favor, 83; en contra, 158.


La señora PRESIDENTA: Queda rechazada.
Votamos la propuesta de veto presentada por el mismo Senador, Anxo Manuel Quintana González, del Grupo Parlamentario Mixto, al proyecto de ley de medidas fiscales, administrativas y del orden social.
Se inicia la votación. (Pausa.)

Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: Votos emitidos, 241; a favor, 82; en contra, 157; abstenciones, dos.


La señora PRESIDENTA: Queda rechazada la propuesta de veto presentada por el Senador Quintana González.


--DE LA COMISION DE PRESUPUESTOS EN RELACION CON EL PROYECTO DE LEY DE PRESUPUESTOS GENERALES DEL ESTADO PARA EL AÑO 2002 (Continuación) (S.
621/000040) (C. D. 121/000047).


La señora PRESIDENTA: Rechazadas todas las propuestas de veto, señorías, pasamos a debatir el articulado y anexos del proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2002.
En primer lugar, Título I, artículos 1 a 12, Anexos I y II. Enmiendas presentadas por los Senadores Cámara Fernández y Cabrero Palomares. Para su defensa, tiene la palabra el Senador Cámara.


El señor CAMARA FERNANDEZ: Muchas gracias, señora Presidenta.
Doy por defendidas este grupo de enmiendas.


La señora PRESIDENTA: Gracias, Senador Cámara.
Para defender las enmiendas números 723 a 726, tiene la palabra el Senador Quintana por tiempo de cuatro minutos.


El señor QUINTANA GONZALEZ: Muchas gracias, señora Presidenta.
Son un grupo de enmiendas que tienen como sentido intentar regular, limitando, las competencias del Gobierno para la modificación de créditos. (Rumores.) --Me daría por satisfecho si me pueden escuchar las encargadas de transcribir esto--. Esas limitaciones se remiten en la enmienda número 726 a la financiación del déficit público con remanentes de partidas presupuestarias. En la enmienda número 725 se intenta evitar la habilitación al Gobierno para suspender determinadas partidas presupuestarias para conseguir el déficit previsto.


La señora PRESIDENTA: Señorías, por favor, el Senador Quintana tiene cuatro minutos. Estoy segura que se sujetará al tiempo, pero si sus señorías no le permiten hacerse oír será imposible. Silencio, por favor.


El señor QUINTANA GONZALEZ: Muchas gracias, señora Presidenta.
La enmienda número 724 tiene como finalidad evitar la autorización de generaciones de crédito por servicios prestados

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por ejércitos integrados en la OTAN, y la número 723 tiene como justificación eliminar las competencias de autorizaciones de crédito para financiar la movilidad del personal de la Administración, por considerar tal medida discriminatoria e injustificada, según explicaremos después en sucesivas enmiendas.
Muchas gracias.


La señora PRESIDENTA: Gracias, Senador Quintana.
Por el Grupo Parlamentario de Senadores Nacionalistas Vascos, tiene la palabra el Senador Zubia por tiempo de tres minutos.


El señor ZUBIA ATXAERANDIO: Muchas gracias, señora Presidenta.
Ni tres minutos, señora Presidenta, en tanto que vamos a mantener para votación las cuatro enmiendas que permanecen vivas respecto al Titulo I, es decir, las números 86, 87, 88 y 89.
Muchas gracias.


La señora PRESIDENTA: No sé si hay un error, Senador Zubia, pero aquí del Grupo Parlamentario de Senadores Nacionalistas Vascos hay tres enmiendas, las números 577, 578 y 579.


El señor ZUBIA ATXAERANDIO: Tiene razón la señora Presidenta, son las enmiendas números 577, 578 y 579.


La señora PRESIDENTA: Gracias, Senador Zubia.
En nombre del Grupo Parlamentario Catalán en el Senado de Convergència i Unió, tiene la palabra el Senador Cambra para la defensa de sus enmiendas al Título I.


El señor CAMBRA I SANCHEZ: Muchas gracias, señora Presidenta.
Nuestro Grupo mantiene tres enmiendas al Título I.
La enmienda número 1177 está vinculada a la enmienda 1173 y es para prever dotaciones presupuestarias territorializadas por Comunidades Autónomas al objeto de diseñar políticas sociales de integración de los inmigrantes, dando así cumplimiento a la Ley de Inmigración. La enmienda número 1173 solicita la creación de dicho fondo y la 1177 la dotación correspondiente como crédito ampliable en el Anexo II.
Respecto a la enmienda número 1178, su objetivo es declarar ampliable el crédito destinado a compensar a los concesionarios de autopistas al objeto de posibilitar una reducción del precio de peaje equivalente al incremento que comportará la subida del tipo del IVA. Es conocido que la reducción que se produjo hace unos años en el tipo del IVA fue debido a una iniciativa de Convergència i Unió. Este año se ha recuperado el tipo del IVA normal, por tanto, el tipo del IVA incrementado, por lo que creemos que debe dotarse una cantidad para esta compensación y evitar así que este nuevo incremento del IVA en el peaje de las autopistas repercuta en los ciudadanos.
Por último, la número 1179 tiene por objeto declarar ampliable la partida destinada al Convenio de Infraestructuras de Transporte Metropolitano de Barcelona para el período 2001-2005. Lógicamente, corresponde al Anexo II, a fin de modificar el estado de gastos.
Nada más. Muchas gracias.


La señora PRESIDENTA: Gracias, Senador Cambra.
Para un turno de defensa de las enmiendas de los Grupos Parlamentarios Socialista y Entesa Catalana de Progrés, tiene la palabra el Senador Mesa.


El señor MESA CIRIZA: Muchas gracias, señora Presidenta.
Intervengo en nombre del Grupo Parlamentario Socialista y el Grupo Parlamentario Entesa Catalana de Progrés para la defensa de las enmiendas al Título I, de la aprobación de los presupuestos y de sus modificaciones, así como al Anexo II del proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2002.
Para ordenar el debate, las voy a agrupar en tres apartados y, así, facilitar también la posición del Grupo Parlamentario Popular sobre las mismas.
En primer lugar, voy a hacer referencia a las enmiendas números 1231 a 1238, que afectan a los artículos 9, 10 y 11, y a las enmiendas números 1320, 1321 y 1322, al Anexo II. Todas ellas tratan de aportar mejoras técnicas que, bajo nuestro criterio, pretenden posibilitar una más correcta gestión presupuestaria. Así, pretendemos aumentar la información, haciendo posible un mejor seguimiento de la ejecución del presupuesto.
En segundo lugar, con la enmienda 1231, que afecta al artículo 8.Dos, pretendemos que el Gobierno remita a las Comisiones de Presupuestos del Congreso de los Diputados y del Senado una información detallada de todas las inversiones comprometidas, así como la previsión para ejercicios posteriores con cargo a los créditos obtenidos, de acuerdo con lo establecido en el artículo 68 de la Ley 16/1985, del Patrimonio Histórico Español. En opinión de mi Grupo, la ejecución de las inversiones del llamado uno por ciento cultural no va acompañada de la claridad informativa necesaria o, por lo menos, la que nosotros venimos demandando año tras año, puesto que no se trata de conocer la cantidad global de lo que se gasta en el uno por ciento cultural, ni tan siquiera la cantidad regionalizada. Más bien queremos conocer el detalle, la descripción de los proyectos y, por tanto, la ubicación de dichas inversiones del uno por ciento cultural a fin de que verdaderamente podamos hacer ese ejercicio de control, aportación y seguimiento del presupuesto.
Por último, con las enmiendas números 1239 y 1240, relativas a los artículos 11 y 12, pretendemos avanzar en la correcta financiación de las prestaciones no contributivas, descargando a las cotizaciones sociales de obligaciones indebidas y dando cumplimiento, por tanto, al acuerdo firmado por el Gobierno, la CEOE y Comisiones Obreras, el famoso acuerdo para la mejora y desarrollo del sistema de protección social, de abril de este año.


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Sus señorías conocen sobradamente, y a lo largo de la defensa de los vetos ha quedado de manifiesto, cuál es la posición que mantiene nuestro Grupo respecto al sistemático incumplimiento del Pacto de Toledo que por parte del Gobierno del señor Aznar se mantiene en la ejecución de los presupuestos.
Como ustedes saben, esa manía y empeño de tratar de conseguir ese déficit cero muchas veces se hace a base de camuflar déficit o, como en este caso, de privar unos excedentes de ingresos de las cotizaciones sociales para tapar ese déficit sin dedicarlo a lo que se debería destinar, a lo que se firmó y ustedes deberían defender, que está recogido en el Pacto de Toledo. Es una posición que ha sido reivindicada por todos los Grupos de esta Cámara, por todos los agentes sociales, va siendo hora de que ustedes lo vayan teniendo en cuenta y, por lo tanto, es el momento de aprobar esta enmienda.
Gracias, señora Presidenta.


La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, Senador Mesa.
Para un turno en contra, tiene la palabra el Senador Azuara.


El señor AZUARA CAROD: Muchas gracias, señora Presidenta.
Señorías, voy a ser breve en la contestación de las enmiendas, y voy a hacerlo en bloque por cada uno de los que forman las presentadas por los Grupos. En primer lugar, paso a responder a las correspondientes a los Senadores Cámara Fernández y Cabrero Palomares.
En la enmienda número 24 se propone crear un apartado Dos para la transparencia en el control por las Cortes de su contenido de ingresos y gastos por medio de una Oficina Presupuestaria, así como otras modalidades.
La número 25 es de adición de un nuevo párrafo, en el que se dice que para computar el 30 por ciento de inversión pública nueva se tendrá en cuenta la inversión pública del Estado, Organismos Autónomos y Entidades Públicas Empresariales.
La número 26 es de modificación del artículo 2 en relación con el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, con un detallado cuadro de capítulos económicos en miles de euros que denota un trabajo minucioso.
Crean, señores Cámara y Cabrero, que sentimos no aceptar estas enmiendas, ya que todas ellas están totalmente contempladas y recogidas con todo rigor en los Presupuestos Generales del Estado para el año 2002 y no vemos la necesidad de modificación.
En cuanto a la número 28, no se entiende qué puede significar esta enmienda, pero la dotación del Fondo de Compensación es independiente de la dotación del Fondo Complementario, y el proyecto de Ley reguladora de los Fondos de Compensación Interterritorial no prevé la transferencia de recursos entre un fondo y otro.
Respecto a la enmienda número 29, tengo que poner de manifiesto que el artículo 134 de la Constitución española establece que en los Presupuestos Generales del Estado se consignará el importe de los beneficios fiscales que afecten a los tributos del Estado, y este mandato constitucional, que incide exclusivamente en los beneficios fiscales que afectan a los tributos, se cumple anualmente con la documentación que acompaña a los Presupuestos Generales del Estado, al tiempo que el presupuesto otorga información suficiente en relación con el asunto planteado. En consecuencia, no se considera necesario la inclusión de una memoria explicativa que integre los beneficios sociales que afectan a las cotizaciones sociales, por lo cual esta enmienda no es aceptada.
La número 30 es de modificación al artículo 6.Uno. Apartados 1 y 2. No procede y, en consecuencia, no es aceptada.
Respecto a la enmienda número 31, he de señalar que la Ley 50/1998, de 30 de diciembre, de Medidas Fiscales, Administrativas y del Orden Social, al establecer los cometidos de la Gerencia de Infraestructuras y Equipamiento de la Defensa, en su artículo 71.3 establece que la Gerencia, de acuerdo con el procedimiento que se determine reglamentariamente, podrá remitir fondos al Estado para atender necesidades operativas de las Fuerzas Armadas. Esta remisión de fondos se complementa con la aprobación por el Ministro de Hacienda de su generación en el presupuesto de Defensa para atender a las necesidades a las que van destinados. Por lo tanto, la enmienda es rechazada.
En lo que se refiere a la enmienda número 32, igualmente tengo que decir que la Ley 50/1998, de 30 de diciembre, de Medidas Fiscales, Administrativas y del Orden Social, al establecer los cometidos de la Gerencia de Infraestructuras y Equipamiento de la Defensa, en su artículo 71.3 establece que la Gerencia, de acuerdo con el procedimiento que se determine reglamentariamente, podrá remitir fondos al Estado para atender necesidades operativas de las Fuerzas Armadas. Para realizar esta remisión de fondos, el artículo Diez.Apartado 2.2 establece la competencia del Ministro de Defensa para aprobar transferencias en el presupuesto correspondiente. La supresión de la frase indicada en la enmienda dificultaría este proceso previsto en la citada Ley 50/1998.
La enmienda 33 postula la supresión del último párrafo del punto Tres del artículo 11, está relacionada con el Presupuesto de Defensa, y no puede aceptarse por cuanto la transferencia del citado presupuesto es evidente y en todo momento y a petición de sus señorías se les puede informar con todo detalle por los departamentos correspondientes.
Paso a comentar las enmiendas del Senador Quintana González. En cuanto a la enmienda 723, la norma es necesaria para poder hacer efectiva la normativa en materia de movilidad que se considera ajustada a las necesidades del sector público.
Respecto a la enmienda 724, la autorización de generaciones de crédito por servicios prestados por otros ejércitos de países integrados en la OTAN pretende restituir en el presupuesto aquellos gastos que, como consecuencia de los acuerdos contraídos por el Ministerio de Defensa, haya incluido este Departamento al prestar los referidos servicios con cargo a su presupuesto. El texto refundido de la Ley General Presupuestaria en su artículo 69 autoriza al

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Ministro de Defensa a aprobar las generaciones de crédito en los supuestos contemplados en el artículo 71, apartados a) y b). El artículo al que se refiere la enmienda pretende simplemente ampliar esta competencia al caso que nos ocupa, toda vez que ello permite una mayor agilidad en el funcionamiento operativo de las Fuerzas Armadas, así como la interoperatividad entre el Ejército español y la de los países miembros de la OTAN. En consecuencia la enmienda no es aceptada.
La enmienda 725 de supresión del artículo 11.Cuatro, justificando evitar la habilitación al Gobierno para suspender determinadas partidas presupuestarias, no puede aceptarse bajo ningún concepto puesto que el Gobierno estaría maniatado para poder ejercitar una buena ejecución real de los Presupuestos Generales del Estado.
En cuanto a la enmienda 726, en la que se propone la supresión del artículo 11.Cinco, justificando limitar la financiación del déficit público por medio de los remanentes de partidas presupuestarias, tampoco puede aceptarse por los motivos antes aludidos.
Voy a comentar las enmiendas del Grupo Parlamentario de Senadores Nacionalistas Vascos, números 577, 578 y 579, todas ellas al artículo 11.
No van a ser aceptadas puesto que su propuesta de modificación de los apartados uno, tres y cinco del artículo 11 del proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para el 2002 sobre limitaciones presupuestarias se justifica, según ustedes, en que no encuentran acomodo con la vigente normativa presupuestaria, al tiempo que amplía sobremanera la posibilidad de incurrir en déficit y permite compensar las correspondientes desviaciones del presupuesto de la Administración central con el posible superávit de los presupuestos de la Seguridad Social. Sinceramente nos alegramos de que estén preocupados por el superávit de la Seguridad Social, pues significa reconocer que todo se está haciendo bien y no deben alertarse de que los superávit de la Seguridad Social se apliquen a otras partidas que no sean los fondos de reserva que estamos alcanzando y que hacen posible la garantía del cobro de las pensiones.
Tampoco van a ser aceptadas las enmiendas de los Grupos Parlamentarios Socialista y Entesa Catalana de Progrés. La enmienda 1231 propone remitir a las Comisiones de Presupuestos de las Cámaras parlamentarias la información detallada de las inversiones del 1 por ciento cultural. Al respecto cabe señalar que los Presupuestos Generales del Estado en la aplicación 18.13.458D.621 contemplan un crédito destinado al 1 por ciento cultural con carácter ampliable. Asimismo, periódicamente, de acuerdo con el artículo 60 del Real Decreto 111/1986 el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte eleva al Gobierno un informe detallado de las actuaciones de inversión por regiones con detalles de los centros culturales, así como la distribución por departamentos ministeriales.
En consecuencia, puede considerarse que los objetivos de la enmienda se encuentran recogidos en la normativa existente.
Las enmiendas números 1232, 1233 y 1234 son de modificación y justifican una más correcta gestión presupuestaria limitando las transferencias a créditos dentro de una misma función. Nos vemos obligados a no aceptar dichas enmiendas ya que --como he dicho anteriormente-- los presupuestos están cuidadosamente realizados contemplando cuantas transferencias sea necesario efectuar para la perfecta ejecución de los mismos, como así se viene haciendo desde que gobierna el Partido Popular.
La enmienda 1235 trata de suprimir del artículo 10, apartado Dos punto 2 el siguiente párrafo final: «..., incluso con creación de conceptos nuevos». Se da como motivo una mejora técnica del citado punto. Sin embargo, cuando se habla de creación de conceptos nuevos se está refiriendo a la apertura de conceptos presupuestarios no reflejados en el presupuesto inicial de la Gerencia de Infraestructuras y Equipamiento de la Defensa.
En el caso contemplado en el citado artículo 10, apartado Dos, punto 2, remitir fondos al Estado para cubrir necesidades operativas, gastos corrientes de las Fuerzas Armadas implica la apertura del Capítulo IV, transferencias corrientes, no abierto en el presupuesto inicial del organismo autónomo. Con posterioridad, se producirá el correspondiente ingreso de tales fondos en el Tesoro Público para la oportuna generación de crédito en el presupuesto del Ministerio de Defensa. En consecuencia, no es aceptada dicha enmienda.
Paso a referirme a las enmiendas números 1236, 1237 y 1238. La 1236 es de adición y se justifica en la petición al Gobierno para que trimestralmente remita a las Comisiones de Presupuestos del Congreso y del Senado información sobre ampliaciones de crédito que se vayan acordando identificando sus importes y finalidad. La 1237 es de supresión y se justifica por desacuerdo con la Ley de Estabilidad Presupuestaria; y la 1238 es de modificación y con ella se pretende evitar que disminuya el volumen asignado a las inversiones y transferencias de capital.
Sentimos una vez más no aceptar dichas enmiendas por razones obvias, ya que el Secretario de Estado de Presupuestos comparece cuantas veces se le requiere dando cuenta de todo lo solicitado aquí. Personalmente tengo que ratificar este hecho ya que en la legislatura anterior en el Congreso así se hacia y así se viene compareciendo en ambas Cámaras.
La enmienda 1239 es de modificación. El acuerdo para la mejora y desarrollo del sistema de protección social aborda la calificación definitiva de los mínimos que serán asumidos progresivamente por el Estado hasta su total financiación. En este sentido, el presupuesto de la Seguridad Social para el 2002 incorpora los recursos previstos por el Estado en el marco del plan de financiación a 12 años tal y como prevé el citado acuerdo. Por lo tanto, no es aceptada.
La enmienda 1240 se formula al artículo 12, apartado Dos. Las previsiones para esta financiación están recogidas en la disposición transitoria decimocuarta en correlación con el artículo 86.2 b). Ambas disposiciones de la Ley General de la Seguridad Social remiten tal financiación a los términos en que se determine por la correspondiente Ley de Presupuestos Generales del Estado para cada ejercicio económico.
El acuerdo para la mejora y desarrollo del sistema de protección social aborda la calificación definitiva de los mínimos,

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que serán asumidos progresivamente por el Estado hasta su total financiación. En este sentido, el presupuesto de la Seguridad Social para el 2002 incorpora --como he dicho anteriormente-- los recursos previstos por el Estado en el marco del plan de financiación a 12 años, tal y como prevé el citado acuerdo.
De otra parte, no se encuentra justificación para el importe que se solicita, ya que no se busca la estabilidad financiera del sistema de Seguridad Social, sino abordar sin un estudio previo la mejora económica de las prestaciones. Por lo tanto, también es rechazada dicha enmienda.
Ya paso a los anexos. Comienzo con el Anexo II y las enmiendas del Grupo Parlamentario Catalán en el Senado de Convergència i Unió. La enmienda 1177 trata de adicionar una nueva letra en el apartado Primero.Uno del Anexo II del referido texto cuya redacción sería la siguiente: «e) Los créditos destinados a dotar el Fondo Interterritorial para la Integración de los Inmigrantes.». Lamentamos no poder aceptar la enmienda por cuanto los recursos destinados a las políticas de integración social de los inmigrantes están contemplados en su correspondiente partida presupuestaria.
La enmienda 1178 propone adicionar un nuevo apartado Cuatro bis para compensar la reducción del 16 por ciento del IVA al 7 por ciento que la Unión Europea declaró contrario al Derecho comunitario. Por lo tanto, tampoco podemos aceptar dicha enmienda que deberá tener un mayor debate parlamentario por la importancia económica que ello supone.
La enmienda 1179 adiciona una letra h) en el apartado Segundo.Diez del Anexo II del referido texto que permita la financiación de infraestructuras del transporte metropolitano de Barcelona. No se acepta la enmienda por las mismas razones anteriormente expuestas.
La 1180 propone otra nueva adición con la letra i) que permita a la Autoridad del Transporte Metropolitano de Barcelona la financiación del transporte regular de viajeros a cuenta del Contrato-programa a suscribir con el Estado. Igualmente no se acepta la enmienda porque --como hemos dicho anteriormente--hay que tener un mayor debate por la importancia económica que puede suponer.
Y paso ya a las enmiendas presentadas conjuntamente por los Grupos Parlamentarios Socialista y Entesa Catalana de Progrés. La enmienda número 1320 al Anexo II, créditos ampliables, propone que se amplíen fondos destinados a financiar programas de Ayuda Oficial al Desarrollo hasta alcanzar los 2.066 millones de euros. No podemos aceptar esta enmienda por cuanto que los créditos ampliables están ajustados en los Presupuestos Genereles del Estado a sus correspondientes secciones y programas.
La enmienda número 1321, de modificación, es al Anexo II, apartado segundo, tres, Sección 14, Ministerio de Defensa. Se refiere a un crédito para gastos originados por participación de las FAS en operaciones de mantenimiento de la paz. No podemos aceptarla por los mismos motivos anteriormente indicados.
La enmienda número 1322, de adición, se refiere a un crédito para transferencias a familias e instituciones sin fines de lucro. Tampoco podemos aceptarla por cuanto que ya están contemplados los importes en las partidas y secciones correspondientes de los Presupuestos Generales del Estado para 2002.
Muchas gracias, señora Presidenta. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.)

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, Senador.
Pasamos al turno de portavoces.
¿Quiere intervenir alguna de sus señorías? (Pausa.) Tiene la palabra el Senador Mesa.


El señor MESA CIRIZA: Muchas gracias, señora Presidenta.
Señor Senador del Grupo Parlamentario Popular, la verdad, siento que usted simplemente se ciña a lamentar el no poder admitir las enmiendas del Grupo Parlamentario Socialista, y me gustaría que nos diera un razonamiento político.
Mire usted, no se nos puede venir a decir aquí, ante una petición de información de las Cortes Generales, Congreso y Senado, para que se nos dé información del 1 por ciento cultural, que el Ministerio remite informes al Gobierno. Hasta ahí podía llegar la broma. ¡Pues claro! Pero, ¿y las Comisiones de Presupuestos de estas Cámaras? Somos nosotros los que estamos pidiendo información para saber cuál es el destino y en su caso colaborar, orientar y participar en las inversiones que realiza el Gobierno. Creo que no es una cosa por elevación. ¿Qué menos puede pedir la oposición sino que haya un control parlamentario en el sentido de que se nos dé información? Yo creo que es algo de lo más correcto.
Con respecto a las enmiendas que afectan al artículo 12, las números 1239 y 1240, dígame usted que en su política económica no está previsto destinar el superávit de la Seguridad Social para cubrir las pensiones de mínimos y que lo prefieren destinar a reducir el déficit, a mantener esa obsesión que ustedes parece que utilizan como si fuera un fin en sí mismo: la reducción del déficit o el déficit cero. No diga que tendríamos que ir a un estudio más profundo sobre esa cuestión porque cuando se firmó el Pacto de Toledo yo creo que debería estar suficientemente estudiado y quedó muy clarito: Las cotizaciones sociales deberán ser suficientes para la cobertura de las prestaciones contributivas, para lo cual se efectuarán las previsiones necesarias para garantizar el equilibrio presente y futuro de esta parte del sistema de la Seguridad Social. Las aportaciones del Presupuesto del Estado deberán ser suficientes para garantizar las prestaciones no contributivas. Y eso es lo que pretendemos con las enmiendas números 1239 y 1240. Usted puede decir, aun lamentándolo mucho, que su política no va por ahí y que no quieren hacerlo, pero no me remita a que hay que hacer estudios. La verdad es que a eso ya nos remite bastante el Ministerio de Fomento cada vez que se le pide una inversión. Enseguida nos dicen que eso está en estudio. Después de seis años sólo hemos visto estudios por parte del Gobierno pero ninguna realidad.
Muchas gracias, señora Presidenta. (Varios señores Senadores del Grupo Parlamentario Socialista: ¡Muy bien! ¡Muy bien!)

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La señora PRESIDENTA: Gracias, Senador Mesa.
Tiene la palabra el Senador Azuara en nombre del Grupo Parlamentario Popular.


El señor AZUARA CAROD: Muchas gracias, señora Presidenta.
Quiero contestar brevemente al señor Mesa. El 1 por ciento cultural tiene una transparencia total y, además, en el momento en que demandan información rápidamente les es remitida a sus señorías.
Por lo tanto, lo que usted plantea no creo que tenga ninguna importancia porque en todo momento, tanto en el Congreso de los Diputados como en el Senado, tienen a su disposición cualquier información que soliciten sobre el reparto del 1 por cientos cultural.
En cuanto a la Seguridad Social, la cuestión está muy clara. Yo recuerdo que cuando entré en el Congreso de los Diputados había un déficit de 500.000 millones de pesetas, y ustedes decían que eso era imposible de remontar. Pero se ha remontado y ahora que tenemos superávit ustedes están preocupados por si se destina a los Presupuestos Generales del Estado y no a la Seguridad Social. Sepan que en estos momentos se está destinando a aumentar los fondos de reserva que se están aplicando en la Seguridad Social; estén tranquilos, porque no se hace ningún traspaso al presupuesto general de 2002 ni de ningún otro ejercicio.
Muchas gracias.


La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señoría.
Pasamos al debate de las enmiendas presentadas al Título II, Capítulo I, Anexos IV y V.
Para la defensa de sus enmiendas, tiene la palabra el Senador Quintana por tiempo de dos minutos.


El señor QUINTANA GONZALEZ: Muchas gracias, señora Presidenta.
Doy por defendidas las enmiendas en los términos expuestos.


La señora PRESIDENTA: Gracias, Senador Quintana.
Para la defensa de las enmiendas números 1100 y 1101 del Grupo Parlamentario de Coalición Canaria, tiene la palabra la Senadora Morales.


La señora MORALES RODRIGUEZ: Muchas gracias, señora Presidenta.
Intervengo para darlas por defendidas.


La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señoría.
Pasamos al turno en contra.
Tiene la palabra la Senadora López Garnica.


La señora LOPEZ GARNICA: Muchas gracias, señora Presidenta.
Continuando con la brevedad del resto de portavoces, intervengo simplemente para, con toda cortesía, dar por rechazadas en sus propios términos las enmiendas.


La señora PRESIDENTA: Gracias, señoría.
Turno de portavoces. (Pausa.) Pasamos al Título II, Capítulo II, correspondiente a la gestión presupuestaria de la sanidad y los servicios sociales.
El Grupo Parlamentario Socialista y el Grupo Parlamentario Entesa Catalana de Progrés han presentado dos enmiendas. Para su defensa, tiene la palabra el señor López Carvajal.


El señor LOPEZ CARVAJAL: Muchas gracias, señora Presidenta.
Intervengo para darlas por defendidas.


La señora PRESIDENTA: Gracias, señoría.
Turno en contra. (Pausa.) Turno de portavoces. (Pausa.) El Título II, Capítulo III, no ha sido objeto de enmiendas.
Pasamos, por lo tanto, al Título III.
La Senadora De Boneta y Piedra ha presentado una enmienda. Tiene la palabra, señoría.


La señora DE BONETA Y PIEDRA: Muchas gracias, señora Presidenta.
La doy por defendida en sus propios términos.


La señora PRESIDENTA: Gracias, Senadora De Boneta.
Los Senadores Cámara y Cabrero han presentado veinte enmiendas. Para su defensa, tiene la palabra el Senador Cámara.


El señor CAMARA FERNANDEZ: Muchas gracias, señora Presidenta.
Voy a defender alguna de nuestras enmiendas, porque al principio las he dado por defendidas y el Senador del Grupo Parlamentario Popular me ha contestado una a una a todas las enmiendas, a pesar de que no las había defendido en un intento de agilizar el debate. Lo cierto es que este bloque de enmiendas tiene importancia y, por ello, me voy a referir a algunas de ellas.
La número 34 tiene como fundamento una cuestión que se ha suscitado en el debate de los vetos. Se formula en relación con las retribuciones del personal de la Función Pública, que pierden continua y permanentemente poder adquisitivo.
En este sentido, les recuerdo lo del año pasado. Pretendemos establecer una cláusula de revisión salarial, al margen del incremento salarial que se propone, y un incremento retributivo que permita compensar la inflación prevista. La cláusula de revisión es un elemento esencial y fundamental reivindicado por todos los sindicatos y trabajadores de la Función Pública y que el Gobierno, año tras año, está ignorando.
La enmienda número 36 pretende lo mismo, una revisión automática de las retribuciones de los empleados públicos tomando como referencia el IPC. Y se plantea establecer una cláusula de revisión para las retribuciones de los empleados públicos idéntica a la ya existente para las

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pensiones públicas --me parecía importante mencionar esta argumentación-- porque si existe una revisión automática para las pensiones, como no existe capacidad de negociación colectiva real y auténtica de los empleados públicos ni tienen revisión, lo lógico sería que se estableciese algún mecanismo automático que permitiese el mantenimiento de su poder de compra.
La enmienda número 37 trata sobre la oferta de empleo público. El texto dice: «En todo caso, el número de plazas de nuevo ingreso deberá ser inferior al 25 por ciento de la tasa de reposición de efectivos», y planteamos que diga: «En todo caso, el número de plazas de nuevo ingreso será como máximo el que resulte de la aplicación de la tasa de reposición de efectivos».
En los datos del Instituto Nacional de Estadística se afirma que en España la evolución de la tasa de temporalidad en el empleo de todas las Administraciones Públicas ha aumentado del 15,3 por ciento existente en el primer trimestre del año 1997, al 18,8 por ciento existente al final del año 1999, y que sigue creciendo --hablo de las referencias del Instituto Nacional de Estadística--. Por lo tanto pensamos que ya está bien y que ya hay experiencia suficiente al respecto como para eliminar ese impedimento que provoca dificultades en alguna Administración Pública.
Con la enmienda número 39 se trata de habilitar a las Administraciones, autonómicas y locales especialmente, para que desarrollen, en el ámbito de sus competencias, similares compromisos a los que la Administración del Estado llegó con los sindicatos en el Acuerdo de 24 de septiembre de 1999, sobre consolidación como estable del empleo temporal que ocupa puestos de estructura de carácter permanente --lo que es la causalidad de la contratación en el ámbito de la Función Pública.
La motivación de la enmienda número 43 es que, en su momento, el Congreso de los Diputados aprobó que las Administraciones Públicas no hicieran uso de las ETT ni de empresas prestatarias de servicios personalizados. El año pasado yo mencioné esto y se me dijo que no era posible, a lo que yo contesté que el INEM había contratado en según qué lugares personal a través de ETT; lo sigo diciendo ahora y espero que se me conteste con mayor rigurosidad. En definitiva, planteamos una enmienda en este sentido para evitar que esto se produzca.
Otro conjunto de enmiendas se refieren a complementos de productividad pero no entraré en ellas una a una. Doy por defendidas el resto de este buen núcleo de enmiendas que Izquierda Unida presenta a estos presupuestos.
Gracias.


La señora PRESIDENTA: Gracias, Senador Cámara.
Tiene la palabra el Senador Quintana para la defensa de sus enmiendas números 729 a 757.


El señor QUINTANA GONZALEZ: Gracias, señora Presidenta.
Buena parte de las enmiendas que se contienen en este grupo están en concordancia con una primera enmienda que justifica después la modulación y acomodación de determinados artículos a lo que defendemos en ella.
Consideramos necesario adecuar la subida salarial del personal del sector público al incremento del IPC real y además intentar, en este ejercicio presupuestario, compensar la pérdida de poder adquisitivo que con motivo de la congelación salarial viene sufriendo este colectivo de trabajadores en los últimos años. Por eso hemos presentado toda una serie de enmiendas que circulan alrededor de este argumento y de esta petición.
En el mismo sentido y destinado al mismo grupo de trabajadores, consideramos necesario computar automáticamente los años prestados como funcionarios en prácticas --enmienda número 744--. También tenemos que considerar la necesidad de reconocer la antigüedad de los funcionarios interinos porque, sistemáticamente, se les niega ese derecho.
Asimismo, en la enmienda número 741 pretendemos que el complemento de productividad sea considerado desde una nueva perspectiva puesto que, actualmente, es un complemento salarial que se fundamenta en criterios subjetivos, apreciados por el responsable de cada departamento y, desde nuestro punto de vista, es necesario establecer una regulación diferente.
La enmienda número 738 pretende la inclusión de todas las retribuciones básicas de los funcionarios dentro de las pagas extraordinarias.
En otro orden de cosas, hemos presentado la enmienda número 730 con la intención de eliminar la consideración recogida en los presupuestos tendente a limitar la competencia de las Comunidades Autónomas para marcar el límite retributivo de sus funcionarios, trasladando a todas las Comunidades Autónomas una directiva del Gobierno central sin tener en cuenta la capacidad de cada uno de los Gobiernos autónomos a este respecto.
De la misma forma, en la enmienda número 757, proponemos la supresión del contenido del artículo 36 al constituir una práctica reiterada y fraudulenta la contratación de personal laboral temporal con cargo a los créditos de inversiones.
Con esto, señora Presidenta, doy por terminada la defensa de las enmiendas correspondientes al Título III.
Muchas gracias.


La señora PRESIDENTA: Gracias, Senador Quintana.
Por el Grupo Parlamentario de Senadores Nacionalistas Vascos, tiene la palabra el Senador Albistur.


El señor ALBISTUR MARIN: Gracias, señora Presidenta.
Voy a defender conjuntamente las enmiendas números 580 y 581 porque tienen la misma explicación. La inclusión en el proyecto de ley de un conjunto de normas básicas en relación con la oferta de empleo público y los gastos de personal al servicio del sector público, al amparo de la ordenación general de la economía, más que evitar la distorsión de la ordenación general establecida por el Estado, lo que hace es alterar la distribución de competencias

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de las Comunidades Autónomas y les impide el desarrollo de políticas propias.
Consideramos que debe desaparecer el carácter de básico de tales normas y reconocerse la competencia y la capacidad de las Comunidades Autónomas en materia de ordenación del personal.


La señora PRESIDENTA: Gracias, Senador Albistur.
El Grupo Parlamentario Socialista y la Entesa Catalana de Progrés han presentado cinco enmiendas.
Para su defensa, tiene la palabra el Senador Arjona.


El señor ARJONA SANTANA: Los Grupos Parlamentarios Socialista y de la Entesa Catalana de Progrés hemos presentado cinco enmiendas al Título III, con la intención de que se introduzcan una serie de planteamientos que consideramos necesarios.
En el proyecto de presupuestos de este año se repite la misma situación que en el año 2001 en materia de retribuciones al personal al servicio de las administraciones públicas. Estamos hablando de retribuciones que no han sido acordadas con los representantes de los trabajadores, se contempla la congelación de plantillas y, en definitiva, son retribuciones que no hacen nada por la modernización de la Administración pública, como sería necesario.
Nuestras enmiendas pretenden el rejuvenecimiento de la Administración, contemplan nuevas formas de acceso a la Función Pública que reduzcan la tasa de temporalidad y garanticen la estabilidad, así como dar transparencia a las retribuciones de sus altos cargos.
Las enmiendas que presentamos son las siguientes: la número 1243, de modificación, va dirigida a que no siga manteniéndose un año más la tasa de reposición limitada al 25 por ciento, pues la consideramos regresiva y produce un deterioro importante en la calidad de los servicios que prestan las distintas administraciones públicas, restringiendo las posibilidades del empleo de los más jóvenes.
Con la enmiende 1244 planteamos que se desarrollen medidas complementarias para garantizar la estabilidad en el empleo público y reducir la tasa de temporalidad.
La enmienda número 1245, de adición, se refiere a las retribuciones de altos cargos del Gobierno. Planteamos que el importe individual máximo por concepto de productividad no debe superar el 30 por ciento de la cuantía del sueldo, complemento de destino y complemento específico.
Asimismo, esta enmienda persigue dar publicidad y transparencia a las retribuciones de estos altos cargos y conocimiento por parte de las Cortes Generales y de los sindicatos. También proponemos la congelación de las partidas presupuestarias referidas a altos cargos.
En la enmienda 1246 se propone la adición de un nuevo párrafo que pretendería informar al Parlamento trimestralmente y a las organizaciones sindicales representativas de las contrataciones hechas por la Administración General del Estado con cargo a los créditos de inversiones.
Por último, la enmienda número 1311, de modificación, propone la sustitución del texto de parte del artículo 21 por otro que diría: en todo caso, el número de plazas de nuevo ingreso será, como máximo, el que resulte de la aplicación de la tasa de reposición de efectivos. Pensamos que introduce una mejora técnica.
Estas son las enmiendas que presenta el Grupo Parlamentario Socialista.


La señora PRESIDENTA: Gracias, señoría.
En turno en contra, el Senador Barquero tiene la palabra.


El señor BARQUERO VAZQUEZ: Muchas gracias, señora Presidenta.
Voy a intentar contestar a lo que expresamente han defendido cada uno de los Grupos.
En principio hay una coincidencia general en casi todos los Grupos que han defendido enmiendas en relación con la subida de los funcionarios.
Cada uno de los Grupos, como ya han hecho en Comisión, plantea la subida que le parece más adecuada. Yo quisiera comenzar por decirle al Senador Cámara, y él lo sabe perfectamente, que ha habido reuniones y negociaciones sobre el asunto de la Función Pública, y que ha habido reuniones frecuentes con los sindicatos, pero las organizaciones sindicales siguen insistiendo en la cláusula de revisión salarial con carácter consolidatorio, al igual que para los pensionistas, y eso no puede ser. El concepto del funcionario responde a otros parámetros distintos, el funcionario no es un trabajador como puede serlo el de una empresa privada, porque la organización general de la Administración del Estado es una muy peculiar empresa, y si usted quiere hablamos de las diferencias que hay, pero no creo que sea el momento oportuno. Supongo que el Senador Cámara sabe que existen previsiones de continuar la negociación, que existe una cantidad importante de dinero previsto por el Gobierno para llegar a acuerdos. Usted sabe que el Gobierno ha planteado determinado tipo de acuerdos, que ha ofrecido un 0,5 de retribución variable y otro 0,5 para plan de pensiones de funcionarios. El Gobierno ha hecho propuestas dentro de lo que considera --y esto es importante-- que es el concepto defunción pública. Aquí hay que tener muy claro que el funcionario es un personal trabajador especial y que, por tanto, no se pueden aplicar los mismos conceptos que se pueden y se deben aplicar en el ámbito empresarial.
Me voy a permitir hacer una consideración general en este sentido. Quizá sea una idea personal, pero estamos en una Cámara en la que es necesario hacer estas cosas y no someterse a un guión.
Senador Cámara, si usted piensa que el problema de la eficacia y de la eficiencia y modernización de la Función Pública consiste en la retribución salarial de cada funcionario; si cree que ése es el parámetro fundamental, en mi opinión, está equivocado, y me refiero a una concepción de la Función Pública donde la carrera funcionarial es mucho más importante, estoy hablando de la retribución individual, porque hasta el Partido Socialista ha reconocido que las masas salariales han crecido continuamente por encima del IPC.
Hay que negociar otro tipo de cuestiones que son muy importantes para el funcionario. No hay que tener una visión

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unívoca del concepto de trabajador porque la empresa Administración Pública o Administración General del Estado no es una empresa particular cualquiera; no es una empresa privada o pública si usted quiere, con parte de capital público, es otra cosa. Fíjese y compare, señor Senador, los presupuestos de cualquier empresa con los presupuestos generales del Estado. Verá qué cantidad de gastos se producen en esta empresa de la Administración General del Estado, porque el funcionario está para prestar un servicio a la sociedad. Por tanto, ese concepto de trabajo difiere totalmente del concepto de trabajo al que pueden estar sometidos los trabajadores que se rigen por el Estatuto de los Trabajadores.
Perdóneme esta digresión pero en el fondo, de todas las diferencias entre unos y otros, late una concepción distinta entre lo que es la Función Pública y el funcionario, y conviene profundizar en el concepto más puro y peculiar de lo que es la Función Pública. (El señor Vicepresidente, Prada Presa, ocupa la Presidencia.) Trato de seguir prácticamente el orden en las enmiendas, y en cuanto a las de Izquierda Unida relacionadas con la Función Pública quiero decir que el concepto de precariedad en el empleo no lo ligo con el de temporalidad; usted ha dado unos datos que no son los que yo tenía precisamente, pero le puedo decir lo siguiente: según los datos que obran en mi poder, en 1995, último año de Gobierno socialista, la tasa de temporalidad en la Función Pública superaba el 26 por ciento; en este momento, la tasa de temporalidad está en el 20,2 por ciento. Repito, son los datos que tengo y permítame decirle que me los ha pasado el Gobierno y son, por tanto, los que debo manejar.
Pero, además, en el articulado de la ley, no recuerdo si en el artículo 21.1, párrafo tercero o cuarto, se habla precisamente de que, habilitados los créditos adecuados, se puedan establecer con carácter funcionarial permanente aquellos puestos que están económicamente dotados de personal interino o temporal. Es una previsión que contempla el proyecto de ley y, lógicamente, la postura política del Gobierno es avanzar en la disminución de la temporalidad de la Función Pública, pero no se conquista Zamora en una hora.
Senador Cámara, si la tendencia es a la disminución vamos bien, me lo reconocerá, Senador Cámara. Lógicamente --y si yo estuviese en la oposición haría lo mismo-- su obligación es decir que hay que ir más deprisa, naturalmente que sí, y si fuésemos más deprisa diría que hay que ir un poco más. Pero al menos quiero que reconozca que la voluntad política del Gobierno está en la línea de disminuir la temporalidad de la Función Pública.
En cuanto a la oferta de empleo público, en el proyecto de ley de presupuestos es inferior al 25 por ciento. (La señora Presidenta ocupa la Presidencia.) Este es un tema que ya comentamos el año pasado. Desde luego, el inventor de la tasa de reposición inferior al 25 por ciento fue el Partido Socialista Obrero Español, en 1995, como consecuencia de todo un desmadre de dimensionamiento de la Función Pública, puesto que durante años y años ésta se vino utilizando como un saco sin fondo para crear empleo, cosa que no debe constituir su objetivo. Pero ése es otro debate.
En cualquier caso, de aquellos polvos vienen estos lodos, y repito que en 1995 el PSOE establece por primera vez esa tasa.
Sin embargo, el Partido Popular y el Gobierno consideran que la Función Pública está sobredimensionada y, por tanto, creen que, exceptuando determinados sectores de aquélla, la tasa de reposición sostenida en el tiempo debe coadyuvar a que se redimensione la Función Pública. Pero, como digo, se exceptúan una serie de sectores, e incluso a través de una enmienda del Grupo Popular se incluyó el sector de la investigación o el de aquellas personas que colaboran con ésta. ¿Por qué se hizo? Por considerar que éste es un sector necesario que hay que potenciar en el marco de la política de I+D. Pero, además, usted sabe que el límite de la tasa de reposición es global, es decir, que cada administración local y cada administración autonómica pueden repartir, según sus necesidades, el mayor o menor índice de reposición entre unos y otros sectores. Y le recuerdo también que determinadas entidades locales inferiores a los 50.000 habitantes están exentas de esa tasa de reposición, así como aquellos servicios que se consideran servicios públicos esenciales.
Por otro lado, hay grupos que se refieren a otros servicios; por ejemplo, a los servicios sanitarios. Y otro, a los servicios de atención directa al público. En este sentido, creo que éste es un concepto administrativo absolutamente indeterminado, ya que toda la Función Pública tiene una conexión directa con el público. No sé si el grupo proponente de esa posición se refiere al personal de ventanilla, que es el que tiene un contacto directo físico con el público. En cualquier caso, repito que éste es un concepto administrativo absolutamente indeterminado. Pero, por ejemplo, en materia de sanidad puede haber administraciones que necesiten su potenciación. Pues bien, pueden hacerlo, pero siempre que la tasa de reposición sea inferior al 25 por ciento.
Al final, la filosofía que subyace en toda esta cuestión es que ha habido una tremenda extensión y proliferación de la Función Pública, producto de políticas anteriores que nada tienen que ver con la línea modernizadora de 1a Función Pública en los países europeos, por lo que el Gobierno del Partido Popular trata de reconducir esta situación. Y no hay más remedio que hacerlo año tras año.
Por otra parte, cada uno de los grupos plantean porcentajes diferentes respecto de la subida salarial, pero porcentajes que tienen un costo económico para el condicionamiento de estos presupuestos, que es el que es, ya que los presupuestos se dirigen fundamentalmente a la creación de empleo, a alcanzar una política sostenida de gasto social, y al equilibrio presupuestario. Pues bien, Izquierda Unida propone una subida del 4,6 por ciento, y el coste de esa subida para la Administración general del Estado es de 62.350, millones de pesetas. El Bloque Nacionalista Galego propone el 5,5 por ciento, y el coste de esa subida para la Administración general del Estado es de 83.925 millones de pesetas, más los miles de millones que hay que añadir a esa cantidad, Senador Quintana, porque usted quiere que las dos pagas extraordinarias sean del cien por cien, es decir, que no solamente incluyan las retribuciones básicas sino también las retribuciones complementarias.
Comprenderá

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usted que eso rompe los parámetros de los presupuestos generales del Estado.
Tengan en cuenta todos, y téngalo usted también, Senador Albistur --y perdonen que conteste así, pero voy aglutinando mi intervención por conceptos--, respecto de no unir la subida salarial del funcionariado a un concepto unívoco para todo el Estado, que en gastos consolidados, en la clasificación económica de los Presupuestos Generales del Estado para el año 2002 en millones de euros, el primer concepto de gasto es el del Capítulo IV, Transferencias corrientes, con 133.550 millones de euros, y el siguiente capítulo es el de gastos de personal, con 26.755 millones de euros.
¿Puede sostenerse razonablemente, señor Senador, que romper una política unitaria de personal de las administraciones públicas no va en contra de la coordinación general y de la planificación económica de España, teniendo en cuenta el peso específico cuantitativo que tiene el Capítulo I en los Presupuestos Generales del Estado? Le puedo aceptar que me diga que se trata de gastos financieros u otro capítulo de mucha menor cuantía y de mucho menor impacto en el bloque de los presupuestos, y entiendo que usted defienda eso, Senador. Lo entiendo, pero entienda usted que, dado el peso del capítulo y que tratamos de unos Presupuestos Generales, todo ello tiene mucho que ver con la planificación general de la economía.
Quizá podríamos entrar luego en otros debates si quiere usted más ideológicos, por no decir más filosóficos y no deteriorar esa palabra que a veces se utiliza mal y que está relacionada con mi profesión; debates, por tanto, más ideológicos, y podríamos hablar del concepto de solidaridad o de equidad, que es una precisión del concepto de Justicia, y concretamente de justicia social. Algo puede ser justo y no ser equitativo. Estoy de acuerdo en que la equidad es rizar el rizo de la Justicia, pero también es un valor a sostener en unos Presupuestos Generales del Estado.
Pero no voy a entrar en ese debate, más ideológico, voy a hacerlo simplemente en el debate cuantitativo dado el peso del Capítulo I. Por supuesto que la tasa de reposición tiene también que ver con el Capítulo I, motivo por el cual ambos conceptos tienen carácter de básicos. Estoy absolutamente convencido de que usted lo entiende perfectamente, pero lógicamente su señoría defiende lo que debe defender, y es algo absolutamente legítimo, no faltaría más.
Y hablando de estos incrementos, el Grupo Socialista...


La señora PRESIDENTA: Senador Barquero, le ruego que vaya concluyendo.


El señor BARQUERO VAZQUEZ: Concluyo, señora Presidenta, pues creo haber contestado básicamente a todo. Si me quedara algo pendiente ya me lo recriminarán. En el turno de portavoces intentaré finalizar con las contestaciones.
Quería decir simplemente que el Grupo Parlamentario Socialista dice que hay que pagar más a los funcionarios, pero no se atreve a decir cuánto.
La prudencia es una virtud, señorías.
Muchas gracias.


La señora PRESIDENTA: Gracias, Senador Barquero.
¿Alguna de sus señorías desea intervenir en turno de portavoces? (Pausa.) En nombre del Grupo Parlamentario Mixto tiene la palabra el Senador Cámara.


El señor CAMARA FERNANDEZ: Gracias, señora Presidenta.
Señor Barquero, intervengo solamente para decirle algunas cosas. En primer lugar, usted ha entendido mal nuestra enmienda número 34 en lo que se refiere a incremento salarial. Comprendo que usted entiende de filosofía, tal y como ha demostrado hablándonos sobre lo que moralmente tiene que ser un funcionario público, pero nosotros planteamos el 4,6 por ciento con respecto al año 2001 en términos de homogeneidad y como retribuciones del personal al servicio del sector público con carácter global: incluimos deslizamientos, por ejemplo, el tema de antigüedad, etcétera.
Es cierto que a fin de cuentas es, como usted planteaba, un incremento teniendo en cuenta la masa del conjunto de estos sectores. Se podrá estar de acuerdo o no, pero no es un incremento individual, personalizado del 4,6 por ciento. Usted me habla de filosofía y de otros incrementos. No me lo haga decir, pero se lo voy a decir, me muero de ganas de decirlo: en aquella famosa enmienda que intentaron colar en la Comisión de Presupuestos no les importaba que otro funcionario público muy importante de este país, el Fiscal General del Estado, cobrase un incremento mayor del que ya tenía, de más de medio millón de pesetas, no les importaba en absoluto. Lo podrán justificar. Eso sí, para los otros el 2 por ciento pelado y si es posible menos.
Los derechos de los trabajadores son para todos los trabajadores, es un precepto constitucional y un trabajador público no deja de ser trabajador y el servicio a su ciudad lo hace mucha gente en lo público y en lo privado. Es un concepto amplio, efectivamente. ¿Qué pasa que el concepto de servicio público significa que tengan, por ejemplo, menos derechos? Por ejemplo, dicen que el derecho a la negociación colectiva no es posible aplicarlo a la Función Pública. Los sindicatos han presentado unas fórmulas hace ya mucho tiempo, al PSOE en su momento, y casi estuvieron a punto de llegar a acuerdos. Se hacía y se sigue haciendo en Italia, donde tienen derecho a la negociación y se acuerda con las mayorías políticas las condiciones, entre ellas las retribuciones del personal de la Función Pública. (El señor Vicepresidente, Prada Presa, ocupa la Presidencia.) Y se hace ley a partir de ese momento en una negociación más libre. El tema de la cláusula de revisión salarial es simplemente un derecho porque es la garantía, que puede quitarse o no. Si hay derecho a la negociación colectiva, la cláusula puede ser de un tipo o de otro, más garantista o menos, se puede quitar otro año o poner, pero el objetivo es que a esos trabajadores individualmente las cien pesetas del kilo de patatas,

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es un ejemplo, le valgan igual el año que viene, no que gane más, sino lo mismo. Es una reivindicación. Usted dice que estamos negociando, pues en algunos asuntos están negociando bastante mal.
Termino. No han negociado mucho con la Función Pública. Por favor, no diga eso. Claro que los sindicatos negocian y hay un montante global de dinero encima de la mesa. Ahí caben muchos conceptos, que hay que discutir, pero los sindicatos siguen planteándoles las mismas cosas que yo les planteo aquí. Las mismas, no me lo discuta. Por tanto, seguirán negociando, pero tienen las mismas reivindicaciones. Señor Barquero, quizá le han dado datos parciales, quizá por las prisas al defender las enmiendas yo no he dicho que hay porcentajes de trabajo temporal --dejémoslo así porque hay muchos matices, temporal, precario, y podemos discutirlo en otro momento--, en la administración local que supera el 30 por ciento. A lo mejor el año que viene en la sanidad pública de este país con la ley que hemos aprobado existirá bastante menos empleo temporal, por ejemplo, pero en otras administraciones existe muchísimo empleo temporal y no para de crecer, como es lógico, porque llevamos ya tres años con una tasa de reposición, señor Barquero, y en esos tres años la administración local ha tenido necesidades de servicio público esencial para los ciudadanos y no ha podido cubrirlo. ¿Sabe qué están haciendo? Debería preocuparles el tema. Externalizan los trabajos y contratan empresas para que les hagan el trabajo que no pueden hacer directamente, siendo a veces servicios esenciales.
El tiempo se acaba. No estoy de acuerdo con usted, aunque me imagino que es inevitable que voten en contra de estas enmiendas.


El señor VICEPRESIDENTE (Prada Presa): Muchas gracias, señoría.
Por el Grupo Parlamentario de Coalición Canaria, la Senadora Morales no hace uso de la palabra.
¿Grupo de Senadores Nacionalistas Vascos? (Pausa.) ¿Grupo de Entesa Catalana de Progrés? (Pausa.) Tiene la palabra el señor Arjona, por el Grupo Socialista.


El señor ARJONA SANTANA: Señor Presidente, no esperaba otra respuesta por parte del Senador Barquero. Se dice lo mismo que se decía el año pasado.
Usted decía que el trabajador de la Función Pública era un trabajador especial, y en cierta forma puede que sea así, pero lo que es verdad es que ya lleva muchos años pagando el pato de estas políticas. Los trabajadores públicos no pueden seguir siendo los que soporten a sus espaldas continuamente unas políticas que les están perjudicando claramente.
En los últimos años la pérdida de poder adquisitivo en la Función Pública es un hecho, aunque usted diga que el PSOE ha reconocido que la masa salarial media estaba por encima. La masa salarial, cuando incluye altos cargos, trienios, plus de productividad, etcétera, tiene trampa. Cuando se favorece a los altos cargos con una subida muy importante se perjudica al resto porque el incremento es inferior al IPC. Este año, por ejemplo, la propuesta que hay es del 2 por ciento y, por lo tanto, existe pérdida de poder adquisitivo.
Por otra parte, le decía anteriormente que no han negociado o que la negociación tiene trampa, y lo que pedimos es que negocien. El mismo Ministro de Administraciones Públicas ha reconocido públicamente que había que recompensar de alguna forma a los trabajadores del sector público. Lo ha dicho pero luego no se ha hecho nada.
La verdad es que creo que hay que seguir negociando. Cuando nos dice que no concretamos cuánto hay que pagar, decimos que hay que pagar a los trabajadores públicos al menos el IPC para que no se pierda en ningún caso poder adquisitivo un año más.
Con respecto a la tasa de reposición del 25 por ciento, usted plantea, como siempre, que es el PSOE el culpable de todo lo que pasa porque fue quien la impuso en el año 1995. Es verdad que se impuso en esa fecha, pero llevamos seis años aplicando esa tasa y yo creo que es hora de que se vaya modificando. Por eso hemos incluido en nuestras enmiendas esa cuestión.
Señor Senador, termino diciéndole que negocien con los sindicatos y que no den lugar a que haya conflictividad en el sector público porque luego quien paga las consecuencias son los ciudadanos y, sobre todo, creo que hace falta creer en una Función Pública de calidad, en una Función Pública moderna, y el PP, de verdad, en sus gobiernos no ha apostado por ello porque creen en otra cosa. Ustedes creen en un sector público pequeño, absolutamente insuficiente y pensamos que hoy, en una sociedad como la española, tiene que haber un sector público capaz, eficiente, y no por las personas que están dentro, sino por los medios y las posibilidades que se le ofrezcan.
Muchas gracias.


El señor VICEPRESIDENTE (Prada Presa): Gracias, Senador Arjona.
Por el Grupo Parlamentario Popular tiene la palabra el Senador Barquero.


El señor BARQUERO VAZQUEZ: Gracias, señor Presidente.
Creo que entendí perfectamente el contenido de la enmienda número 34.
Senador, la comparación de todo esto con lo del intento de subida al Fiscal General del Estado me parece que ha sido un lapsus por su parte porque no tiene nada que ver una cosa con la otra. Me parece que son cosas muy distintas. Por lo tanto, me parece un desliz por su parte y lo voy a pasar por alto porque no quiero hacer sangre en ese tema ni en ningún otro Los derechos de los trabajadores son para todos los trabajadores. De acuerdo en el cien por cien, pero es que son palabras grandilocuentes.
¿Cuáles son los derechos de los trabajadores? Esa es la pregunta, porque a continuación me dice que la revisión salarial es un derecho. Es un derecho porque usted lo dice. La revisión salarial es conveniente, es necesaria... (El señor Cámara Fernández: ¡La negociación colectiva!)

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El señor VICEPRESIDENTE (Prada Presa): Silencio, señorías.
Continúe, Senador Barquero.


El señor BARQUERO VAZQUEZ: La negociación colectiva será un derecho de los trabajadores que tienen como derecho la negociación colectiva, y le vuelvo a decir que el concepto de un trabajador del Estatuto de los Trabajadores y el concepto de un trabajador de la Función Pública son dos conceptos de trabajadores distintos, que tienen unos derechos, unos deberes, unas limitaciones y unas posibilidades diferentes. Para empezar, un funcionario no va a dejar nunca de tener un puesto de trabajo en la Función Pública. Por lo tanto, no tendrá una serie de derechos sociales que sí tiene aquel otro trabajador que tiene posibilidad de no tener un puesto de trabajo. Como naturalmente los derechos que asisten a un funcionario dentro del Régimen de Clases Pasivas son diferentes de los de aquellos otros trabajadores sometidos al Régimen de Seguridad Social. No utilicemos conceptos unívocos en aquellos casos en los que, todo lo más, se trata de conceptos análogos. Y no hagan ustedes de la negociación colectiva un saco que incluya a todos por igual, porque eso es una tremenda injusticia.
Ustedes quieren que los trabajadores que no son funcionarios tengan todos los derechos que determina y especifica la Función Pública y, al mismo tiempo, quieren que todos los trabajadores de la Función Pública tengan todos los derechos que asisten a los trabajadores que no son funcionarios. Desde luego, señor Cámara, con el Gobierno del Partido Popular y mientras conceptualmente no se aclaren, por ahí no va a haber posibilidad de éxito en ningún tipo de negociación.
Seamos precisos, aclaremos los conceptos y no dejemos que el dinero se quede en el cajón, porque resulta que un dinero para el que la voluntad política del Gobierno es que revierta en la Función Pública, sea en el momento de actividad o en las pensiones, al final porque no hay acuerdo se queda en el cajón de la Sección 31. Y hablamos de mucho dinero, usted no ha dado la cifra y yo tampoco la doy. Supongo que usted la sabe y yo también la sé. No son cuatro perras, hablamos de unos cuantos miles de millones, de los que por la cerrazón de los sindicatos desde el 1º de enero no se van a beneficiar esos trabajadores de la Función Pública que ustedes tanto dicen amar. No, pero tiene que ser como ustedes digan, la negociación colectiva que ustedes quieren hacer es un derecho. (La Senadora San Baldomero Ochoa: ¡Muy bien, muy bien!) Por último, al Senador portavoz del Grupo Parlamentario Socialista le diré que nosotros queremos una Función Pública moderna y que los funcionarios públicos tengan los mejores ingresos. Pero le voy a decir una cosa, ustedes un año aumentaron el 7 por ciento a los funcionarios, ¿sabe cuál fue la inflación de ese año? El 9 por ciento, de modo que qué más da aumentar el 7 si la inflación es el 9, al final un brindis al sol.
Muchas gracias, señor Presidente. (La señora San Baldomero Ochoa: ¡Muy bien!) El señor VICEPRESIDENTE (Prada Presa): Pasamos al Título IV, artículos 37 a 46, Título VIII, artículos 86 y 87 y Sección 07.
En primer lugar corresponde la defensa de la enmienda de la Senadora De Boneta y Piedra por tiempo de un minuto.


La señora DE BONETA Y PIEDRA: Muchas gracias, señor Presidente.
Simplemente me voy a limitar a decir que esta enmienda quiere adicionar a todos los artículos de este capítulo un nuevo artículo 86 que tenga en cuenta todo lo establecido en cuanto al sistema de financiación de las Comunidades Autónomas, sin perjuicio de las competencias atribuidas a las Comunidades Vascas y Foral de Navarra por el Estatuto de Autonomía de Gernika, Ley de Amejoramiento, y las leyes de concierto y convenio económico por motivos obvios.
Muchas gracias, señor Presidente.


El señor VICEPRESIDENTE (Prada Presa): A continuación, pasamos a las enmiendas del Senador Cámara Fernández y Cabrero Palomares, del Grupo Parlamentario Mixto, números 55, 56, 57 y 58, por tiempo de cuatro minutos.


El señor CAMARA FERNANDEZ: Muchas gracias, señor Presidente.
Solamente voy a defender una enmienda para ver si es posible sensibilizar al Grupo mayoritario. Hay pensiones diferentes, unas son contributivas, otras no; unas que se revalorizan automáticamente y otras que no.
Presentamos la enmienda número 56 que pretende añadir al final del artículo 41.Uno el siguiente texto: «Se establece una cláusula de revisión para todas las pensiones públicas idéntico al fijado para las pensiones públicas contributivas del Régimen de la Seguridad Social.» Pretende igualar el tratamiento de todas las pensiones públicas frente a la inflación, puesto que hay pensiones que no se revalorizan automáticamente en función del coste da la vida.
Doy por defendidas en sus propios términos el resto de las enmiendas.
Gracias.


El señor VICEPRESIDENTE (Prada Presa): Gracias, Senador Cámara.
A continuación, tiene la palabra el Senador Quintana González, del Grupo Parlamentario Mixto, para la defensa de las enmiendas números 758, 759, 760, 761 y 763 por tiempo de cinco minutos.


El señor QUINTANA GONZALEZ: Muchas gracias, señor Presidente.
En este grupo de enmiendas volvemos a hacer mención a lo ya defendido respecto al título anterior, reclamando una nueva revisión salarial para los funcionarios y la necesidad de computar la pérdida de poder adquisitivo que este

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colectivo tuvo en los últimos años a través de una nueva consideración de sus tablas salariales.
En otro orden de cosas, en las enmiendas 760 y 761 proponemos una revalorización del mínimo de las pensiones de las clases pasivas utilizando los mismos términos de defensa y argumentos que esgrimíamos respecto al colectivo de funcionarios y con las mismas pretensiones.
Por último, con la enmienda 763 pretendemos una supresión parcial del artículo 86 a fin de eliminar la previsión que habilita al Gobierno a reducir aún más los tipos de cotización al desempleo en los contratos de duración determinada.
Muchas gracias.


El señor VICEPRESIDENTE (Prada Presa): Gracias, Senador Quintana.
En nombre del Grupo Parlamentario Catalán en el Senado de Convergència i Unió, para la defensa de la enmienda número 1166, tiene la palabra el Senador Cambra por tiempo de tres minutos.


El señor CAMBRA I SANCHEZ: Gracias, señor Presidente.
Esta enmienda hace referencia a un tema comentado ya en mi intervención en el debate de totalidad. Se refiere al acuerdo sobre el desarrollo de la Seguridad Social y pretendemos que se dé cumplimiento a uno de sus puntos, en concreto, el referido al incremento de las pensiones más bajas del sistema. En este caso estoy hablando del seguro obligatorio de vejez e invalidez y simplemente --pretendemos que este incremento sea del cuatro por ciento, que no creemos, ni mucho menos, que sea desmesurado.
Por el contrario, entendemos que el incremento de esas pensiones en el dos por ciento no sólo no cumple con el acuerdo sobre el desarrollo de la Seguridad Social sino que significa perder poder adquisitivo en las pensiones más bajas.
Nada más. Muchas gracias.


El señor VICEPRESIDENTE (Prada Presa): Gracias, Senador Cambra.
A continuación, para la defensa de la enmienda número 1267, de los Grupos Parlamentarios Socialista y Entesa Catalana de Progrés; tiene la palabra el Senador Romero por tiempo de tres minutos.


El señor ROMERO CALERO: Muchas gracias, señor Presidente.
Doy por defendida la enmienda en sus propios términos.


El señor VICEPRESIDENTE (Prada Presa): Gracias, señoría.
Para la defensa de la enmienda número 1114, del Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra el Senador Barquero por tiempo de tres minutos.


El señor BARQUERO VAZQUEZ: Muchas gracias, señor Presidente.
Con la enmienda 1114, del Grupo Parlamentario Popular, de alguna forma doy contestación también a las enmiendas del Bloque Nacionalista Galego, a la de Convergència i Unió sobre la subida de las pensiones SOVI, y, finalmente, me referiré a la especial enmienda que presenta Izquierda Unida.


El señor VICEPRESIDENTE (Prada Presa): Acumula el turno en contra. Muy bien, señoría.


El señor BARQUERO VAZQUEZ: Gracias.
Lo primero que quiero decir es que el gasto en pensiones previsto en estos presupuestos supera los nueve billones de pesetas para el año 2002.
Ello supone un aumento global del seis por ciento respecto a los presupuestos del año 2001 y del 30 por ciento si se comparan las subidas sucesivas habidas en las pensiones desde el año 1996, de modo que el Gobierno del Partido Popular ha incrementado el gasto social en casi dos puntos sobre el PIB.
Como consecuencia del desarrollo del acuerdo de protección social de abril de 2001, recientemente fueron aprobados por la CEOE, Comisiones Obreras y el Ministerio de Trabajo cantidades sobre pensiones que se incorporan en esta enmienda 1114. Casi cuatro millones de pensiones subirán el 1 de enero de 2002 entre el 2,5 y el 3,5 por ciento, por encima de la previsión del IPC. De ellas, 2 millones son para viudos y viudas, 250.000 son huérfanos y 1.400.000 de pensiones mínimas de jubilación.
Las pensiones mínimas de jubilación de menores de 65 años y pensiones mínimas de viudedad de menores de 65 años se incrementarán en un 3,5 por ciento. Así estas pensiones que están en 53.000 pesetas/mes, pasarán a algo más de 55.000 pesetas mensuales.
Las pensiones SOVI, que todavía cobran 380.000 personas, subirán el 2,5 por ciento, a lo que habría que sumar también en este caso de estas pensiones, señor Senador, lo correspondiente a la actualización del IPC.
Además los 100.000 viudos y viudas menores de 60 años con hijos a cargo verán aumentada su base reguladora, desde el 1º de enero próximo, del 45 al 70 por ciento. Se mejorarán las pensiones de viudedad con carácter general cuya base reguladora pasará del 45 al 46 por ciento en el año 2002 y se incrementará progresivamente hasta alcanzar en el 2004 el 52 por ciento. Ello quiere decir que de aquí al 2004 los viudos cobrarán unas 13.000 pesetas más de media.
En cuanto a las pensiones de orfandad se amplía en un año la edad de cobro de pensión de 21 a 22 años, en caso de fallecimiento de uno de los dos progenitores, y de 23 a 24 años, en caso de orfandad absoluta.
El coste de la subida de pensiones de todas estas medidas últimamente acordadas a las que me he referido se acerca a los 30.000 millones de pesetas.
Por último, señor Presidente, haré algún comentario respecto a la enmienda número 56 que ha defendido el Senador Cámara y que propone la cláusula de revisión para todas las pensiones públicas igual al de las contributivas del Régimen de la Seguridad Social.
Para la de clases pasivas ya está previsto, Senador, legalmente por la ley de acompañamiento del año 1967. La

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enmienda no explicita ni razones ni el alcance de la protección; se supone que quiere establecer para las pensiones no contributivas el mismo régimen de revisión que para las contributivas, lo cual puede suponer efectos no deseados, por no decir efectos colaterales, que es la expresión que está de moda. ¿Cuáles serían estos efectos no deseados de su propuesta? Primero, que los agentes económicos prefieran no declarar sus actividades, pues al final no hay una sanción en forma de prestaciones menos favorables. Segundo, además de esto, estas prestaciones no contributivas están limitadas en relación con el salario mínimo interprofesional. Por tanto, el indiciarlas con la inflación supone desregularizar la proporción respecto al salario mínimo interprofesional, lo cual puede inducir a conductas desfavorables hacia los regímenes contributivos. Estas son las razones, señoría, por las que no admitimos esta enmienda.
La Senadora Belén do Campo contestará a las enmiendas que faltan a este Título VIII.
Muchas gracias, señor Presidente.


El señor VICEPRESIDENTE (Prada Presa): Muchas gracias, señoría.
La Senadora Do Campo tiene la palabra para contestar, el turno en contra de dos enmiendas del Título VIII.


La señora DO CAMPO PIÑEIRO: Muchas gracias, señor Presidente.
Brevemente haré referencia a esas dos enmiendas, presentadas al artículo 86 del Título VIII. Una de esas enmiendas es la presentada por el Senador Quintana del Grupo Parlamentario Mixto y la otra es la número 1267 del Grupo Parlamentario Socialista y de la Entesa Catalana de Progrés.
Como expresamos en la Comisión, Senador Quintana, refiriéndonos a su enmienda, al párrafo que su Grupo pretende eliminar con respecto a lo que son las cotizaciones por desempleo, quiero decirle que ese párrafo que nosotros hemos incluido en los presupuestos no obliga a efectuar la reducción por real decreto, sino que simplemente habilita al Gobierno para que, como consecuencia de la evolución en algún caso del mercado de trabajo, se pueda afectar esa reducción dentro de lo que va a ser el marco presupuestario para el próximo ejercicio del año 2002 y como se ha venido realizando en estos últimos presupuestos generales del Estado desde los años 1999, 2000 y 2001, y lógicamente todo esto en coherencia con el objetivo de ir reduciendo progresivamente lo que son las cargas o costes sociales y fiscales sobre el trabajo como se propuso en la Cumbre de Luxemburgo en la estrategia europea para el empleo. Por esta razón se la vamos a rechazar.
Respecto de la enmienda presentada por los grupos parlamentarios Socialista y Entesa quiero decirle que la financiación de la parte correspondiente a los funcionarios a la hora de darles créditos para la formación es en este momento objeto de estudio, considerando lo que es en la actualidad el acuerdo vigente. Por tanto, nosotros no creemos que este momento sea el apropiado para introducirlo vía enmienda.
Por último, la Senadora De Boneta ha presentado la enmienda número 86 bis que se refiere al Título VII y no al Título VIII que estamos debatiendo en este momento.
Muchas gracias, señor Presidente.


El señor VICEPRESIDENTE (Prada Presa): Gracias, Senadora Do Campo.
A continuación pasamos al turno de portavoces.
Por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra el Senador Cámara por cinco minutos.


El señor CAMARA FERNANDEZ: Solamente quiero decir que pongan menos acento cuando hablen del gasto en pensiones porque parece que les estamos regalando algo. ¡Nueve billones! Pues claro. Partimos de pensiones muy bajas en este país que van subiendo y todo el mundo colabora para que suban. Naturalmente que sí, por la vía de la negociación. Yo recuerdo, por ejemplo, cuando los sindicatos negociaron en su momento con el Gobierno socialista, consecuencia de un conflicto, las pensiones no contributivas que estaban por los suelos. Y subieron, efectivamente. Las pensiones contributivas son el fruto del trabajo realizado por la gente.
¡Claro que hay pensiones! Y muchos pensionistas y ojalá que haya muchos pensionistas porque demostraremos que en este país tan moderno la gente se alimenta bien, vivirá más, viajará más y será gente para no aparcar.
Será gente que consume y, por tanto, ciudadanos importantes. Si la pensión es alta, consumirán más y tirarán de la economía dentro del debate general que hemos tenido antes.
¡Nueve billones, pues sí, como si son diez! Y, por cierto, las pensiones no contributivas tienen derecho a que aumenten y a que se fije una línea de actuación para ellas porque son un desastre con diferencias muy importantes entre unos lugares y otros, entre unas y otras.
Muchas gracias.


El señor VICEPRESIDENTE (Prada Presa): Gracias, Senador Cámara.
¿Grupo de Coalición Canaria? (Pausa.) ¿Grupo Parlamentario de Senadores Nacionalistas Vascos? (Pausa.) ¿Grupo Parlamentario Entesa Catalana de Progrés? (Pausa.) ¿Grupo Parlamentario Catalán en el Senado de Convergència i Unió? (Pausa.) ¿Grupo Parlamentario Socialista? (Pausa.) Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra el Senador Barquero.


El señor BARQUERO VAZQUEZ: Intervendré brevísimamente, señor Presidente.
Señor Cámara, naturalmente que el Estado no regala nada. Que el derecho a la pensión es un derecho, por supuesto que sí, pero le recuerdo que todos han contribuido a ello, Izquierda Unida también, los sindicatos también, pero unos más que otros porque el Gobierno del Partido Popular recibió una Seguridad Social absolutamente en quiebra, con números rojos de cientos de miles de millones de pesetas.


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No había para pagar las pensiones de un mes del año 1996. Por tanto, todos hemos colaborado, pero unos más que otros.
Segunda cuestión. Un Estado moderno, un Estado donde mejoran las condiciones de vida, un Estado donde la sanidad mejora, donde hay un continuo progreso social es un Estado --usted lo ha dicho-- donde la gente vivirá más, la gente viajará más, la gente consumirá más, pero se ha olvidado de una cosa, que la gente trabajará más y trabajará también más años y no estarán pidiendo, como ustedes lo están pidiendo, jubilaciones anticipadas para que otros entren a trabajar. Esa es la diferencia que hay entre unos y otros. Ustedes sonmagníficos para repartir políticas de gasto, pero son casi cero para generar ingresos y riqueza.
Muchas gracias.


El señor VICEPRESIDENTE (Prada Presa): Gracias, Senador Barquero.
Pasamos, a continuación, al Título V, artículos 47 a 57, Anexo III y Sección 06. En primer lugar, las enmiendas números 59, 60 y 61, de los Senadores Cámara Fernández y Cabrero Palomares, del GrupoParlamentario Mixto, por tiempo de tres minutos.


El señor CAMARA FERNANDEZ: Gracias, señor Presidente.
Solamente quiero hacer mención de una de nuestras clásicas líneas de actuación y de propuestas políticas, idealista, quizá quimérica, con cierta dosis de utopía. Se refiere fundamentalmente a nuestra preocupación por la mundialización, la globalización, la pobreza en el mundo, etcétera. Proponemos concretamente que se cree un Fondo de condonación de deuda externa. Además, el pueblo español en los últimos años tiene una mayor conciencia de este gravísimo problema, que también lo sufrimos nosotros de diferente manera. Al margen de que sea una cuestión de justicia, también lo es casi de egoísmo, porque hace falta invertir y condonar deuda para que esos países salgan de la pobreza, vivan en mejores condiciones y no tengan que emigrar de una forma forzosa, a veces quedándose en las pateras en el Estrecho de Gibraltar u otros lugares, o muertos en el último camión de no sé qué pais.
Por lo tanto, la enmienda número 60 tiene por finalidad la creación de un Fondo de condonación de deuda externa en la línea de lo que los ciudadanos, en la reciente Consulta Ciudadana por la Abolición de la Deuda Externa, han planteado. Es una enmienda recogida de este movimiento y de esta propia consulta.
La número 61 sigue también la misma línea, prácticamente es una continuación, del siguiente tenor: «La utilización de este fondo cumplirá todos los requisitos recogidos en la Ley de Cooperación para el Desarrollo y en el Reglamento que se apruebe.» Son dos enmiendas recogiendo propuestas de este movimiento diverso, plural, ciudadano que se preocupa por la situación de los países del sur.
Gracias.
El señor VICEPRESIDENTE (Prada Presa): Gracias, Senador Cámara.
Enmiendas números 1247 a 1251, y 1323 del Grupo ParlamentarioSocialista y del Grupo Parlamentario Entesa Catalana de Progrés.
Tiene su señoría la palabra por tiempo de seis minutos.


El señor MESA CIRIZA: Gracias, señor Presidente.
El Grupo Parlamentario Socialista y el Grupo Parlamentario Entesa Catalana de Progrés han presentado seis enmiendas en total al Título V, Operaciones Financieras, y al Anexo III.
Debo decir, en primer lugar, que damos por retirada la enmienda número 1248, como así se hizo constar en la Comisión de Presupuestos, y que se ha debido colar para debate en el Pleno.
Del resto de enmiendas, las números 1247 y 1249, relativas a los artículos 47 y 50.Dos, por las que el Grupo Parlamentario Socialista pretende devolver a su naturalidad lo que es la financiación del Ente Público Radiotelevisión Española, como ustedes saben, la posición del Grupo Parlamentario Socialista es la de criticar y denunciar la alarmante deuda que va acumulando el Ente Público Radiotelevisión Española, con una cierta pasividad e incapacidad del Gobierno del señor Aznar por evitarlo.
La fórmula de tratar de camuflarla no es la mejor. Existe una deuda, que va creciendo, y por mucho que se trate de camuflar y sacar de la deuda del Estado sigue ahí.
Por lo tanto, no es ésa nuestra intención, y por ello presentamos estas enmiendas en las que conjuntamente con la enmienda al Anexo III, en coherencia con las dos anteriores, tratamos de dar respuesta a lo que es el sitio en que debe figurar la deuda del Ente Público de Radiotelevisión Española, y no por eso quiero abrir el debate de cuál debe ser el funcionamiento o el sistema de endeudamiento y financiación del Ente, puesto que tendremos oportunidad de hacerlo al final del debate de los presupuestos, en el turno correspondiente al debate de la financiación del Ente Radiotelevisión Española.
Las enmiendas números 1250 y 1251 afectan a los artículos 56 y 57. Con ellas pretendemos modificar la dotación del Fondo de Ayuda al Desarrollo para posibilitar la creación de un fondo de deuda para apoyar operaciones bilaterales de condonación y conversión de deuda. Es algo similar a lo que planteaba el señor Cámara, del Grupo Parlamentario Mixto. Todos debemos coincidir en que uno de los mayores problemas de los países más pobres de este mundo es esa deuda externa que mantienen con los países denominados del primer mundo.
Es muy difícil demostrar y explicar la solidaridad cuando muchas veces la asfixia económica que padecen precisamente es la deuda que contraen con aquel que dice que le está ayudando. Es esa pescadilla que se muerde la cola --permítanme la expresión--, y tendríamos que dar alguna solución.
Hemos oído muchas veces que incluso el Partido Popular comparte esta idea de crear ese fondo de ayuda para condonar deuda externa, pero lo cierto es que no se pone en marcha ningún mecanismo. No se ponen en marcha los mecanismos suficientes para que esto llegue a buen puerto.


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Por tanto, con nuestra enmienda tratamos de modificar esa partida del Fondo de Ayuda al Desarrollo para que se cree ese fondo de ayuda de condonación de deuda que posibilite que de una vez por todas vayamos dando respuesta solidariamente para que se reduzca la deuda externa de esos países.
Muchas gracias, señor Presidente.


El señor VICEPRESIDENTE (Prada Presa): Gracias, Senador Mesa.
En turno en contra tiene la palabra el Senador Soto.


El señor SOTO GARCIA: Muchas gracias, señor Presidente.
Voy a ser muy breve porque la propuesta del portavoz del Grupo de Izquierda Unida --del Grupo Mixto-- y la del propio Grupo Parlamentario Socialista, sobre la creación de ese fondo de condonación de deuda externa ya la comentamos en su momento en la Comisión aunque brevemente.
Efectivamente, el Grupo Parlamentario Popular está de acuerdo en que hay que crear algún tipo de fondo en ese sentido, pero entiendo que la Ley de Presupuestos no es precisamente la que deba regular ese fondo.
Necesitamos, como muy bien ha dicho el portavoz socialista, un estudio en mayor profundidad sobre este asunto y en función del cual veremos si efectivamente podemos crear dicho fondo. Pero el que no exista todavía no ha impedido hacer una política activa de gestión muy clara y ambiciosa de la deuda externa al margen de los vaivenes o de las diferencias que pueda haber en los Presupuestos de cada ejercicio.
Nosotros planteamos esto desde el punto de vista de la iniciativa para la condonación de la deuda de los países pobres y altamente endeudados, el denominado HIPC. La condonación se hace de una manera efectiva en el momento en que el país deudor completa una serie de procesos de reformas estructurales que se consideran necesarias precisamente para alcanzar el objetivo de la reducción de la pobreza. Por tanto, no es posible saber de antemano a cuánto ascenderá esa posible condonación en un determinado período como acabo de decir.
Lógicamente, para la creación de ese fondo de condonación, tenemos que establecer ese diálogo, ese estudio en los organismos bilaterales o multilaterales que la propia Ley de cooperación ha creado, entre las distintas ONGs y entre los distintos estamentos. A través de todo ello podríamos llegar a acuerdos de regulación precisa a través de una ley específica de ese fondo.
No voy a hablar de otras cuestiones que ha planteado el Grupo Parlamentario Socialista, concretamente sobre lo de Radiotelevisión Española. Ya quedó claro en Comisión que se necesita un plan de viabilidad, un plan financiero para que el Ente tenga una norma de gestión presupuestaria y una norma comercial para lógicamente, salvar el incremento de endeudamiento que se está produciendo en estos momentos y que se produjo en años anteriores, porque esto no es nuevo. Vamos a ver si en la defensa de la sección correspondiente al Ente público estructuramos algunas ideas comunes para poder llegar a ese plan de viabilidad financiera del Ente Radiotelevisión Española.
En cuanto a otros aspectos relativos al Fondo de Ayuda al Desarrollo que se han establecido por los enmendantes, con las explicaciones que se dieron en Comisión entiendo que ha quedado más que contestada la posición del Grupo Parlamentario Popular en relación con las enmiendas del Grupo Parlamentario Socialista y del de Izquierda Unida, del Grupo Mixto.
Muchas gracias.


El señor VICEPRESIDENTE (Prada Presa): Gracias, Senador Soto.
¿Desea intervenir en turno de portavoces el representante del Grupo Parlamentario Mixto? (Denegación.) ¿Grupo de Coalición Canaria? (Pausa.) ¿Grupo Parlamentario de Senadores Nacionalistas Vascos? (Pausa.) ¿Entesa Catalana de Progrés? (Pausa.) ¿Grupo Parlamentario Catalán en el Senado de Convergència i Unió? (Pausa.) ¿Grupo Parlamentario Socialista? (Pausa.) ¿Grupo Parlamentario Popular? (Pausa.) Pasamos al Título VI, artículos 58 a 65. En primer lugar, enmiendas números 58 a 65 de los Senadores Cámara Fernández y Cabrero Palomares, del Grupo Parlamentario Mixto.
Para su defensa tiene la palabra el Senador Cámara.


El señor CAMARA FERNANDEZ: Las doy por defendidas señor Presidente.


El señor VICEPRESIDENTE (Prada Presa): Gracias, señoría.
Enmiendas del Grupo Parlamentario de Senadores Nacionalistas Vascos números 582 a 586.
Tiene la palabra el Senador Albistur por tiempo de cinco minutos.


El señor ALBISTUR MARIN: Muchas gracias, señor Presidente.
Voy a defenderlas todas conjuntamente ya que todas ellas tienen que ver con lo que ha se ha planteado durante la defensa del veto, como esta mañana se ha comentado.
Realmente, se refieren a la deflación de los mínimos personal y familiar, a las tarifas del IRPF y a la base liquidable general. En ellas aplicamos los criterios de la inflación, constatada y no sólo la estimada, aunque planteamos algunos ejemplos relacionados con la propia inflación estimada en los presupuestos.
El mantenimiento de la presión fiscal real que soportan los contribuyentes en el IRPF requiere, necesariamente, una adaptación de la escala del Impuesto, de acuerdo con la evolución de los precios. En otro caso, se estará provocando una elevación encubierta de la presión fiscal --como decíamos al comienzo de esta sesión-- y los contribuyentes verán reducida su renta real disponible.
Ponemos un ejemplo de un trabajador que en el año 2001 tenía una base liquidable de, aproximadamente, 3 millones

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de pesetas. En el año 2002 ésta se incrementa el 2 por ciento de la inflación y la cuota resultante de los 3.060.000 pesetas se incrementan en un 2,36 por ciento, lo cual supondría un pago adicional a Hacienda de 2.581 pesetas. En el conjunto de la escala llega a las 27.000 pesetas por contribuyente en el marginal superior de la tarifa, y esto significa lo que le decíamos al señor Ministro esta mañana. No es más que un incremento de la presión fiscal real que soportan los contribuyentes al no deflactar los tipos del IRPF.
No sé si tendrán algún éxito, pero creemos que son absolutamente oportunas.
Muchas gracias.


El señor VICEPRESIDENTE (Prado Presa): Gracias, Senador Albistur.
A continuación, para defender las enmiendas 1167 y 1168 del Grupo Parlamentario Catalán en el Senado de Convergència i Unió, tiene la palabra el Senador Cambra.


El señor CAMBRA I SANCHEZ: Muchas gracias, señor Presidente.
Evidentemente, mantenemos dos enmiendas en este Título, ambas formuladas al artículo 62 y, por tanto, al Impuesto sobre Actividades Económicas.
Con la número 1167 pretendemos crear un nuevo epígrafe y, con ello, diferenciar dentro del IAE la producción de energía en centrales térmicas de ciclo combinado. Entendemos que esta actividad es fruto de la aplicación de las demás tecnologías en el ámbito de la generación de 514 energía, y pensamos que es bueno diferenciarlas.
En cuanto ala enmienda 1168, el objetivo es clarificar la tributación por el IAE de la potencia instalada en el caso de los equipos frigoríficos de los almacenes de este tipo, pues la misma no está directamente afectada al proceso de producción.
Nada más y muchas gracias.


El señor VICEPRESIDENTE (Prada Presa): Gracias, Senador Cambra.
A continuación, para la defensa de las enmiendas 1252 a 1256 y 1268 y 1269 del Grupo Parlamentario Socialista y del Grupo Parlamentario Entesa Catalana de Progrés, su señoría tiene la palabra.


El señor LERMA BLASCO: Muchas gracias, señor Presidente.
Intervengo para hacer una breve defensa de algo que ya ha sido mencionado por otros grupos parlamentarios y que ha formado parte del debate de totalidad. La realidad es que las enmiendas que hoy presentamos tienen dos finalidades básicas: adaptar los impuestos y, en particular, los tipos del IRPF a la inflación e intentar evitar que suban los impuestos, fundamentalmente, a través de la exagerada elevación de algunas tasas introducidas por el Gobierno.
A este respecto quiero decir que las enmiendas tienen una relación muy directa con lo que, en realidad, suponen estos presupuestos: un incremento de la presión fiscal y una estrategia económica equivocada.
Precisamente, en un momento en que es necesario mantener el consumo elevado como fuente fundamental de crecimiento de la actividad económica actual el Gobierno hace justo lo contrario, sube los impuestos y al mismo tiempo no contribuye a que los ciudadanos tengan más recursos a su disposición.
¿Qué explicación puede tener esto? Ninguna, porque la realidad es que cada vez que sale el Gobierno a explicarnos la situación respecto al IRPF nos dice que lo va a modificar y, básicamente, a la baja. Si lo va a modificar a la baja, ¿qué pretexto hay para que ahora no actualice las tarifas del IRPF?, algo que, por otra parte, lleva haciendo desde hace varios años. (El señor Vicepresidente, Rojo García, ocupa la Presidencia.) No entendemos esa explicación, salvo que el Gobierno se reserve esa actuación de la reforma del IRPF para acabar anunciando que va a rebajar lo impuestos en plena campaña electoral. Pero luego, naturalmente, no cumplirá la actuación, y aquí tenemos ocasión de ver cómo lleva ya un 11 por ciento acumulado de subida de IRPF en contra porque se pronuncia siempre en contra de la actualización.
Por otra parte, hay tasas que son absolutamente exageradas, por ejemplo la que hace referencia al incremento de tasas aeroportuarias --que precisamente tampoco es el mejor momento para incrementar-- y sobre todo en el caso concreto de ASNA la exageración de subir la tasa casi el cien por cien en un momento en que las compañías aéreas están en dificultades, cuando ASNA --que no se distingue en general por dar un buen servicio-- ha tenido beneficios de 24.000 y 34.000 millones de pesetas el presente año y el anterior; de manera que parece poco razonable la actuación.
Insisto en que desde el punto de vista macroeconómico no es razonable la actuación del Gobierno, pero cuando bajamos al detalle concreto todavía lo parece mucho menos, sobre todo cuando viene a gravar tasas que van a ir directamente contra la actividad económica de algunos sectores que en estos momentos tienen dificultades específicas.
Nada más y muchas gracias.


El señor VICEPRESIDENTE (Rojo García): Gracias, Senador Lerma.
Turno en contra. (Pausa.) Tiene la palabra el Senador Imbroda.


El señor IMBRODA ORTIZ: Gracias, señor Presidente.
Brevemente voy a oponerme a las distintas enmiendas que han sido presentadas, empezando por las de Izquierda Unida.
Las enmiendas de Izquierda se refieren al IAE . Ustedes saben que está pronta a presentarse una reforma global de la financiación local y en ella veremos y discutiremos todas estas modificaciones que ustedes nos proponen ahora sobre este impuesto.
Coalición Canaria tiene presentada la enmienda número 1099, pero nuestra enmienda número 1117 cubre perfectamente esta cuestión sobre los coeficientes para el cálculo de la tasa por reserva de dominio público radioeléctrico.


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El señor Albistur, del Grupo Parlamentario de Senadores Nacionalistas Vascos, presenta unas enmiendas parecidas a las del Grupo Parlamentario Socialista sobre la deflactación de las bases, de las cuotas, de las tasas autonómicas fundamentalmente, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, solamente que lo hace a un porcentaje de inflación sobre un 2 por ciento y el Grupo Parlamentario Socialista habla de un 3,5 por ciento. Este debate se ha hecho ampliamente esta mañana, pero tengo que acudir otra vez a los mismos argumentos porque son de todo tipo convincentes --y con ello contesto también al Grupo Parlamentario Socialista.
La política de este Gobierno ha sido la de bajar impuestos con hechos concretos y, efectivamente, el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas se ha bajado. Ustedes saben perfectamente que el primer año solamente de ahorro fiscal había ya 800.000 millones de pesetas, que la inflación que se prevé y hacia la que vamos es de un 2 por ciento --por lo tanto es una cantidad mínima comparada con otras tasas de inflación que había en años pretéritos, en los que, por cierto, no se deflactaba el Impuesto sobre la Renta-- y que el Gobierno cumple con sus compromisos y que habrá una nueva reforma fiscal en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y otros, con lo cual volverán a bajar los impuestos, porque este Gobierno los baja, no los sube, como ha quedado claro. Así es que la política económica del Gobierno --en la que este tema del Título VI sobre estas normas tributarias y la deflactación a la que usted se refería es un hecho puntual-- es completamente coherente con la decisión de rechazar las enmiendas que han sido presentadas.
El portavoz de Convergència i Unió ha presentado otra serie de enmiendas que solicitan la creación de un nuevo epígrafe en el IAE y que se clarifique la tributación por el IAE de la potencia instalada. Tal y como les he dicho a los portavoces del Grupo Parlamentario Mixto, en el debate sobre la nueva financiación local se contemplará la posibilidad de incorporar este epígrafe.
Por otra parte, quiero señalar que vamos a admitir las enmiendas enmiendas números 1116 y 1117, del Grupo Parlamentario Popular. La primera de ellas contempla la necesidad del redondeo de los cajeros automáticos de las tarifas aeroportuarias, así como de las tarifas de los aparcamientos municipales y, la segunda, la necesidad de adecuar al valor de mercado los coeficientes de la tasa por reserva del dominio público radioeléctrico y la actualización de algún impuesto sobre bebidas alcohólicas, que no se habían tocado durante bastantes ejercicios.
Nada más y muchas gracias, señor Presidente.


El señor VICEPRESIDENTE (Rojo García): Gracias, Senador Imbroda.
¿Puedo entender que han sido aceptadas las enmiendas 1167 y 1168 de Convergència i Unió? (El señor Imbroda Ortiz hace gestos negativos.) Gracias.
¿Algún señor Senador desea hacer uso del turno de portavoces? (Pausa.) Título VII, artículos 66 85, Sección 32 y Sección 33.
Por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra la señora De Boneta y Piedra.


La señora DE BONETA Y PIEDRA: Gracias, señor Presidente.
La enmienda número 666 solicita la adaptación del artículo 67 a la realidad prevista, es decir, a la entrada en vigor de la nueva ley del concierto en 2002.
Por otro lado, la enmienda número 667, al artículo 74, solicita que en determinadas normas de gestión hay que tener en cuenta las competencias que el concierto y el convenio económico otorgan a las instituciones de las Comunidades Autónomas Vasca y Navarra.


El señor VICEPRESIDENTE (Rojo García): Gracias, Senadora De Boneta.
Para la defensa de las enmiendas números 68 a 78 y 561 a 576, de los Senadores Cámara Fernández y Cabrero Palomares, tiene la palabra el Senador Cámara.


El señor CAMARA FERNANDEZ: Gracias, señor Presidente.
Tal y como están las cosas, lo avanzado de la hora y, a pesar de las enmiendas tan importantes que Izquierda Unida ha presentado --que espero que se hayan leído y estudiado con cariño los miembros del Grupo Parlamentario Popular--, me voy a limitar a darlas por defendidas.


El señor VICEPRESIDENTE (Rojo García): Gracias, Senador Cámara.
Para la defensa de la enmienda número 762, tiene la palabra el Senador Quintana.


El señor QUINTANA GONZALEZ: Gracias, señor Presidente.
No estaría de más que la diera por defendida, porque lo que en ella se plantea ya lo he defendido en esta Cámara tres o cuatro veces.
Unicamente, propone la modificación del artículo 71, con la introducción dos nuevas palabras que significarían, ni más ni menos, que las subvenciones que otorga el Estado a los municipios con transporte público se hagan extensivas a aquellos otros municipios que, mancomunándose, reúnan los famosos 20.000 habitantes necesarios para, tener acceso a esas subvenciones.


El señor VICEPRESIDENTE (Rojo García): Gracias, Senador Quintana.
Por el Grupo Parlamentario de Coalición Canaria, tiene la palabra la Senadora Morales.


La señora MORALES RODRIGUEZ: Gracias, señor Presidente.
Voy a utilizar este turno para defender las tres enmiendas que hemos presentado a este Título.
La enmienda número 1102, al artículo 79, pretende añadir una frase en la que se cite expresamente la aplicación de las garantías sobre revisión mediante el índice PIB nominal,

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tal y como se contempla en el nuevo modelo de financiación y en coherencia, además, con lo planteado en el Consejo de Política Fiscal y Financiera del 27 de julio de 2001, principalmente a los efectos de la variable población, recogida expresamente en el acta.
La enmienda número 1103, al artículo 85.Dos, trata de fijar expresamente el nuevo porcentaje de cálculo de la base anual del Fondo de Compensación Interterritorial a repartir anualmente desde el año 2002, y que resultará de la operación descrita del 36,103 por ciento, y actualizar a demás los valores y variables con los que operamos con el fin de cumplir adecuadamente con el espíritu y finalidad de la nueva financiación territorial.
Por último, la enmienda número 1104, al artículo 85.Tres, propone incluir el término «compensación» al actual Fondo Complementario, de forma que quedara como «Fondo de Compensación Complementaria», y sustituir la frase que hace referencia a la financiación de los gastos de funcionamiento por «la financiación de gastos de inversión o de gastos de funcionamiento de las inversiones...». Con ello se pretende concretar que la finalidad del fondo ha de ser la nivelación y, al tiempo, ha de precisarse que el nuevo lo es de compensación en cumplimiento de la Constitución.
Gracias.


El señor VICEPRESIDENTE (Rojo García): Gracias, Senadora Morales.
Para defender las enmiendas números 1093 a 1098, del Grupo Parlamentario Entesa Catalana de Progrés, tiene la palabra el Senador Aleu.


El señor ALEU I JORNET: Muchas gracias, señor Presidente.
Son enmiendas al estado del gasto y, por tanto, lo que pretenden es incrementar algunas aportaciones de los Presupuestos Generales del Estado a determinadas actuaciones, concretamente a los ayuntamientos y a las diputaciones provinciales. Hay tres enmiendas referidas a Cataluña que son las que hacen referencia a la autoridad metropolitana, al transporte, a la Generalitat de Cataluña para la construcción del Metro y al Ayuntamiento de Barcelona para que colabore en el programa sobre inmigrantes. Pensamos que no necesitan mayor explicación, que están suficientemente claras, y como consideramos que son necesarias hemos presentado estas enmiendas.


El señor VICEPRESIDENTE (Rojo García): Gracias, Senador Aleu.
Por el Grupo Parlamentario Catalán en el Senado de Convergència i Unió, tiene la palabra el Senador Cambra.


El señor CAMBRA I SANCHEZ: Muchas gracias, señor Presidente.
Mi Grupo ha presentado a este título cinco enmiendas, dos de ellas al articulado. Con la número 1169, al artículo 68, pretendemos garantizar que la asunción por parte de las Comunidades Autónomas de los servicios que anteriormente prestaban las diputaciones provinciales se realicen en condiciones financieras y presupuestarias neutras y no perjudiciales para las Comunidades Autónomas que asumen esas competencias.
Con la enmienda número 1170, al artículo 72, queremos que se compense por parte del Estado a los ayuntamientos por la bonificación al Impuesto de Bienes Inmuebles concedido a los concesionarios de autopistas de peaje.
Las otras tres enmiendas son a la Sección 32. Con la número 1228 queremos completar la dotación pactada para financiar la policía autonómica catalana de acuerdo con los módulos establecidos en el convenio de financiación de la policía de la Generalitat-Mossos d'Esquadra, de 28 de junio de 1999.
En cuanto a las otras dos enmiendas, la número 1229 y la 1230, están en la misma línea de las que ha defendido recientemente el Senador Aleu y hacen referencia a declarar ampliable y dotar convenientemente las partidas destinadas, al Convenio de Infraestructuras de Barcelona para el período 2001-2005, y asimismo la partida destinada al nuevo contrato-programa 2002-2005 para la autoridad del transporte metropolitano de Barcelona, y por tanto para la financiación del transporte público de viajeros en la región metropolitana de Barcelona.
Nada más y muchas gracias.


El señor VICEPRESIDENTE (Rojo García): Gracias, Senador Cambra.
Para defender las enmiendas números 1217 a 1266 y 1270 y 1271, de los Grupos Parlamentarios Socialista y Entesa Catalana de Progrés, tiene la palabra el Senador Hurtado.


El señor HURTADO GARCIA: Muchas gracias, señor Presidente.
Intervengo con mucha brevedad para defender las enmiendas a las que ha hecho referencia, al Título VII, de Entes Territoriales, y a las Secciones 32 y 33.
Por un lado, las enmiendas números 1257, 1258 y 1259 hacen referencia al transporte colectivo urbano. En la primera se pretende el aumento de la cantidad que figura en la propuesta de los Presupuestos Generales del Estado para el año 2002, de 46,69 millones a 85,8 millones de euros, haciendo una revisión al alza, ya que todos somos conscientes de que en la actualidad existe una situación deficitaria importante en el transporte colectivo urbano.
Por otro lado, hay que tener en cuenta que la enmienda número 1258 hace extensiva la subvención a las capitales de provincia aunque no lleguen al número de habitantes al que se refiere el artículo 71 y coincide con otra de similares características presentada en este ejercicio por el Grupo Parlamentario Popular; por tanto, entendemos que si va a ser ampliable la subvención del transporte colectivo urbano a más municipios lógicamente debería tenerse en cuenta la enmienda número 1257, en tanto en cuanto suponga un aumento de la partida presupuestaria. Y se debe hacer referencia al padrón del año en curso, es decir, a partir del 1 de enero de 2002 y no al año anterior, ya que será objetivamente más equitativo el padrón de habitantes referido

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al año en curso en los valores en los que se tiene en cuenta el número de habitantes.
Hay otra serie de enmiendas referidas a compensaciones a los ayuntamientos por las bonificaciones que tienen en determinadas materias.
Las números 1260 y 1270 se refieren a la compensación a ayuntamientos por las bonificaciones de que disfrutan las autopistas de peaje y las concesionarias tienen una exención en algunos casos mediante sentencia del Tribunal Supremo.
Las números 1261 y 1271 también se refieren a las exenciones que gozan los centros concertados y pretende que se lleve a cabo una compensación a los ayuntamientos por las citadas bonificaciones.
La número 1262, a la Sección 32, es idéntica a la número 1448 a efectos presupuestarios, y pretende la compensación para gastos institucionales a los ayuntamientos de menos de 1.000 habitantes. Hay un número importante de municipios en nuestro país de menos de 1.000 habitantes que ni siquiera pueden hacer frente a los gastos institucionales de menor cuantía.
Por otro lado, siguiendo el espíritu del acuerdo del 27 de julio del Consejo de Política Fiscal y Financiera, se presenta la enmienda número 1263 que pretende evitar la discriminación a las Comunidades Autónomas que no quieran acceder a los nuevos tributos cedidos.
La enmienda número 1264 va en la línea de la número 1449, que a su vez se refiere a la cuantificación económica en la Sección 32, y alude a las asignaciones previstas en la disposición adicional segunda del Estatuto de Autonomía de Andalucía.
La enmienda número 1265 pretende mantener el porcentaje de la ley de presupuestos de 2001 después de incluir las ciudades de Ceuta y Melilla, para mantener los mismos valores en el Fondo de Compensación Interterritorial.
Hemos presentado varias enmiendas la Sección 32 sobre los convenios y de contratos-programas para el ferrocarril metropolitano para la Junta de Andalucía, la Generalitat de Cataluña y también en el transporte metropolitano a cuenta del contrato-programa en el municipio de Barcelona, así como a Corporaciones Locales a las que he hecho anteriormente referencia con objeto de financiar el transporte colectivo urbano.
Para terminar, la enmienda número 1450 trata de contemplar la asignación complementaria que viene recogida en la disposición adicional segunda del Estatuto de Autonomía de la Junta de Extremadura.
En cualquier caso, espero que el grupo mayoritario de la Cámara al menos tome en consideración la enmienda número 1257, que, como he dicho, propone el aumento de dotación de la partida presupuestaria destinada al transporte colectivo urbano. De no ser así, incluso sus propias enmiendas se verían sin financiación alguna.
Muchas gracias, señor Presidente.


El señor VICEPRESIDENTE (Rojo García): Gracias, Senador Hurtado.
Para turno en contra, por el Grupo Parlamentario Popular tiene la palabra el Senador Gil-Ortega.
El señor GIL-ORTEGA RINCON: Muchas gracias, señor Presidente.
Si su señoría no tiene inconveniente, este turno va a ser compartido entre quien les habla, que se referirá a las enmiendas presentadas al Capítulo I, y el Senador Sánchez Cuadrado, que intervendrá en relación con las presentadas al Capítulo II.
Voy a dar una contestación general, porque son muchas las enmiendas de los distintos grupos parlamentarios, y algunas de ellas son parecidas, si no iguales. Nosotros no dudamos en absoluto de la buena intención de las enmiendas, y todavía menos aquellos que somos alcaldes o concejales y conocemos las necesidades que existen en los ayuntamientos. Estamos de acuerdo con que las entidades locales cada vez necesitan un mayor protagonismo, y no sólo en lo que a las competencias se refiere, sino también en lo relativo a los fondos propios del Estado y de las Comunidades Autónomas.
Somos ya muchos, incluso diría que casi todos, los que necesitamos y estamos pidiendo un pacto local que al menos tenga el mismo protagonismo que el que ha contado el pacto autonómico. Un pacto en el que se pongan de acuerdo el Gobierno, las comunidades Autónomas, la Federación Española de Municipios y Provincias y los propios ayuntamientos, y mediante el cual salga reforzada la figura de las entidades locales. Nos llenamos la boca diciendo que somos las instituciones más cercanas a los ciudadanos, y sin embargo somos las que menos tenemos, económicamente hablando, para ayudarles. Somos, y lo somos cada día más, el hermano pobre de todo lo que es la parte económica a repartir. Y somos cada vez más pobres porque tenemos más competencias pero menos asignación económica. Por ejemplo, disfrutamos de una ayuda a domicilio cada vez mayor; tenemos el problema reciente de la inmigración, la asistencia a los colegios, etcétera, pero, como digo, cada día contamos con menos recursos.
Por tanto, repito que creo en la buena intención de las enmiendas que se han presentado por parte de los distintos grupos, pero éstas no se pueden admitir. Algunas, porque, como bien ha dicho el portavoz del Grupo Socialista, prácticamente todo lo que en ellas se propone está recogido en las enmiendas presentadas en la Ponencia por el Grupo Popular, y cuya inclusión se aprobó. Otras, porque, aun cuando se presenten reiteradamente, no pensamos que sean coherentes con lo que ocurre en la vida diaria de los pueblos. Por ejemplo, se puede pedir que las mancomunidades tengan derecho a esa subvención del transporte público, pero en los pueblos pequeños raramente se da el transporte urbano, por no decir prácticamente nunca. Por otro lado, de aprobarse ciertas enmiendas se rompería el equilibrio financiero de estos presupuestos, y varias de ellas incluso cuentan con alguna que otra sentencia en contra, por lo que serían de complicada aplicación. Por último, otras enmiendas se refieren a ese pacto local, que todos estamos deseando.
Quiero recordarles que durante esta legislatura en el Senado se ha aprobado la Comisión de Entidades Locales, en la que ustedes están participando y pueden participar, y ahí

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debe surgir el núcleo fundamental que ayude a los entes locales, que buena falta les hace.
Muchas gracias, señor Presidente.


El señor VICEPRESIDENTE (Rojo García): Gracias, Senador Gil-Ortega.
Tiene la palabra el Senador Sánchez Cuadrado.


El señor SANCHEZ CUADRADO: Muchas gracias, señor Presidente.
Voy a referirme muy brevemente a las enmiendas presentadas al Capítulo II.
A la Senadora De Boneta he de decirle respecto de la enmienda número 668, por la que pretende introducir todas esas referencias al Estatuto de Guernica, al concierto vasco, etcétera, que la ley de presupuestos siempre ha cumplido fielmente con los Estatutos, no sólo en el País Vasco, sino en el resto de las Comunidades Autónomas. Por tanto, no es preciso que en la ley de presupuestos figure una referencia concreta a esas leyes.
En lo que se refiere a las enmiendas presentadas por el Senador Cabrera, que ha dado por defendidas, me voy a limitar a decir que las vamos a rechazar en la votación que se efectuará mañana.
En cuanto a las enmiendas defendidas por la Senadora del Grupo de Coalición Canaria, referidas al FCI, debo decirle que las mismas ya han sido recogidas, en parte, al aceptar la número 1120 del Grupo Parlamentario Popular, que ha sido incorporada al Dictamen. Por otra parte, quisiera recordarle que el fondo de compensación se compone de dos partes en el nuevo modelo de financiación autonómica, una propiamente inversora y otra relativa a gastos corrientes. En todo caso, existe una ley que regula el fondo donde eso podría matizarse o precisarse más, pero éste no es el lugar adecuado.
Con respecto al Senador Hurtado, del Grupo Parlamentario Socialista, quiero indicarle simplemente que vamos a rechazar todas sus enmiendas a este capítulo, pues las mismas llevan, en el fondo, una no aceptación implícita del nuevo modelo de financiación autonómica que se pacto por unanimidad el día 27 de julio de 2001 en el Consejo de Política Fiscal y Financiera. Una se refiere concretamente a la incorporación de las asignaciones del artículo 15, cuando éste ha sido modificado sustancialmente en el nuevo modelo, en tanto que otras se refieren a los Estatutos de Andalucía y Extremadura, tratando de incorporar lo que allí se denomina deuda histórica, pero que hace referencia al artículo 15 de la LOFCA, también en fase de modificación, tal y como veremos la semana que viene.
Por lo demás, y como aquí ha dicho claramente esta mañana el señor Ministro de Hacienda, las Comunidades Autónomas que no se acojan o acepten los nuevos tributos, o en definitiva, la liquidación o el nuevo modelo de financiación autonómica, quedarán fuera de él y se les aplicará, lógicamente, las normas correspondientes al último modelo que hayan aceptado en la Comisión Mixta correspondiente. No hay, por tanto, ninguna posibilidad de introducir estas enmiendas, que, como digo, pretenden aprovechar las ventajas del nuevo modelo sin necesidad de aceptarlo.
Nada más, y muchas gracias.


El señor VICEPRESIDENTE (Rojo García): Gracias, Senador Sánchez Cuadrado.
¿Algún señor Senador desea intervenir en turno de portavoces? (Pausa.) Tiene la palabra la señora De Boneta.


La señora DE BONETA Y PIEDRA: Señor Presidente, simplemente quería aclarar al portavoz del Grupo Parlamentario Popular que lo que me ha contestado no tiene nada que ver con la enmienda, que yo he defendido, algo que a estas alturas del debate tampoco me extraña que suceda.
Nada más, y muchas gracias.


El señor VICEPRESIDENTE (Rojo García): Gracias, Senadora De Boneta.
Pasamos al turno de las disposiciones adicionales primera a vigésima sexta. Tiene la palabra la señora De Boneta.


La señora DE BONETA Y PIEDRA: Gracias, señor Presidente. Voy a intervenir muy brevemente para hacer constar, únicamente, que con estas tres enmiendas se trata de introducir nuevas disposiciones adicionales, la primera de ellas para que haga referencia a la financiación del acuerdo interprofesional para la formación continua del País Vasco. Esta mañana he hecho referencia, en la defensa del veto a la Fundación Hobetuz, y a que dicha financiación se rija por criterios objetivos y no esté sujeta a mejores o peores relaciones con el Grupo que apoya al Gobierno y con el propio Gobierno. En segundo lugar, con la enmienda número 670 intentamos que se tengan en cuenta y se logren los compromisos adquiridos por los grupos parlamentarios de destinar, no sabemos cuándo, un 0,7 por ciento del PIB para la ayuda al desarrollo, y en este caso, llegar por lo menos, en el año 2002, al 0,35 del PIB, pues ese porcentaje va decreciendo paulatinamente desde el año 1999 del 0,23 por ciento al 0,21 etcétera.
Por último, doy por defendida --en sus-- propios términos la última enmienda, relativa a la indemnización al colectivo de personas que sufrieron represión política durante el franquismo y que no pudieron acogerse a la Ley de Amnistía. En su día, concretamente el 11 de noviembre de 1998, la Comisión de Política Social del Congreso de los Diputados alcanzó un acuerdo al respecto. La solución para estas personas, que son pocas, ha sido recomendada por el propio Defensor del Pueblo, y en este sentido, creemos que el Grupo Parlamentario Popular debería aceptarlas.
Nada más, y muchas gracias.


El señor VICEPRESIDENTE (Rojo García): Gracias, Senadora De Boneta.
Enmiendas 79 a 110, de los Senadores Cámara Fernández y Cabrero Palomares. Tiene la palabra el Senador Cámara.


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El señor CAMARA FERNANDEZ: Gracias, señor Presidente. Son muchas enmiendas las que proponemos y voy a referirme a algunas que he seleccionado. Voy a leer prácticamente la justificación de la enmienda 79, que dice que el proyecto, como ustedes saben, propone en la disposición adicional duodécima establecer, una vez más, el mecanismo de subvención a la Iglesia Católica por pagos a cuenta y por cantidades que superen con creces lo que se puede atribuir por lo recaudado para la misma en concepto de IRPF. Ante este hecho pensamos que hace falta plantear algunos argumentos para justificar en contra de esta cuestión y hacemos una enmienda que tiene como idea que no podrán sobrepasar las cantidades recaudadas en concepto de asignación tributaria por la Iglesia Católica en el año 2001 para 2002 y también que no serán definitivas las cantidades entregadas a cuenta en el año 2001 hasta que la Iglesia proceda a la devolución de las cantidades que entregadas a cuenta hayan sobrepasado lo efectivamente recaudado en ese mismo año. Hay varias razones para argumentar esto: la primera es, en nuestra opinión, que viola lo establecido en los acuerdos sobre asuntos económicos firmados con la Santa Sede hace 22 años; en segundo lugar, claramente contra el principio constitucional de no confesionalidad del Estado; en tercer lugar, la Ley de Presupuestos de 1998 estableció como límite para la dotación directa a la Iglesia Católica en este asunto el año 1991, limitando la subvención del Estado a partir de esa fecha a lo recaudado efectivamente por el IRPF, y, en cuarto lugar, que aparte de la injusticia económica que supone la dotación, esta situación privilegiada de la Iglesia Católica hiere, en nuestra opinión, la sensibilidad y el sentido de igualdad y de justicia distributiva de muchos ciudadanos que no están comprometidos con la Iglesia Católica, especialmente de los que participan de otras creencias filosóficas y religiosas. En fin, se justifica por sí misma.
La enmienda 82, que propone una disposición adicional nueva, plantea que el Gobierno iniciará las negociaciones oportunas con las Comunidades Autónomas para transferir las competencias existentes sobre los hospitales militares. Es un tema ya muy manido y muy debatido aquí en otras iniciativas parlamentarias, pero creo que es conveniente volverlo a mencionar.
También planteamos una cuestión que esta pendiente de una proposición de ley presentada por mí, en parte en lo que hace referencia a las corporaciones locales, que durante el año 2002 se estudiaría en el marco de la Comisión Nacional de la Administración Pública las modificaciones normativas necesarias con el fin de dar viabilidad a los supuestos para hacer efectiva la percepción de prestaciones por desempleo por parte de los cargos electos locales. No la justifico más.
También presentamos la enmienda numero 84, relativa al tan traído y tan llevado CERA, Censo de Españoles Residentes Ausentes, que por cierto ahora ha dado como consecuencia que esté ahí imputada un montón de gente, cargos públicos del Partido Popular, y se ha mandado declarar a ministros y hay ciertos partidos políticos, el PSOE e Izquierda Unida, querellándose contra el señor Matas, en fin todo como consecuencia de aquel lío del CERA. Pensamos que es conveniente dotar una cantidad de dinero para revisar en orden y concierto ese censo, y actuar adecuadamente.
La enmienda 85 es muy lógica. Hay funcionarios públicos no incluidos en el régimen general de la Seguridad Social y que no participan de la financiación de la formación profesional. Por eso, a través de esta enmienda se trata de hacer partícipe en la financiación a quien es receptor de las acciones financiadas, como es la formación profesional continua en la Función Pública.
La enmienda número 88 plantea, la posibilidad de disponer de medios informáticos en el Congreso de los Diputados y en el Senado para obtener información relacionada con la ejecución de los Presupuestos Generales del Estado. Parece inconcebible y prehistórico que el Poder Legislativo siga recibiendo información en soporte papel, por lo que planteamos esta enmienda que pretende la creación de una nueva disposición adicional para que las Comisiones de Presupuestos del Congreso de los Diputados y del Senado tengan acceso al sistema informático de la Intervención General del Estado para obtener, como antes decía, la información relacionada con la ejecución de los Presupuestos Generales. Saben ustedes que para el control democrático el controlar la ejecución presupuestaria es un elemento importante y, por tanto, es necesario que se dote de medios a las citadas Comisiones.
La enmienda número 90 hace referencia a la participación local en los fondos europeos. Se trata de dar cumplimiento al acuerdo establecido en el Pacto sobre la participación local en los tributos del Estado para el quinquenio 1999-2003 firmado por los Ministerios de Economía y Hacienda y de Administraciones Públicas con la FEMP. Si no se introduce esta enmienda estaremos «ad calendas graecas».
En esa línea que yo comentaba anteriormente al defender otra enmienda, reitero que hay ideas que a veces se comprenden teóricamente tomando un café y se aceptan filosóficamente, pero después no se hace otra cosa.
Sobre esta base planteamos la enmienda número 92 --también la hemos presentado otras veces-- con el propósito de que haya un sorteo especial en el Estado español para la cooperación internacional y ayuda al desarrollo, de manera que el Organismo Nacional de Loterías y Apuestas del Estado destine durante este año los beneficios de dicho sorteo especial de lotería a favor de la cooperación internacional. Asimismo, planteamos que en los sorteos de lotería cuyo premio quede en poder del Estado se destine un 10 por ciento a la cooperación internacional. Son formas novedosas de intentar conseguir fondos para ese objetivo tan loable.
En relación con la enmienda número 100, debo decir que nuestro país incumple el compromiso adquirido en la Conferencia sobre Población y Desarrollo de El Cairo sobre la necesidad de que los países desarrollados destinaran el 4 por ciento de la ayuda oficial al desarrollo --no tiene nada que ver con el 0,7 por ciento-- a programas de salud sexual y reproductiva, por lo que presentamos esta enmienda para que se cumpla ese compromiso.


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La última enmienda que quiero mencionar es la número 101, a través de la cual pedimos que se aplique el 0,7 por ciento del Producto Nacional Bruto a cooperación para el desarrollo. Esto se ha planteado en muchísimas otras iniciativas y espero que algún día se consiga. Desde luego España no está en el camino de aumentar lo que destina a cooperación al desarrollo.


El señor VICEPRESIDENTE (Rojo García): Gracias, Senador Cámara.
Para la defensa de la enmienda número 764 tiene la palabra el Senador Quintana.


El señor QUINTANA GONZALEZ: Gracias, Presidente.
Coincide esta enmienda con la planteada al Título VII y, por lo tanto, la damos por defendida.


El señor VICEPRESIDENTE (Rojo García): Gracias, Senador Quintana.
Por el Grupo Parlamentario de Senadores Nacionalistas Vascos tiene la palabra el Senador Albistur.


El señor ALBISTUR MARIN: Gracias, señor Presidente.
Intervengo para defender las enmiendas números 588 y 589.
En primer lugar, debo hacer una corrección, y es que se trata de enmiendas a la disposición adicional undécima y vigésima cuarta, respectivamente, y no a la disposición adicional décima y vigésima tercera, que es lo que figura en las enmiendas.
La primera de ellas, la número 588, pretende la supresión de la disposición adicional undécima del proyecto de ley de presupuestos, debido precisamente a las características de inconstitucionalidad en la propuesta realizada, fundamentándonos en el artículo 149.1.7ª de la Constitución y en los propios Estatutos de Autonomía, dado que la Constitución reconoce para el Estado exclusivamente la función legislativa, mientras que atribuye a los órganos de las Comunidades Autónomas la función ejecutiva en esta materia.
Asimismo, diferentes sentencias del Tribunal Constitucional y la propia Constitución establecen que el destino de fondos para este tipo de actividad no puede estar planteado en la forma en que se hace en esta disposición adicional undécima.
Con la adición que se plantea a la disposición adicional vigésima cuarta con un nuevo párrafo, y en la enmienda que presentamos precisamente a esta disposición, lo que se pretende es asegurar la financiación o el acuerdo vasco sobre formación profesional continua, suscrito en aplicación de los artículos 83 y 84 del Estatuto de los Trabajadores en septiembre del año 1995, que ha sido reiteradamente planteado en los presupuestos, donde en algún momento determinado ha tenido, como en el año 1996, la correspondiente financiación y reconocimiento, por tratarse de un acuerdo entre las partes reconocidas como integrantes de la negociación colectiva.
Muchas gracias.
El señor VICEPRESIDENTE (Rojo García): Gracias, Senador Albistur.
Por el Grupo Parlamentario Catalán en el Senado de Convergència i Unió, tiene la palabra el Senador Cambra.


El señor CAMBRA I SANCHEZ: Muchas gracias, señor Presidente.
Nuestro Grupo mantiene cinco enmiendas a las disposiciones adicionales.
La primera de ellas, la número 1171, pretende modificar la disposición adicional tercera con el objetivo de incrementar un cuatro por ciento las prestaciones por hijo a cargo, y aumentar el límite de ingresos que posibilita la percepción de estas ayudas, con el fin de ampliar el número de familias que puedan acceder a ellas. Ya comentaba anteriormente en el debate de totalidad, que es una manera de implementar de forma real el Plan de Ayuda Integral a la Familia que presentó el Gobierno hace algunas semanas.
En las otras cuatro enmiendas proponemos incorporar al proyecto disposiciones adicionales nuevas con los siguientes objetivos: La número 1173 es una enmienda que se vincula a una que he defendido anteriormente --la número 1177 al Anexo II y que, por tanto, hacía referencia a un crédito ampliable-- y que prevé dotar presupuestariamente y de forma territorializada para las Comunidades Autónomas el diseño de políticas sociales de integración de los inmigrantes y, con ello, dar cumplimiento a la Ley de Inmigración. En cuanto a la enmienda número 1174, su objetivo con una disposición adicional nueva es concretar una dotación presupuestaria para el Fondo Español para el Tratamiento de la Deuda Exterior, con el fin de mejorar la condonación de la deuda externa. La enmienda número 1175 propone adicionar una disposición adicional nueva para que los ingresos derivados de acuerdos del Ministerio de Sanidad con la industria farmacéutica se distribuyan entre las Comunidades Autónomas, en función de la población protegida, utilizando para ello los porcentajes previstos en el nuevo acuerdo de financiación autonómica. Por último, la enmienda número 1176 también propone una disposición adicional nueva en la que se contemplen medidas precisas para la actualización que de forma urgente requiere la situación en la que se encuentra el Hospital Clínico y Provincial de Barcelona.
Nada más y muchas gracias.


El señor VICEPRESIDENTE (Rojo García): Gracias, Senador Cambra.
Por el Grupo Parlamentario Socialista y el Grupo Parlamentario de la Entesa Catalana de Progrés, y para la defensa de las enmiendas números 1272 a 1310 y 1312 a 1317, tiene la palabra el Senador González Príncipe.


El señor GONZALEZ PRINCIPE: Muchas gracias, señor Presidente. Voy a intentar ser muy breve, querido Presidente.
En el paquete de enmiendas que presentamos el Grupo de la Entesa y el Grupo Parlamentario Socialista, yo agruparía un primer bloque destinadas a defender el derecho de la Función Publica y de los funcionarios a la actualización

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de sus salarios, y a mejorar la calidad y la cantidad del empleo mediante una política penalizadora de las horas extraordinarias, haciendo justicia a medio plazo, para que los funcionarios públicos puedan tener como los demás trabajadores por cuenta ajena, derecho a pagas extras, completas.
En, segundo lugar, los socialistas y el Grupo de la Entesa presentamos una serie de enmiendas que no son realmente nuestras, sino que vienen propuestas una por la Comisión de Diputaciones de la Federación Española de Municipios y Provincias, y otra por la dirección de la propia FEMP.
Básicamente lo que se pretende con ello son dos cosas: en primer lugar, compensar a las diputaciones provinciales que han perdido los ingresos del antiguo canon eléctrico y, en segundo lugar, crear un fondo que permita mediante su distribución a las diputaciones provinciales mantener en las mejores condiciones posibles la red de carreteras provinciales y, en definitiva, mejorar así la accesibilidad y la movilidad en el mundo rural español.
Entre las otras enmiendas que presentamos los socialistas españoles y el Grupo Entesa Catalana de Progrés, para ser breve, destacaría las que hacen referencia a un plan de seguridad aeroportuaria y al necesario programa de apoyo a las compañías aéreas. Llamaría la atención de los señores Senadores del Grupo Parlamentario Popular sobre algo que las compañías aéreas no sólo españolas sino europeas están denunciando constantemente y es que tienen que competir con las compañías americanas, que cuentan con unas tasas más baratas y más ventajas desde el punto de vista fiscal y financiero por parte de la Administración de los Estados Unidos. Y en este sentido, los socialistas proponemos que se recoja parte de las peticiones que han formulado las compañías aéreas españolas, cuando en estos momentos, como saben ustedes, hay 3.500 empleos pendientes de ellas.
Para terminar, quisiera llamar la atención sobre dos novedades en las enmiendas que presentamos.
En primer lugar, proponemos un fondo de garantía de pago por alimentos a fin de que, cuando ocurre una situación de ruptura familiar, no quede desprotegida la parte más débil. Es una novedad --insisto-- que introducimos por primera vez en los presupuestos. Frente a la irresponsabilidad del cónyuge que no cumple la sentencia judicial, el Estado no debe permanecer impasible y debe proteger fundamentalmente a los niños, así como al otro cónyuge.
Asimismo, por primera vez presentamos una enmienda con el fin de pagar la deuda histórica que contrajimos con una parte de la sociedad española, minoritaria pero que merece todos nuestros respetos: los homosexuales, quienes hasta el año 1979 vivieron discriminados. En algunos casos, desgraciadamente, con órdenes tan recientes como del año 1971, fueron sometidos a todo tipo de vejaciones y humillaciones.
Para finalizar, como soy municipalista, no podría dejar de reiterar aquello que llevamos pidiendo desde hace cinco años y es que en el plazo de tres meses el Gobierno remita al Parlamento una relación de los bienes inmuebles y solares del Estado, de los organismos autónomos y de la Gerencia de Infraestructuras y Equipamiento de la Defensa que están desafectados a fin de que en ese suelo cedido a los municipios de verdad se pueda llevar a cabo una política de vivienda pública. Es una petición que, desgraciadamente, la hacemos por quinta vez, aunque mucho me temo que una vez más, como diría César, «alea iacta est», no pasará.


El señor VICEPRESIDENTE (Rojo García): Gracias, Senador González Príncipe.
Para turno en contra, tiene la palabra el Senador Vallines en nombre del Grupo Parlamentario Popular.


El señor VALLINES DIAZ: Muchas gracias, señor Presidente.
Esta parte del proyecto de presupuestos referida a disposiciones adicionales y transitorias viene siendo utilizada para introducir cantidad de temas variopintos, unos singulares, otros importantes, otros peculiares.Como ya hemos visto, se habla de cogeneración hospitalaria, carriles bici, reclamaciones a los Estados Unidos, homosexuales, la Iglesia Católica y su participación en los Presupuestos Generales del Estado, sorteos especiales de lotería, ayuda oficial al desarrollo, etcétera.
Mediante la técnica de adicionales nuevas lo que se pretende es decir qué harían los Senadores que presentan dichas enmiendas si fueran el Gobierno y tuvieran que presentar un presupuesto y qué política llevarían acabo.
Naturalmente, en unos casos, en la mayoría, no coincide esa sensibilidad con la del Gobierno, puesto que si así fuera ya hubiese sido señalada como prioritaria para el Gobierno y, por tanto, contaría con nuestro apoyo, y en otros casos se limitan a ampliar políticas ya planteadas por éste.
Muchas de estas iniciativas son más propias de otros procedimientos parlamentarios, proposición de ley, proposición no de ley, moción, puesto que muchas de ellas son iniciativas inmaduras, como he tenido la ocasión de contestar respecto de algunas de ellas, inmaduras y, desde luego, un poco ligeras. Y lo digo sin ningún tono despectivo. Son merecedoras de un estudio más en profundidad, aunque algunos temas que plantean son verdaderamente interesantes e importantes. Muchas de ellas tienen trascendencia presupuestaria de gasto y no se incorpora a la partida de disminución correspondiente y otras, teniendo gran trascendencia económica o presupuestaria, ni siquiera se evalúa el costo posible de esa medida que se plantea. Eso es en general y se ve claramente; por ejemplo, el Grupo Parlamentario Mixto tiene 39 enmiendas y 37 son nuevas, es decir, son nuevas ideas que se le ocurre a ese Grupo, como digo, interesantes algunas y otras menos, pero al Grupo Parlamentario Socialista le pasa lo mismo; de 48 enmiendas presentadas, 39 son nuevas, son iniciativas nuevas que se le ocurren al que está en la oposición y que por lo visto o no se le ocurrieron cuando gobernaba o se le ocurren ahora que está en la oposición.
Pero contestando concretamente a algunas enmiendas, a la Senadora Boneta, por ejemplo, que plantea un tema parecido a una enmienda del Grupo Parlamentario de Senadores Nacionalistas Vascos sobre la formación profesional, debo decirle, en primer lugar, que la formación

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profesional en el presupuesto plantea los compromisos adquiridos en los acuerdos con la patronal, con las centrales sindicales nacionales y con el Gobierno de la Nación con cargo a la formación continua. Por tanto no se interfiere para nada en las competencias que tienen las Comunidades Autónomas y, en este caso concreto, el Gobierno vasco. Plantea también un incremento de las partidas destinadas al Fondo de Ayuda al Desarrollo.
Debo recordar aquí que el 0,7 es del PIB es de todas las administraciones públicas, no solamente de la Administración General del Estado y, por tanto, habría que sumarlo todo. Siempre se puede hacer más esfuerzo, pero el Gobierno ha considerado que el que plantea en los presupuestos es el que se puede hacer en este momento. Finalmente, plantea una indemnización a un colectivo de personas que está dentro de esas aportaciones, que digo yo que son insuficientemente estudiadas y planteadas, porque todas estas iniciativas aunque puedan ser loables necesitan de un estudio para no producir efectos perniciosos, expectativas que luego no se cumplen y, desde luego, no tienen la consideración económica suficiente como para ser atendidas en este trámite tan rápido consistente en introducir que es una enmienda nueva en las adicionales de los presupuestos.
El Grupo Parlamentario Mixto ha hecho una selección de sus enmiendas. Al Senador Quintana no le voy a contestar a la enmienda que antes introdujo, al igual que en el debate anterior. El señor Cabrero ha planteado unas enmiendas que ha seleccionado su compañero y habla sobre la Iglesia Católica. Por ejemplo, plantea lo que debe ser la subvención a la Iglesia Católica, pero eso es un convenio que termina en el año 2002 y precisamente se está negociando y estudiando incluso desde el Gobierno socialista. Plantea un tema realmente curioso que es la atención de la prestación por desempleo a los electos locales cuando cesen en sus cargos por el hecho de ser concejales o alcaldes, en su caso. Pero nosotros entendemos que eso no es un caso que deba ser contemplado, porque si fuera un concejal que ha suspendido su dedicación laboral para ejercer el cargo, luego puede incorporarse a ese puesto de trabajo, y en el caso de que no pudiera porque la empresa no existiera o por cualquier circunstancia sí podría acogerse a los derechos que hubiera generado con anterioridad, pero no entendemos que deba atenderse a esa condición de las prestaciones por desempleo por el mero hecho de haber estado dedicado al cargo público durante cuatro ejercicios. Plantea la mejora de los censos de los residentes ausentes y para ello ya hay una partida presupuestaria que el Gobierno considera suficiente. Plantea que la formación profesional se les descuente a los funcionarios de sus salarios. Por otra parte, también dice que se aumenten las retribuciones de los funcionarios porque supuestamente han perdido poder adquisitivo.
Aprovecho para decir que la posición de nuestro Grupo y del Gobierno es que los funcionarios en general no han perdido poder adquisitivo en sus salarios puesto que hay otros acuerdos complementarios al del IPC famoso.
Pide medios informáticos nuevos. Pide un acceso, por ejemplo, directo, inmediato a la ejecución presupuestaria y eso no es posible. No es posible acceder porque esa información llevaría más a confusión que otra cosa, ya que mensualmente se revisan los apuntes contables y es preciso ajustarlos. El acceso directo inmediato a la ejecución presupuestaria debe ser contrario.
Se plantea un nuevo sorteo de lotería para una acción loable, pero acciones loables y sorteos especiales de lotería se nos ocurren todos los años. Esta es una enmienda que yo he visto prácticamente todos los años.
El Grupo Parlamentario de Senadores Nacionalistas Vascos presenta dos enmiendas clásicas que ya ha planteado con anterioridad. Persiste en su criterio de que es inconstitucional la gestión del Inem de determinadas actuaciones en el mercado de trabajo con relación a la ocupación.
Debe decir lo que hemos dicho otros años. Estas acciones superan el ámbito de una Comunidad Autónoma como lo expresa el propio proyecto de ley y en otros casos tiene un carácter especial con programas que afectan a zonas ultraperiféricas y, por tanto, difícilmente podían ser gestionadas por una Comunidad Autónoma. Es imposible de coordinar puesto que --como decimos-- las actuaciones superan el marco de la Comunidad Autónoma. Creemos que están dentro de la legalidad. No creemos que el dictamen de inconstitucionalidad que el portavoz del Partido Nacionalista reitera cada año sea como él dice.
Con relación a la enmienda sobre los acuerdos interprofesionales de formación profesional continua le decimos lo que le hemos dicho a la Senadora De Boneta, que, efectivamente, son obligaciones con las centrales sindicales y la patronal que el Gobierno adquirió y que se ejecutan a través de acuerdos en estos ámbitos de la formación profesional.
La enmienda 1171 del Grupo Parlamentario Catalán en el Senado de Convergència i Unió pretende mejorar la política que el Gobierno hace y nos parece bien, pero el Gobierno estima que ésa es la cantidad que puede incrementar en política de protección a la familia en el caso de protección de determinadas cuantías destinadas a los hijos menores a cargo, etcétera. Ya le aceptamos una enmienda en Comisión.
La enmienda 1173 plantea que se den a las Comunidades Autónomas fondos para hacer políticas de inmigración que ya realiza el Ministerio de Asuntos Exteriores y que creemos que son suficientes.
Finalmente se plantean medidas para el control del gasto farmacéutico. El Gobierno llega a acuerdos con los laboratorios farmacéuticos para realizar labores de investigación que se llevan a cabo en el Instituto Carlos III y, por tanto, difícilmente la cantidad puede fraccionarse en función de las Comunidades Autónomas.
Por fin, el Grupo Parlamentario Socialista habla de los salarios para los funcionarios y quiere más salario para los mismos. Nosotros también lo quisiéramos. Habla del impuesto eléctrico de las diputaciones provinciales. Es un impuesto ya periclitado, señor Príncipe. Es un impuesto que está incluido dentro dedos desaparecidos y, por tanto, no se le ha quitado nada, simplemente se ha transformado. No se ha mermado ninguna cantidad a los ayuntamientos.


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Se plantean también temas interesantes de seguridad aeroportuaria y subvenciones a compañías aéreas. El Gobierno está en ello, pero es algo que tampoco puede plasmarse. Es interesante, pero es preciso un estudio más en profundidad y no una mera declaración en una disposición adicional en los presupuestos.
Se habla de la deuda histórica a los homosexuales. Es muy parecido a lo que yo decía antes. Es un tema de interés. Seguramente hay muchos casos injustos. Todos conoceremos unos u otros.
Se presenta una enmienda a los presupuestos para que se practique esa política sin cuantificar su coste. Asimismo, el fondo de garantía para alimentos es de interés. Todos conocemos algunos casos de padres o algunas madres que obligados a pagar una pensión no la pagan y dejan a sus hijos indigentes. Hay que pensar que una disposición adicional como la que usted presenta puede plantear unas expectativas distintas para mucha gente en su situación. Además, la cuantía y los procedimientos deben analizarse con mucho cuidado para no crear esas falsas expectativas e, incluso, perversas conclusiones o perversos fines distintos al buen propósito que rige esa cuestión.
Nada más y muchas gracias.


El señor VICEPRESIDENTE (Rojo García): Gracias, Senador Vallines.
Entramos en el turno de portavoces. ¿Alguna de sus señorías desea hacer uso de la palabra? (Pausa.) Pasamos a las disposiciones transitorias primera a sexta. ¿Desean intervenir los señores Cámara Fernández y Cabrero Palomares? (Pausa.) Entiendo que dan por defendidas sus enmiendas.
Los portavoces de los Grupos Parlamentarios Socialista y Entesa Catalana de Progrés dan por defendidas sus enmiendas.
El turno en contra, ante tanto discurso, se da también por ejercido.
¿Turno de portavoces? (Pausa.--El señor Albistur Marin pide la palabra.) Tiene la palabra el señor Albistur.


El señor ALBISTUR MARIN: He pedido intervenir en turno de portavoces porque después de todo lo que uno ha aguantado aquí durante todo el día no está dispuesto a que le tilden de variopinto; no está dispuesto a que se diga que nosotros, que los demás, que ese resto que está por ahí, que es la oposición, presente otros procedimientos, iniciativas inmaduras, ligeras, sin estudio de impacto económico, cuando nos han llenado estos tochos de tinta negrilla por todas partes (Mostrando a la Cámara dos de ellos.) que, como le he dicho esta mañana al señor Ministro, son dignos de ponerse en el Museo del Prado con el mejor marco posible para poder ver lo que se hace en el Senado.
Señor portavoz de turno del Grupo Parlamentario Popular, no nos parece seria la contestación. Si usted tiene que venir aquí y la parte de la cosecha que usted aporta es la que ha introducido como prólogo a la contestación que le había preparado el Ministerio, francamente no me parece ni tan siquiera respetuosa con la oposición. Y es que, por lo menos, nosotros nos hemos trabajado las enmiendas, nos las hemos estudiado y las hemos justificado.
Muchas gracias.


El señor VICEPRESIDENTE (Rojo García): Gracias, Senador Albistur.
He creído entender que ha consumido el turno de portavoces en relación con las enmiendas presentadas a las disposiciones adicionales.


El señor ALBISTUR MARIN: He consumido todo.


El señor VICEPRESIDENTE (Rojo García): Gracias.
Por el Grupo Parlamentario Popular, en turno de portavoces, tiene la palabra el Senador Vallines.


El señor VALLINES DIAZ: Solamente quiero contestar al portavoz de turno del Grupo Parlamentario de Senadores Nacionalistas Vascos. (Risas.) Lo que será variopinto en todo caso será su enmienda, no usted. Yo no le he llamado variopinto ni se me hubiera ocurrido hacerlo. En cualquier caso, creo que he contestado con seriedad.
Yo no veo tanta tinta negra aquí. No sé qué cuadros verá usted en el Museo del Prado --quizá las pinturas negras goyescas--, pero yo no veo tanta tinta negra como usted parece ver. Quizá ve usted las cosas más negras de lo que realmente son.
Efectivamente, nada de lo que he dicho es para que usted se ofenda, pero su señoría se ofende con mucha facilidad cuando considera que son los demás quienes ofenden. Sin embargo, usted también debería cuidar su lenguaje muchas otras veces. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.)

El señor VICEPRESIDENTE (Rojo García): Muchas gracias, Senador Vallines.
Pasamos a la disposición final.
Senadores Cámara Fernández y Cabrero Palomares, ¿desean hacer uso de la palabra? (Pausa.) Entiendo que dan por defendidas sus enmiendas.
¿Turno en contra? (Pausa.) ¿Turno de portavoces? (Pausa.) Al Anexo VI no hay enmiendas presentadas.
Pasamos a las enmiendas presentadas al estado de ingresos.
¿Desean hacer uso de la palabra los Senadores Cámara Fernández y Cabrero Palomares? (Pausa.) Se dan por defendidas sus enmiendas.
¿Turno en contra? (Pausa.) ¿Turno de portavoces? (Pausa.) Señorías, finalizado el debate del articulado y anexos del proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2002, se suspende la sesión hasta mañana a las nueve de la mañana.
Gracias.


Eran las veintitrés horas y quince minutos.


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(El debate continúa en el «Diario de Sesiones» número 69.)

CORRECCION DE ERRORES: En el «Diario de Sesiones» número 67, sesión plenaria del jueves, 22 de noviembre de 2001, página 3798, que contiene la intervención del señor Marimon i Sabaté, donde dice «Les digo esto por ganas de presumir ni de otorgarnos méritos...», debe decir: «Les digo esto no por ganas de resumir ni de otorgarnos méritos...» En el mismo «Diario de Sesiones», en el sumario aparece que las enmiendas números 44, 48 y 49 son de los Grupos Socialista y Catalán en el Senado de Convergència i Unió. Estas enmiendas fueron presentadas por los Grupos Socialista y Entesa Catalana de Progrés.

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